Prospectiva

Emilio de Ygartua M.

Lunes 13 de enero de 2020.

El nuevo año ha iniciado con enormes tensiones en distintos lugares de este planeta, cada vez más agobiado por el cambio climático y por las modificaciones en el escenario geopolítico que obedecen a un nuevo orden mundial que se está gestando sin que exista claridad sobre su rumbo y su destino. Luego de concluida la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), los tratados firmados en Potsdam y en el Atlántico Norte, marcaron el derrotero con rumbo hacia una bipolaridad que dividió al mundo en dos grandes bloques (Muro de Berlín); escisión que duró 45 años y que se caracterizó por el enfrentamiento político, ideológico, económico, deportivo y cultural de los imperios nacidos luego de la derrota de los nazis y el decline de la “Pérfida Albión”, que ya no pudo ser la nación dominante que había sido durante más de un siglo.

La Guerra Fría (1945-1990), se caracterizó por el enfrentamiento cotidiano entre Estados Unidos y la Unión Soviética, nunca directo, salvo durante la crisis de los misiles, en Cuba, en octubre de 1962, que pudo haber desencadenado la Tercera Guerra Mundial. Durante más de cuatro décadas, transitamos por mares turbulentos; el mundo fue testigo del fin de la revolución china, de las guerras entre las dos coreas, la árabe-israelí, la de Vietnam, y de la invasión rusa a Afganistán (origen del poder talibán en Medio Oriente), hasta que sobrevino, en noviembre de 1989, la caída del “muro de la ignominia”, como bautizó Winston Churchill al Muro de Berlín, construido en 1962.

“La guerra de las galaxias”, promovida por el presidente Ronald Reagan (1980-1988), logró derrumbar “al imperio del mal”, como se había calificado al gobierno socialista nacido en Rusia con el triunfo bolchevique, en octubre de 1917. Los Estados Unidos festinaron esa victoria que borraba la afrenta soviética de 1957, cuando una nave espacial, el sputnik, fue lanzada al espacio tripulada por un perro, adelantándose a los norteamericanos que se habían hecho de los servicios del teórico alemán Herbert von Braun, quien había contribuido al poderío militar nazi con el diseño de las bombas B1 y B2, que golpearon de manera inmisericorde las Islas Británicas durante los primeros años de la Segunda Guerra Mundial.

En 1945, en Breton Woods, los norteamericanos impusieron un nuevo orden económico mundial que giraba en torno al dólar. En los años ochenta del siglo pasado, Estados Unidos y el Reino Unido (Ronald Reagan y Margaret Thatcher), impusieron un nuevo modelo económico, el neoliberalismo, que promovía la reducción del tamaño del Estado e impulsaba el mercado libre, derribando las barreras arancelarias y lastimando seriamente no sólo las soberanías nacionales, también, los proyectos de desarrollo de las naciones emergentes, que renunciaron a su compromiso con los “desamparados de la tierra”, dando paso a una economía de mercado insensible a las necesidades de las grandes mayorías nacionales. El crecimiento de la pobreza extrema ha sido el saldo de ese modelo que, además de prohijar la desigualdad, se construyó sobre los cimientos de la corrupción y su amante predilecta, la impunidad, arrebatando a los más las esperanzas de una vida mejor, permitiendo, a los menos, acumular pingues ganancias a costa del desarrollo nacional.

De un mundo bipolar a uno unipolar

El mundo bipolar, nacido con la Guerra Fría, fue sustituido, merced a la dominancia geopolítica del imperio sobreviviente, por la triada del comercio internacional, en un mundo en el que el bilateralismo militar fue sustituido por el bilateralismo comercial. Los tratados comerciales proliferaron. Estados Unidos, Japón (ahora sustituido por China, la segunda potencia económica mundial) y la Unión Europea (capitaneada, vaya paradojo, por la Alemania renacida de sus propias cenizas y reunificada por segunda ocasión en su historia), marcaban el ritmo del comercio internacional, en un mundo en el que, según Fukuyama, habían muerto las ideologías. Cuan equivocado estaba.

El nuevo siglo llegó para confirmar las tesis marxistas que desde mediados del siglo XIX señalaban las dos grandes contradicciones del modelo capitalista de producción: su tendencia creciente a sustituir fuerza de trabajo humana por máquinas que, invariablemente, deviene en la caída tendencial de la tasa de ganancia de los dueños del capital, de los dueños de los medios de producción. No, no eran ciertas las tesis de los clásicos del liberalismo. No existe la “mano invisible”, vanagloriada por Adam Smith en su obra “La Riqueza de las Naciones “(1776). La ley de la oferta y la demanda no es capaz de resolver las crisis cíclicas que el ruso Kondratiev explicó con tanta claridad. El crack de 1929 evidenció las debilidades de un modelo económico que, si bien es cierto burló las predicciones de Lenin, que había calificado al imperialismo como la fase última del capitalismo, no fue inmune a las crisis recurrentes que la llevaron, de manera pendular, del monetarismo al keynesianismo y viceversa. 

En lo político, el modelo norteamericano, fundado en el bipartidismo, funcionó para varios países. En México, la reforma política de 1977, la única, optó por el multipartidismo, con el propósito de balcanizar a las frágiles oposiciones, al tiempo que el partido en el poder, que lo detentó por ocho décadas, traicionaba los compromisos emanados de la revolución y, en el 2000, cedía la presidencia a un partido, nacido en 1929, enarbolando las banderas del “bien común”, pero que en realidad pretendía enterrar las premisas del nacionalismo revolucionario defendidas a piedra y lodo por el autor del movimiento soberano más importante del siglo XX mexicano: la expropiación petrolera. 

En este nuevo siglo, que vio el efímero retorno del partido que había perdido en 1994 al “candidato de la esperanza”, al que veía un México hundido en la miseria y la desigualdad, fue derrotado en las urnas por el avasallador embate de los votos, más de 30 millones, que llevaron a Palacio Nacional a quien ha decidido poner fin al estigma histórico de la corrupción y de la impunidad. Es un cambio de régimen, no de gobierno, siguen sin entenderlo los enemigos de esta transformación; los beneficiarios del pasado, a los que se les ha arrebatado un futuro que garantizaba privilegios y prebendas.

En el plano mundial, en el 2008, una nueva crisis, financiera e inmobiliaria, desnudó, una vez más, a un modelo capaz de generar grandes riquezas nacionales, empresariales y personales, pero que fácilmente sucumbe ante su invariable destino marcado por la crisis, que de recesión deviene en depresión, acompañada, siempre, de un enorme número de desempleados y de la agudización de las grandes desigualdades sociales, anunciadas desde mediados del siglo XIX, cuando surgieron las primeras organizaciones obreras y los partidos que llevaron a los parlamentos europeos propuestas que modificaran el escenario de desigualdad e inequidad que había llegado con el nuevo modelo económico, nacido merced al doloroso parto del neonato que tuvo como padres naturales al feudalismo caduco y a las revoluciones burguesas de Inglaterra y Francia.

¿Hacia dónde vamos?

En 2016, Donald Trump obtuvo un triunfo inesperado que lo llevó a la Casa Blanca. Próximo a cumplir tres años en la presidencia los Estados Unidos, el recuento de su ejercicio como primer mandatario de la nación más poderosa del orbe, está dominado por un pragmatismo rampante que, no se puede negar, ha contribuido a fortalecer el apoyo de los adeptos a sus tesis ultranacionalistas y xenofóbicas. Ofreció poner fin a las “injusticias” de un acuerdo comercial firmado en 1993, y lo ha logrado. El T-MEC, es un tratado que modifica el escenario favorable para México y reduce algunos de los logros alcanzados por Canadá con el TLC que entró en vigor en enero de 1994.

Ofreció reducir los flujos migratorios provenientes de México y Centroamérica y lo ha logrado, contando con el concurso de los gobiernos de la región. Ha mantenido una postura radical contra China, la segunda nación más poderosa del planeta (lo cual no acaban de aceptar). Guerra comercial que ha tenido nefandos efectos en las economías mundiales (si bien México ha sido beneficiada, como lo muestra el superávit comercial obtenido en el 2019, superior a los 3 mil 500 mdd). En el terreno diplomático, se comprometió a poner un alto los afanes belicistas de Corea del Norte, y a obligado a las naciones miembros de la OTAN, a ampliar sus aportaciones económicas y militares para mantener a raya a Rusia, si bien han salido a la luz sus acuerdos, en lo oscurito, con el presidente ruso Vladimir Putin, otro que quiere recuperar, para Rusia, el papel protagónico que ésta perdió con la desintegración de la URSS en 1990.  

El pragmatismo diplomático de Trump, lo ha llevado a tener constantes enfrentamientos con líderes mundiales que han preferido distanciarse o, de plano, evitar confrontarse con él, a sabiendas de que no van a lograr su consenso en temas tan importantes como migración y cambio climático, por señalar sólo algunos de los muchos en los que el mandatario norteamericano se ha manifestado totalmente contrario. Con esa misma postura, ha ido incorporando adeptos, como el presidente Jair Bolsonaro, miembro de la derecha más radical de Brasil.

Dos temas que han sido motivo de esas discrepancias son: uno, el conflicto sirio, en el que hubo un tácito consentimiento de Trump al presiente turco Erdogán para intervenir militarmente, ante el retiro de las tropas norteamericanas; dos, la postura de Estados Unidos frente al gobierno iraní, lo que ha provocado una escalada que pone en peligro la paz en Medio Oriente. Irán respondió con virulencia al ataque norteamericano a su territorio que provocó la muerte de Soleimani, cabeza de las estrategias militares del gobierno iraní. La respuesta fue contundente. El ataque a dos bases militares de los Estados Unidos en Irak, dejó, de acuerdo a los informes iraníes, 180 personas muertas, si bien el propio Trump, y su secretario de Estado, Mike Pompeo, han negado esas bajas. 

Afortunadamente, el nivel de tensión se ha reducido en los últimos días, aunque el mandatario norteamericano ha escalado las sanciones contra el gobierno iraní. El precio del barril de petróleo ha ido bajando paulatinamente y las bolsas recuperando lo perdido en las horas más intensas de la confrontación. Los demócratas tienen ahora un nuevo argumento contra el presidente. La líder de ese partido en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, ha promovido acciones para limitar las facultades de Trump y evitar que pueda llevar a los Estados Unidos a una guerra sin sentido, al tiempo que se ha reactivado el proceso de su enjuiciamiento. 

No omito mencionar, sin descargo de la responsabilidad del presidente de los Estados Unidos, quien aduce que el ataque contra Irán fue porque la CIA detectó que Soleimani pretendía agredir cuatro embajadas norteamericanas en Oriente Medio, que Irán ha escalado los ataques a territorio iraquí con la intención de debilitar a la población sunita a favor de los chiítas alineados al gobierno talibán. Son asuntos de geopolítica, no perdamos la brújula.

De todo un poco

Finalmente, el rey Felipe VI pudo tomar juramente a Pedro Sánchez como presidente del gobierno español. Han sido ocho largos meses que se resumen un acto protocolario que “duró escasos 10 segundos”, bromeó el también líder del PSOE, a lo que el monarca respondió: “Ha sido rápido, simple y sin dolor; el dolor viene después”. Efectivamente, encabezar el primer gobierno de coalición desde la vuelta  a la democracia en España, luego de la muerte de “El Caudillo”, en 1975, anticipa dificultades ya que, además de haber cedido a las presiones de Pablo Iglesias (Juntas Podemos) para convertirse en el “número dos”, Sánchez tendrá la abierta oposición de la derecha que ahora integran el Partido Popular, Ciudadanos y VOX, este último, ubicado en una franja ultranacionalista que sacará provecho a su inédita presencia en la Cámara de los Diputados con sus 40 curules…Quien ha mostrado muy rápidamente el músculo luego de una elección que le generó una mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes, es Boris Johnson. La semana pasada logró que la aprobación de su plan de salida de la Unión Europea para finales de este mismo mes. Bruselas ya recibió el aviso, sin embargo, el trayecto para concretar el divorcio definitivo todavía será largo y sinuoso. Lo importante es que se evitó una salida por la puerta de atrás. Los grandes perdedores, los laboristas, inician un, también, largo y complejo proceso de reconstitución luego de la derrota sufrida en las urnas, merced al desastroso liderazgo de Jeremy Corbin quien todavía “lidera” lo que quedó luego de su Waterloo…El periódico “El Financiero” publicó el lunes 6 de enero, los resultados de la encuesta que muestra que, al cierre del 2019, Andrés Manuel López Obrador, cuenta con un 72 por ciento de aceptación. En cuanto al desempeño de su gobierno, los consultados dejan muy en claro que seguridad y el desempeño de la economía, son los dos saldos rojos que más les preocupan. En seguridad, el 51 por ciento desaprueban las estrategias seguidas para su combate y, en lo que a la economía se refiere, el 43 por ciento reprueba las estrategias adoptadas por la administración federal…En materia de diplomacia internacional, se suma al papel desempeñado por el presidente López Obrador en el marco de la renegociación del T-MEC, el haber asumido el liderazgo at tempore de la CELAC. Al reunirse con embajadores y cónsules de países de América Latina, el jefe del ejecutivo federal, aseguró que la diplomacia mexicana está retomando su posición de liderazgo en la región: “Latinoamérica ve a México como el hermano mayor”. En el terreno de la diplomacia, hay que destacar que el nivel de tensión entre Bolivia y nuestro país, se ha reducido notablemente…En Venezuela, por el contrario, las tensiones aumentan luego de que el gobierno de Nicolás Maduro utilizara estrategias violentas para evitar que Juan Guaidó continúe al frente de la Asamblea Nacional. Argentina y México, condenaron la postura del gobierno venezolano…El gobierno de Emmanuel Macron continúa en el ojo del huracán. Arrecian las protestas contra su reforma a la ley de pensiones. A la huelga de transportistas se ha sumado el paro de otras entidades públicas. El envejecimiento de la población, está claro, pondrá en riesgo la gobernanza. Pongamos nuestras barbas a remojar…Juan Rodríguez Prats ha entregado al gobernador Adán Augusto López Hernández la propuesta para reducir el número de diputados de representación proporcional en el Congreso Local…Todo parece listo para que en breve inicie la construcción del Tren Maya. El estudio realizado por la consultoría PwC determinó que el proyecto es rentable “porque su valor presente neto es de 206.6 mil millones de pesos”, y se determinó que la inversión exacta será de 139 mil millones de pesos. La consultora señala que esta obra: “dejará beneficios multisectoriales que permitirán potenciar el desarrollo social, cultural y económico de la región Sur-Sureste”

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