Emilio de Ygartua M.
Martes 2 de febrero 2021.
Ha concluido el primer mes del año y las expectativas de remontar la crisis sanitaria están muy lejos de generar un escenario alentador. Los contagios se han acelerado, primero, porque la movilidad no ha podido frenarse pese a las medidas dispuestas por los gobiernos; segundo, porque las nuevas mutaciones del coronavirus no sólo son más contagiosas, además, tienen efectos más severos en las personas infectadas. Nuevamente está presente la dicotomía salud o economía, luego de que la opción salud y economía ha provocado una nueva ola de contagios.
El aumento en las hospitalizaciones es una constante en la mayoría de los países, lo que ha propiciado un incremento en el número de fallecidos, acompañado de la saturación hospitalaria que ha superado los números de la primera ola de contagios ocurrida entre marzo y junio del año pasado. Estamos sufriendo la tercera ola que ha obligado a muchos gobiernos a decretar toques de queda, como en Países Bajos, medida que generó una respuesta violenta de muchos opuestos a un nuevo confinamiento.
Según datos aportados por la Universidad Johns Hopkins, hemos rebasado los 100 millones de infectados a nivel planetario y superado los 2 millones de muertos; pese a ello, crece el número de personas que se niegan a usar la mascarilla y que han anticipado que no se vacunaran, aduciendo un complot para controlar su ADN. Así de grave está el asunto.
La esperanza de que el inicio de la aplicación de las vacunas generaría un escenario más favorable ha quedado en eso, en esperanza. Por más que se ha pedido a las naciones ricas que no monopolicen las vacunas, esto ha sido una constante que, sin embargo, ni siquiera ha contribuido a resolver el problema en aquellos países que han concentrado la compra desde la primera etapa de su desarrollo, sin saber si realmente sería efectiva.
El flamante presidente Joe Biden ha informado que hará un pedido extraordinario que permita vacunar a 10 millones de personas cada semana hasta finales de febrero, medida que se da en respuesta al crecimiento de contagios en los Estados Unidos. Al tiempo, ha dispuesto medidas drásticas como la prohibición de vuelos provenientes de 21 países, entre ellos Brasil. En el caso de México, si queremos viajar a ese país, será necesaria prueba negativa, lo cual no exime de cumplir con una cuarentena obligatoria de entre tres y siete días. Canadá ha replicado esta medida. Cuba, también. Golpe mortal al turismo.
La guerra por las vacunas
Como he señalado en este espacio, la vacunación camina a paso de la tortuga en tanto que los contagios lo hacen corriendo como conejo con pilas nuevas. Lo peor de este escenario tan negro es que no sólo prevalece el afán de acaparar los fármacos y su evidente politización en muchas naciones, además, está a la vista una abierta lucha entre sus fabricantes. Pleito que ha contribuido ampliar nuestras dudas y temores sobre la efectividad de las vacunas.
Un grupo de científicos de la OMS está en Wuhan, China, con el propósito de investigar sobre el origen del virus que ha puesto de cabeza al planeta. Su ingreso fue tortuoso porque el gobierno chino hizo hasta lo imposible para impedirlo y es muy factible que no les entreguen toda la información que se les pida para sacar conclusiones certeras.
No es obra de la casualidad que al tiempo que llegaban estos científicos de la OMS al epicentro de la pandemia, las redes sociales chinas echaron a andar una campaña en medios electrónicos e impresos en la que, sin recato y sin ofrecer prueba alguna, acusan al gobierno de los Estados Unidos de haber generado este virus “en un laboratorio”. Resulta difícil de aceptar esta teoría conspirativa formulada por el gobierno chino cuando en marzo del año pasado ellos mismos aseguraban que el virus era de origen animal.
¿Escenario de la nueva “guerra fría”? Xi Jinping, el presidente de China, a quien correspondió este año inaugurar la reunión virtual del Foro Económico Mundial, habló de esta “nueva guerra fría”. Sin mencionar la reciente llegada de su homólogo a la Casa Blanca, Xi le envío un claro mensaje a Joe Biden, “invitándolo” a no continuar con las estrategias seguidas por su antecesor las cuales tensaron en extremo la cuerda en las relaciones entre ambas naciones, la primera y la segunda potencias económicas y, no lo olvidemos, militares del planeta. El mandatario chino, en aparente voz conciliadora, abogó por un papel más protagónico del G20, conminándolo a que sea promotor de “una auténtica cooperación en la gobernanza global.”
En el tema de las vacunas, el objetivo de la nación asiática es sembrar dudas sobre la efectividad de las “otras”, en especial la producida por Pfizer, la cual, difundieron: “puede ser letal para las personas muy mayores.” Los medios chinos basan este duro epíteto en lo sucedido semanas atrás en Noruega, donde 23 adultos mayores fallecieron luego de recibir la primera dosis de la vacuna.
Este señalamiento fue profusamente difundido tanto en el canal chino de habla inglesa, CCTV, como en el diario Global Times, medio impreso que, además, acusó abiertamente a los medios de comunicación occidentales “de ignorar las noticias”. El gobierno chino está utilizando la vieja conseja: “Ataca primero a tú enemigo, antes que éste lo haga”. Como solemos decir: “El que pega primero, pega dos veces”. Expertos en temas de salud han señalado que es posible que se produzcan muertes no relacionadas con las vacunas durante las campañas de inmunización.
Un comité de la OMS ya determinó que la vacuna de Pfizer no fue el factor causante del fallecimiento de estas personas. Pero, la duda mata, más que el virus. No se puede dejar de señalar que esta farmacéutica ha contribuido al fortalecimiento de las dudas sobre su vacuna, primero, por la reducción de su producción sin dar información confiable; segundo, por la recomendación que le hizo la OMS de que obtengan 6 y no 5 dosis de cada frasco y de que se amplíe de 21 a 28 días la aplicación de la segunda dosis, sin rebasar los 42 días, lo que parece es un tanque de oxígeno para que la farmacéutica se ponga al día en la producción del fármaco.
¿Cuándo y cuáles vacunas llegarán a México?
En México, el presidente Andrés Manuel López Obrador, desde su confinamiento en Palacio Nacional, y no en su domicilio particular, como erróneamente lo señaló Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación, habló con Vladimir Putin, presidente de Rusia, quien se comprometió a vendernos 24 millones de dosis de la vacuna Sputnik la cual únicamente ha sido autorizada en Argentina. Seguramente la COFEPRIS hará pronto esta tarea en nuestro país. Rusia ha avisado de un retraso de 3 a 4 semanas en la entrega de los pedidos a causa de un exponencial crecimiento de la demanda, especialmente de parte de los países de la región latinoamericana.
El secretario de Hacienda, Arturo Herrera, ha salido al paso de los señalamientos que apuntan que el gobierno federal está comprando vacunas “de segunda”. El responsable de las finanzas públicas reviró garantizando que en todo momento se ha cuidado que los contratos celebrados se hagan con empresas cuyos fármacos tengan un rango de efectividad superior al 94 por ciento; sin embargo, no omitió señalar que la batalla por hacerse de suficientes vacunas para inmunizar a la población ha complicado mucho el escenario mundial.
En el mismo momento en el que el funcionario daba esta declaración, se conoció que la Unión Europea adoptará medidas para endurecer las reglas sobre la exportación de vacunas contra Covid-19. El brazo ejecutivo de la UE exigió a las empresas que pretenden enviar vacunas fuera de ese bloque a que, previamente, obtengan una autorización. El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, adelantó que no se descarta tomar medidas más radicales que garanticen el control de la producción de las vacunas. Las 27 naciones que se mantienen dentro del bloque europeo “están rabiosas” por la lentitud de los suministros. Crece la tensión entre Bruselas y el Reino Unido por este tema. Resabios de la reciente ruptura, sin duda. No existen los divorcios civilizados, que nos quede claro.
En este escenario, un cuerpo de científicos de la UE ha autorizado el uso de la vacuna producida por el laboratorio AstraZeneca, al tiempo que garantiza que su nivel de inmunidad es del 94% y que sí es seguro aplicarla a los mayores de 60 años, contradiciendo el rumor que había circulado en los últimos días. AMLO ha anunciado que en febrero llegará, proveniente de la India, un importante lote de vacunas de esta farmacéutica.
Una auténtica guerra de las vacunas y por las vacunas. Un laboratorio brasileño ha difundido recientemente que la supuesta efectividad del 78% de la vacuna china CanSino, en realidad, apenas supera el 50%. Asimismo, se indica que su nivel de inmunidad en personas mayores de 60 años “es muy bajo”. La única aparente ventaja de este fármaco es que se requiere una sola dosis y que su cadena de congelamiento es más accesible, por lo cual se ha considerado aplicarla a personas que viven en regiones lejanas y de difícil acceso.
Se equivocan los que creen que nuestro país es el único que anda buscando vacunas por todos lados, es un problema mundial. Asimismo, la lucha intestina entre políticos de grupos opuestos compitiendo por ver cómo dañan al adversario cuando lo que debería imperar en estos tiempos es una estrategia común para enfrentar una crisis que puede cancelar todas nuestras expectativas de crecimiento y desarrollo. Bueno, está claro que a los contras de la 4T les encantaría. No se vale poner por delante intereses personales o de grupo sobre el interés general de la nación.
El contagio del presidente de la República
A la preocupación por el aumento exponencial de los contagios, que ha provocado la saturación hospitalaria en muchas entidades federales como la Ciudad de México y el Estado de México, se suma el contagio del primer mandatario de la nación. El tabasqueño Andrés Manuel López Obrador, al igual que otros mandatarios o jefes de gobierno, como Boris Johnson, primer ministro británico, Jair Bolsonaro, presidente brasileño y Donald Trump, ex presidente de los Estados Unidos, se negó a utilizar el cubrebocas y no atendió las previsiones dispuesta por las autoridades sanitarias. Todos ellos se contagiaron generando incertidumbre política. Reino Unido, Brasil y Estados Unidos, cuentan con un marco constitucional que establece los mecanismos a seguir en caso de la ausencia temporal o definitiva del jefe de estado o de gobierno.
En México, lamentablemente, sigue existiendo un vacío que, en mucho, deviene de la idea del poder constituyente de Querétaro que en 1917 optó por desaparecer la figura del vicepresidente y, de paso, las disposiciones contenidas en la Carta Magna de 1857, que establecían que el presidente de la Suprema Corte, también electo, asumiera el cargo de presidente de la república en caso de ausencia parcial o total del mandatario en turno, lo cual ocurrió en 1858 en razón del golpe de Estado (Plan de Tacubaya) liderado por Félix Zuloaga contra el presidente Ignacio Comonfort, quien fue obligado a renunciar al cargo.
En razón de ello, Benito Juárez García, entonces presidente de la Suprema Corte, asumió la primera magistratura de la nación y desde ese espació defendió los poderes de la república en un escenario de guerra civil (Guerra de los Tres Años o Guerra de Reforma de 1848 a1861), que concluyó hasta la restauración de la República (1867) luego de la derrota del ejército invasor y del fusilamiento de Maximiliano de Habsburgo y de sus aliados, los mexicanos Miramón y Mejía, poniendo con ello punto final al llamado II Imperio.
No pretendo sumar a la polémica por la errática gestión de la pandemia de parte del doctor López-Gatell, sin embargo, no puedo dejar de señalar que se equivoca al manifestar que la salud del primer mandatario de la nación es “asunto de un particular”. Desde luego que no. Andrés Manuel López Obrador es el jefe de Estado y de gobierno, dualidad que establece nuestra Constitución, fundada en un modelo presidencialista que, a mi juicio, debería ser revisado. La salud del jefe del Ejecutivo es un asunto de interés general, es el jefe de las instituciones nacionales y todos los mexicanos tenemos derecho a conocer su estado de salud, desde luego, no desde punto de vista morboso y politizado que algunos quieren hacerlo. Positivo que el viernes se haya difundido un mensaje del presidente en el que el mismo informó de su estado de salud y de las estrategias de vacunación. Ojalá haya comprendido que tiene que ser el primero en cumplir con las normativas sanitarias, vaya, predicar con el ejemplo.
De todo un poco
Este año se cumple un siglo del nacimiento del ilustre tuxpeño Jesús Reyes Helores, uno de los ideólogos políticos más destacados del siglo pasado. Actor estelar de la transformación política nacional que tuvo como piedra de toque la Reforma Política de 1977, a mi juicio, la única que merece ese calificativo por su trascendencia, las subsecuentes alcanzan tan sólo el rango de reformas electorales cuyo aporte no niego. La impulsada por el político veracruzano durante el gobierno de José López Portillo fue, sin duda, un parteaguas en la historia de la democracia mexicana. En próxima entrega haremos una más amplia relatoría de su aporte, necesaria en estos momentos en los que en el Senado se ha presentado una propuesta de reforma para reducir al 50% el financiamiento que reciben los partidos, eliminar prerrogativas como el uso gratuito de franquicias postales y anular su derecho de acceder a los tiempos de radio y televisión para promocionar sus campañas electorales. Si bien se busca ahorrar recursos públicos y que estos se canalicen al sector salud, considero que sería un retroceso eliminar estas prerrogativas plasmadas en el artículo 41º de nuestra Carta Magna. Algo que preocupaba mucho a don Jesús era el financiamiento privado a los partidos políticos que las oposiciones están planteando como alternativa…Por cierto, algunos senadores siguen con la idea de reformar la ley que regula al Banco de México, no obstante que el presidente señaló que no era adecuado vulnerar su autonomía. También insisten en desaparecer a la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) y al Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT). La secretaria de Economía, Tatiana Clouthier Carrillo, les recordó que esos dos órganos autónomos son intocables ya que ambos forman parte del T-MEC: “Es un compromiso del presidente”…En su afán por borrar el legado de Donald Trump, el flamante presidente de los Estados Unidos ha firmado en menos de dos semanas, 35 órdenes ejecutivas, lo cual le ha merecido algunas críticas de medios de comunicación, de legisladores y de estudiosos del derecho que no consideran correcto que se desplace la mecánica legislativa como camino para gobernar. Al momento ha expedido 15 órdenes ejecutivas relacionadas con la Covid, 5 sobre economía, 5 sobre migración; asimismo, algunas sobre temas como equidad de género, salud (rescate del Obamacare), entre otras. Preocupante que los órganos de seguridad interna de ese país hayan dado a conocer un documento que evidencia los riesgos a la seguridad interior por eminentes amenazas de parte del “terrorismo doméstico”. Encuesta realizada en otros países muestran confianza en el nuevo mandatario, sí, pero no en el país al que, luego de lo ocurrido el 6 de enero, se le ve con otros ojos en materia de democracia y estabilidad. En lo que al enjuiciamiento de Trump se refiere, los demócratas ya echaron a caminar el proceso. Curiosamente, se han encontrado conque algunos de los republicanos que lo apoyaban ya lo pensaron por lo que la posibilitad de inhabilitar al expresidente parece se convertirá en un “sueño guajiro”. El 2024 está muy cerca; no lo dejemos de lado.