Emilio de Ygartua M.
Lunes 5 de julio 2021.
*En sus marcas, listos…
*Hay avances, sí, pendientes, sí
*Se gobierna para todos. Es hora de darle la vuela a la hoja
*Tres años tres. ¡Abran las puertas, señores ¡
Como ha ocurrido en otros sexenios, las elecciones intermedias se convierten, primero, en una especie de referéndum del mandatario en turno; segundo, en el arranque del proceso sucesorio. En esta ocasión, ha sido el propio presidente Andrés Manuel López Obrador el que ha agitado la bandera de salida al señalar a los que considera estarán en la liza para convertirse en candidatos de Morena y, posiblemente, de alguno o algunos de los partidos que se le sumen en el 2024; parte de los amarres que deberán hacer tanto la dirigencia de ese partido en el ejercicio del poder, como su líder moral.
Los comicios del pasado 6 de junio, en general,obsequiaron buenos resultados para el movimiento encabezado por el tabasqueño: 15 gubernaturas, la mayoría en la Cámara de Diputados federal, el predominio en varias legislaturas locales y la victoria de muchos de sus candidatos a alcaldes (606 municipios). El negrito en el arroz fue, sin duda, la Ciudad de México en la que perdieron ocho alcaldías; derrota que, tanto el jefe del Ejecutivo, como la jefa de Gobierno, atribuyen a una campaña negra orquestada por las oposiciones.
En este punto, resulta interesante la visualización del zacatecano Ricardo Monreal, líder en el Senado de la República, acerca de lo ocurrido en la capital del país. Entrevistado por “El Financiero”, sin descartartotalmente las tesis del presidente y de la jefa de Gobierno, el senador considera que la derrota tiene mucho que ver con la selección de candidatos que no lograron convencer a la ciudadanía, al tiempo quepone énfasis en el mismo argumento esgrimido por la secretaria general de Morena, Citlalli Hernández, a la que se vincula con el ex gobernador de Zacatecas en su propósito de convertirse en elabanderado de ese instituto político (¿o del quesea?) en el 2024.
Ambos consideran que el voto de castigo emitido por una buena parte de las clases medias avecindadas en la ciudad capital, más que obedecer a esa llamada “campaña negra”, refleja el malestar de un segmento de la sociedad que no se ve retratado en las estrategias implementadas por los promotores de la llamada Cuarta Transformación. En este espacio hemos señalado que mal harían Morena, y sudirigencia, en no entender y atender este aviso de un segmento que, hay que recordarlo, contribuyó en el 2018 con buena parte de los más de 30 millones de votos que dieron la presidencia a Andrés ManuelLópez Obrador.
Las clases medias, en México, en América Latina, en el mundo, han sido muy afectadas por la crisis económica derivada de la pandemia. Muchos de sus integrantes perdieron su empleo. Micro y pequeños empresarios se vieron obligados a cerrar. No pocos integrantes de este segmento social no han podido cumplir con el pago de las mensualidades de sus autos, de sus hipotecas, de sus tarjetas de crédito, hasta ir al médico deja de ser prioritario a la hora de decidir entre comer y otros menesteres. Sus hijos, ellos mismos, han tenido que dejar sus estudios o migrar a instituciones educativas con financiamiento público.
Sí, los miembros de las clases medias somos “aspiracionistas”, como ahora se nos califica; pero más allá de que algunos se hayan cegado por aspectos materiales, suntuarios y superfluos, somos el reflejo más fiel de un país que en la medida que se desarrolla lo hace acompañado de sus sectores medios que hoy navegan en aguas turbulentas sin tener claro el horizonte, lo que nubla su visión de futuro a causa de un entorno económico y social poco esperanzador y, vale insistir, en que no observa en las políticas públicas impulsadas por el gobierno federal algo que muestre el mínimo interés por su situación.
No hay medicina para su mal, no lo digo con mala leche. Habrán de curarse solos, con sus propios anticuerpos, si es que los han desarrollado y tienen la resiliencia necesaria para remontar la cuesta. Todavía no hay vacuna para curar el olvido.
Hay avances, sí. Temas pendientes, sí
Es cierto que, como lo señaló Andrés Manuel López Obrador en su mensaje al cumplir tres años de su elección, estamos viendo una luz al final del túnel. Sí, se están recuperando los empleos perdidos durante esta pandemia y la economía muestra signos de recuperación indiscutibles que devienen de un histórico crecimiento de la inversión externa, del incremento de nuestras exportaciones gracias a la reactivación de las cadenas productivas. Este año se esperan 20 millones de visitantes en comparación con los 8 millones del año pasado, lo que nos convertirá en el tercer país con mayor flujo de visitantes.
Es verdad que la macroeconomía, como lo ha manifestado el todavía secretario de Hacienda, próximo gobernador del Banco de México, Arturo Herrera, muestra números positivos. Nadie puede negar, ni los más duros críticos de la 4T, que el gobierno federal ha cumplido con su compromiso con la disciplina fiscal, con el no endeudamiento y que el rebrote económico puede generar un crecimiento del PIB cercano al 6 por ciento, sí, pero no olvidemos que la economía decreció el año pasado casi un 9 por ciento y que, en el 2019, el crecimiento fue nulo.
Debemos tener en cuenta que se necesitarán almenos dos años para que los indicadores económicos se homologuen con los númerosanteriores a la pandemia. Por ello, lo que las clases medias necesitan, se debe entender: es certidumbre; requieren hacer a un lado un temor, fundado, en que lo construido, lo logrado con trabajo y el esfuerzo de muchos años, quede pulverizado. Sí, la macroeconomía va bien, sin duda, pero la microeconomía, la que mide el bolsillo de las personas de carne y hueso, no vive su mejor momento.
A esos justificados temores se suma el aumento de los precios que ha obligado al Banco de México a elevar las tasas de interés lo que provocará el incremento en los montos de los créditos adquiridos a tasa variable y el precio del dinero. No hay vuelta de hoja, es cierto que el llamado “impuesto inflacionario” a quienes más lastima es a los pobresque ven reducida su capacidad de consumo; pero también lo es que las clases medias sufren las consecuencias del aumento en los precios porque los aleja de la posibilidad de adquirir o renovar satisfactores importantes para su vida cotidiana, para su bienestar, para mantener un status social que han logrado con su esfuerzo, haciendo realidad sus aspiraciones y aprovechando, que es lo que falta garantizar a los sectores de mas bajos recursos: las oportunidades.
México no puede dejar de ser lo que con la Revolución Mexicana se impulsó: un país de oportunidades, lo mismo para los grandes inversores locales o externos, que para las clases medias y para los segmentos menos favorecidos económicamente. De eso se trata la inclusión, de que nadie quede fuera del saco de las oportunidades. Si se gobierna para todos, el progreso y el bienestar deben forjarse en un piso parejo. Las desigualdades que padecemos no se eliminarán, sólo se atemperarán, con políticas publicas distributivas, repartiendo dinero.
Que bueno que el mandatario hiciera, en su gira por Sonora, un reconocimiento a quienes votaron por otros partidos por otros candidatos: “no pueden ser mal vistos, excluidos, ya pasó la campaña”. Bueno que el presidente reafirme el compromiso hecho la noche triunfal, aquel 1º de julio del 2018: “Hay que gobernar para todos, buscar la conciliación y poner por delante el interés de la ciudadanía”.
Las desigualdades, las enormes diferencias existentes entre los que mucho tienen y los que poco o nada reciben, sólo se revertirá con políticas públicas redistributivas. Sí, hay que promover una mejor distribución de la riqueza, saldo pendiente desde hace más de un siglo, pero ello sólo se logrará generando riqueza para que el Estado, cumpliendo su función primigenia, garantice su distribución justa y equitativa. Generar oportunidades educativas, de salud, de trabajo, de acceso al agua, de equidad de género, no se satisfacen únicamente con leyes o decretos, se necesitan acciones de gobierno orientadas a cumplir plenamente con lo consagrado en el artículo primero de nuestra Carta Magna.
Sí, es correcto que la prioridad sean los que menos tienen, “los condenados de la tierra”, aquellos por tantos años marginados, excluidos. Sin embargo, es menester no olvidar a las clases medias; hacerlo, sin duda, acarrearía graves consecuencias para el partido gobernante si quiere dar continuidad alproyecto de transformación que impulsa nuestro paisano.
Acerca de las elecciones presidenciales, cada día más cercanas, Ricardo Monreal, omitido en la lista de candidatos presentada por Andrés Manuel López Obrador semanas atrás, comentó que el presidente le ha señalado en diferentes momentos que, en la selección del candidato o la candidata, “habrá piso parejo”, lo que calificó como un buen punto de partido. Eludió hacer explícitas sus aspiracionespresidenciales, que ya se conocen, pero, como suele decirse, al buen entendedor pocas palabras: “Estaré a tiempo, en este proceso”.
El líder de Morena en el Senado insistió en que lo sucedido en la Ciudad de México amerita un análisis a fondo, “si se quiere evitar que ello se repita”. El zacatecano negó haber tenido algo que ver con la derrota de la candidata morenista Dolores Padierna en la alcaldía de Cuauhtémoc, sin embargo, resulta muy difícil ocultar su vinculación y apoyo a favor de la candidata vencedora, Sandra Cuevas Nieves, quien participó en la contienda con las siglas de la alianza opositora conformada por el PAN-PRI-PRD. El que la alcaldía donde se ubica el corazón político del país, el Palacio Nacional, se haya perdido, es algo que no ha podido digerir el habitante de ese histórico edificio. ¿Tendrá efectos en el proceso de selección? Al tiempo.
Se gobierna para todos. Es hora de darle vuelta a la hoja
A pesar de lo que las oposiciones se empeñan en decir que López Obrador y su partido fueron derrotados, argumento falaz, como lo ha calificado el senador y ex dirigente del PAN, Gustavo Madero. Morena logró un balance muy favorable, como ya lo comentamos en entregas anteriores. Habrá que hacer un análisis de lo que se hizo en cada entidad para saber si fue hartazgo, fue trabajo con las bases, o si el efecto López Obrador sigue teniendo la fuerza suficiente como en el 2018.
Gobernar 19 entidades federativas que ejercen casi el 50 por ciento del presupuesto federal, modifica de manera radical el escenario de los tres primeros años de gobierno. De pronto, algunos de los gobernadores, los que continuarán en funciones, como el jalisciense Enrique Alfaro Ramírez, o el mandatario chihuahuense, Javier Corral Jurado, cuya candidata salió victoriosa, han buscado acercamiento con el Ejecutivo Federal. Parece quehan entendido que el escenario se modificó y que el presidente ha salido fortalecido de esta contienda electoral. La visita de ambos a Palacio Nacional es muestra inequívoca de que, como dicen los teóricos: la política es el arte de lo posible y que es la forma de hacer la guerra por otros medios.
Otro de los gobernadores abiertamente opuestos a la 4T, el michoacano Silvano Aureoles, luego de acusar a Morena de alianzas con grupos delincuenciales para justificar la derrota de su candidato a sustituirlo en esa entidad, hizo un triste papelón al acudir a Palacio Nacional, donde esperó algunas horas a que lo recibiera su ex compañero de partido que, contundente, le señaló que, si tiene pruebas de lo que afirma, la ventanilla de recepción está en el INE o en la Fiscalía General de la República.
El presidente, como lo acostumbra desde el primero de julio de 2019, presentó, a tres años de distancia de su triunfo en las urnas, una especie de “corte de caja”. A casi un mes de la realización de las elecciones intermedias, López Obrador destaca que, “merced a la cómoda mayoría obtenida” por su partido y sus aliados, la oposición “no podrá frenar los apoyos sociales ni los proyectos emblemáticos de este gobierno.”
El mandatario resaltó en su mensaje que el presupuesto en salud se incrementó en 70 mil millones de dólares con la finalidad de revertir herencias de anteriores administraciones y para enfrentar la pandemia, tarea en la que “hemos hecho todo lo humanamente posible para enfrentarla y salvar vidas”. En esa lucha, señaló, “se contrató y capacitó a más de 70 mil trabajadores de la salud.”
En lo relativo a la gestión de las vacunas, tema en el que las oposiciones han insistido en desarrollar una narrativa negativa, la realidad dice otra cosa. Si bien es cierto que estamos lejos de alcanzar la “inmunidad de rebaño” tan deseada, al momento se ha vacunado al 35% de todas la población mayor de 18 años, lo que nos ubica en un primer lugar entre las naciones en vías de desarrollo, en un entorno mundial en el que sigue imperando el nacionalismo de la las vacunas, criticado una y otra vez por el director general de la OMS, quien ha insistido en que las economías más fuerte deberían hacer más para que en el otoño del 2022 esté vacunada el 70% de la población mundial, para lo cual se requieren 10 mil millones de vacunas.
En materia económica, el jefe del Ejecutivo ponderó que el salario mínimo ha aumentado 44% en términos reales y que las reservas del Banco de México han crecido desde el inicio de su administración en 20 mil millones de dólares. Hizo referencia al crecimiento de las remesas que en mayo alcanzaron los 4 mil 514 millones de dólares,una cifra record. El presidente expresó un público reconocimiento al esfuerzo de quienes, desde los Estados Unidos, envían este dinero que, entre enero y mayo de este año, ha acumulado más de 19 mil millones de dólares, rebasando los ingresos obtenidos por nuestras exportaciones de petróleo y por el ingreso de turismo proveniente del exterior.
Bueno también que el mandatario no eluda una realidad: la de la inseguridad, la maldita inseguridad retratada en estos días de manera tan cruel y graveen Tamaulipas, Michoacán y Zacatecas: “Domina la percepción de inseguridad”.
Sus datos señalan que: El 47.8 de los cuestionados señalan que la violencia es peor. Un 23.8% considera que el principal problema del país es la inseguridad. Ese es, sin duda, el punto de quiebre. Un tema ineludible en los 3.5 años restantes, que será tema prioritario en los programas de los que aspiren relevar al actual mandatario federal.
Tres años tres. ¡Abran las puertas señores ¡
Ese mismo día, en el Auditorio Nacional, Morena organizó un festejo para celebrar los tres años de gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Evento que reitera que la ruta hacia el 2024 es más corta de lo que se piensa. En el evento salieron a relucir las divergencias y las convergencias. Mario Delgado enfrentó a un auditorio integrado en su mayoría por adeptos a la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, que lo increpó de manera constante, pidiendo, incluso, su renuncia. Mario Delgado criticó la intención de marcar adeptos a estas alturas del partido.
Claudia Sheinbaum puso a caminar el aplausómetro del cual también fueron beneficiarios Zoé Robledo y Santiago Nieto Castillo, director general del IMSS y titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, respectivamente. Claudia ha resentido los efectos del colapso de la L-12, pero más los de las derrotas en su demarcación que para muchos ha provocado el enojo del líder moral, traducido en la confección de una lista más amplia de posibles sucesores, en la que siguen ella y el canciller Marcelo Ebrard, pero ahora el presidente sumó a Juan Ramón de la Fuente, embajador ante la ONU, a Tatiana Clouthier, secretaria de Economía y al ex secretario de Educación, actual embajador de México en EU, Esteban Moctezuma Barragán. Ya comenté que Ricardo Monreal no obtuvo, por el momento, boleto para esta fiesta.
Al hacer uso de la palabra, Claudia Sheinbaum, insistió en que “en la ciudad se ensañaron con una campaña sucia, de desprestigio que fue calando en algunos sectores de la población que fueron convencidos con mentiras y calumnias “. Como se ve no hubo reconocimiento del alejamiento de las clases medias, pero si de un “exceso de confianza y falta de unidad, así como diversos factores externos, que fueron generando y provocando el resultado general”, lo que esto quiera significar.
A nombre de Marcelo Ebrard, Mario Delgado recibió la rechifla de los adeptos a la jefa de Gobierno. No hubo quien recibiera el mensaje por Ricardo Monreal, quien declinó asistir. Seguro CitlalliHernández, quien junto con Claudia “arropó” a su líder a la hora de los gritos que impidieron pudiera leer su discurso, le dará el parte del evento al senador zacatecano.
¡Señoras y señoras ¡Ha iniciado el proceso sucesorio! Del otro lado, también hay movimiento. Una encuesta realizada por el financiero ubica en las boletas a Ricardo Anaya, por el PAN; a Enrique Alfaro por Movimiento Ciudadano; a Miguel Ángel Osorio Chon por el PRI. Para que no falte nadie, la mentada encuesta señala a Claudia Sheinbaum, como la abanderada del partido en el gobierno. ¡Hagan sus apuestas ¡ Es la hora del tapado, como cada seis años.
Momentos históricos, las fuerzas políticas se reorganizan en función de sus objetivos, especialmente rumbo al 2024.
Esperemos tomen en cuenta los indicadores reprobables, resultado en los frentes de salud, economía e inseguridad para girar el timón hacia políticas públicas que mejoren la calidad de vida de nuestro país..
La esperanza es que salgamos fortalecidos de este período difícil trabajando juntos gobierno y sociedad civil, cada uno en lo que le corresponde.. Es una tarea urgente para resolver problemas que nos mantienen rezagados en nuestro desarrollo socioeconómico e impiden lograr mejores estándares de una vida con bienestar y tranquilidad.
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Los programas federales deben ser para los que menos tienen, como proyecto transformador impulsa la economía de los más necesitados, pero estamos ciertos que la ignorancia no se disipa, no se va esfumando solo lo difumina y regresa cada 6 años.
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Por ello es necesario impulsar más políticas públicas redistributiva que distributivas. Promover la producción y los empleos productivos es lo que contribuye a generar crecimiento y con ello generar desarrollo
Gracias
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