Prospectiva

Emilio de Ygartua M.

Lunes 24 de octubre 2022

“Hacer política obliga a evitar el

envejecimiento de las ideas y el  

deterioro de los métodos de acción”

                        Jesús Reyes Heroles

 

El domingo 16 de octubre, en el marco de la apertura del XX Congreso del Partido Comunista chino, que ayer domingo lo ratificó para un tercer período, algo que no lograron en su momento ni Mao Zedong, ni Deng Xiaoping, Xi Jinping advirtió que no va a renunciar “al uso de la fuerza armada” para lograr la reunificación con Taiwán, mensaje que escala la preocupación planetaria ante un escenario sumamente inestable derivado de los riesgos cada día más tangibles del estallido de un conflicto bélico de escala mundial.

A ocho meses exactos de la invasión rusa a Ucrania,que está lejos de llegar a su fin, escuchar el discurso de XI genera preocupación por el tono y, sobre todo, por el hecho de que su visión del escenario mundial lo ha llevado a considerar que es el tiempo de que China desplace a los Estados Unidos que, desde el fin de la Guerra Fría, ha desempeñado un papel hegemónico, unipolar, luego de la caída del Muro de Berlín (1989) y la desintegración de la URSS (1991).

El presidente chino, ratificado para un período de cinco años más, planteó que, ante un mundo que presenta “bruscos cambios”, es urgente construir un “nuevo tipo de relaciones internacionales”. Guillermo Abril(“El País”, 16 de octubre 2022), relata que el discurso de Xi Jinping, de dos horas de duración, pasó revista a asuntos torales como la economía y la pandemia; el desarrollo tecnológico y militar que hoy navega por las aguas turbulentas del teatro geopolítico. 

El ratificado líder chino destacó, en distintos momentos de su alocución, “la salud” de la que goza el Partido Comunista, “el mayor partido gobernante marxista del mundo”, y de la modernización de esta ideología “con características chinas”. Xi señaló que los últimos cinco años, de los cuales rindió cuentas ante el pleno de su partido, “han sido tiempos fuera de lo común y extraordinarios”. Enfatizó que se vive “una compleja situación internacional”, con “bruscos cambio”, que plantea “desafíos nunca antes vistos”.

El mensaje conlleva un subliminal pero muy claro mensaje hacia los Estados Unidos. “El mundo se encuentra otra vez en una encrucijada histórica”,que para él es provocada “por actos de hegemonía, autoritarismo y matonismo [sic]”. ¿Qué es lo que plantea Xi frente a estos actos? Específicamente un nuevo tipo de relaciones internacionales, un nuevo orden mundial, como ya lo ha planteado su todavía aliado, el presidente ruso Vladimir Putin. 

¿Qué efectos está teniendo en Washington este tipo de discursos? Las áreas responsables de la estrategia nacional de seguridad han alertado que “el gigante asiático es el único país que manifiesta su clara intención de reconfigurar el orden internacional, al tiempo que pretende reconfigurar, también, el poder económico, diplomático, militar y tecnológico”, como basamento para alcanzar elprimer objetivo.

Este planteamiento no deja el menor espacio para la duda. La relación entre China y los Estados Unidos vive hoy sus momentos más tensos, en mucho, por el antagonismo que se fermentó durante el gobierno de Donald Trump, que no se atemperó con su sucesor, no obstante las promesas de campaña, al contrario, Joe Biden ha profundizado la guerra comercial con China que ha transitado del bloqueo del 5G al bloqueo en la fabricación de semiconductores en el país asiático.

Esos dos temas explican en mucho la polarización, sí, pero no podemos obviar que lo que atempero aún más las discordias y fragilizó la relación fue el viaje a Taipéi, en agosto de este año, de la demócrata Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes, visita calificada como una falta de respeto por Pekín que, de inmediato, desplegó ejercicios militares en el Estrecho y rompió la cooperación con Washington en temas clave como el del cambio climático.

En este discurso tampoco no estuvo ausente Hong Kong. En razón de lo que él ha llamado los “desarrollos turbulentos” (las manifestaciones de los paraguas amarillos y de los jóvenes que han expresado su oposición a medidas limitativas y autoritarias), externó que “el Gobierno Central ha ejercido, lo seguirá haciendo, su jurisdicción para asegurar que la isla “sea gobernada por los patriotas”. 

“Restauramos el orden”, señaló en alusión a las acciones implementadas por el Movimiento Prodemocrático que ha luchado por preservar los derechos del territorio autónomo frente a la Ley de Seguridad Nacional impuesta por Pekín. Mano dura y centralización del poder, será la tónica de los próximos cinco años.

 

“Sírvete de la ausencia para 

acrecentar el respeto y el honor”

Décimo sexta Ley del Poder

Robert Greene

 

Ante la ratificación de Xi Jinping como líder de la nación asiática, lo urgente es entender cómo China buscará cambiar el orden mundial y sustentar su estrategia para lograr nuevos equilibrios de potencia. En esta estrategia, el líder chino considera primordial la relativización de los derechos humanos cuya tesis parte de que los externos no intervengan ni califiquen lo que el gobierno de Xi considera un tema interno. “Pleno respeto a nuestra soberanía”.

El otro eje que se ha trazado es el fortalecimiento delos lazos con el Sur Global enfocándose en la “Ruta de la Seda” que tan buenos resultados le ha generado en la construcción de alianzas en la zona asiática, en África y en América Latina. Andrea Rizzi (“El País”, 16 octubre 2022), un agudo y bien documentado analista sobre China y la geopolítica plantea que: “Tras décadas de crecimiento con un ritmo y características con escasos parangones en la historia, China es hoy, indiscutiblemente, una potencia global”. 

Testigo de lo expresado por Xi Jinping en el marco del XX Congreso de Partido Comunista de China, Rizzi comparte que, si bien la narrativa oficial no abandonó sus características prudentes y elípticas, puso a la luz algunas pistas “reveladoras” de las intenciones de fondo, entre ellas una propuesta de “rejuvenecimiento” colectivo cuyo objetivo es que el país recupere su lugar histórico “a veces asociado con el concepto de Reino del Medio, de potencia central.”

Cuando se habla de rejuvenecimiento tenemos que entender que este concepto tiene diferentes acepciones. Abarca desde aspectos poblacionales, “envejecimiento de la población”, pasando por lo ideológico y por los desarrollos tecnológicos. En el primer punto, el gobierno chino se ha tardado en enfrentar un serio problema demográfico: el envejecimiento de la población y el faltante de jóvenes que puedan hacerse cargo del relevo generacional. 

Recordemos que en los años setenta del siglo pasado China fue prácticamente obligada por Occidente a implementar acciones orientadas a reducir el crecimiento poblacional mediante programas como “una familia un hijo” que premiaba el nacimiento de hijos varones lo que dio lugar a aberrantes decisiones de las familias que sacrificaron a las féminas. China redujo notablemente su crecimiento demográfico lo que trajo consigo una grave distorsión que es necesario atender: más hombres que mujeres. Xi Jinping propone un programa que incentive la natalidad, que esperamos no repita los errores del pasado.

El envejecimiento de la población llegó acompañado de otro problema. China, a diferencia del común denominador de los países que presentan asimetrías entre el Norte industrializado y el Sur agrícola, tiene esa dicotomía entre región oriental muy desarrollada y una región occidental con enormes rezagos sociales, económicos y tecnológicos. La población de la zona desarrollada ha accedido a beneficios en materia de salud, educación y a planes de jubilación que permiten atender los requerimientos derivados del envejecimiento. El reverso de la moneda lo tenemos en la región occidental que no ha crecido con la misma velocidad y que evidencia enormes desigualdades. La gran mayoría de los adultos mayores de esa zona no cuentan con un programa de jubilación o pensión. 

 

“Los ingenuos no son los que tienen

ideales, sino los que incursionan en la

política careciendo de ellos”

                           Jesús Reyes Heroles

En lo ideológico, Xi promueve una actualización de las corrientes de pensamiento que dan soporte al modelo chino desde antes de la revolución y que se han preservado con algunas adecuaciones en los tiempos de Mao y de Deng Xiaoping.

En este planteamiento ideológico caben, incluso, las tesis confucianas cuyo arraigo a la cultura de ese país no tiene discusión. En lo tecnológico, el gobierno chino ha declarado formalmente la guerra a Occidente, en particular a los Estados Unidos nación empeñadaen evitar que la nación asiática escale en este terreno.

Todo lo anterior constituye un marco descriptivo del hacia dónde se quiere caminar. La propuesta no excluye el pasado glorioso, pero tampoco elude reconocer Momentos críticos, como el del llamado “Gran Salto Adelante” (1958-1962), liderado por Mao Zedong, cuyo objetivo era transitar del modelo agrario al modelo industrial, con algunos elementos símiles a los exitosos planes quinquenales impulsados por José Stalin en la Unión Soviética. El proyecto chino termino en desgracia provocando una devastadora hambruna que provocó la muerte de 45 millones de personas.

Imposible dejar de reconocer el aporte al gran cambio alcanzado por en esa nación merced al liderazgo de Deng Xiaoping, quien el 18 de diciembre de 1978logró que el Partido Comunista impulsara un cambio de rumbo. El significado de ese cambio, establece Xulio Ríos (“El País”, 18 diciembre del 2018) trasciende el reformismo económico. El especialista en temas de Asia, recalca que “en la historia contemporánea de China, el año 1978 marca un punto de inflexión”. Al cumplirse 40 años del inicio de la política de reforma y apertura, Ríos plantea en su artículo que este cambio, propiciado por Deng, “abrió un nuevo tiempo en el proceso iniciado en 1949, cuando Mao Zedong proclamó que esa nación se había `puesto en pie´.

El analista no elude señalar que el largo mandato del “Gran Timonel” (de Mao), estuvo salpicado “de graves errores y tensiones, en una pugna interna constante entre quienes privilegiaban el cambio de mentalidad frente a quienes primaban la transformación de la realidad material”. 

Este escenario, poco propicio para avanzar en la lógica dialéctica fundamento de la revolución, pudo revertirse, primero, derivado del fallecimiento, 1976, de Mao Zedong, y del ascenso al poder de Deng Xiaoping, el llamado “El Pequeño Timonel”, que tuvo “el atrevimiento y la originalidad de proponer la construcción del socialismo dando un rodeo por el capitalismo”.

No podemos entender lo que hoy quiere implementar Xi Jinping, sin comprender el legado histórico de Deng. Su aporte estriba en el hecho de que, al tiempo que quebró la autarquía defendida por Mao, puso punto final al aislamiento milenario del Imperio del Centro. Modernización y rehabilitación fueron los dos ejes de su propuesta. La propuesta de Jinping, retoma estos dos elementos.

Deng reconcilió a China con la tradición. “La modernización impulsada por Deng, a diferencia de los movimientos occidentalizadores de finales del siglo XIX, y hasta del propio maoísmo, sentaba las bases de una revitalización que les reconciliaría con su propia cultura”. Lo anterior permitió que, en muy corto tiempo,se fortaleciera el “progresivo eclecticismo ideológico”, lo que hizo posible que el PCCh aceptara nuevas interpretaciones de las grandes corrientes del pensamiento clásico chino, “haciendo las pases,incluso, con el confucianismo, tan reaccionario a los ojos de Mao”.

 

“No todo lo nuevo es bueno

ni todo lo viejo es malo”

           Jesús Reyes Heroles

 

Lo que ha propuesto Xi Jinping en el XX Congreso del Partido Comunista no se puede disociar, no se debedejar de ver, con sus obvias adecuaciones, como unaherencia de lo que durante su mandato logró Deng. “Las consecuencias del giro denguista están a la vista: un crecimiento económico exponencial, enormes alteraciones sociales, una nueva proyección en el mundo y, del otro lado de la moneda, lo que hay que hay enfrentar: desequilibrios y desigualdades quizá en mayor magnitud de lo imaginado”, que tienen que transitar a una fase de corrección en este tercer quinquenio de Xi quien, según varios analistas, comparte los grandes ejes del modelo económico impulsado por Deng. 

Lo cierto, es que para que este nuevo mandato sea exitoso, a él le corresponde culminar la transformación para hacer de China el país grande y poderoso que ansiaba Deng. Esta compleja tarea le reserva un espacio singular en el olimpo chino a quien hoy ha logrado lo que no pudieron ni Mao, ni el propio Xiaoping, un tercer mandato. 

Al cumplir cien años de fundado el Partido Comunista chino, se presentan nuevos retos, sí, perotambién la oportunidad de lograr un verdadero salto adelante para convertir a China en la nación más poderosa del orbe. ¿Lo permitirá Estados Unidos?¿Podrá Joe Biden, atrapado en su propio laberinto, al tiempo enfrentar lo interno, que no le es favorable, y lo externo, donde ha apostado a mantener una hegemonía y un liderazgo mundial?

 

“Ten a los demás en la incertidumbre:

cultiva un aspecto de imprevisibilidad”

Décima séptima Ley del Poder

Robert Greene

 

Las turbulencias geopolíticas tienen prendidas las alarmas: ¿Transitemos a una guerra de gran escala, al “Armagedón nuclear” que avista Joe Biden? Está más cerca que nunca desde la crisis de los misiles en Cuba, que este mes cumple 60 años. El escenario mundial no podía ser más turbulento: inflación galopante, riesgo de una recesión que acrecentaría más la pobreza y la desigualdad. Riesgos sanitarios al no poder levantar la bandera blanca por el COVID-19. Cambio climático que se muestra cada día con mayor virulencia. Organismos internacionales obsoletos y disfuncionales, como la ONU, a la que el Papa Francisco ha pedido, con las otras muchas voces, una apertura al cambio.

En tanto, el mundo sigue girando, de izquierda a derecha, de derecha a izquierda, en un escenario de polarización del cual no se escapa nadie, ni México, ni China, o Estados Unidos. En Reino Unido, luego de 45 días, Liz Truss, que pasará a la historia como “Liz la breve”, dimite como primer ministro. Sucedió a Boris Johnson envuelto en controversias por su papel fiestero en las horas más intensas de la pandemia. 

La que fuera canciller en el gobierno Johnson perdió la brújula desde el primer minuto. Bajó los impuestos a ricos y a grandes empresas en el momento que sus gobernados, los no afortunados, recienten los efectos del Brexit, de la pandemia y de una crisis económica escalada por la invasión rusa a Ucrania. 

Si las cosas estaban mal, se pusieron peor. Liberales, laboristas y el gobierno escocés, que está trabajando una nueva consulta independentista, exigen anticipo de elecciones. Los torys, que hoy gobiernan, saben que las posibilidades de una derrota son muy altas.

En Europa las cosas no están mejor. Emmanuel Macron, quien ganó la reelección presidencial a Marie LePen, no pudo contener la presencia de lasizquierdas y de la extrema derecha en el Congreso que impedirá que tenga un gobierno de mayoría como en su primer quinquenio. Nuevamente tiene en las calles a miles de manifestantes que exigen medidaspara frenar la inflación y un incremento de salarios para recuperar la capacidad de compra perdido por el alza de los precios y el aumento en las tasas de interés que está a punto de provocar una crisis hipotecaria como ocurrió en el 2008.

En el continente americano, estamos a pocos días de que se celebre en Brasil la segunda vuelta. El próximo domingo acudirán nuevamente a sufragar los brasileños. Lo que, según las en cuestas, sería una victoria holgada de Inacio Lula da Silva, resultó un combate mucho más apretado. 

El candidato del Partido del Trabajo se ha tendido que esforzar no sólo por contar con apoyo de los tres candidatos que quedaron excluidos en la primera vuelta, además, convencer a los indecisos que voten por él. El debate ha sido áspero; Jair Bolsonaro ha demostrado que su conservadurismo radical sí ha permeado y que cuenta con más adeptos que los que él mismo pensaba.

Me parece que Lula será el vencedor, pero tendrá que cohabitar con una derecha recalcitrante, retrógrada,que le pondrá muchas piedras en el camino, como ya lo resienten Boric en Chile y Petro en Colombia. En estos tres países, es necesario no perder de vista a las fuerzas armadas, históricamente refractarias a los cambios que beneficien a las grandes mayorías. 

Con justificada razón, tanto el presidente Andrés Manuel López Obrador, como el titular de la secretaría de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, resaltan las características de nuestras fuerzas armadas, que son pueblo, cuya institucionalidad y lealtad son de sobra conocidas. Por ello el responsable de la política interior recorre al país para pedir a las legislaturas locales validen la reforma constitucional que mantendrá hasta el 2028 a las fuerzas armadas en tareas de seguridad. Las encuestas muestran, sin lugar a duda, que la población avala en su mayoría esta reforma. “Hay que escuchar siempre al pueblo”, sobre aquellos que en público se niegan atender el exhorto, pero en privado piden el apoyo de las fuerzas armadas para contener a los grupos delincuenciales que los han desbordado.

Prospectiva

Emilio de Ygartua M.

Lunes 17 de octubre 2022

 

“La política es el método para conciliar 

intereses, para superar divergencias, 

para resolver contradicciones”

                              Jesús Reyes Heroles 

 

Luego de ajustes a la propuesta que hiciera la diputada del PRI para mantener a las fuerzas armadas en tareas de seguridad, que había pasado en la Cámara de Diputados, pero se atoró en la de Senadores, el secretario de Gobernación, el tabasqueño Adán Augusto López Hernández, quien se ha personalizado para garantizar que este proceso saliera adelante, ha hecho pública su intención de ir a las 32 entidades federativas para solicitar a los integrantes de los congresos estatales el apoyo a esta reforma constitucional que si bien requiere tan sólo del voto favorable de 17 legislaturas, se busca que haya consenso toda vez que la intención es que esta ampliación permita reducir las incidencias delictivas en todo el país.

Sabemos que, para lograr los votos necesarios en la cámara alta, hubo un cabildeo intenso de tanto del propio responsable de la política interior como del líder de la mayoría parlamentaria en el Senado de la República, Ricardo Monreal, que si bien ha expresado su oposición a esa ampliación y al traslado de la Guardia Nacional a la SEDENA, entendió que su papel de coordinador lo obliga a gestionar los votos necesarios para sacar adelante las iniciativas que propone su partido y, desde luego, las que envía el jefe del Ejecutivo Federal.

El destrabe de esta iniciativa pasó por el convencimiento de senadores del PRI y del PRD que votaron a favor de estos cambios. Desde luego, el haber revertido las posturas originales de las oposiciones e, incluso de algunos miembros de Morena (tres votaron en contra), no fue fácil, esta tareapuso confirmó la capacidad de concertación del gobernador con licencia de Tabasco quien, desde su arribo a ese encargo ha mostrado esa capacidad de negociación que los que aquí vivimos le conocemos de tiempo atrás y la experiencia de haber transitado por ambas cámaras.

Así las cosas, un mes después de que se aprobó en la Cámara de Diputados extender hasta el 2028 la presencia militar en las calles, en apoyo a la Guardia Nacional, luego de su aprobación con cambios en el Senado, los diputados de Morena y sus aliados, PT y PVEM, con los votos de la bancada del PRI y 3 del PRD, alcanzaron la mayoría calificada que permitióaprobar los cambios que se hicieron en el Senado al dictamen original, que se había atorado. Entre las modificaciones, desatacan el seguimiento y evaluación, de parte del Legislativo, de las tareas que habrán de cumplir en las calles el Ejército y de la Marina, incluyendo la comparecencia de los titulares de esas instituciones para informar de los avances.

Con 339 votos a favor y 155 en contra, dos abstenciones, quedó actualizado el Quinto Transitorio del Decreto que en 2019 creó la Guardia Nacional. No obvio mencionar que lo anterior no pone punto final a la controversia por el tránsito de la Guardia Nacional a la SEDENA, ni la oposición a lo que se califica como una “militarización”. En las últimas horas se ha observado, como ha ocurrido con el Tren Maya, con la Refinería de Dos Bocas, que los opositores han encontrado en algunos jueces el mecanismo para bloquear, al menos por un tiempo, estos proyectos o iniciativas. La reforma eléctrica, también está vinculada a esa narrativa.

Al respecto, derivado de la participación del PRI, o de una parte de este, en el destrabe de estas iniciativas, el secretario de Gobernación compartió a legisladores de Morena, del PT y del PVEM, la existencia de un “acuerdo político con la bancada del PRI”, que permitirá al gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador “transitar de otra manera y consolidar la gobernabilidad que este país requiere, pero sobre todo que requiere su gobierno en el último tramo de su sexenio”. El responsable de la política interior del país enfatizó que este acuerdo contribuirá “a recuperar temas de la agenda nacional como la reforma eléctrica, y vamos a intentar construir una verdadera reforma electoral.”

 

“El político debe estar conducido por la lealtad 

a las ideas que profesa, a las instituciones en 

que cree, a los hombres que en él confían”

                                          Jesús Reyes Heroles

 

La intervención del secretario de Gobernación en estaestrategia está en línea con el aporte que ha hecho, desde su incorporación al gabinete, a favor de la construcción de consensos. En la reunión con los diputados de las fracciones ya mencionadas, Adán Augusto fue claro al señalar que los priistas ocupan un espacio importante en el espectro político nacional, “si París vale una buena misa, el país vale un buen acuerdo”, parafraseando al hugonote Enrique de Borbón que al convertirse al catolicismo reinó Francia como Enrique IV.

Lo anterior, sin duda, debe considerarse como un avance en un escenario caracterizado por la polarización, que no es privativa de México, que se observa en muchas naciones del orbe, pero que es necesario atemperar para que el cierre de esta administración pueda cumplir con los compromisos que se comprometieron en el Plan Nacional de Desarrollo (2019-2024). Estos acuerdos alcanzados no buscan ocultar o negar los dicensos, sino encontrar consensos, puntos de encuentro, en temas en los que se puede avanzar en favor del país.

Las oposiciones han carecido de una narrativa propositiva. Su discurso se ha centrado en contradecir, en no aceptar como bueno todo lo que viene del gobierno federal, sin aportar algo a cambio. Sin duda, esa es una de las razones por las cuales su discurso no ha permeado en sectores de la sociedad que pueden estar o no de acuerdo con sus objeciones, pero a los que no les resulta atendibles las disruptivas objeciones a todo de una oposición que carece de un proyecto de nación alternativo. 

En ese punto, es evidente que la narrativa que perdurae influye es la de un mandatario que cotidianamente informa. Esto es lo que explica el apoyo al gobierno de López Obrador; es la que permite entender que en las encuestas se anticipe un triunfo en el 2024 del partido en el gobierno.

En respuesta al anuncio de López Hernández sobre este acuerdo o pacto, tanto el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, como el coordinador de los diputados de ese partido, Rubén Moreira, han negado que ello exista, sin embargo, en la práctica, “haiga sido, como haiga sido”, diría el filósofo michoacano Felipe Calderón, hay evidencias de que el “PRIMOR”, sí está operando, lo que además, permite a la formación política nacida en 1929 tomar distancia de una alianza incomprensible con el PAN, partido que nació en 1939 oponiéndose a todos los postulados del PNR creado por Plutarco Elías Calles, transformado en Partido de la Revolución Mexicana por el general Lázaro Cárdenas en 1936.

“Alito” todavía cree que la coalición PAN-PRD-PRI está viva, y, además, la considera competitiva; en los hechos, está claro que esta alianza está fracturada y que el PAN seguirá una ruta en la que no tiene considerado al PRI; alianza en la que. lo que queda del PRD, no ayudará en nada a su propósito de evitar el triunfo de Morena y sus aliados en el Estado de México y en Coahuila el próximo año y, en junio del 24, en la renovación del poder Ejecutivo Federal.

 

“Hazte pasar por un amigo,

opera como un espía”

Décima cuarta Ley del Poder

Robert Greene

 

Para los que señalan que la lucha entre las corcholatas por la nominación a la candidatura presidencial los distrae de sus tareas específicas, vale señalar que ni Adán Augusto, que acudirá a todas las entidades para convencer a los legisladores de la conveniencia de ratificar las reformas aprobadas por el Congreso de la Unión, ni Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores, han dejado de sumar a favor del proyecto del presidente López Obrador, quien elviernes pasado señaló que ellos dos, y la jefa del gobierno de la Ciudad de México, están plenamente identificadas y comprometidos con el proyecto de transformación que él encabeza.

En Washington, en el marco de la reunión con funcionarios de Estados Unidos (Diálogo de Alto Nivel), el canciller fue enfático al afirmar en la rueda de prensa conjunta con el secretario de Estado Antony Blinken, que la reforma que extiende hasta el 2028 el apoyo de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública “no implica una militarización”. 

Puntualizó el responsable de la política exterior mexicana que esta tarea “está sujeta a la ley y no es opaca, como ocurría en los anteriores gobiernos”. De pasada, defendió que la Guardia Nacional se haya integrado a la SEDENA. Esta defensa evidencia que los aspirantes a la candidatura de Morena para suceder al líder de la 4T no confunden “el caldo con las albóndigas”, y que, a la hora de poner “el pecho a las balas”, lo primero, es lo primero.

También salió al paso de quienes dentro y fuera del país insisten que la presencia en las calles de las Fuerzas Armadas, y el tránsito de la GN a SEDENA conlleva el riesgo de que ocurran violaciones a los derechos humanos: “El número de reclamos que hay en la Comisión Nacional de Derechos Humanos de la Guardia Nacional es mucho más bajo que cualquier policía del país hoy en día”.

En esa reunión, Marcelo Ebrard puso nuevamente sobre la mesa el tema del contrabando de armas. A pocos días de que un juez norteamericano desestimó la denuncia hecha por México, la cancillería volverá a presentar una demanda, convencido de que el ingreso ilegal de armas a nuestro territorio contribuye al escalamiento de la violencia y el fortalecimiento de los grupos delincuenciales contra los que se actúa en evidente disparidad armamentista.

 

“Aplasta por completo 

a tu enemigo”

Décima quinta Ley del Poder

Robert Greene

 

En esa reunión se presentó un mapa donde se muestran los 10 condados del vecino del norte desde donde se vende el mayor número de armas de fuego, y se ubica a la Ciudad de México como el escenario en donde se localizan las armas de fuego traficadas. “Por eso se le proponen al gobierno de los Estados Unidos 20 diferentes medidas que son de corto plazo, medidas regulatorias, revisión de fronteras”. 

Ante este reclamo, que enfatiza la necesidad de un mayor concurso de Washington, Antony Blinken tuvo que reconocer que “el tráfico de armas es un asunto que ya se atiende por parte de Estados Unidos con la nueva Ley de Armas, recién aprobada por el Congreso”, al tiempo que aceptó “que hace falta reforzar el trabajo en equipo para atender la venta ilegal”. La reunión de Alto Nivel ocurre en un contexto complejo -siempre lo ha sido- de la relación con los Estados Unidos.

Acompañado del procurador general de esa nación, Marrick Briand Garland, en esta reunión en la que también estuvieron los titulares de la Defensa Nacional, de Marina de México, y el fiscal General de la República, Blinken manifestó que la Ley de Armas aprobada por el Congreso hace un par de meses, ayudará a reducir el contrabando, sin dejar de reconocer “que hace falta reforzar el trabajo para contrarrestar la venta ilegal de armas”.

Esta reunión ocurre en un momento, vale insistir, en el que Estados Unidos (con Canadá) han promovido una reunión para tratar el tema de la reforma eléctrica, ante las quejas de empresarios de ambos países que señalan que no hay un piso parejo en un escenario proclive, dicen, a la estatización del sector energético y el rescate de las dos empresas productivas del Estado a las que se pretenden rescatar generando las reacciones opuestas de quienes convergen a favor de las reformas del 2013 promovidas por el priista Enrique Peña Nieto.

No obstante las tensiones que existen -nunca han estado ausentes-, tanto Ebrard como Blinken, ponderaron los logros alcanzados a partir de la firma del Entendimiento Bicentenario, al que coincidieron en calificar de “estratégico, porque permite atender los asuntos que preocupan a ambos países en materia de seguridad”. El funcionario estadounidense recalcó que a capacidad de protección a la gente “depende de nuestra habilidad para trabajar juntos”, por lo que agradeció al gobierno mexicano “su cooperación y espíritu de apertura.”

En esa reunión, el fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, advirtió que “para la delincuencia no hay fronteras, por lo que se vale de la soberanía de los estados para usarla en contra de la ciudadanía”. Por lo anterior, ubicó al combate al tráfico de drogas, particularmente el del fentanilo, como prioridad para ambas administraciones. 

Por su parte, Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Seguridad Federal, quien presentó cifras que muestran los logros del Programa Cero Impunidad y Cero Corrupción, “que ha permitido capturar a más de 65 mil presuntos delincuentes, de los cuales, 5 mil son miembros de las organizaciones del crimen organizado generadores de violencia”, señaló que, en la lucha contra el crimen México y EU, están obligados a ir juntos: “Tenemos una responsabilidad compartida para combatir el crimen organizado transnacional que, de este lado, en Estados Unidos produce muertes por sobre dosis de drogas, y en México genera homicidios violentos, ligados al trasiego de enervantes.”

 

“Para obtener la victoria 

final debes ser implacable”

            Napoleón Bonaparte

 

El encuentro en cuestión ocurre, también, como parte de un calendario electoral que se acerca cada al día de las elecciones para renovar en su totalidad a la Cámara de Representantes y al treinta por ciento del Senado de la República. Joe Biden ha realizado una ardua gira por muchos estados, tanto a aquellos en el que había que fortalecer al voto duro demócrata, como en las entidades en las que la fuerza republicana es evidente. El primer martes de noviembre se sabrá quétan efectiva ha sido su gestión del voto en un país polarizado en el que cada día adquiera más preeminencia la narrativa conservadora.

La estrategia demócrata ha pasado por una estrategia orientada a poner a Donald Trump en el banquillo de los acusados, lo mismo por temas fiscales, que por su indiscutible participación en la asonada del 6 de enero del 2021. Por mayoría, la comisión que estudia este lamentable evento lo ha convocado para que explique su participación. Un video con lo ocurrido ese día, que muestra cuan en peligro

estuvieron los legisladores que se encontraban en Congreso, en particular Nancy Pelosi, líder de la mayoría demócrata en la Cámara Baja, tiene como evidente propósito generar indignación en el electorado. La realidad es que este efecto no se está dando y tampoco se considera influya el día de la elección.

Biden está luchando, asimismo, contra los efectos de la crisis económica, la derivada de la pandemia, y la que se ha multiplicado a causa de la invasión a Ucrania próxima a cumplir ocho meses. El presidente demócrata ha hecho hasta lo imposible por revertir el escenario negativo derivado de un crecimiento de la inflación que se ha intentado detener, sin éxito, porque en septiembre pasado hubo un nuevo repunto, con alzas de las tasas de referencia. Estrategia adoptada por la Reserva Federal que puso punto final al paraíso en el que los norteamericanos, en general, pero especialmente las clases medias, vivieron durante más de una década, gozando de una tasa cero.

El aviso de una recesión (Inflación-Recesión), por muy tenue que se la quiera presentar, no hace sino acrecentar la preocupación y la idea de que el gobierno de Biden no ha sido efectivo. El demócrata no sólo está confiado en evitar una debacle el primer martes de noviembre, además, ha manifestado que, si Donald Trump es el candidato republicano el 2024, “tengo forma de vencerlo”, discurso que muy pocos han comprado.

Por último, sus compatriotas están lejos de pensar que los miles de millones de dólares que su gobierno ha dedicado a apoyar a Ucrania están siendo una buena inversión. Es cierto que los ucranianos se han defendido como “gatos boca arriba”, y que Putin y su ejército se muestra cada día más ineficientes, sí, pero también cada día más peligrosos, amenazando con utilizar armas atómicas. Oír a Biden comparar el escenario actual con el ocurrido en octubre de 1962 (“La crisis de los Misiles”), que estuvo a punto de ocasionar la Tercera Guerra Mundial, preocupa a muchos, en especial a los que creen que Donald Trump hubiera evitado la invasión y puesto en orden a Vladimir Putin.

Prospectiva

Emilio de Ygartua M.

Lunes 3 de octubre 2022

“Los restos de un enemigo pueden activarse

como los de una enfermedad o incendio. De ahí

que se les deba exterminar por completo. (…)

Jamás se ha de ignorar a un enemigo al que se 

le sabe débil. Se volverá peligroso a su debido 

tiempo como la chispa en un pajar.”

                                        Kautilya, filósofo indio

 

La Unión Europea está viviendo uno de sus momentos más complejos. La salida de Reino Unido de esta mancomunidad nacida en los años cincuenta del siglo pasado con el objetivo de evitar un nuevo conflicto armado como había ocurrido en 1914 y en 1939. Nadie puede poner en tela de duda él éxito en ese propósito evitando nuevos enfrentamientos entre Francia y Alemania, al tiempo, generando alternativas de desarrollo que, asimismo, han sido evidentes en la Europa del Siglo XXI.

¿Por qué entonces se están viviendo estos momentos críticos? A mi juicio, este escenario deviene del afán expansionista que ha privado en ese cuerpo multinacional que nació con seis países: Alemania, Francia, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo e Italia, pero que paulatinamente fue creciendo su membresía hasta llegar a veintiocho, considerando al Reino Unido que, desde el año pasado se ha autoexcluido mediante una separación derivada de un referéndum ganado, sorpresivamente, por aquellos que ven a la UE como peligro para su bienestarpersonal y nacional, llamados ahora “euroescépticos”.

Los argumentos esgrimidos por Reino Unido para su salida fueron expuestos en este mismo espacio en diferentes momentos entre el 2016 y el 2021. David Cameron, quien ocupaba el cargo de primer ministro fue el principal sorprendido del resultado de esa consulta. El entonces líder del partido conservador no midió las consecuencias de la convocatoria, pensó que ganaría la propuesta de quienes ven más elementos favorables que desfavorables a la permanencia en la UE.

No obvio mencionar el papel determinante jugado por Boris Johnson quien logró concitar el apoyo a su iniciativa de fuga de la población ubicada, principalmente, en zonas depauperadas, marginadas, con estándares económicos muy bajos. La narrativa construida por los conservadores toris rindió frutos; esa es la razón de ser de una victoria que terminó en divorcio. El triunfo del Brexit se funda, hay que reconocerlo, en la evidente inconformidad de sectores de la población que achacan a Bruselas todos sus males.

Lo cierto es que el Reino Unido nunca se sintió cómodo, aunque recibió cuantiosos beneficios económicos; sus socios europeos siempre los vieron como francotiradores dispuestos a oponerse a cualquier iniciativa, como sucedió con el Tratado de Maastricht, génesis de la Unión Europea y del euro como moneda comunitaria que no fue aceptada por esa nación, manteniendo vigente como su moneda a la libra esterlina.

¿Le fue bien al Reino Unido con este divorcio?Definitivamente no. Ha varios meses de distancia de la ruptura, se puede afirmar, categóricamente, que los saldos negativos son infinitamente mayores a los positivos. Europa está hoy claramente distanciada del Reino Unido y esta nación sufre la pérdida de muchas prerrogativas, entre ellas, el intercambio de mercancías que ya no está libre de aranceles.

Sumo a lo anterior los efectos derivados de la pandemia por COVID-19 y la crisis económicaprovocada por el parón económico que provocó pérdida de fuentes de empleo y la fractura, que padece el planeta, de las cadenas de suministro que, por escasez, ha generado distorsión en los mercados dado lugar a un proceso inflacionario prácticamente incontenible a partir de los efectos de la invasión rusa a Ucrania que ya ha cumplido siete meses.

Los miembros de la eurozona han resentido todos estos factores que han puesto a la luz lo que ya muchos analistas habían alertado, que no fue atendido y entendido por los gobiernos de la región: la creciente dependencia del gas y del petróleo ruso y de los granos producidos por Rusia y Ucrania que, en razón de esa acción punitiva dejó de producirlos y los que ya tenía en sus silos, listos para distribuirse al mundo se quedaron atorados por el bloqueo ruso a los puertos de salida, hasta que el presidente Erdogan pudo gestionar su movimiento a través de los puertosturcos.

 

“Aprende a que los demás dependan de ti”

Undécima Ley del Poder

Robert Greene 

 

Bruselas ha batallado estos tres últimos años con las posturas intransigentes de los mandatarios de Hungría y Polonia en materia económica y migratoria, está última agravada debido a la expulsión de más de un millón de ucranianos obligados a buscar nuevos espacios derivado de la invasión a su territorio. 

Esta visión ultranacionalista, “euroescéptica”, ha permeado en muchos países lo que ha dado lugar aque partidos de ultraderecha crezcan su presencia en los parlamentos y aumenten una clientela que ha comprado su discurso ríspido, populista, conservador, xenofóbico, antiabortista y, sobre todo, opuesto a la intromisión de Bruselas que, dicen, debilita la gobernabilidad y lastima la soberanía e independencia nacionales.

Hace un par de meses vimos como la ultraderecha francesa llegaba a la segunda vuelta poniendo sobre las cuerdas a Emmanuel Macron. Hungría reeligió a Viktor Orban dirigente del ultraderechista partido nacionalista húngaro, con claros tintes fascistas. El 11 de septiembre pasado, los votantes suecos castigaronen las urnas a la fiestera primer ministro Magdalena Andersson, de izquierda, quien anunció su dimisión tras confirmarse la victoria del bloque de la derecha (Ultra Demócratas de Suecia). 

Esta victoria genera dudas sobre si esta nación nórdica continuará el trasiego para ingresar, junto con Finlandia, a la OTAN. Este proceso puede colapsar ya que la coalición triunfante ha manifestado sus afectos a Putin, al igual que el primer ministro húngaro.

Y si faltaban más razones para la preocupación, el domingo 25 de septiembre, Italia dio un vuelco histórico con el triunfo de la ultraderecha en comicios que se caracterizaron por la muy baja afluencia de votantes que es una tendencia que se viene repitiendo en la península desde hace más de dos décadas y que está ligada al desánimo de los electores ante los malos resultados entregados por diferentes partidostiene mucho que ver, también, la historia. 

Desde los tiempos del Imperio romano está documentada la inestabilidad política ha sido una constante en los tiempos de los césares o en los de la república. Hoy, un modelo electoral basado en la elección de su parlamento por diputado de mayoría y de representación proporcional y la facultad del mismo parlamento de quitarle el voto de confianza al primer ministro en turno, explican tan inestabilidad, si bien la figura del presidente de la república, el jefe de Estadoimpide un vacío total.

¿Por qué llega este triunfo de la ultraderecha italiana? Primero, por la pérdida de confianza en el primer ministro Mario Draghi quien tiene ese encargo desde el año pasado con resultados positivos, sin embargo, el presidente de la República italiana, Sergio Mattarella, ante el retiro del voto de confianza del Parlamento a Draghi, convocó a elecciones, resultando vencedor la coalición de conservadores, posfascistas y populistas, liderada por Georgia Meloni.

Así las cosas, Italia tendrá, por primera vez en su historia, a una presidente del Consejo de ministros, sin límite de tiempo, siempre y cuando mantenga la confianza de un muy voluble parlamento. Vivirá en el Palacio Chigi, domicilio oficial del jefe de gobierno.¿Mantendrá la confianza del parlamento la mujer que loa cotidianamente a Benito Mussolini, el padre del fascismo italiano, al que no sólo admira, que es guía y faro que la alumbra? El tiempo responderá.

 

“Sírvete de la franqueza y la generosidad 

selectiva para desarmar a tu víctima”

Duodécima Ley del Poder

Robert Greene

 

¿Qué significa la llegada de Meloni a la jefatura del Consejo de ministros? Al interior de Italia, un giro hacia la derecha no ocurrido desde el final de la Segunda Guerra Mundial; situación que parece no preocupar a un electorado que apenas llegó al 40% de participación. ¿Deben preocupar estas cifras? Sin duda, en presencia de este crecimiento de grupos de extrema derecha, la apatía mostrada por los potenciales sufragistas justifica las señales de alarma que se han encendido en varios países de la mancomunidad. Esta apatía es carne de cañón para organizaciones pro-fascistas.

Muchas voces coinciden en señalar que el triunfo de Meloni complicará la toma de decisiones en Bruselas, el epicentro de la UE. En un momento en el que la crisis energética está provocando efectos negativos en las sociedades europeas, el triunfo de la extrema derecha en Italia es, debe serlo, una señal de alarma porque al momento en que Georgia asuma como primer ministro, es muy seguro que remará contra corriente a lo que acuerde el Consejo de ministros de esa mancomunidad.

Recordemos que Italia ha tenido dos momentos críticos en los que el gobierno en turno ha considerado su salida de la UE; la primera, debido a los efectos ocasionados por la crisis financiera del 2008 que provocó la quiebra de varias empresas italianas con la consecuente pérdida de empleos y recesión económica que generó inestabilidad política y social. No se concretó ese proyecto, en mucho, porque desde Bruselas, el Consejo de ministros acordó apoyos económicos extraordinarios tanto para Italia como para Grecia, nación helénica que también sufrió los efectos de esa crisis. España y Portugal, asimismo, levantaron la voz para que Bruselas los apoyará por las mismas razones.

El segundo momento ocurrió como efecto del Brexit. Italia aprovechó la incertidumbre generada por la solicitud de exclusión de Reino Unido para “asustar con el petate del muerto”, anunciado que seguiría el mismo camino, lo cual quedó en amague. ¿La tercera será la vencida?

 

“Cuando pidas ayuda, apela al egoísmo de los

demás, nunca a una compasión o agradecimiento”

Trigésima Ley del Poder

Robert Greene

 

¿Por qué el triunfo de la ultraderecha complica a la Unión Europea? Porque todo parece indicar que la victoria de Georgia Meloni dificultará la toma de decisiones en Bruselas en este contexto tan complejoque vive Europa, y el mundo: crisis energética (sabotaje en los gaseoductos rusos que reducirá el suministro ante la expectativa de un muy duro invierno) a causa de la guerra de Ucrania, a lo que se suma el posible resquebrajamiento de la unidad comunitaria en torno a los caminos a recorrer para poner fin al conflicto. 

Hungría y Polonia han manifestado en diferentes momentos su simpatía hacia Putin. No es descabellado considerar que eso mismo hará Meloni a la hora de asumir el encargo de primer ministro. Los analistas políticos van más allá al señalar que lo que en realidad debería preocuparle a Bruselas es que, luego de confirmarse el escrutinio definitivo de las urnas, y que la posfascista romana llegue al Palacio Chigi, no por una evidente zancadilla política al actual jefe de gobierno, sino porque arriba con el apoyo de millones de italianos que sufragaron por ella.

Su triunfo debe verse en un espejo que refleja los temores de un muy amplio segmento de la sociedad italiana ante la evidencia de una crisis económica de amplio espectro. El horizonte está lleno de nubes negras. La inflación galopante está escalando las tasas de interés lo que, inevitablemente, provocará una recesión económica, estancamiento con crecimiento de precios, un binomio que tendrá consecuencias catastróficas especialmente para naciones como Italia, padeciendo aún secuelas de la crisis financiera del 2008. 

El alza en los precios de la energía a causa de la guerra de Ucrania acrecienta los riesgos derivados de una deuda pública que ya alcanzó en esa nación el 150% del PIB. Italia es un país con enormes debilidades estructurales no obstante haber sido siempre de las más beneficiadas con apoyos económicos provistos desde Bruselas.

Lola Galán (“El País”. 25 de septiembre 2022) explica de manera muy puntual las causas del triunfo de la derecha ultra radical: “Para empezar, la brutal división entre el norte industrial (el Lombardo-Véneto) que forma parte de la Europa más rica y desarrollada, y un sur que se acerca más a la pobreza y al atraso, sin que al menos en tres décadas se hayan producido acercamientos significativos, acciones gubernamentales que contribuyan a reducir las enormes diferencias.”

¿Cómo actuará Meloni cuando se convierta en la jefa de Gobierno? Muchos le apuestan a que, de entrada, su gobierno será “más respondón” frente alas decisiones de la UE en temas como como la guerra de Ucrania. Berlusconi, un desgastado líder las derechas, justificó recientemente la invasión rusa, postura que comparte una buena parte de la población italiana, lo que quedó evidenciado en una encuesta aplicada en junio de este año en varios países por el Consejo Europeo de Relaciones Exteriores. Esta consulta arrojó una clara empatía de más del 50% con la actuación rusa.

Pero las cosas no quedarán así. Meloni, sin duda, se opondrá a las políticas migratorias laxas establecidas por la UE; también lo hará en contra de algunos de los avances significativos en materia de derechos humanos, en asuntos orientados al revertir los efectos del cambio climático, por señalar sólo algunos de los principales asuntos que están en la agenda de Bruselas y del consejo de ministros que difícilmentetendrán el apoyo, la empatía de la próxima primera ministra italiana.

¿Tiene culpa la UE en esta escalada de las derechas radicales en la zona del euro? En muy rico ensayo elaborado Gonzalo Rodríguez Martínez (“La crisis en la Unión Europea y el auge de la extrema derecha”. Universidad de Santiago de Compostela, Galicia, España. 2020) atribuye el avance de las derechas radicales a: “Primero, debido a la falta de una identidad europea en común; no existe un demo europeo, existe un territorio y existen decenas de comunidades a las que no se ha podido o no se ha sabido cohesionar ni en términos de identitarios ni culturales. En segundo lugar, todo el proceso de integración se construye al margen de la ciudadanía europea, lo que se ha denominado por algunos analistas como una especie de despotismo ilustrado moderno, que fue posible gracias al consenso permisivo. Por último, el euro, una moneda única para economías brutalmente heterogéneas e incapaces de asimilar las políticas impuestas desde la Unión Europea y crecer de manera sostenible.”

Vale la pena, con base en el trabajo del mismo autor, establecer que los nuevos partidos de extrema derecha tienen enormes similitudes e, incluso, simpatías con los viejos partidos de extrema derecha del período de entreguerras, “no obstante, su estrategia formal sufre una transformación al verse reducida su capacidad de influencia a grupúsculos marginales minoritarios política y socialmente hablando”.

Para entender el comportamiento actual de estas formaciones políticas y su crecimiento evidente en Francia, España y en Italia, es necesario señalar que los partidos de extrema derecha son “nominalmente democráticos, pero esencialmente contraria a la democracia liberal y es desde este giro estratégico desde el que esta nueva familia de partidos despliega su ideología y discurso.”

¿Cuál es ese discurso, cuál es su ideología? A favor del nacionalismo y el autoritarismo. El “nativismo” como ideología, parte de la idea de que los estados deberían ser habitados exclusivamente por miembros del grupo nativo. Si bien ya no se hace alusión directa a cuestión racial o nacional, pero el discurso sigue siendo xenofóbico.

 

“Los hombres son tan simples de mente y están

Tan dominados por sus necesidades inmediatas 

Que un embustero siempre hallará a muchos

Dispuestos a ser engañados”

Nicolás Maquiavelo

 

Cabría preguntarnos, como última reflexión de esta Prospectiva: ¿Qué está ocurriendo con las izquierdas? ¿Hay preocupación por este crecimiento de las derechas radicales? ¿Están tomando algunas medidas? Son cuestionamientos que derivan de la creciente presencia política de partidos radicales de derecha. Margarita Rodríguez(BBC News Mundo. 1º octubre 2022) nos aporta la opinión de Jan Rovny, profesor asociado del Centro de Estudios Europeos y Política Comparativa de la Universidad francesa de Ciencias Políticas.

El académico establece que “la izquierda tal como la conocemos y como se desarrolló a finales del Siglo XIX, fue la izquierda que vino a representar y apoyar a la clase obrera industrial. Esta clase ya no existe.”

Rovny establece que la crisis de los partidos de izquierda obedece a lo que él ha llamado “un cambio sociológico muy profundo” que ha obligado a estas formaciones política a establecer estrategias capaces de atraer a las clases medias cuya heterogeneidad es evidente. Las revoluciones industriales, las cuatro, hanenterrado al obrero tradicional que ha sido sustituido por máquinas o sus empleos se han ido a otro lugar, especialmente a Asia. El terreno donde hay que sembrar está en los empleados públicos y en un creciente sector terciario y en los docentes. Hoy, derechas radicales e izquierdas liberales están luchando por atraer a un mismo público.

Desde luego, este público no tiene un componente ideológico homogéneo lo que lo hace muy voluble, acomodaticio, propenso a votar a favor de quien hace la propuesta que más se apegue a sus intereses personales no a las necesidades globales. El escenario es complicado. En la política europea hay temas que se han vuelto constantes como el multiculturalismo y el libre flujo de personas y de mercancías. Son temas de cotidiana discrepancia entre estas dos fuerzas antagónicas.

El discurso de las izquierdas se centra en la defensa de “estas libertades”, en una posición liberal que no comparten los partidos de derecha radical que se oponen a la globalización “por sus efectos predominantemente culturales, es decir, la llegada de personas de diferentes culturas, religiones e idiomas; pero también por razones económicas por el hecho de que se socava la soberanía nacional, porque los países ya no pueden controlar sus economías como antes y tienen que depender de cadenas globales”, señala Jan Rovny.

Así las cosas, en los años por venir crecerá esta confrontación, no sólo en Europa, en Estados Unidos, donde hay una franca disputa entre liberales y conservadores, y, en América Latina, donde seguramente ayer se dio un triunfo más de la izquierda con la victoria de Inacio Lula da Silva en Brasil; en esta región también veremos estos vaivenes derivados de la crisis económica, del crecimiento de la desigualdad. Los populismos, que no son necesariamente malos, los de derecha y los de izquierda, ofrecerán a sus electores alternativas para sus males. ¿Serán efectivas? ¿Serán realizables?He ahí el gran dilema de nuestro tiempo, del presente y del futuro. De ello dependerá la estabilidad o no de nuestros sistemas de gobierno.

Por razones de trabajo, Prospectiva regresará a este espacio hasta el lunes17 de octubre. 

 

 

Prospectiva

Emilio de Ygartua M.

Lunes 26 septiembre 2022

“En política lo que resiste, avanza, y al decirlo nos

hemos inspirado en el arte gótico en que las resistencias 

permiten la construcción”

 

Jesús Reyes Heroles

 

Sin duda, el fallecimiento de la reina Isabel II es un parteaguas en la historia universal. La más longeva de las tres mujeres monarcas británicas (Isabel I y Victoria I) de uno de los imperios más importantes de la era moderna, deja una huella indeleble no sólo por lo largo de su reinado, además, por su papel en la etapa posterior a la Segunda Guerra Mundial(1939-1945), período que le tocó cumplir a la muerte de su padre, Jorge VI, quien se convirtió en rey debido a la decisión de su hermano, Eduardo VIII,de optar por el amor “de la plebeya” Wally Simpson,y no por el cetro y el trono del Imperio Británico.

Setenta años ocupó Isabel ese espacio. Siete décadas que abarcan el período de la llamada “Guerra Fría”, en el que el Reino Unido evidenció un debilitamiento producto, en mucho, de los efectos de una guerra, la Segunda, que, si bien ganó, fue a costa de mucha sangre, sudor y lágrimas, como lo anticipara el primer ministro Winston Churchill,luego de suceder a Neville Chamberlain, también tory, que se negaba a aceptar los riesgos que conllevaba el avance del nacionalsocialismo en la Alemania gobernada por Adolfo Hitler.

El conflicto bélico concluyó con una victoria, sí, pero con enormes retos que enfrentar. Churchill fue defenestrado de su cargo no obstante haber sido parte importante de ese triunfo, pírrico a más no poder. El pueblo no perdona el dolor intenso, aunque se cauterice con un triunfo, éste, sin duda, con un alto costo. Jorge VI, en los siete siguientes años (1945-1952), pudo paliar, pero no eliminar el sabor amargo que generó el temor a la derrota, que se mantenía latente en la población, en la que pudo sobrevivir a los bombardeos diarios que durante meses realizó la aviación nazi sobre el territorio británico.

Eso no se olvida, aún con la épica narrativa del “Día D” (Operación Overlord) que permitió a los aliados llegar a Normandía y de ahí iniciar el largo y muysinuoso camino hacia esa victoria que en junio de 1944 se veía tan distante y compleja. Francia invadida y dividida. La URSS, traicionada por Alemania, resistió la invasión y pudo convertirse en actor importante en la resolución de un conflicto en el que no era, para nada, un invitado, mucho menos para los británicos que habían enfrentado, desde 1919, al final de la Primera Guerra Mundial, los avances del socialismo soviético en Europa y en la Isla.

Ese fue el escenario con el que se encontró Isabel, una joven cuyo abuelo, Jorge V, le anticipó, cuando era una niña, que sería reina; y lo fue, durante esas siete décadas ya mencionadas. A lo largo de esos años, como jefa de Estado, jugó un papel importante en momentos claves para un imperio que se había decantado, que había perdido territorios importantes, como la India, y aceptado, a regañadientes, la independencia de muchas de sus colonias, y hasta el retorno, a la República Popular China, de la “joya de la corona”: Hong Kong, con el riesgo que significaba que esa pequeña isla dejara de ser el epicentro del sector financiero de la región asiática y del propio Reino Unido.

 

“Triunfa mediante tus acciones, 

nunca mediante la discusión”

Novena Ley del Poder

Robert Greene

 

Isabel I enfrentó, con varios primeros ministros, unos conservadores y otros liberales o laboristas, la herencia de uno de los períodos más intensos de la historia de la Isla: la ruptura de Inglaterra con el Vaticano en tiempos de Enrique VIII, que devino en el cruento enfrentamiento entre la defensora del catolicismo, María Estuardo, (hija de Catalina de Aragón, la primera esposa de Enrique, hermana del poderoso rey de España Felipe II) que intentó abrogar la Reforma Anglicana. Por las ejecuciones que marcaron la restauración del catolicismo en Inglaterra e Irlanda, María I fue apoderada “María la Sanguinaria”. 

Se enfrentó a su hermanastra Isabel I quien finalmente la derrotó dejando una profunda herida que todavía no cierra y que obliga a recordar, con el profundo deseo de que no retornen, los tiempos de los enfrentamientos entre católicos y protestantes de Irlanda e Irlanda del Norte, cuya frontera dura establecida por Bruselas a la hora de la salida del Reino Unido de la Unión Europea sigue siendo tema no resuelto.

Ha muerto la reina Isabel II. Los claroscuros impresos en sus biografías, las oficiales y las que no lo son, reposan en el féretro en el que fue inhumada luego de un largo protocolo que convocó a más de 60 jefes de Estado y de gobierno que junto con millares de súbditos desfilaron luego de varias horas para rendirle tributo antes de que, como ya ocurrió, sus restos mortales reposen junto al controvertido Príncipe Consorte, Felipe, el Duque de Edimburgo, que nunca pudo, como ahora si ocurrió con Camila, la esposa de Carlos III, convertirse en rey consorte, su mayor frustración.

Carlos, a los 74 de edad (tuvo que esperar más años que Eduardo VII, el sucesor de Victoria I, que se convirtió en rey a los 52 años y reinó hasta los 62 años), ya es el rey. No goza del carisma y aprecio que su madre tenía, evidenciado es sus exequias;tampoco de los atributos que le permitieron a la hija de Jorge VI mantener viva la llama de régimen monárquico parlamentario que nació de una revolución que decapitó a un rey, Carlos I, aferrado a no darle espacio a la burguesía inglesa que reclamaba el fin del modelo feudal que entronizaba la figura de un monarca absoluto.

El establecimiento de la Cámara de los Comunes y de la forma de gobierno inglés que pervive hasta nuestros días, tuvo que ser aceptado por Carlos II, hijo de Carlos I, para restablecer la monarquía luego de un breve lapso en el que Inglaterra se convirtió en una república (Mancomunidad de Inglaterra), encabezada, primero por Oliver Cromwell, y luego por su hijo.

¿Cuál será el futuro de la corona inglesa? Las encuestas evidencian que mientras los hombres y mujeres mayores de 55 años siguen manifestando su adhesión al modelo monárquico-parlamentario, los menores de esa edad, sobre todo los jóvenes, ya no ven con simpatía esta forma de gobierno que les parece obsoleta y onerosa.

En el Palacio de Winsor, a las afueras de Londres, donde descansan los restos de las seis esposas de Enrique VIII y se exhiben las muchas joyas de la corona, hay varias jaulas con cuervos, custodiadas día y noche por la Guardia Real. Se dice que esas aves garantizan la pervivencia de la corona. Se les alimenta y se les cuida con especial empeño. Hay que esperar no se le de esa tarea a un republicano que decida, una noche oscura, torcerles el cuello a los cuervos de la corona que, por cierto, hay muchos que viven y se alimentan en jaulas de oro.

 

“Peligro de contagio:

Evita a los perdedores y

a los desdichados”

Décima Ley del Poder 

Robert Greene

 

Mientras las multitudes desfilaban frente al féretro de Isabel II, el mundo seguía girando y los problemas que se padecen, es obvio, no desaparecieron con distractores como el sepelio de la reina más longeva. Vladimir Putin, en su loco frenesí, que evidencia su debilitamiento se atrevió a decir que se había perdido la oportunidad de lanzar una bomba para terminar con la vida de gobernantes occidentales “que pretenden destruir a Rusia”.

El presidente ruso está viviendo las horas más complejas de su ya muy largo mandato sustentado en una visión de futuro amarrada a un pasado que quiere recuperar ante la evidencia de que luego de la caída del Muro de Berlín y la desintegración de la URSS, poco le quedó, salvo las armas atómicas, al imperio que durante 45 años se enfrentó cuerpo a cuerpo con su némesis, los Estados Unidos.

A siete meses del inicio de la invasión rusa a Ucrania, el saldo es totalmente desfavorable para el “zar” ruso. Los invadidos han mostrado y demostrado, desde luego con el apoyo de Occidente, que venderán cara su derrota; no sólo eso, sino que día con día crece la posibilidad de una victoria con saldos nefandos, sí, pero, al final de cuentas, una victoria que signifique haber vencido a quien, en el arranque de esa invasión, lucía muy poderoso, invencible. 

La campaña militar rusa ha sido un verdadero fracaso. Desde luego que Moscú nunca dará por ciertas las cifras de bajas, las humanas y lasmateriales, sumadas a lo largo de más de 220 días de conflicto. Al interior de Rusia, tanto la nomenclatura que opera desde La Duma, el Congreso, afín, aliado e impulsor de esta invasión, está perdiendo la paciencia ante la inoperancia del Ejército y la evidente ausencia de una estrategia que ponga punto final al conflicto, desde luego, con el triunfo de las tropas rusas, cada vez más lejano.

Frente a este escenario, a Putin no le queda otra, ese es el riesgo, que escalar su narrativa amenazante que se centra en el uso de armas atómicas, lo que, como bien apuntó el presidente Joe Biden en su discurso ante el pleno de la Asamblea de las Naciones Unidas el miércoles de la semana pasada, nos pondría, a todos, al borde del abismo.

De ese tamaño es el peligro. Por eso nunca están demás las propuestas orientadas a alcanzar acuerdos para poner fin a la guerra y a sus consecuencias. México ha hecho lo propio (aunque al interior de nuestra polarizada nación surjan comentarios en contra) presentando en la ONU una iniciativa que se suma a la del presidente turco Erdogan, que la semana pasada se entrevistó, por cuarta ocasión, con Vladimir Putin para exhortarlo a lograr un acuerdo que devuelva a Ucrania los espacios invadidos en estos siete meses, incluso, el retorno de la Península de Crimea, ocupada por Rusia desde el 2008.

 

“La política demanda pasión, pero a la 

par, mesura sosiego interno, dominio

de sí mismo, para no intentar dominar a 

otro u otros; aspirar a dominar las cosas

y no a los hombres”

Jesús Reyes Heroles

 

El presidente ruso oye, sí, pero no escucha. Su respuesta a estas iniciativas de paz, a las sanciones que se acrecientan y que, aunque lo niegue, sí están teniendo efectos negativos en su economía y, sobre todo, en la gobernabilidad de un país cuyos habitantes ya no están comprando el discurso ultranacionalista de su mandatario. Mucho menos, cuando ese mismo miércoles su presidente hizo pública la convocatoria para que 300 mil rusos, en la reserva, se sumen al Ejército y participen en esta campaña en la que, como ocurrió en 1905 con la guerra contra Japón, y en 1912, contra el imperio otomano por el control de la Península de Crimea, el resultado sea una derrota que, como sucedió con Nicolás II en 1917, derive en la caída del gobierno ruso.

En estas horas de llamado a misa que Putin se niega a escuchar, nosotros no podemos hacer caso omiso al exhorto de China al mandatario ruso. El miércoles de la semana pasada, en Samarcanda, enun evento que reunió, entre otros, a los mandatarios de China, Turquía, India, y la misma Rusia, le fue transmitido al mandatario de la última un claro y contundente mensaje: Dialogo y negociación ante la escalada bélica en Ucrania.

El ministerio de Exteriores chino, responsable de marcar el rumbo de la política internacional de ese país, expresó en un comunicado que “deben apoyarse todos los esfuerzos que conduzcan a la resolución pacífica de la crisis”. ¿Ha cambiado la postura de Pekín sobre la invasión? Desde luego que no. Han procurado mantener la congruencia con su discurso original, eso está claro. 

Sin embargo, ante el evidente fracaso de la campaña militar rusa, aderezado con la iniciativa de Putin de realizar consultas en las zonas pro rusas ocupadas en Ucrania para “legitimar su presencia”, crecen las dudas para los gobiernos de China, Turquía y la India, que se abstuvieron de condenar la invasión en la ONU, de que el resultado final sea el ofrecido por su socio que, sin duda, está en graves problemas, en lo externo, sí, pero también en lo interno donde la disidencia ha crecido luego de esa convocatoria a participar de manera obligatoria en la guerra. 

Por ello salieron a la calle miles de personas a protestar lo que conllevo el arresto de muchos en un país que ya aplica castigos hasta de 15 años a cualquier opuesto al gobierno y sus estrategias geopolíticas. Por cierto, los que no protestaron es porque estaban en el aeropuerto abordando un avión que los pusiera a distancia de Putin y sus corifeos.

Ese miércoles, en la sede de la ONU en Nueva York, a través de un mensaje grabado y transmitido en sesión de la Asamblea General el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, exigió a ese organismo internacional “un justo castigo” contra la nación invasora, al tiempo demandó “se levante el de veto de Moscú en el Consejo de Seguridad”.

Ese mismo miércoles, desde la tribuna más alta de este organismo multinacional, escuchamos el mensaje de Joe Biden lanzando una dura advertencia contra Rusia y “sus irresponsables” amenazas de recurrir al armamento atómico: “Ninguna guerra nuclear debe lucharse, ninguna guerra nuclear puede ganarse”. 

Sin duda, este organismo multinacional vive, nuevamente, momentos complejos que evidencian la urgencia de una reforma a fondo y de fondo a la que se han negado de manera recurrente.

En ese entorno, ante esta circunstancia cada día más difícil de revertir, sobre todo ante un escenario geopolítico que evidencia el fin del hegemonismo norteamericano, a Antonio Guterrez, secretario general de la ONU, no le queda otra cosa que lanzar una advertencia, una alerta: “Viene un invierno en donde el descontento será creciente. La pandemia, la crisis económica que de ella derivó, acrecentada por la Guerra en Ucrania ha provocado una imparable inflación mundial y acrecentado de manera exponencial las desigualdades, es un caldo de cultivo con punto de inflexión y de preocupante similitud a los que dieron lugar a las dos grandes guerras mundiales del siglo XX. 

 

“La política es el método para 

conciliar intereses, para superar 

divergencias, para resolver las 

contradicciones”

Jesús Reyes Heroles

 

En México no podemos abstraernos del entorno internacional que desde 2020 marca la ruta y define en mucho la narrativa gubernamental. Los opuestos al gobierno que proponen una transformación a fonde y de fondo del entorno nacional caracterizado por la concentración de la riqueza en pocas manos y el abandono de los que menos tienen, insisten, lo seguirán haciendo, en el fracaso de una administración que estableció no sólo líneas de acción, sobre todo, las vías de circulación para poder hacer realidad esta transformación hace diferencia porque no estamos transitando por un cambio de gobierno sino de régimen de modelo político, de la manera de hacer las cosas.

A estas voces discordantes que hacen uso de la libertad que se tiene para hacerlo porque esa es la premisa, les gusta construir su descripción de una realidad parcializada, haciendo a un lado los escenarios en los que se ha tenido que transitar en estos años de pandemia, de crisis económica de ella derivada y, ahora, de los graves efectos de una guerra que provoca inflación desmedida que obliga a los gobiernos a tomar medidas que, lamentablemente provocarán recesión y paros de la economía que nos lastimarán a todos.

Por eso urgen las medidas para contener la inflación a partir de acuerdos, de sinergias, en las que empresarios y gobierno establezcan las bases operativas para evitar daños mayores,especialmente en aquellos cuyo salario no permite construir escudos protectores para satisfactores de producto básicos. Además, es impostergable trazar una nueva ruta en la lucha contra la delincuencia organizada para evitar que siga ampliando sus espacios de control en perjuicio de los derechos esenciales e irrenunciables de la población.

El presidente Andrés Manuel López Obrador ha reconocido que modificó su postura con respecto al regreso los soldados adscritos a la Marina y al Ejército y a la Marina a sus cuarteles de donde los saco Felipe Calderón para asignarles, sin un fundamento legal, tareas en la calle para enfrentar la inseguridad. Enrique Peña Nieto hizo lo mismo. 

¿Está militarizando AMLO las tareas de seguridad pública? Las oposiciones han insistido en señalar que sí. Luego de que se reforma la Ley Secundaria para transitar a la Guardia Nacional a la SEDENA, pero con un mando civil. La iniciativa de la diputada del PRI, Yolanda de la Torre, consideró necesario ampliar del 2024 al 2028 la estancia de las fuerzas armadas logró la mayoría calificada en la Cámara de Diputados, pero chocó con un bloque de contención integrado por senadores del PRI, del PAN, del PRD y de MC. 

Antes de que quedará cancelada, Ricardo Monreal la reenvió a comisiones a pesar de los votos de ese mismo grupo. ¿Cuál será el futuro de esta iniciativa de Reforma a la Constitución? Al momento, al interior del tricolor se buscan los consensos a partir de incorporar en la iniciativa elemento que permitan abrir el ostión: fortalecimiento de las autoridades judiciales, de las policías municipales y el otorgamiento de recursos presupuestales necesarios para hacer realidad el objetivo de esta propuesta: enfrentar de menor manera al crimen organizado.

Sigue en el aire la pregunta: ¿Se está militarizando al país? Mientras López Obrador plantea realizar una consulta, no hecha por el INE, sino por la Secretaría de Gobernación, lo que no parece una buena idea ya que la Constitución General de la República niega toda posibilidad de realizar consultas sobre tema de seguridad nacional. 

El Financiero, El Universal y Reforma, tres diarios que han encargado encuestas que, unas más, otras menos, establecen que dos terceras partes de la población no se opone a la presencia de las fuerzas armadas en las calles, lo que si demanda son respuestas concretas para enfrentar a los grupos delincuenciales. No citamos al presidente, sino a Humberto Moreira Valdez, líder de la fracción parlamentaria del PRI en la Cámara baja, y a Javier Oliva Posada (entrevistado por “El Financiero”21/09/2020). El primero, confía en que los senadores que han votado en contra de la reforma constitucional reflexionen sobre la extensión de la permanencia del Ejército en las calles para cumplir, legalmente tareas de seguridad. 

Para quien fuera el gobernador de Tamaulipas, desde su óptica, señaló que: “Algunos partidos políticos pusieron por enfrente la animadversión que le tienen al presidente, y no se dieron cuenta que hay tareas que se tienen que hacer en este país, y que son de seguridad, y que se tiene que planear cómo se va a retirar el Ejército de estas.” Para el legislador se ha politizado la palabra militarización. “La gente se apresuró al habla de militarización” cuando ello no está ocurriendo. Moreira ve necesario hacer una consulta, “pero con apego a lo que nuestra Carta Magna mandata”.

Por su parte, el otro interrogado, Javier Oliva Posada le manifestó a la reportera de “El Financiero”, Dulce Roxana Ordaz, que el supuesto de que “AMLO está militarizando al país, no tiene fundamento”. El experto en seguridad nacional desmintió el supuesto proceso de militarización de nuestro país y al tiempo que nos comparte que ay 51 países que tienen a una Policía Nacional. ¿Después de la tempestad, llegará la calma?

Prospectiva

Emilio de Ygartua M.

Lunes 5, 12 y 19 de septiembre 2022

Estimadas y estimados lectores de Prospectiva. Por razones de trabajo las próximas tres semanas, Novedades me hará la gentileza de publicar los lunes 5, 12 y 19 de septiembre la siguiente ponencia que versa sobre un tema que ya ha sido tratado en este mismo espacio: La Educación Permanente y a lo Largo de la Vida que la Universidad Olmeca practica al interior de sus espacios aúlicos y que atiende una ya aneja petición de la UNESCO de hacer de la educación no sólo un espacio para los aprendizajes significativos, además, un proyecto de vida, un tránsito a lo largo de nuestra existencia que nos permita adquirir las competencias necesarias para un buen vivir. Los saludo con mucho afecto. Nos volveremos a encontrar en este mismo espacio el lunes 26 de septiembre.

 

 

Perspectiva del aprendizaje a lo largo de la vida punto 

Implicaciones para la formación del profesorado universitario

 

En octubre de 1995, el Parlamento Europeo y el Consejo de Ministros declararon 1996 como el año europeo de la Educación y de la Formación Permanente. El objetivo era fomentar el aprendizaje durante toda la vida a través de acciones de sensibilización a la población en general y estimulando el debate sobre la forma en que los sistemas de formación deben responder al reto de las nuevas necesidades de aprendizaje que plantea la sociedad basada en el conocimiento.

Unos años más tarde, en el Consejo Europeo de Barcelona (marzo de 2002), se afirmaba que “la formación a lo largo de la vida garantiza la sociedad del conocimiento”.

Son estos sólo dos ejemplos de la intención que,desde hace algunos años, la Unión Europea ha hecho explícitos a través  de comunicaciones, informes y otros documentos (de especial interés el Memorándum sobre el Aprendizaje Permanente del año 2000, y la resolución del Consejo del 27 de junio de 2002 sobre el Aprendizaje Permanente), en la que se hace hincapié en la necesidad de “un aprendizaje permanente de todos los ciudadanos europeos”. Se puntualiza que si ello es necesario para todas y todos, lo es aún más para “el profesorado universitario, por su misión en el desarrollo científico y técnico de la sociedad”.

 

Hacia un espacio europeo del Aprendizaje Permanente

 

Una de las contribuciones de la Comisión de las Comunidades Europeas al Consejo Europeo de Barcelona, en el que se priorizó el tema del empleo, fue la comunicación: “Hacer realidad un espacio europeo del aprendizaje permanente”, que es, como se estableció en anteriores consejos, “la formación permanente como un objetivo prioritario para lograr más empleo y de mayor calidad”. En esta cuestión, el papel de la Educación Superior es fundamental ya que, como se proclamó en la Declaración Mundial sobre la Educación Superior en el siglo XXI:

 

“En su calidad de fuente permanente de formación, perfeccionamiento y reciclaje profesional, las instituciones de educación superior deberían tomar en consideración sistemáticamente las tendencias que se dan en el mundo laboral y en los sectores científicos, tecnológicos y económicos. (…) En el marco de su función prospectiva, las instituciones de educación superior podrán contribuir a fomentar la creación de empleos”.

 

Sin embargo, es necesario entender que “el aprendizaje permanente” no debe ser asociado exclusivamente al ámbito laboral. El concepto se ha ampliado también a otras áreas, incluyendo cuatro objetivos amplios y complementarios entre sí: realización personal, ciudadanía activa, integración social y empleabilidad y adaptabilidad. En concreto, la definición que se adopta en el Memorándum sobre el aprendizaje permanente es la siguiente:

 

“Toda actividad de aprendizaje realizada a lo largo de la vida con el objetivo de mejorar los conocimientos como las competencias y las aptitudes con una perspectiva personal, cívica, social o relacionada con el empleo”.

 

El importante avance desarrollado en torno a la concepción del aprendizaje permanente, además de la definición de objetivos concretos principios y estrategias, responde a la decisión e impulso que desde el Consejo Europeo de Feira (19 y 20 junio de 2000), y aún antes (el 23 de octubre de 1995, en el Parlamento Europeo y el Consejo, declararon 1996 como el “Año Europeo de la Educación y de la Formación Permanente”), se ha dado al aprendizaje permanente impulsos motivados, entre otros, por las consecuencias de la globalización, el cambio demográfico, la tecnología digital y el deterioro del medio ambiente. La dimensión que están adquiriendo los cambios económicos y sociales plantea a la Unión Europea múltiples y diversos retos que requieren el desarrollo de medidas urgentes desde el ámbito educativo.

 

Esta concepción del aprendizaje permanente abarca todas las experiencias de aprendizaje, ya sea formal o informal, que se tiene a lo largo de la vida del individuo. Se apoya en tres principios fundamentales que alude al papel central del alumno, la igualdad de oportunidades (aquí se subraya la importancia de la accesibilidad), y la alta calidad y pertinencia, pues sólo así se alcanza la plena rentabilidad de las inversiones de tiempo y dinero en el aprendizaje.

 

El aprendizaje permanente tiene una duración temporal, desde la etapa preescolar hasta después de la jubilación. las actividades de aprendizaje permanente pueden ser formales, no formales e informales. Sus objetivos son: 1. Realización personal; 2. Ciudadanía activa; 3. Integración social y, 4. Empleabilidad y adaptabilidad. 

 

La educación permanente se sujeta a tres principios fundamentales: 1. Papel central del alumno; 2. Importancia de la igualdad de oportunidades; y, 3. Calidad y relevancia de las oportunidades de aprendizaje.

El aprendizaje permanente se basa en seis estrategias-componentes: 1. Enfoque de cooperación; 2. Percepción de la demanda de aprendizaje; 3. Asignación adecuada de recursos; 4. Facilitación del acceso; 5. Creación de una cultura del aprendizaje; y, 6. Propiciar la excelencia.

 

Dos son los objetivos principales de la Educación Permenente:

1er Objetivo: Capacitar a los ciudadanos para que puedan hacer frente a los retos de la sociedad del conocimiento, moviéndose libremente entre entornos del aprendizaje, empleos, regiones con el fin de aprender a aprender.

2º Objetivo: Cumplir las metas y ambiciones de prosperidad, integración, tolerancia y democratización nacionales.

 

Prioridades de actuación:

 

1. Valoración del aprendizaje. En este modelo de currículum se incluye tanto los conocimientos y capacidades adquiridas a través del aprendizaje formal, como los obtenidos mediante la educación no formal e informal. así como además de los datos personales coma y los referidos a experiencia laboral, y educación y formación, hay un amplio epígrafe dedicado a las capacidades y competencias personales, el cual se desglosa en los siguientes apartados: lengua materna, otros idiomas, capacidades y competencias sociales, capacidades y competencias organizativas, capacidades y competencias técnicas, capacidades y competencias artísticas, otras capacidades y competencias.

2. Información, orientación y asesoramiento. Los sistemas de información orientación y asesoramiento contribuyen a facilitar el acceso al aprendizaje y, consecuentemente, fomentan la igualdad de oportunidades. 

3. Invertir tiempo y dinero en el aprendizaje. 

4. Acercar las oportunidades de aprendizaje a los alumnos.

5. Competencias básicas.

 

Pedagogía innovadora

Educación para todos: Educación para la vida y el trabajo

El modelo para la Educación para la Vida y el Trabajo parte de las premisas establecidas en el Foro Mundial de Educación, realizado en el año 2000 en Dakar, capital de Senegal, en el cual participaron diversas naciones, entre ellas México, y llegaron a los siguientes compromisos:

 

✓ Continuar con la reducción masiva del analfabetismo y promover el aprendizaje tecnológico y las capacidades para desenvolverse en la vida diaria.

✓ Facilitar el acceso a la educación básica en zonas remotas e inaccesibles.

✓ Expandir los servicios de educación y desarrollo de la primera infancia.

✓ Mejorar la calidad y el rendimiento del aprendizaje en la educación.

✓ Ocuparse de las desigualdades existentes en la educación, en particular, con relación a la educación de las niñas y las mujeres.

La educación, está claro, no es el único camino para lograr cambios en la sociedad, pero sí puede ser el principal motor para lograr los cambios que esta exige. La formación del tipo de hombre y mujer que se busca en la actualidad es una de sus principales responsabilidades, de ahí que resulte una tarea prioritaria que nos enfoquemos en el reto, derivado del envejecimiento poblacional, de construir un modelo educativo que vincule la vida del trabajo con la vida escolar, para que «la primera interiorice principios científicos a la actividad laboral, haciendo de ella un acto cotidiano» (Barral, 2012: 73).

La Organización Internacional del Trabajo (oit) considera que para que la formación para la vida y el trabajo, ubicada como el eje central de la educación permanente y a lo largo de la vida, tenga los resultados deseados es imprescindible promover reformas a los sistemas educativos y de capacitación profesional, con la finalidad de alentar la transición escuela-empleo, esto es, integrar la educación con el aprendizaje en el lugar de trabajo.

El nuevo modelo educativo que impulsa la sep, derivado de la reforma educativa de 2013, que trajo consigo la modificación de los planes y programas de estudio para el nivel medio superior, puso énfasis en la llamada «educación dual», orientada a los educandos de los niveles medio superior y superior. La onu en su «Objetivos del Desarrollo del Milenio» (2000), ha insistido en la necesidad de que los países emergentes exploren la conveniencia de impulsar la creación de empresas-escuela que permitan a los jóvenes incorporarse al ambiente laboral mientras aprenden un oficio o profesión. 

En lo que respecta a los adultos mayores, el modelo de educación a lo largo de la vida y para el trabajo tiene como objetivo central dotarlos de herramientas capaces de mantener sus espacios laborales y, en muchos casos, reinsertarse en el sector laboral a partir del aprendizaje y de la actualización de competencias laborales, con el necesario refuerzo de las competencias genéricas.

En 2012 la Unión Europea, en razón del marcado proceso de envejecimiento de la población en algunos de sus países miembros, diseñó estrategias orientadas a atender el tema de la educación para la vida y el trabajo destinadas a:

 

✓ Reforzar la contribución del aprendizaje permanente a la cohesión social, la ciudadanía activa, el diálogo intercultural, la igualdad de género y la realización personal.

✓ Fomentar la creatividad, la competitividad, la empleabilidad y el aumento del espíritu empresarial.

✓ Contribuir a una mayor participación en el aprendizaje permanente de personas de todas las edades, incluso aquellas con necesidades especiales o procedentes de grupos desfavorecidos, independientemente de su origen socioeconómico.

✓ Impulsar y reforzar el papel del aprendizaje permanente en la identidad nacional; basado en el conocimiento y respeto de los derechos humanos y la democracia, así como la tolerancia y el respeto de los pueblos y las culturas.

 

Todas estas propuestas son aplicables a nuestros contextos nacional y estatal. La educación permanente y a lo largo de la vida significa una valiosa oportunidad para fomentar la cohesión nacional y social en un contexto de desigualdad derivado del modelo de desarrollo desigual y combinado que ha imperado en los contextos educativos nacional y estatal. Tema que abordaremos más adelante.

Además, la educación para la vida y el trabajo representa una oportunidad para que las instituciones de educación superior, con financiamiento público o privado, accedan a un nicho de mercado muy interesante. Para ello, es imprescindible diseñar estrategias educativas que hagan posible la construcción de una oferta pertinente, flexible, dinámica y, por supuesto, de calidad. 

Esta oferta debe llegar acompañada de un tipo de educación que aliente la certificación permanente de todas las profesiones y oficios (competencias laborales), con el objetivo de garantizar la pertinencia, la relevancia y la actualidad de los conocimientos y habilidades que se transmiten, sin dejar de lado el impulso de estrategias que coadyuven a ampliar las opciones de inserción y permanencia de los adultos mayores en el mercado laboral.

A partir del año 2010 se amplía la visión de la propia unesco acerca de la educación para la vida y el trabajo al considerarla como «un factor indispensable para el logro de la equidad y la inclusión, para mitigar la pobreza y para construir sociedades equitativas, tolerantes, sostenibles y basadas en el conocimiento» (unesco, 2010).

Derivado de lo anterior podemos afirmar que, si bien es cierto que el concepto «educación permanente» tuvo su génesis en el contexto de la educación orientada a los adultos mayores con la intención de dejar muy claramente establecido que debe ser a lo largo de toda la vida de una persona, esta denominación ha ampliado sus horizontes, de tal manera que ha sido la propia unesco la que ha precisado que al ser humano se le debe educar permanentemente y a lo largo de toda su vida; esto es, la educación permanente ha dejado de ser un elemento asociado a los adultos mayores para convertirse en una propuesta de alcance universal.

Asimismo, encontramos que este organismo aporta su definición hacia la educación permanente como un proceso educativo que no se limita a un rango temporal y a un lugar en específico, lo que es, sin duda, un auténtico cambio de paradigma para el sistema educativo. 

Al ser visto desde esta nueva premisa, en el término educación permanente caben también la educación preescolar, básica, media superior, la educación superior, la educación para el trabajo y, por supuesto, la educación de los adultos que ahora debe tener una visión más amplia, transversal e integral bajo la estrategia que se ha denominado «educación a lo largo de toda la vida» (unesco, 2010).

También se pudo detectar el énfasis que pone la unesco en la necesidad de entender que la universalidad de la educación (educación para todos), no se debe enfocar exclusivamente en aspectos de tipo geográfico, debe comprender a los adultos mayores en general ubicados tanto en las zonas urbanas como en las rurales, especialmente en las regiones marginadas donde la precariedad económica, educativa y social es la nota común, que evidencia la desigualdad con claros signos de injusticia social.

 

Novedades de Tabasco

Lunes 12 de septiembre 2022

 

Prospectiva

Emilio de Ygartua M.

 

¿Educación o aprendizaje a lo largo de toda la vida?

 

Los documentos publicados por la unesco acerca de la educación a lo largo de toda la vida han transitado del término «educación» al término «aprendizaje», lo que ha derivado en una controversia que considero necesario atender, ya que investigadores del propio organismo subsidiario de la onu, como Carlos Vargas Salazar, señalan de manera contundente que ambos términos no pueden ser considerados como sinónimos. (Apud Vargas Salazar, 2017).

Vargas Salazar, responsable principal de proyectos de la Sección de Asociaciones de Colaboración, Cooperación e Investigación de la propia unesco, publicó en 2017 el ensayo «El aprendizaje a lo largo de toda la vida desde una perspectiva de justicia social», en el cual señala que una «noción convergente de aprendizaje a lo largo de toda la vida, es el paso que se da de la educación al aprendizaje está en el discurso educativo» (Vargas, 2017: 5), resaltando que «este cambio reconoce el aprendizaje como connatural a la existencia humana». 

En su ensayo apunta que algunos autores consideran el aprendizaje como «un proceso a lo largo de la vida que va más allá de los sistemas educativos [de las aulas]», en el que se pone a la persona que aprende, sus necesidades y aspiraciones, en el centro del proceso en el que, enfatiza, resulta prioritario «que los individuos asuman la responsabilidad de su propio aprendizaje a lo largo de toda la vida» (Vargas, 2017: 5).

La dicotomía que establece Vargas Salazar resulta relevante, ya que revela un propósito ideológico que deriva de la ruptura del modelo socialdemócrata, para hacer suyos los principios básicos del neoliberalismo, para el cual el aprendizaje es un concepto que tiene que ver con un axioma individualizante, contrario a lo que significa educar, cuya connotación va más allá, a lo colectivo; siguiendo con el mismo autor, nos indica: «Algunos autores y organizaciones intergubernamentales justifican la transición de la educación al aprendizaje como un cambio para centrarse en los resultados de la educación, así como en las personas que estudian en vez de en los docentes o los proveedores de educación» (Vargas Salazar, 2017: 5).

En opinión de los investigadores Fazal Rizvi y Bob Lingard, «este cambio de términos en las políticas educativas puede tener una connotación de tipo político» (Rizvi y Lingard, 2013: 279). Evidencia, desde la óptica neoliberal, la intención de trasladar o transferir la responsabilidad del Estado (como garante del derecho a la educación) al mercado, a los oferentes de cursos orientados a brindar aprendizaje a los individuos que les permitan hacerse de las competencias demandadas por el mercado laboral. El «aprendizaje», entonces, es visto como un transmisor de competencia al individuo que se convierte en responsable de su propio aprendizaje, relevando al Estado de esa función. Una visión neoliberal que es necesario revertir.

Para ser más precisos, el concepto «aprendizaje» otorga al mercado (educación guiada por la demanda, frente a la educación guiada por la oferta), en tanto que al individuo se le deja «la carga» (Biesta, 2017) del deber aprender y, además, hacerlo a lo largo de toda su vida, liberando totalmente al Estado de esa responsabilidad, lo que significa, es importante entenderlo, que el Estado elude entender a la educación como la herramienta transformadora de la sociedad. 

Esta visión del aprendizaje, a mi juicio acomodaticia, propicia la formación de individuos-aprendices, acríticos, aislados, incapaces de modificar su entorno y acceder a una vida mejor no solo desde el punto de vista económico, sino psicosocial. La educación permanente, para serlo, debe recuperar su esencia como una estrategia educativa y no solo una vía para el aprendizaje a doc a las necesidades de la planta laboral pública o privada.

Por ello, existe la percepción, que considero justa, de que la educación pública, la que imparte el Estado, ha incumplido su función como responsable primaria de educar a lo largo de toda la vida y que, frente a los grandes retos que derivan del envejecimiento de la población, esta chata visión solo alcanza para señalar a los individuos y al mercado como los responsables directos de hacer realidad el aprendizaje a lo largo de toda la vida. 

Esta visión se debe modificar y el Estado debe reasumir su papel de promotor de una educación realmente permanente y a lo largo de la vida, capaz de ser motor del cambio de las personas y de la sociedad toda. De lo contrario, aceptar como válida la premisa que hoy impera en lo relativo al concepto educación-aprendizaje, sería tanto como renunciar al planteamiento original de la unesco (1976), de hacer de la educación a lo largo de toda la vida una política pública que considere al Estado como el responsable de su implementación e impulso.

Fortalecer el término «educación a lo largo de toda la vida», sin limitarlo al acto mecánico e individualista de la transmisión de aprendizajes, cancelaría el riesgo de que el proceso de enseñanza-aprendizaje se convierta en un acto mecanicista. Solo así, la educación a lo largo de toda la vida, orientada a los adultos mayores se consolidaría como una propuesta que realmente sea disruptiva, dejando de ser preponderantemente asistencialista, como ahora ocurre: «Enséñame a pescar, no me des el pescado». 

Hacer de la educación a lo largo de toda la vida una política pública permitirá la transformación cualitativa de la sociedad, contribuyendo a que se abandone, de una vez y para siempre, la tentación de aplicar un método de enseñanza-aprendizaje incapaz de generar una visión transformadora, crítica, a favor de las mayorías nacionales. Se pretende un aprendizaje pertinente con el escenario laboral, sí, sin duda, pero sin que ello signifique renunciar al compromiso de formar individuos críticos, deliberativos y con un enorme compromiso solidario con el resto de la sociedad. 

Se trata, como menciona doctor costarricense Jorge Vargas Cullell, de ir más allá de la concepción individualizadora del proceso de aprendizaje que pretende hacer a un lado los alcances y las responsabilidades inherentes al término «educación», que debe prevalecer como eje rector de la educación permanente que se propone para ser implementado, como una política pública con lo que se podría cumplir con el propósito de organismos internacionales, como el Banco Mundial, que definen al aprendizaje a lo largo de toda la vida «as an instrumento allowing the individual and society that he belongs to: to adapt himself to the transformación of the current World with the speed that such changes ocurre» (como un instrumento que permita, al individuo y a la sociedad de la que forma parte, adaptarse a las transformaciones del mundo actual con la velocidad con lo que esos cambios ocurren) (Vargas Cullell, 2013: 7).

Queda claro que el simple propósito de proponer un modelo de aprendizaje de este tipo, en lugar de uno de educación a lo largo de toda la vida, nos impediría ir más allá del compromiso de simplemente capacitar, o de dotar de competencias laborales a los individuos con la intención de atender las necesidades del mercado. Con un modelo de educación a lo largo de la vida, el objetivo se amplía, ya que se busca que los individuos (los aprendices), se adapten de manera constante a nuevas condiciones de vida, nuevas tecnologías y nuevas exigencias laborales que le permitan estar a tiempo en un mundo sujeto a cambios muy acelerados.

Así las cosas, el aprendizaje a lo largo de toda la vida tiene que ver con un criterio de adaptabilidad, debe ver más allá del mercado laboral. Esa adaptabilidad «And the resilience consequent that carries the learning proceses, cannot start from a short vision, in a short term, it must go beyond adaptation to changes in technology, economy and the labour market» 

De lo anterior se desprende que el proceso de aprendizaje a lo largo de toda la vida debe aportar al educando, no visto como un simple aprendiz, las herramientas que le permitan analizar de manera crítica las causas y las consecuencias de los cambios que se dan en su entorno y fuera de este. 

Conocimientos holísticos que le permitan anticipar las repercusiones que dichos cambios producirán en su entorno y en la sociedad toda. Aprendizaje que se traduzca en un proceso cognitivo capaz de generar una masa crítica que haga del individuo actor y autor de su propio cambio como lo recomienda el modelo propuesto por la unesco en el Relatório Global sobre Aprendizagem e Educação de Adultos. (unesco, 2010a)

Cuál es la razón principal que aducen algunos afines al modelo de aprendizaje a lo largo de toda la vida? el doctor, conferencista y consultor internacional en políticas públicas, Carlos Vargas Salazar considera:

[…] este cambio se funda más en factores políticos que pedagógicos, por lo que los resultados que se han dado tienen consecuencias más de carácter político que pedagógico. ¿Finalmente, cuál es el propósito de este cambio de términos? Si bien es cierto que se busca centrarse en los resultados de la educación de las personas, pero con énfasis en el proceso de aprendizaje de las personas que estudian y no en los docentes o en los proveedores de educación. Se busca empoderar a los educandos, vistos como aprendices, reduciendo el poder de los educadores. Lo anterior da sentido a la interpretación de que el cambio de término «educación» por «aprendizaje» obedece a razones políticas y no pedagógicas. (Vargas Salazar, 2017).

La pregunta toral es si lo que pretendemos con una propuesta de educación permanente y a lo largo de toda la vida, es una simple adaptación de la sociedad a los cambios tecnológicos dotándola de competencias laborales y profesionales, o, por el contrario, de lo que se trata es de, sin dejar de cubrir esta arista, impulsar una política pública orientada a promover procesos cognitivos significativos para que el educando tenga la capacidad para transformar su entorno con una visión crítico-constructiva. Mi apuesta va en ese sentido. 

Derivado de esta controversia sobre el cambio de término «aprendizaje» por «educación», Carlos Vargas Salazar plantea, asimismo, que la unesco ha ido modificando o, más bien adecuando la definición en torno a educar o aprender a lo largo de toda la vida. 

El Informe Faure, emanado de la XIX Conferencia General de la unesco celebrada en Nairobi, Kenia, en 1976, le daba mucha importancia al papel de la educación, como vehículo de transformación de los individuos, de los sistemas educativos y de la sociedad toda. Dos décadas después, Delors puso el acento en la adaptación a los nuevos tiempos y a los cambios que de ello han de resultar. Se pretendió armonizar el aprendizaje a las necesidades del mercado mediante la total pertinencia entre el saber hacer y el poder hacer.

En el documento La educación encierra un tesoro se consideró pertinente «retomar y actualizar el [concepto] de educación durante toda la vida, para conciliar la competencia que estimula, la cooperación que fortalece y la solidaridad que une» (unesco, 1996: 11-12).

En ese mismo documento de la llamada Comisión Delors, se enfatiza que el cambio tiene que ver con una reformulación de la idea de educación permanente, al tiempo que plantean que este término requiere de «adaptaciones relacionadas con las mutaciones de la vida profesional, que debe ser una estructuración continua de la persona humana, de su conocimiento y sus aptitudes, pero también de sus facultades de juicio y acción» (unesco, 1996: 21).

Si realmente lo que se pretende es que la educación permanente y a lo largo de toda la vida sea el motor de las transformaciones sociales que hagan posible revertir la inequidad, la injusticia social, el atraso y la creciente desesperanza de los grupos más vulnerables de la sociedad, lo que se debe impulsar es una política pública que haga de la educación a lo largo de toda la vida el ariete que impulse ese cambio en beneficio de toda la sociedad.

Entre los sectores vulnerables a los que deberá estar orientada esta política pública están las personas adultas mayores. El envejecimiento de la población, que inicia con el propio nacimiento, hace necesario entender el proceso educativo más allá de la perspectiva de la acumulación progresiva y actualizadora de conocimientos. Considerarla más allá, desde luego, de una visión reduccionista que cree que la educación permanente debe constreñirse a un aprendizaje meramente adaptativo a la realidad que, lo sabemos, está en proceso de cambio continuo.

Podemos aceptar la trasmutación del concepto «aprendizaje» en lugar de «educación», si y solo si al primero lo definimos como un bien público catalizador del cambio, de aquel que contribuya a generar transformaciones cualitativas en la sociedad, por ejemplo, reducir los niveles de pobreza y de exclusión social. 

Educación permanente fundada en estrategias encaminadas a promover el aprendizaje significativo y a lo largo de toda la vida. Un modelo que favorezca la cohesión y la inclusión sociales; que sea capaz de procurar la equidad en el acceso, el tratamiento y los resultados del proceso educativo y de los resultados de los educandos como entes corresponsables de su aprendizaje, sin renunciar al compromiso del Estado con esta tarea.

La educación a lo largo de toda la vida deberá ser gestora de aprendizajes significativos que permitan la inserción o permanencia de los adultos mayores en el ámbito laboral en condiciones dignas y, sobre todo, aprovechando su experiencia. 

En el 2015 la unesco publicó el libro Replantear la Educación. ¿Hacia un bien común mundial? (unesco,2015), que, si bien no renuncia a la prevalencia del modelo que privilegia el aprendizaje a lo largo de toda la vida, sí señala la necesidad de reafirmar un planteamiento humanista de ese aprendizaje, enfatizando su pertinencia como principio organizativo de la educación.

En este documento la unesco insiste en la conveniencia de que la educación sea vista como un bien público, como «un bien común, para así ir más allá del carácter instrumental, y a atender a la “demanda creciente de expresión en los asuntos públicos […] y la demanda popular de más claridad, equidad, igualdad y rendición de cuentas en los asuntos públicos”» (unesco, 2015: 79).

Vargas Salazar hace referencia a un planteamiento de Jacky Brine, quien plantea como una configuración alternativa para que el aprendizaje a lo largo de toda la vida se aleje «del discurso de competencia, de lucha personal, en el esfuerzo constante por convertirse en algo, inclusión, exclusión y estratificación (…) que se esconde tras el manto de la ´bondad inherente´ del aprendizaje a lo largo de toda la vida” (Brine, 2006, p. 663), el concepto de justicia social podría ser un valor adecuado en el que se anclaran los propósitos múltiples del aprendizaje a lo largo de toda la vida» que plantea la unesco (Vargas Salazar, 2017: 10).

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, además, ha dejado de manifiesto que concibe a la educación permanente como una herramienta que transforma la vida, como lo señala en el «Informe de Seguimiento de la Educación para todo el mundo» (unesco, 2013). En la introducción del documento se establece que: «La educación ilumina la etapa del camino hacia una vida mejor, especialmente de las personas pobres y las más vulnerables» (unesco,2013), entre las que se encuentran, sin duda, las personas adultas mayores.

 

 

Novedades de Tabasco

Lunes 19 septiembre 2022

 

Prospectiva

Emilio de Ygartua M.

 

 

La propuesta final

 

Estrategia global sobre educación y formación permanente

La educación a lo largo de la vida aparece como un concepto en evolución, la piedra angular que permitirá afrontar los nuevos retos a los que nos enfrentamos y que requieren la participación de todos. 

De este modo, el nuevo ieat debe pretender el fomento del perfeccionamiento personal, el sentido de la iniciativa, la integración en la vida activa y en la sociedad, la participación en el proceso democrático y la capacidad para adaptarse al cambio económico, tecnológico y social. Subrayemos la necesidad de:

• ​Tender puentes entre la educación y la formación para el trabajo a fin de realizar una oferta formativa adaptada a públicos y demandas cada vez más diversificados.

• ​Proporcionar a todas las personas el acceso a la educación, especialmente a las más desfavorecidas. 

• ​Fomentar el aprendizaje en las organizaciones, ya que las empresas constituyen instrumentos de cualificación muy apreciables.

• ​Crear una cultura del aprendizaje que permita la vinculación de los procesos que llevamos a cabo en la escuela, la universidad, el trabajo, el tiempo libre y las actividades familiares. 

• ​Proporcionar oportunidades para adquirir o actualizar competencias básicas (cultura tecnológica, idiomas y capacidad empresarial). 

• ​Facilitar la formación inicial y continua de los profesores y formadores.

 

Imagen: La educación a lo largo de la vida como respuesta a las necesidades existentes.

Fuente: Elaboración propia con base en el Memorándum sobre el Aprendizaje Permanente (Comisión Europea. 2000).

 

El marco global propuesto queda justificado por la necesidad de conjugar las dimensiones socioeconómicas y la cultural. Ambas requieren que la educación tenga un papel relevante en las políticas económicas y sociales, para así garantizar la cohesión y el pleno desarrollo de los ciudadanos. 

El desarrollo de estrategias de aprendizaje en la edad adulta resulta esencial para la promoción de la ciudadanía activa, la inclusión social, el desarrollo personal y el aprendizaje continuo. 

Para conseguir que las personas adultas continúen formándose, el nuevo Instituto debe sostener que es preciso:

 

1

Facilitar el acceso de todos a la educación

Para ello, habrá que tomar como punto de partida los principios rectores del aprendizaje permanente, entre los que conviene subrayar: el fomento del desarrollo profesional, la ciudadanía activa, la igualdad de oportunidades y la cohesión social.

2

Mejorar la calidad y la eficacia de los sistemas educativos

Tener en cuenta las exigencias de la sociedad del conocimiento. Esto conlleva el reconocimiento, a través del sistema de homologación de créditos, de las competencias y las calificaciones.

3

Abrir los sistemas educativos a todo público

Promover su utilidad social y laboral, y responder a las exigencias actuales.

 

Destaco las principales directrices propuestas:

Facilitar una educación integral

Que permita la integración de las áreas de conocimiento, las actividades educativas y la formación con el medio social.

Asociar las cuatro áreas de conocimiento preferenciales

De tal manera que sea posible proporcionar una formación orientada al trabajo, una formación para el ejercicio de los derechos y responsabilidades cívicas, una formación para el desarrollo personal y una formación general o de base que constituirá el fundamento de todas las demás.

Basar el diseño curricular en un sistema modular o en unidades formativas

Con una organización, unos métodos de enseñanza y una evaluación que se adapten a las formas de pensamiento y conducta de los adultos, articulando las modalidades presenciales y a distancia.

Conceder el principal protagonismo al proyecto de base territorial

Que atienda a las demandas de nuestro estado, municipio o de una comunidad.

Necesidad de priorizar la coordinación de las acciones

Entre el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos y los institutos estatales.

 

Para favorecer la formación a lo largo de toda la vida será necesaria la revisión y la reordenación de un sistema integral de la normatividad vigente sobre la formación profesional, calificaciones y acreditación por parte de las autoridades educativas, que permita articular la formación inicial, la inserción laboral y la formación continua en las empresas. 

La propuesta se encamina hacia la ampliación del campo de intervención, que está centrada en la alfabetización y en la formación compensatoria; tratemos de superar el modelo escolar previo y sustituirlo por uno caracterizado por una concepción más social, creando cauces alternativos para la incorporación al sistema formal, con diseños curriculares específicos que se adecuen a las características propias de la adultez. 

Con sustento en lo descrito anteriormente, ¿Cuáles serían los retos y propuestas?

La división tradicional de la vida en un período de educación, otro de trabajo y otro de jubilación ha quedado obsoleta dada la necesidad de renovar constantemente las competencias. Para garantizar el perfeccionamiento personal y poner en marcha la adaptación necesaria, cada persona ha de estar motivada para adoptar iniciativas en la adquisición del saber. El aprendizaje no termina en una etapa concreta, sino que debe extenderse a lo largo de toda la vida. 

La educación permanente se ha convertido en una dimensión esencial de las políticas educativas, en una posibilidad y un derecho de todos los ciudadanos, que, a la vez, se percibe como una exigencia personal y colectiva. La educación de personas adultas se plantea como una fuente de perfeccionamiento continuo para el ser humano, desde un punto de vista tanto personal, como social y profesional.

En un principio, el objetivo principal fue la alfabetización de las clases populares. Hoy día, se apuesta, además, por la educación integral de la persona desde una perspectiva humanista y democrática. Las experiencias llevadas a cabo en estos campos han dado lugar a una nueva visión de lo educativo, que se caracteriza por la defensa de supuestos más innovadores, alejados de la educación convencional, y, como consecuencia de esto, se produzca una ruptura sin precedentes. 

La enseñanza tradicional aboga por el individualismo y la competitividad, se plantea desde la sociedad hacia la persona, mantiene una actitud esencialmente normativa y considera que la escuela es el único lugar donde se puede llevar a cabo el aprendizaje. Sin embargo, desde los presupuestos de la educación de personas adultas se aboga por el trabajo en equipo y el reconocimiento de otros espacios donde se adquieren aprendizajes, y, además, se plantea desde la persona hacia la sociedad, y no a la inversa.

El proceso educativo se concibe sin punto final y concede importancia tanto a los procesos formales como a los no formales e informales. Por ello, la escuela deja de monopolizar la educación y la función orientadora del educador cobra especial relevancia, al tiempo que, en el proceso de enseñanza-aprendizaje, se hace especial hincapié en el segundo término. 

Como consecuencia de la evolución experimentada, se deben plantear nuevos retos, ya que es necesario:

 

Responder a las exigencias de la sociedad del conocimiento

Para ello es preciso promover el desarrollo de las competencias y destrezas. Para lograrlo se hace necesario un dominio funcional de las Tecnologías de Información y Comunicación (tic) que permita participar en la interconexión global propia de nuestra sociedad. 

Por otra parte, el aprendizaje de lenguas extranjeras es un requisito para la comunicación, la movilidad y la libre circulación de todos los ciudadanos.

Desarrollar una ciudadanía activa y comprometida

La educación constituye un elemento clave dentro del complejo proceso que es la modernización política y social, y la formación de ciudadanos autónomos, participativos y con espíritu crítico.

Lograr un equilibrio

Dimensiones personales, culturales, cívicas, sociales, económicas y laborales. La educación para la ciudadanía ha de potenciar el fortalecimiento de la convivencia y la democracia.

Potenciar la educación

En valores como eje del desarrollo humano en todas sus dimensiones, hacia las transformaciones económicas, tecnológicas y sociopolíticas.

Las políticas educativas deben ser políticas de Estado y no de gobierno

Por ello es importante que la valoración social y política de la educación para adultos se vea como una estrategia de continuidad y cambio en las presentes y futuras administraciones sexenales.

 

La persona adulta se enfrenta a menudo a situaciones cuya compleja y difícil solución se ve entorpecida por las diferencias intergeneracionales o derivadas de la concurrencia de otras culturas. Es preciso afrontar este reto desde una pedagogía axiológica, basada en los derechos humanos y, principalmente, en el respeto a la dignidad de la persona y a la diversidad cultural. 

Todo ello contribuirá a eliminar los prejuicios y estereotipos presentes, con cierta frecuencia, sobre todo en las personas de edad más avanzada. Ante estos retos, se puede formular una serie de propuestas que favorezca posibles líneas de actuación. Así, sería conveniente:

 

• Incluir la educación de personas adultas en todas las iniciativas y programas sociales, ya que esto constituiría una contribución esencial para lograr un desarrollo sostenible, la cohesión social y la solidaridad.

• Reconocer que el aprendizaje de las personas adultas es una inversión y no solamente una partida de consumo social o, mucho menos, un mero producto sociopolítico.

• Aumentar las reservas de capital humano. Para ello habría que eliminar el analfabetismo, combatir la falta de competencias básicas de los jóvenes que abandonan la escuela, elevar el nivel de la formación profesional inicial e impulsar la inversión en formación continua.

• Efectuar innovaciones curriculares. Se considera indispensable fomentar no solo las destrezas básicas, sino también la aptitud para aprender, comunicar, trabajar en equipo, analizar, diagnosticar y evaluar, así como el desarrollo de la autonomía, la independencia de espíritu y la capacidad de análisis. En suma, se pretende generar posibilidades para mejorar la propia formación en cualquier momento de la vida.

• Utilizar métodos pedagógicos apropiados. No se trata simplemente de adaptar los utilizados para niños y jóvenes. La formación debe centrarse en el alumno, y fomentar el aprender a aprender y el autoaprendizaje. Esto exige la creación de sistemas modulares flexibles que rompan con las restricciones que imponen el espacio y el tiempo, y respondan a las circunstancias particulares de los adultos.

• Establecer estrategias adecuadas. Entre otras, cabe destacar: la formación en alternancia, los sistemas de rotación de puestos de trabajo, los créditos y los permisos para la formación, y las acciones de discriminación positiva destinadas a aquellos colectivos menos cualificados o que presentan mayores dificultades para incorporarse al mundo del trabajo.

 

Como estudiosos de la educación para adultos se nos presenta un desafío importante: contribuir a la construcción de un bienestar común, solidario y compartido, a fin de combatir las desigualdades. Y la educación a lo largo de la vida está llamada a desempeñar una función principal a la hora de hacer frente a este reto.

 

Estrategia sobre técnicas de enseñanza y tutoría

 

En esta etapa es preciso diseñar técnicas de enseñanza y tutoría ya que se debe reconocer que los adultos mayores desempeñan un rol de conocimientos y habilidades. Algunos de los temas que se pueden aplicar con los adultos es apoyarlos con la búsqueda de objetivos y a obtener y procesar la información necesaria ya que ellos continúan con actividades vinculadas con trabajos o profesiones precedentes.

La formación y capacitación de los adultos cuentan con una tradición que no solo alcanza la capacitación individual sino también le ayuda al desarrollo comunitario, ya que los capacita para afrontar nuevas condiciones de vida.

Las personas de edad requieren tipos especiales de enseñanza tanto teórico como práctico, vinculados con sus necesidades y condiciones de vida. La capacitación y formación de adultos deberán lograr que las personas adquieran seguridad ya que algunos adultos son tratados como personas no capaces y ellos mismo pierden confianza y se hacen vulnerables y por medio del proceso de formación y capacitación puede desaparecer esa actitud y constituir fuentes de satisfacción, así como la posibilidad de una vida productiva.

 

Métodos de educación para adultos

Los métodos se pueden clasificar en:

1. Métodos didácticos: la información es esencialmente intelectualista y pretende trasmitir un saber, la trasmisión se realiza por conducto de la inteligencia, el juicio y la memoria.

2. Métodos demostrativos: pretenden que el individuo adquiera hábitos, que desarrolle reflejos que le permitan actuar con rapidez y competencia con los roles ordinarios de su vida, en este método no entra la inteligencia, ya que el alumno mira, escucha y después ejecuta lo que se le ha enseñado.

3. Métodos interrogativos: el alumno escucha, responde y descubre.

4. Métodos activos: el formular pone en acto las potencialidades que el alumno posee. 

 

En la formación de las personas se pueden considerar tres aspectos los cuales son:

 

I. Lo que sabe (saber)

II. Lo que sabe hacer (saber hacer)

III. La forma de comportarse (saber ser)

 

Formación docente

La docencia es una práctica condicionada tanto para la estructura social, la crisis económica social que afecta a los educados jóvenes y adultos en general como también como los propios centros educativos, ya que existe una interacción entre práctica docente, institución educativa y contexto. Existen tres tipos de dimensiones que utiliza el maestro en su acción:

 

1) ​Supuestos pedagógicos: Qué es enseñar y aprender en la educación de jóvenes y adultos.

2) ​Implícitos ideológicos: Es el poder en la relación maestro-alumno y su vínculo con modelos específicos del saber.

3) Matrices sicosociales: Miedos o temores de los docentes de su desempeño del rol en los educados. La práctica docente constituye una estructura de la información del mismo docente. La formación docente se extiende como un proceso de largo alcance a través del cual se modela el pensamiento y el comportamiento socio-profesional del docente y se hace necesario el desarrollo de acciones de formación en servicio de perfeccionamiento y actualización. El docente debe enfrentar con sabiduría y creatividad situaciones prácticas imprevisibles que exigen resoluciones inmediatas. Un docente comprometido se toma con sólidos valores, con competencias, con la capacidad de partir de la práctica con el aula, institucional, comunitario, social.

Prospectiva

Emilio de Ygartua M.

Lunes 29 de agosto 2022

“Todos los grandes impostores deben su poder a un suceso notable.

En el acto del engaño los invade la fe en ellos mismos: esto es lo

que habla tan milagrosa y persuasivamente a quienes los rodean”.

 

Friedrich Nietzsche

 

 

La guerra en Ucrania ha rebasado ya el medio año. El presidente Joe Biden vaticinó, a finales de enero pasado, primero, que Vladimir Putin invadiría Ucrania, segundo, que sería un evento de larga duración; ambas cosas se han cumplido. Lo que no midió el mandatario estadounidense fueron los efectos que este conflicto tendría en la geopolítica y en la economía. A seis meses de distancia, podemos hablar de una crisis que ha agudizado las complicaciones que la pandemia por el Covid-19 nos había generado en el 2020 y 2021.

Podemos afirmar que ambos, Biden y Putin, se equivocaron, el primero, pensando que las sanciones impuestas a Rusia la harían claudicar pronto; el segundo, creyendo que la operación militar sería rápida y que, como había sucedido en el 2008 con Crimea, la capitulación de Kiev sería “pan comido”. 

Las sanciones se han convertido en una especie de bumerang que muy lejos han estado de cumplir con su objetivo. Moscú ha generado una narrativa en la que asegura que esta estrategia lejos de afectarle le ha fortalecido, sobre todo, porque ha generado a nivel interno un sentido de solidaridad con su gobernante, segundo, porque a pesar del cambio drástico que derivó de la salida de cientos de empresas extranjeras, de las restricciones financieras y bancarias, la sociedad rusa fue “inyectada” con una potente dosis de nacionalismo que recuperó el viejo modelo estaliniano que permitió la cohesión de la URSS durante más de seis décadas.

Al tiempo, la propaganda implementada por el Kremlin, con evidentes vestigios del nacionalsocialismo alemán, fortaleció el sentido de pertenencia y, en gran medida, dando a la población, sobre todo a los que vivieron la etapa del “socialismo real”, que Rusia estaba recuperando el protagonismo perdido a partir de 1991. 

Ver a los socios de la Unión Europea de rodillas, evidenciando una dependencia energética que ha obligado a Bruselas a tomar medidas urgentes y muy costosas, se ha convertido para el gobierno ruso en un argumento que no es del todo cierto, pero ayuda a esconder los errores estratégicos de su Ejército que ha chocado con pared en su intento de arrasar en Ucrania y tomar el control de un territorio que es vital en su objetivo de recuperar el dominio en una región que fue, hasta la desintegración de la URSS, el epicentro de la cultura eslava que Putin busca recuperar y potenciar como parte central de su geopolítica imperial. 

 

“Tanto depende de la reputación que protégela con tu vida”

Quinta Ley de Poder 

Robert Greene

 

Como acertadamente establece Marc Bassets (“El País”. 20/08/2022), la prolongación de la guerra “pone a prueba la cohesión de Occidente ante Rusia”. La UE ha tenido que acelerar su integración ante el riesgo de una balcanización resultado de las evidentes diferencias que han ocurrido en su seno. No todos los países miembros han aceptado las estrategias dictadas desde Washington, Bruselas y el comando superior de la OTAN. Hungría, que mantuvo cercanía con Rusia desde la llegada de Putin al poder, y Polonia, opuesta a las medidas económicas draconianas que se han aplicado, han manifestado en diferentes foros, si no una abierta rebeldía, si sus diferencias. 

Turquía, sin ser integrante del grupo europeo, pero que juega un papel medular en la región, primero, ha externado su justificada molestia por seguir siendo ninguneada al negarle al acceso a la Unión Europea, al contrario de Ucrania y Moldavia que ya iniciaron su proceso, al tiempo que Albania y Macedonia, están en espera de ser tomados en cuenta. Erdogan, cansado del trato, aprovechó para oponerse a la integración de Suecia y Finlandia a la OTAN, de la que es miembro, aduciendo la colaboración con terroristas sirios de esas dos naciones nórdicas, amenazadas por Rusia.Al final cedió.

El ejemplo más evidente de las transformaciones a las que ha obligado la guerra y la actitud expansiva de Rusia, la crisis energética y alimentaria, lo encontramos en Alemania. La invasión de Ucrania ocurrió a menos de cuatro meses del relevo en la cancillería. Ángela Merkel había tomado medidas más que prudentes ante el evidente avance de la dependencia energética de la que ya le habían alertado sus asesores. La llegada de Kohl al gobierno alemán, miembro del Partido Socialdemócrata, muy cercano a la URSS en su momento, y a Putin, se convirtió en un tema incómodo, sobre todo porque el excanciller Schroeder, es socio activo de la empresa que construyó el gaseoducto entre Rusia y Alemania, pospuesto a causa del conflicto.

Otros países de la zona del euro han entrado en esta vorágine. España, entre las más afectadas, derivado del error diplomático del presidente del gobierno, Pedro Sánchez, que en el momento menos adecuado hizo a un lado la histórica neutralidad (iniciada durante el período de Francisco Franco) con relación al Sahara Occidental, abriendo la puerta a Marruecos a cambio de controles fronterizos que, para colmo terminaron en un desaguisado. Argelia se cobró la afrenta cerrando la llave de suministro de gas la Península Ibérica.

No omito el caso de Reino Unido. Está claro que la caída en desgracia de Boris Johnson, quien será sustituido en dos semanas, posiblemente por la actual ministra de Exteriores, obedeció a sus excesos fiesteros en los tiempos del confinamiento obligado, sin embargo, creo que el líder tory, promotor fundamental del Brexit, está pagando sus errores políticos. Esta nación vive tiempos complejos, en lo económico y por su autoaislamiento del continente,que ya lo trata como al resto de las naciones del orbe.

 

“Llama la atención a cualquier precio”

Sexta Ley del Poder 

Robert Greene

 

Al cumplirse los seis meses del inicio de la invasión a Ucrania, el presidente Zelenski declaró que “vencer a Rusia rescatará el orden mundial”, al tiempo que reiteró su decisión de no ceder ante los embates de “un ejército ruso diezmado y errático”. La defensa de su independencia dijo, “es irrenunciable”, al tiempo que anticipó que cualquier ataque tendrá respuesta inmediata. Paradójicamente, ese mismo día, el 24 de agosto, se celebró el 31º aniversario de la declaración de independencia de Ucrania, tras el referéndum sobre su estatus político dentro de la URSS realizado el 17 de marzo de ese mismo año que, recordemos, marca el final de la unión de repúblicas creada en 1922 por Lenin.

En el marco de este recordatorio, de los seis meses del inicio de la invasión y de su autonomía que ahora quiere revertir Putin, Europa y Estados Unidos, en su irrenunciable intento de contener a Rusia, animaron a Ucrania, además de seguir defendiendo su territorio, a recuperar Crimea, invadida en 2008. 

Por lo anterior, sería iluso esperar que las cosas cambien; por el contrario, todo indica que la tensión escalará. El atentado con bomba que mató a la hija de Alexander Dugin, el “Rasputín” de Putin, el filósofo ruso que encendió el odio contra los ucranianos se ha convertido en una nueva y poderosa excusa que el Kremlin utiliza para justificar los ataques a la nación invadida. Rusia ha señalado abiertamente a Ucrania de ser la responsable del atentado; Kiev ha negado cualquier vinculación con el atentado. Un grupo ruso, el Ejército Nacional Republicano, se ha atribuido el ataque.

¿Hasta dónde llegará este conflicto? Para muchos la invasión se debe visualizar como el inicio de una guerra a gran escala. ¿La Tercera Guerra Mundial? Antony Beevor, un reconocido historiador militar de origen inglés, entrevistado por Guillermo Altares (“El País”. 02/07/2022), señaló que “la guerra de Ucrania puede desatar una catástrofe global”. El autor de “Rusia, Revolución y guerra civil”, establece en este su nuevo libro, lo ratifica en la entrevista, que los elementos del evento bélico iniciado el 24 de febrero pasado son “el terror y la crueldad” utilizados como armas de guerra. El escenario no alienta el optimismo, por el contrario. 

Debido a este entramado convulso vale la pena referirse a nuestra región. ¿Hacia dónde nos moveremos en este nuevo escenario de la geopolítica postpandemia? La llamada “nueva normalidad” llegó acompañada de un nuevo orden mundial. ¿Alineados o no? ¿Con Estados Unidos o con China? He ahí el dilema. Mientras la OTAN arrastra a Europa a la pugna estratégica de Estados Unidos con China siguiendo el guion resultado de “La Cumbre de Madrid” que llevó a esa Alianza a acelerar los preparativos para hacer frente a una rivalidad con el gigante asiático que, sin duda, se presenta como el mayor desafío del presente siglo.

 

“Logra que otros hagan el trabajo por ti, pero llévate siempre el crédito”

Séptima Ley del Poder

Robert Greene

 

Para entender la estrategia que está siguiendo la OTAN, es necesario abrevar en los documentos derivados de esa cumbre que ha dejado varios hitos históricos para la trayectoria de la Alianza, entre ellos, la clasificación de Rusia como amenaza directa, y la luz verde para el ingreso de Suecia y Finlandia (con la aceptación no muy cordial del presidente turco).

Seis meses no son cualquier cosa, mucho menos en la vida de una nación; sobre todo, cuando ese período de tiempo sirve para evidenciar flaquezas y debilidades. Más, si ocurre en un espacio como la Unión Europea que, a juicio de muchos estudiosos de la geopolítica, como Alfredo Haliffe, abierto europeísta, que no pueden dejar de señalar que la comunidad nacida en los años cincuenta mediante el Tratado de Roma, transformada en zona del euro con el Tratado de Maastricht (1992), que fue la puerta de entrada para una expansión cada vez más difícil de mantener y decontener los riesgos de una balcanización.

Pensar que hay unanimidad en esa región en torno a las estrategias impulsadas desde Washington y ejecutadas por la OTAN sería un peligroso autoengaño. No sólo existen esas discordancias entre los mandatarios y jefes de gobierno, tanto en las repúblicas como en las monarquías constitucionales, también, entre líderes de las oposiciones que aprovechan esta coyuntura para llevar agua a su molino, entre ellas, Marine Le Pen, la líder de la derecha radical francesa.

Como recordamos, la señora Le Pen llegó a la segunda vuelta con grandes posibilidades de victoria frente a un diezmado mandatario, Emmanuel Macron, que buscaba la reelección que, si bien obtuvo, no con el amplio margen con el que cinco años atrás había derrotado a su misma oponente. Lo peor llegó después, en las elecciones para renovar la Asamblea Nacional que, junto con el Senado conforman lo que conocemos como el Parlamento francés. Lo que derecha e izquierda llamarón “la tercera vuelta” se convirtió en, valga la analogía, en el Waterloo, de un jefe de gobierno que perdió la mayoría absoluta merced al avance de una izquierda a la que desprecia (131 diputados), y al crecimiento de la formación encabezada por Le Pen que pasó de 8 a 89. 

Este súbito aumento en la presencia de la derecha en Francia ha permitido a Marie generar una narrativa opuesta a la estrategia de Estados Unidos, seguida al pie de la letra por la mayoría de los miembros de la UE: aplicar sanciones a Rusia desde antes de la propia invasión a Ucrania. 

Sí, Le Pen, como señala en su artículo Marc Basset, está dando en la tecla precisa estos días, lo que ha permeado en algunas capitales occidentales y en Kiev. “Es la tecla de la división y el desánimo por una guerra que se prolonga; la tecla de un otoño y un invierno en el que, según las peores previsiones, los europeos pasarán frío porque Rusia (que ya está quemando gas en la frontera con Finlandia) cortará el gas y los precios se dispararán y los votantes abrazarán a los candidatos populistas y extremistas.”

En este entorno sumamente complejo, la Unión Europea, lanzada al infierno por su aliado histórico, los Estados Unidos, busca afanosamente (¿infructuosamente?) un lugar en el mundo: En este mundo polarizado que estamos viendo resurgir. ¿Hacia dónde caminar, o correr? Todo parece indicar que no hay más que de dos sopas: elegir entre un mundo bipolar, de democracias contra autocracias, o multipolar. Disyuntiva en la que lo importante, lo complejo, será garantizar que ello se haga apostando por su voz propia. ¿Lo permitirán EU, China y Rusia?

¿Y América Latina? También estará, más temprano que tarde en esta disyuntiva. No es casualidad que,debido a que China y Rusia están aprovechando el hueco que Occidente ha dejado en esta nuestra región, Bruselas prepare una ofensiva diplomática para frenar este avance. ¿Perdiendo América?España, Pedro Sánchez en particular, saben, reconocen el abandono, por ello se promueve una cumbre entre la UE y AL para el 2023. ¿Demasiado tarde? Ojalá no se mimetice del modelo estadounidense y se invite a todas las naciones haciendo a un lado las diferencias ideológicas y conceptuales, de lo contrario, esta “Gran Cumbre” será un fracaso más.

 

“Frente a un espadachín, saca tu espada, no recites poesía ante quien no es poeta”

Proverbio chino

 

México no puede estar ajeno, o ignorante, que es peor, a estos cambios que se están dando a nivel planetario. Su gobierno no puede sino entender y aprovechar la coyuntura internacional para enfrentar los retos internos que no son ajenos a la defensa de la soberanía y la independencia que son atributos no lozas como pretenden hacer creer las oposiciones que no están muy distantes de las europeas. Su narrativa se funda en la diatriba, pero sobre todo en un discurso que promueve la inmovilidad. Su carencia de un proyecto de nación los lleva cada día más al divorcio con una sociedad que espera más de ellas que su discurso sin fondo y sin forma.

Oposición no viene de oponerse, es, debe ser,promotora de un ejercicio dialéctico, de tesis y antítesis, que es lo que permite alcanzar un acuerdo, consensos sin desaparecer artificiosamente los disensos, parte esencial de una democracia que busca resolver los problemas, no por medio de la guerra, sino de la política. 

Próximos a arribar al mes de la Patria, la que es primero, la que hay que defender por encima de cualquier interés personal o de grupo, seremos testigos de eventos fundamentales para la vida nacional, para su conformación, para el nacimiento de un país al que nada le ha sido fácil. Que ha librado luchas intestinas, invasiones que nos arrebataron territorio; otras que pretendían imponernos, con la complicidad de algunos internos, una monarquía europea como de la que nos había liberado medio siglo atrás.

Septiembre es un período de reflexión, sí, sobre de lo mucho y bueno que hemos heredado, y, sobre todo, de lo que habremos de heredar a nuestros hijos y nietos. Este septiembre, como aquel del terremoto del 85, debe hacernos pensar, gobierno y opositores, que,si bien perece que la conservación o la obtención del poder son elementos prioritarios, justificativos de todo, no es así. El poder se debe utilizar a favor del pueblo, de las grandes mayorías, aunque ello les moleste a los que creen, firmante, que la pobreza es obra de la pereza y no de la injusta distribución de la riqueza que,en México, en el mundo, siguen concentrada en muy pocas manos.

Septiembres llega con un nuevo período ordinario de sesiones del Congreso de la Unión. Es obligado que los legisladores estén a la altura de las circunstancias. El llamado a la inmovilidad parlamentaría hecho por la triada opositora basada en un discurso reduccionista a nada lleva. De la parte gubernamental, se espera que busque caminos alternativos ¿Reformas a las leyes secundarias? Que permitan avances en temas como la Reforma Electoral y el tránsito de la Guardia Nacional a la SEDENA

El primero tema, negada la posibilidad de la reforma constitucional ante la obvia imposibilidad de lograr el número de votos necesarios, se puede transitar a acuerdos que fortalezcan a la autoridad electoral acotando las posturas inadecuadas que hemos visto en al menos dos de los miembros del Consejo General del INE. Existe coincidencias en temas como el voto electrónico, reducción de diputados y senadores, y hasta en un tema complejo como es el que todos los legisladores sean electos mediante listas plurinominales.

En lo que a la Guardia Nacional se refiere, reitero midesacuerdo con que ésta se militarice, en cambio, me parece que, manteniendo el mando civil, pero operando articuladamente con el Ejército y la Marinaa través de un verdadero Plan Nacional a favor de la recuperación de la seguridad perdida, se pueda avanzar más en la lucha contra una delincuencia organizada que avanza y avanza. 

Septiembre deberá traernos, también, el refuerzo de un Plan Nacional contra la Inflación que golpea de manera inmisericorde a quienes menos tienen. Nobasta, está claro, con el incremento de las tasas de referencia. Su beneficio es mínimo cuando lo que genera es estancamiento, desempleo y, con ello, más pobreza y desánimo entre la población. Un nuevo pacto por México parece necesario. Urgente.

Por un mes de septiembre que fortalezca el verdadero amor por la Patria.

Prospectiva

Emilio de Ygartua M.

Lunes 22 de agosto 2022

“No le hagas sombra a quienes estén arriba de ti”

Primera Ley del Poder

Robert Greene

 

La distancia que separa a los ciudadanos estadounidense de las urnas es cada día más corta. El primer martes de noviembre se realizarán en esa nación las elecciones intermedias en las que se renovará totalmente la Cámara de Representantes y el treinta por ciento de la Cámara de Senadores. Como siempre, estos comicios tienen relevancia porque definen o redefinen el escenario político en una nación que sustenta su modelo electoral en un bipartidismo que se ha venido consolidando desde el nacimiento de la nación al arranque del siglo XIX, cuando surge independiente y soberano los Estados Unidos al romper las cadenas que lo ataban al imperio británico desde principios del siglo XVII.

¿Qué les depara el futuro a las dos fuerzas políticas dominantes en ese país: demócratas y republicanos? Una lucha frontal con la mira puesta en las elecciones de noviembre del 2024, cuando los ciudadanos de esa nación volverán a las urnas para elegir o reelegir a un nuevo presidente de la República. El vecino del norte vive hoy una evidente polarización que coloca, de un lado, a los que coinciden con los demócratas y apoyan sus iniciativas liberales; del otro, los miembros de una derecha cada vez más refractaria a los cambios, especialmente a aquellos que puedan significar la más leve afectación a sus intereses personales o de grupo.

Este último grupo es la evidencia del avance y consolidación de un conservadurismo rampante que si bien ha estado presente en la historia de esta nación se ha acrecentado, motivado por la narrativa de quien hoy dibuja un escenario apocalíptico para apelar a la vuelta de “un líder salvador” que garantice una “América nuevamente grande”, compromiso que se vio truncado hace dos años con su derrota en las urnas.

A casi dos años de haber juramentado en las escalinatas de “El Capitolio”, Joe Biden, aquel 20 de enero de 2021, luego del nefando intento de golpe de Estado del 6 de enero, ofreció a sus conciudadanos, “a los que me dieron su voto y a los que no”, trabajar a favor del desarrollo económico para todas y todos, y, especialmente, darle la vuelta a la página que marcaba, de manera preocupante, una polarización que, se anticipaba, evitaría un tránsito ordenado y pacífico hacia una sociedad más moderada.

Ese discurso no permeó como el flamante mandatario lo deseaba. La polarización es evidente. Estados Unidos vive hoy tiempos complejos que se agudizarán en razón de la disputa por los espacios en ambas cámaras. Trump ha logrado impulsar a candidatos que le son afines y, por el contrario, cerrarle el paso a los que 

El compromiso se fue disecando conforme avanzaba el calendario gubernamental que es paralelo al electoral, en un país en el que la distancia entre un proceso electoral federal y el siguiente es mínima. El presidente demócrata, que había logrado matar el sueño de Donald Trump de reelegirse, no escapó de los ataques de su oponente quien a lo largo de la campaña electoral fincó su discurso en acusar a sus opuesto de estar “preparando un fraude colosal”, mediante el voto electrónico y por correo. 

No obstante, la diferencia abismal (más de 3 millones de votos de diferencia) el republicano nunca reconoció(ni reconoce) el triunfo de su contrincante. Por el contrario, se ha empeñado en señalar, un día sí y otro también, que le robaron, acusación que nunca pudo demostrar. A la fecha, dos años después, Trump sigue fortaleciendo su presencia, amparado en un discurso que se centra, en la narrativa del fraude electoral y en lo que él califica de un fracaso total del gobierno de su sucesor. 

Discurso que muchos de sus correligionarios han hecho suyo. Esta postura del republicano, desde luego, no ayuda a atemperar los ánimos, por el contrario, su objetivo es, además de sembrar la duda entre sus votantes sobre lo ocurrido en noviembre del 2020, generar una narrativa orientada a poner en mal al gobierno demócrata señalando lo que, a su juicio, son errores y omisiones, con la vista puesta en noviembre próximo y en noviembre del 2024.

 

“Nunca confíes demasiado en tus amigos; aprende a utilizar a tus enemigos”

Segunda Ley del Poder

 

¿Estarán en las boletas Biden y Trump? Sin duda esa la intención de ambos. El actual mandatario ha reiterado que buscará su reelección. Las encuestas no le son favorables. Su nivel de aceptación está por los suelos (30% de aceptación) y ante la pregunta de si debe estar en las boletas electorales, el 64% de personas que se declaran demócratas, señalan tajantes que el actual mandatario se debe hacer a un lado y no postularse. 

La lógica señala que la que entraría al quite es su compañera de fórmula, Kamala Harris, la actual vicepresidenta, que ha desempeñado su función de manera muy acotada, con un bajo perfil, que ha generado muchas dudas acerca de sus posibilidades de triunfo. Lo terrible para los demócratas es que no tienen un repuesto de altura que garantice la victoria que alargue su estadía en la Casa Blanca.

En lo referente a Donald Trump, desde que desocupó la residencia oficial ha señalado que regresará en enero del 2023. Esa es su intención y no descansa un solo día porque sabe que debe mantener vivo el apoyo de los más de 73 millones de personas que le obsequiaron su voto y que ven en él la única forma de hacer “nuevamente grande a su país”. Sin embargo, ese sueño de ellos y de él, se puede ver cancelado si los demócratas, y algunos republicanos, tienen éxito en su propósito de inculparlo por los actos de barbarie ocurridos el ya mencionado 6 de enero del año pasado.

El Comité que investiga estos hechos lamentables ha podido documentar la participación del entonces mandatario en esa escalada que causó la muerte de seis personas, la mayoría guardias de seguridad que custodiaban, sin éxito, el inmueble donde sesionan las dos cámaras que conforman el Congreso de la Unión. Testimonios de colaboradores cercanos, incluso de su hija Ivanka, han dejado en claro que Trump no alentó el ataque al Capitolio, intentó hacer presencia para garantizar que se revirtiera un resultado que no le era favorable.

Mike Pence, su vicepresidente, ha dado a conocer públicamente las presiones que enfrentó, del presidente y de otros miembros del equipo presidencial, orientadas a que no aceptara el resultado obtenido en las urnas y así, impedir que Joe Biden tomara posesión el 20 de enero. Por cierto, Pence, parte del grupo de republicanos que se oponen a que Trump está en las boletas, ha manifestado su deseo de participar en las primarias se su partido de la que saldrá el candidato de esa formación política.

No la tendrá fácil ya que el neoyorquino lidera una acción punitiva en contra de todos aquellos que no le compraron el discurso del fraude. Trump está saboreando su venganza contra los republicanos que apoyaron el “impeachment”, lo que se ha traducido en que solo dos de los diez congresistas de su partido que votaron juzgarlo políticamente tienen opción de reelegirse. 

Sobre la espalda de Trump están otras pesadas piedras: uno, el incumplimiento de sus responsabilidades fiscales. Sigue eludiendo la entrega de sus declaraciones fiscales, no obstante que autoridades estatales y federales se las han requerido por distintos medios y formas; dos, la extracción de forma ilegal de documentos secretos a la hora de su salida de la Casa Blanca. El FBI realizó una “visita” oficial a su residencia de Florida en la que se pudieron rescatar, se dice, documentos que, de ninguna manera, debieron extraerse.

Los republicanos fieles a su líder han condenado lo que califican como un allanamiento, “un acto ilegal”, y exigen al director del FBI (nombrado por Trump durante su administración) que entregue la nota oficial que permitió dicho cateo. Los reclamos no han quedado allí; dos días después de este operativo, una persona ingresó de manera violenta al edificio del Buró Federal de Investigaciones para reclamar el trato al ex mandatario.

 

“Disimula tus intenciones”

Tercera Ley del Poder

 

El escenario estadounidense no anticipa ni calma ni sosiego. Un encono creciente, empoderamiento del pensamiento conservador, de la xenofobia, la misoginia deriva de los cuatro años de gobierno de quien hizo marca de fábrica de una narrativa que fue comprada por un buen número de personas, paradójicamente, no solo los blancos mayores, también los caucásicos jóvenes. El “trumpismo” no es moda sino una tendencia. Hoy existen en el vecino del norte más “trumpistas” que el exmandatario que es el ala más extremista de los republicanos que tiene un plan: controlar los niveles más bajos del poder para impulsar una revolución ultraconservadora que bebe de QAnon.

Cuando mencionamos este nombre, inmediatamente vienen a nuestra mente las imágenes de Jake Angeli quien con pieles de animales se introdujo violentamente en El Capitolio el 6 de enero del año pasado. Es también conocido como QAnon Shaman Q-Shaman, un activista de extrema derecha y teórico de la conspiración estadounidense. 

Aunque recientemente se manifestó arrepentido de por el ataque a la sede del Congreso de los Estados Unidos, calificado por muchos como un intento de “Golpe de Estado” promovido y auspiciado por Trump, desde luego que ese supuesto arrepentimiento deriva de acciones judiciales que la administración demócrata ha implementado en contra de él y de sus seguidores. Ha sido condenado a 41 meses de prisión, una condena que me parece tenue ante un acto de esa naturaleza, de terrorismo político auténtico.

¿Qué hacer frente a esta polarización y el radicalismo de la extrema derecha? ¿Cómo puede combatir Joe Biden el discurso apocalíptico de Donald Trump? Hasta el momento, la estrategia del demócrata ha sido muy vacilante, en ocasiones contradictoria. Primero, combate a la pandemia, luego, revertir los efectos económicos mediante cañonazos de dinero, al igual que lo hizo su antecesor. Medidas keynesianas paliativas porque contribuyeron a distorsionar al mercado aumentando la demanda en un momento en el que la producción se detuvo, lo que explica el aumento de los precios ante el desajuste entre oferta y demanda.

En esa ruta, el mayor reto para la actual administración fue, sigue siendo, sortear los miles de obstáculos que sus opositores le pusieron en el Congreso. La mayoría en la Cámara de Representantes no fue suficiente para sacar adelante iniciativas para impulsar la producción y canalizar recursos para la generación de infraestructura. Hubo victorias pírricas pero que costaron, diría Winston Churchill: “sangre sudor y lágrimas”. 

En el Senado, la cosa no fue diferente. Empatados en número de escaños, el voto de calidad de la vicepresidenta Kamala Harris ha ayudado, pero no han podido avanzar en ninguno de los dos escenarios legislativos cuando se requieren una mayoría calificada que ha sido imposible alcanzar no sólo por el voto contrario de los republicanos, también de algunos de sus correligionarios, como recién ocurrió con Bernie Sanders, aparente aliado de Biden que voto en contra de su iniciativa orientada a entregar recursos multimillonarios a las empresas productoras de semiconductores.

Al final del día, con la ayuda de la viajera de moda, Nancy Pelosi, y de su copiloto, Kamala Harris, el mandatario logró sacar adelante su ley económica estrella que promueve las energías verdes, abarata medicamentos y sube impuestos a las empresas. Con esa carta hará una extensa campaña en todo el país para venderlo a sus conciudadanos que están muy molestos por el crecimiento desbordado de los precios que han lastimado la economía de las clases medias y depauperado más a a quienes menos tienen en una nación. Que ya no logra esconder bajo la alfombra de un supuesto bienestar compartido el aumento de los índices de pobreza, de la inequidad y la marginación que se vive en muchas regiones de la, todavía, nación más poderosa del mundo.

Para colmo de males, el discurso de “la democracia” como luz que ilumina el sendero y marca la ruta de las naciones occidentales se ha nublado, cuasi apagado, luego del proceso electoral del 2020. “La democracia en América” de Alexis de Tocqueville ha quedado sin escenario. Estados Unidos califica o descalifica a los externos, como a los no invitados a una Cumbre Americana, pero no acepta que su modelo requiere de una reingeniería porque las bases puestas por los “Padres Fundadores”, están viviendo sus peores momentos; los ríos de la libertad y el igualitarismo que ellos insertaron en su ley fundamental están azolvados.

 

“Di siempre menos de los necesario”

Cuarta Ley del Poder

 

A 70 días de los comicios, Joe Biden espera, con su gira de rock star recuperar el terreno perdido en popularidad y credibilidad. Dos tercios de los demócratas encuestados piensan que, como James Carter, debe ser un mandatario de un período. ¿Quieren que regrese Trump a CB? Desde luego que no, pero creen, no les falta razón, que, si el expresidente vuelve a salvar el pellejo, como ya lo ha hechos en dos ocasiones, saldrá fortalecido gracias a la impericia de sus adversarios demócratas, con algunos republicanos sumados a la estrategia, como la hija del recién fallecido senador Dick Cheney, Liz, víctima de Donald que hizo todo lo necesario para evitar se convirtiera en candidata de su partido a la Cámara Alta. Está pensando contender en las primarias a celebrarse en 2024 para elegir candidato/a a la presidencia.

Quien fuera vicepresidente durante el mandato de Barak Obama y mostrara cualidades diplomáticas que hoy no lo han distinguido, ha considerado que, para como están las cosas al interior de su granja, lo mejor es centrarse en una política exterior que recupere para los EU un liderazgo menguado y con pocas posibilidades de recuperar. 

Su relación con China ha sido poco inteligente. No ha entendido que ese país ya no es el mismo de 1973 cuando Richard Nixon y Henry Kissinger utilizaron a Mao para bajarle los humos a la URSS en el momento en el que Estados Unidos sufría la peor de sus derrotas en el Sureste Asiático.

China es hoy otra y muy distinta. Es cierto que la pandemia, cuya génesis se dio en su propio territorio, ha golpeado su economía, frenado al tren que desde hace más de una década es el motor de la economía mundial, pero su papel en el contexto internacional tiene ya un peso específico que no está dispuesta a perder.

Su dominancia en Asía, su presencia en América Latina (que preocupa y mucho a Estados Unidos y a la Unión Europea), en África; su amplio desarrollo tecnológico, su avanzado armamentismo y su nueva actividad: la espacial que se dice pondrá pronto una nave china en Marte, luego de haberlo alunizado en la parte oscura de nuestro satélite natural, evidencia la enorme diferencia entre la China de los setenta y la actual.

Con Rusia, ha ganado la insensatez y la soberbia norteamericana empeñada en mantener viva una hegemonía desgastada. La OTAN ha jugado el papel del “tonto útil”, clásico en los imperios en fase decadente. Por su parte, la UE, apostado sus últimas cartas, en el momento en el que una posible balcanización de la zona euro provoque una diáspora en medio de una evidente dependencia de Rusia, de su gas y de su comida.

Lejos de alejar a China de Rusia, la imprudente visita de la señora Pelosi a Taiwán, seguida de la de otros cinco legisladores de mínimo peso político, ha provocado un evidente enojo en el gobierno chino que ha escalado su asedio a la Isla ante el evidente irrespeto de Washington de los acuerdos firmados hace cuatro décadas que establecían “una sola China”.

Alfredo Haliffe, en un Diálogo con la Comunidad de la Universidad Olmeca, con el que abrimos la Cuarta Temporada, señala categórico: La Tercera Guerra Mundial ha iniciado en un escenario muy diferente al de 1914 y de 1939. El riesgo de uso de armas atómicas (China, Rusia y Corea del Norte) está latente, sí, pero esta nueva guerra mundial 3.0,tendrá otros componentes: la lucha tecnológica y comercial. Es la geopolítica queridos lectores, No la que se dio en la Alemania Nazi, si no la geopolítica que gestaron los persas, los macedonios, los indios y los chino en la antigüedad. 

 

“Cuando pongo cebo para los ciervos, no disparo al primero que lo llega a oler, sino que aguanto a que la manada completa se reúna”: Otto Von Bismarck

 

La “verdad histórica” ha quedado en “el basurero de la historia”. Jesús Murillo Karán, quien fuera político influyente, en varias ocasiones legislador y líder nacional del PRI, fue el procurador encargado de “investigar” sobre la muerte de 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, cuyos cuerpos sin vida jamás podrán ser sepultados por sus familias que, en el afán de no perder las esperanzas, que la reclusión de Murillo, y la orden de arresto de otras 83 personas, entre ellas militares (¿no que AMLO no se atrevería a tocar a miembros del Ejército?), “nos da esperanzas de que se puede abrir un proceso de rendición de cuentas de las autoridades en la creación de la llamada verdad histórica”.

Cuando todo evidencia que esa versión se construyó con tortura “que tanto dañó hizo a las familias de normalistas”, el PRI, que gobernaba entonces con Enrique Peña Nieto; sí, el tricolor que hoy lidera el campechano Alejandro “Alito” Moreno, sale a decir que “el arresto es un asunto con tintes políticos”.

Prospectiva

Emilio de Ygartua M.

Lunes 15 de agosto 2022

* Efectos de la visita de Pelosi a Taiwán

* ¿Qué nos trajo la invasión a Ucrania? Hambruna y crisis económica

* Taiwán, llave de la hegemonía mundial

* Vientos de Guerra: ¿Qué hacer con la Guardia Nacional?

 

La semana pasada realizamos un amplio recorrido histórico sobre la relación entre China Continental y Taiwán, y de la que la nación asiática sostiene con losEstados Unidos a partir de la aceptación del principio “una sola China”, que por cuatro décadas ha marcado el rumbo de una correlación de fuerzas caracterizada por la tensión. Tensión que ha ido escalando por la narrativa de Joe Biden, hasta llegar al punto más alto luego de la visita de la demócrata Nancy Pelosi a Taipéi, la que ha provocado reacciones preocupantes, diríamos inmoderadas de parte del gobierno chino que ha aprovechado la ocasión para mostrar, no sólo su disgusto, además, su innegociable postura ante cualquier intención de la isla de transitar por un camino independentista.

Ahora está más claro que la decisión de la líder de la Cámara de Representantes de incluir en su itinerario de viaje a Asía a la antigua Formosa, no contó con el consenso del presidente Joe Biden, ni el de su grupo de asesores en seguridad nacional y en política exterior. El viaje de la señora Pelosi, se quejanabiertamente los segundos, “echó por tierra negociaciones que por meses se habían realizado con la finalidad de construir una relación más amigable con el gobierno chino”.

Esta hipótesis se desvanece cuando observamos que el actual mandatario estadounidense, en el mismo tono que su antecesor, al que tanto criticó, ha construido una narrativa de confrontación y de amenazas que Pekín ha bateado una y otra vez, en su afán de mostrar y demostrar su abierta oposición a los comportamientos hegemónicos de una nación que ya no es la misma que se entronizó a la caída del Muro de Berlín y la desintegración de su antagonista principal por más de cuatro décadas: la URSS.

China fue advertida de no apoyar a Rusia en sus afanes expansionistas y de control de Europa Oriental. La invasión a Ucrania, sumada a la de Crimea, en 2008, han sido dos signos inequívocos de que Vladimir Putin está dispuesto a todo con tal de recuperar una poco del protagonismo perdido en 1991,y de retomar el control de una zona que antes de la desintegración era su área de influencia, ante el afánde la OTAN, liderada por Washington, de sumar más asociados a su organización, especialmente Ucrania, pero a raíz de su invasión, de Finlandia y Suecia.

Es verdad que China apoyó el plan ruso; se lo manifestó Xi Jinping a Vladimir Putin durante su visita previa a la inauguración de los Juegos Olímpicos de invierno realizados a finales de enero y principios de febrero en la ciudad amurallada. El presidente ruso respeto el acuerdo, espero hasta la última semana de febrero para iniciar su ataque a Ucrania. 

El acuerdo se cumplió sí, en cuanto a los tiempos, pero lo que no se hizo fue cumplir con un guion que marcaba una invasión rápida que se ha dilatado casi medio año. Se anticipaba la reacción de Occidente, las sanciones y el apoyo a la nación invadida, pero no que el ejército ucraniano defendiera con tanta gallardía su territorio, eso y los graves errores militares del ejército ruso que actuó con una mezcla mortal: soberbia e ineficiencia militar, explican la dilación que, sin duda, ha tenido daños colaterales de gran envergadura.

Lo que la guerra en Ucrania nos trajo: hambruna y crisis energética

A casi medio año de iniciado el conflicto, como bien lo anticipó el presidente de los Estados Unidos, no se ve el fin de este. Casi seis meses han bastado para que crisis económica con génesis en la pandemia a causa de la Covid-19, haya escalado merced al colapso de las cadenas productivas, a la disonancia entre la oferta y la demanda que ha provocado una inflación galopante de la que ningún país del planeta ha podido salvarse.

¿Cómo ha afectado esto a China? La nación asiática ha procurado mantener su ritmo de producción, sin embargo, ha sido imposible por el cierre de la economía mundial, por el colapso de las rutas de suministros y de las cadenas de producción que en esa nación se han recuperado hace varios meses, pero que se enfrentan a bloqueos impuestos por Estados Unidos que, en su afán de impedir el avance de su gran competidor, está enfocando sus baterías en fortalecer la producción interna gracias a iniciativas que por fin han logrado transitar la aduanas legislativas merced a su mayoría (todavía) en la Cámara de Representantes, liderada precisamente por la señora Pelosi, que seguirá siendo aliada aunque cometa los excesos ya señalados.

También en el senado de la República, mediante el voto de calidad de la vicepresidente Kamala Harris, se logró la aprobación, 51-49, de una iniciativa destinada a frenar los efectos del cambio climático y que, además, autoriza subsidiar con miles millones de dólares a empresas productoras de los semiconductores que se requieren para reactivar la economía, con la clara intención de frenar a su gran competidora. Vale recordar que Bernie Sanders, paradigmático senador demócrata, y supuesto aliado de Biden, votó en contra de esa iniciativa al considerar inmoral entregarle tantos recursos a quienes se han hecho más ricos por el desabasto de estos semiconductores.

Por cierto, la semana pasada se realizó en México un importante foro en el que se resaltó la enorme ventana de oportunidad que significa para nuestro país entrar de lleno a la producción de esos semiconductores y, al tiempo, transitar a la producción de automóviles híbridos y eléctricos, y a la fabricación, en el menor tiempo posible, de baterías de litio. Ya se está conformando la empresa del Estado que se hará cargo de cumplir con la ley que nacionalizó este metal que, sin duda, será el motor de la economía mundial desde ya.

China, por cierto, acaba de hacer público su avance en esos dos terrenos: producción de semiconductores y baterías de litio, por un lado, y del otro, la producción de automóviles eléctricos. Tiene ya el liderazgo en la producción de camiones. 

Debido a lo anterior considero que la mesa de negociación para tratar las controversias de Estados Unidos y Canadá, en materia energética, llegarán a un buen acuerdo, quizá con costos monetarios para nuestro país, pero el T-MEC seguirá vivito y coleando. El cuento del lobo (por allí viene China) no es una falacia. El gigante de Asia está tocando a la puerta. Los socios del T-MEC, los tres, deben ponerse las pilas, de litio si es posible, si en realidad quieren parar el avance de la “ruta de la seda”, exitoso proyecto chino que ya le permite tener el control de zonas estratégicas de Europa, América Latina y de África, continente al que no le han hecho el feo y han visto su gran potencial.

Taiwán: clave de la hegemonía mundial

Quizá los amables lectores de Prospectiva se pregunten porque le dedicamos tanto espacio al tema de la relación sinoestadounidense. ¿Qué repercusiones puede tener para el resto del mundoy en particular para México? La semana pasada señalé que la narrativa que ha construido el presidente Andrés Manuel López Obrador en su relación con los Estados Unidos está fundada en una visión del escenario geopolítico. 

El tabasqueño, es un conocedor profundo de la historia, aunque sus opositores lo niegan de manera recurrente; creo que él percibe que el escenario mundial huele a cambio, a una vuelta a la página en el orden internacional. No es una simple fanfarronada del mandatario ruso cuando dice que habrá un nuevo orden mundial. La crisis de Ucrania significa un antes y un después en el concierto internacional que ha pervivido desde 1991 a la fecha.

Joe Biden intentó, a diferencia de su antecesor construir, tras bambalinas, un marco de negociación que permita trazar una ruta que distendiera muchas de las controversias que se tienen con China originadas por el propósito de la poderosa nación asiática de concretar su hegemonía en su zona, desplazando a Japón que había ejercido ese papel durante los cuarenta últimos años del siglo pasado, con la anuencia y apoyo de los Estados Unidos. Washingtonle permitió a los nipones darle la vuelta a muchas de las limitaciones impuestas en los acuerdos de paz. 

Hoy, Japón ya puede tener ejército y producir armas controladas; le dado la vuelta a la rosca que los limitó por más de seis décadas. ¿A qué se deben estos cambios en la política norteamericana? A que necesitan a un aliado bien acondicionado militarmente para lo que parece inminente: un conflicto militar en esa región.

En el inicio del nuevo siglo, China rebasó por la izquierda a los nipones, a tal grado que hace dos años logró conformar una alianza comercial con 14 piases de la región, incluidos el propio Japón, Corea del Sur y Australia. Un Acuerdo de Libre Comercio que en último momento abandonó la India, clara de que participar en el significaba apuntalar la hegemonía china en la región a lo que no estuvo dispuesta la única nación de esa esa zona capaz de darle pelea comercial a su vecina con la que ha tenido históricos conflictos limítrofes y militares y, ahora, comerciales.

Javier Borrás (“El País”. 8/8/2022) nos regala un análisis muy rico y claro acerca de este tema. Para él, Taiwán es la llave de la hegemonía mundial. Señala: “En la pugna en torno a la isla entre Pekín y Washington, el Partido Comunista chino se juega mucho más que el gobierno estadounidense. La reunificación del país es un objetivo irrenunciable.”

En su artículo, el autor del libro “China rojo y gris”(Editorial Analfabeto), nos recuerda que en 1950 las tropas de Mao Zedong estaban preparadas para invadir Taiwán, el último territorio controlado por Chiang Kai-shek, protegido de los EU. Ese proyecto tuvo que ser abortado porque Stalin decidió invadir Corea del Sur. El líder soviético pidió a Mao mover sus tropas hacia la frontera sino-coreana. Esta marcha atrás permitió que Taiwán se consolidara como bastión estadounidense con la mira puesta (Doctrina Truman) en derrocar a Mao y poner fin “a la aventura comunista”. 

Lo paradójico es que mientras Washington quería que la Isla se convirtiera en el punto de tensión más importante con China, los ciudadanos de Taiwán decidieron, en los años noventa, rechazar el autoritarismo comunista pero también el “proestadounidense”, que había dominado la isla durante décadas, “y fundar su propia democracia”. 

Javier Borrás nos aporta un dato que resulta muy importante para poder comprender esta dicotomía entre la China Comunista y Taiwán. “La Isla era ya, para finales del siglo pasado, un ejemplo de modernización imitado tanto por los dirigentes del Partido Comunista como por los jóvenes chinos. La economía y la sociedad de China continental y la de Taiwán se iban pareciendo cada vez más.”

¿Por qué esta convergencia terminó inacabada en el plano político? “Ni Taiwán se volvió comunista, ni China continental democrática. Los taiwaneses empezaron a entender su identidad desde esta diferencia política y no de una historia nacional-cultural común.” Se aceptó, diría yo, que eran iguales, pero diferentes. Hoy en día esas diferencias parecen irreversibles. Se equivocan los que piensan que es un tema similar al de la recuperación de Hong Kong.

Lo real de la visita de Nancy Pelosi, por eso creo que la hizo con el aval presidencial, es decirle a Pekín, “no vamos a abandonar a la Isla, sin importar las consecuencias”. EU tiene como objetivo central contener la hegemonía china en la zona y, de pasadita, del mundo. Del lado contrario, Xi Jinpingtiene la vista puesta en la próxima celebración del Congreso de su Partido en el que quiere ser reelegido por tercera ocasión algo que no lograron sus dos antecesores: Mao Zedong y Deng Xioping. 

Son duda, sería dar un paso hacia atrás en su propósito de reelección no impedir el avance de los afanes independentistas de la Isla, apoyados abiertamente por Washington, primero; segundo, mostrar flaqueza ante el mandato de su propio partido de unificar a Taiwán, “la llave de la hegemonía mundial”, desplazando a los Estados Unidos de ese sitio ocupado desde 1945 y, de manera más amplia a partir de 1991. En lo anterior radica la importancia de este tema queridos lectores.

Vientos de Guerra: ¿Qué hacer con la Guardia Nacional

Algunos medios internacionales, las oposiciones en México y sus corifeos en los medios de comunicación que les son leales, señalan que López Obrador ha traicionado su compromiso, establecido en la Constitución, de que la Guardia Nacional tendría siempre un mando civil. Expertos señalan su preocupación por “la muerte civil de la corporación” si se concreta la propuesta del presidente de la República, que está consciente de que una reforma constitucional no pasará la aduana legislativa como ya ocurrió con su propuesta de reforma eléctrica que transitó a una ley secundaria. Ese mismo camino seguirá esta propuesta de poner bajo el mando de la SEDENA a la GN. ¿Es inconstitucional? El mandatario pondrá en la cancha de la Suprema Corte esa decisión. Las oposiciones, lejos de proponer una alternativa, claros de que Fox, Calderón y Peña Nieto militarizaron la lucha contra la delincuencia sin un soporte jurídico, anuncia impugnaciones para que la guardia no dependa del Ejército. En lo personal, no estoy de acuerdo con esta decisión presidencial, pero acepto que, al menos, es una propuesta frente a un escenario que ya nos rebasó.

En los últimos días hemos visto una ola creciente y preocupante de acciones de estos grupos delincuenciales en muchas entidades federativas. Los opuestos al gobierno dicen que estas acciones son impulsadas por López Obrador para generar un escenario que haga necesaria su propuesta. Me parece uno más de los excesos de las oposiciones incapaces de construir un discurso propositivo. ¿Por qué no pensar que esta ola de violencia tiene como propósito manifestar la oposición de los grupos delincuenciales a que se militarice la Guardia Nacional?

El siempre inteligente en sus análisis, Jorge Zepeda Patterson (“Militarización: razones y sinrazones de López Obrador”, Milenio Diario. 12/08/22), señala que ante las estrategias de sus adversarios de bloquear sus proyectos bandera: refinería y tren maya, este acto considerado por el tabasqueño como “un uso faccioso de las leyes y de los tribunales para detener los cambios, él está moralmente habilitado para recurrir a vías legales paralelas con tal de hacerlos posible.”

Zepeda establece en su artículo que el fondo de la militarización de la GN significa contar con 400 mil elementos, entre Ejército y Marina cuya responsabilidad sería enfrentar a grupos delincuenciales que han escalado no sólo sus argumentos de combate, también sus área de actuación que ya no tienen como eje central la venta de drogas, también la trata de personas, el secuestro, la extrusión, el movimiento de migrantes, el cobro de derecho de piso y una evidente intromisión en negocios comerciales que ha permitido el control de producción y venta de mercancías.

Frente a este escenario, el analista señala que “habrá de dejarnos de hipocresías y asumir que justamente es lo que han hecho los tres últimos presidentes sin reconocerlo y abiertamente”. Para él ha llegado el momento “de ser realistas y racionalizar lo que de manera arbitraria se ha venido haciendo”. Por lo anterior, para Zepeda la intención del presidente “no es descabellada.” 

Considero que ha llegado el momento de construir un gran acuerdo nacional que haga a un lado las disonancias, la confrontación y la incapacidad, de ambas partes, de sentarse a dialogar, de negarse los opositores a revisar las propuestas y debatirlas con civilidad. La inseguridad es hoy el más grave problema que tiene el país, ya demasiado afectado por los efectos de la pandemia, en la salud y en la economía; por los daños que la guerra en Europa Oriental ha generado, entre ellos la hiperinflación y el inminente riesgo de una recesión económica.

Concluyo esta Prospectiva con el planteamiento de Zepeda Patterson: “Recurrir a las Fuerzas Armadas para atender el problema de la inseguridad, y hacerlo de manera legal y con una normatividad clara, puede ser entendido de dos maneras: una, revestir de civilidad a los militares; la otra sería en sentido inverso, militarizar a las fuerzas civiles. Esta última es la que ha escogido el presidente, y los riesgos están a la vista.” 

Si hay riesgos, coincido, pero lo peor es la parsimonia que ha mostrado el gobierno y la incapacidad de las oposiciones de construir un discurso creativo y abandonar la narrativa cotidiana de criticar todo sin aportar nada. Ya no importa si eso tendrá efecto en el 2024, porque hoy es momento de preguntarnos si un Estado fallido puede garantizar, con el INE actual o con otra estructura, elecciones democráticas y sin la abierta y creciente intromisión de la delincuencia organizada.

Prospectiva

Emilio de Ygartua M.

Lunes 8 de agosto 2022

*Tensión entre EU y China

*El amor se acaba

*Cuando el futuro nos alcanza

*¿La mejor política interior es la exterior?

*El nacionalismo revolucionario no es una moda

Las tensiones entre Estados Unidos y China han venido escalando a niveles que generan justificada incertidumbre y preocupación. Al inicio del presentesiglo, luego del ataque del 11 de septiembre del 2001, el presidente George W. Bush puso en marcha un operativo interno y externo orientado a enfrentar a un terrorismo islámico que se había convertido en un peligro para las naciones occidentales. Miles de millones de dólares fueron destinados a esta campaña que tuvo como escenario un mundo unipolar resultado de la desintegración de la URSS en 1991. 

En ese contexto, China, que a partir de 1975 inició la larga marcha que lo convirtió, en muy poco tiempo, en la segunda potencia económica mundial, para sorpresa de muchos que, me incluyo, pensamos que esa escalada tardaría mucho tiempo, fue demandando cada vez más su protagonismo en el concierto internacional.

El éxito de su modelo híbrido, capitalista en lo económico, socialista en lo político y social, permitió elevar los estándares de una población que antes de este giro, impulsado por Deng Xiaoping, se encontraba en niveles de pobreza extrema que ponían en evidencia la inoperancia de un modelo socialista incapaz de revertir el escenario anterior al triunfo de la revolución comunista.

China despertó, como ya lo anticipaba Napoleón I en 1814. El desarrollo económico de esta nación asiática fue capaz de generar niveles de bienestar para un porcentaje elevado de su población lo que permitió al “padre” de esta transformación arrancarle a la nomenclatura china los cambios legislativos necesarios para que la locomotora pudiera acelerar la marcha y llegar a una meta que entonces parecía una utopía, un estadio inalcanzable. 

Esta nación asiática, que apenas en 1973 logró que el presidente Richard Nixon la ubicara en el radar y la observara como una pieza importante de la estrategia geopolítica de los Estados Unidos, que en ese momento vivía su mayor infortunio político-militar, su derrota en la guerra de Vietnam, que colapsó a una sociedad acostumbrada a los éxitos militares en todos los frentes de batalla presentados.

De entonces a la fecha, China ha avanzado de manera exponencial en lo económico, sí, pero esta circunstancia está concatenada con el crecimiento de su influencia y presencia en el concierto internacional, y, también, del aumento de su arsenal militar derivado de los excedentes económicos que devienen de su éxito en los mercados internacionales en los que hoy tiene un evidente predominio, aunque ello no sea aceptado por el mandatario de los Estados Unidos.

El amor se acaba

El establecimiento de las relaciones diplomáticas entre China y los Estados Unidos en aquel lejano verano de 1973, trajo consigo que la nación asiática se convirtiera en parte del selecto grupo de cinco países que de manera permanente integran, con otros diez, el Consejo de Seguridad de la ONU, espacio alcanzadomerced a la abierta intervención de Washington que de esa manera fragilizaba la influencia de la URSS en ese grupo, al tiempo le daban una “patada en salva sea la parte” a su aliada y socia económica: Taiwán.

No olvidemos que derivado del triunfo de los comunistas chinos, en 1949, se puso punto final a la Revolución que inicia en la tercera década del siglo pasado, cuando Mao Zedong se rebela a la autoridad de Chang Kai-shek, líder del partido nacionalista (Kuomintang), fundado por su suegro, el doctor Sun Yat-sen en la primera década del siglo XX, constituido en ariete de la estrategia orientada a terminar con la monarquía e impulsar la construcción de una república en ese país.

La guerra civil, que tuvo lugar entre 1930 y 1949, enfrentó, de un lado, a los nacionalistas, del otro, a los comunistas.

Estos dos actores antagónicos tuvieron que hacer una pausa en sus diferendos debido a la invasión japonesa que dio lugar a la segunda guerra sino-japonesa que se libró entre el 7 de julio de 1937 y el 9 de septiembre de 1945.  Este conflicto bélico, que fue el mayor en Asia en el siglo XX, causó más del 90% de las víctimas de la guerra del Pacífico. Se calcula que 20millones de personas, la mayoría civiles, perdieron la vida. En septiembre de 1945, el Imperio de Japón se retira del Sudeste asiático, luego de su rendición, abandonando Manchuria, aunque se mantuvieron en el sur hasta el retiro definitivo en 1949.

Desde luego, esta derrota está ligada a la capitulación de la nación del Imperio del Sol Naciente derivado de los bombardeos atómicos que en agosto de ese mismo realizó la aviación de los Estados Unidos, poniendo punto final a la Segunda Guerra Mundial, con la anterior capitulación de Italia y Alemania.

Cumplido el objetivo de expulsar a los invasores de su territorio, los comunistas chinos, liderados por MaoTse-Tung, tomaron el control del país instalando un gobierno que centralizó el poder en el Partido Comunista. Mao delineó el futuro de la nación impulsando un gobierno popular bajo los principios del marxismo-leninismo, sumando las tesis maoístas.

Los nacionalistas chinos, derrotados por el Ejército Rojo, recibieron el apoyo de los Estados Unidos que protegió su salida de la China continental, para instalarse en la antes llamada Formosa (colonia portuguesa), hoy Taiwán, cuya capital es Taipéi. 

Una sola China

En su tesis de maestría, Javier Leonardo PatiñoCadavid (“Tras el sueño de una sola China”. Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Públicas, Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá Colombia. Septiembre 2005), establece que durante el medio siglo que siguió a la guerra civil, los comunistas de la República Popular China y los nacionalistas de la República China en Taiwán estuvieron de acuerdo en una cosa: “Sólo existe una China”, idea reflejada en leyes fundamentales y nombres oficiales de los dos bandos”. 

Es importante señalar que, a partir de 1979, las iniciativas y contactos entre Pekín y Taipéi se han basado en esa idea de fondo, “expresada en1992 en un acuerdo informal entre delegaciones de las dos partes sobre el principio de una sola China”.

Sin embargo, en julio de 1999, las cosas cambiaron y la relación entre China Continental y Taiwán se modificó debido a que el entonces presidente taiwanés, Lee Teng-Hui, declaró en una entrevista que “había dos Estados” y que ese debería de ser “el formato de nuestra relación”. Ese ideal ha sido adaptado por todos sus sucesores en el cargo, incluyendo la actual mandataria, Tsai Ing-wen, lo que explica que la tensión en las relaciones entre Pekín y Taiwán haya aumentado día a día.

La visión de la isla no es compartida por el gobierno chino que no acepta nada que contrarie la idea de “una sola China”; tampoco la intención de Taiwán de fortalecerse “como un país independiente” lo que “eliminaría la sombra de China” en la negociaciones comerciales y diplomáticas.

Este movimiento es visto con profundo recelo por China, que amenaza con el uso de la fuerza y la tensión (operaciones militares) para mantener a raya esos ideales independentistas de los taiwaneses, alentados por los Estados Unidos, como ha quedado muy claro con la imprudente visita de la señora Pelosi a la isla. Imprudente, porque Estados Unidos aceptó hace cuatro décadas el estatus de Taiwán sustentado en la idea de “una sola China”, sin embargo, no esconde su interés de fomentar las ideas autonómicasdel gobierno de la isla. 

Es importante tener en cuenta que no obstante las limitantes impuestas por el gobierno comunista, China es el principal comprador de productos elaborados en la isla. Del otro lado, Taiwán invierte más de 600 millones de dólares en China. Cerca de tres cuartos de millones de taiwaneses viven y trabajan en Shanghái, la primera fábrica de la nación asiática.

La visita oficial de Pelosi ha provocado serias reacciones del gobierno chino: maniobras militares en el mar de China que escalan las tensiones entre Pekíny Taipéi, entre Pekín y Washington.  China suspende la cooperación en medio ambiente y cancela las reuniones militares de alto nivel como respuesta a un viaje que consideran que socavó “su soberanía e integridad territorial” y amenazó “la paz y la estabilidad”. En la Casa Blanca se dice que Pelosi tiro a la basura meses de negociaciones. ¿No lo sabía Biden? ¿Lo hizo sin tomarlo en cuenta?

“No jugar con fuego”

Lo anterior es un necesario preámbulo para recordar de dónde viene y hacia dónde va la relación entre los Estados Unidos y China. Una relación tensa desde hace varios años, pero que se ha acrecentado en los últimos seis, los cuatro de la administración de Donald Trump que polarizó el trato con la nación asiática fundado en una narrativa sustentada en el rechazo, primero que todo, a la idea que circula de que China es la primera nación del orbe económicamente hablando y que ha tenido un impulso en el terreno militar. Los dos años de Biden no han sido mejores.

Recordemos que la relación de Trump con Putin fue en extremo cordial, lo que los analistas consideraron como una estrategia orientada a alejar la idea de una alianza ruso-china en contra de Occidente, específicamente de los Estados Unidos, ya que el exmandatario estadounidense nunca estuvopreocupado por la suerte de la UE ni de la OTAN a la que siempre criticó de vivir de las aportaciones económicas de su país.

La llegada de Joe Biden suponía un cambio en esta visión. En un inicio, el demócrata modificó la relación con sus viejos aliados europeos que, no obstante, se manifestaron recelosos y poco confiados de que el flamante mandatario, cuyo triunfo fue cuestionado por su oponente republicano, tuviera los arrestos para fortalecerse al interior de una nación dividida; divisiónmuchos analistas consideran una crisis política que podría derivar en “una nueva guerra civil”.

La invasión rusa a Ucrania, próxima a cumplir seis meses, se ha convertido en un factor que acrecienta las diferencias entre los propios países occidentales, preocupados más por su presente y su futuro, que en el de un aliado que también prioriza sus propios problemas. 

Biden enfrentará en un poco más de tres meses una elección que será determinante para su futuro y el de su partido. Ni los más optimistas demócratas esperan que los resultados les sean favorables. Todo indica que los republicanos, trumpistas y no trumpistas, recuperarán en noviembre próximo la mayoría en ambas cámaras del Congreso.

El presidente de los Estados Unidos transita hacia el peor de los escenarios. En la segunda mitad de su administración seguramente cohabitará con un congreso cuya animadversión se acrecentará, con unevidente propósito de descarrilar un tren que, de por sí, lejos de ser de alta velocidad como se prometió, se ha convertido en un transporte pesado que está lejos de poder llegar a la meta prometida aquel 20 de enero del 2021 por un mandatario que al tiempo que pedía dar vuelta a la página para fomentar la unidad y el progreso, presentaba una propuesta de desarrollo que se ve distante.

Cuando el futuro nos alcanza

Biden gobierna entre un lodazal, con una cada vez mayor confrontación no solo con sus opuestos, también con sus compañeros de partido, fracturados, sin rumbo. Incapaces de revertir las decisiones reaccionarias de una Suprema Corte dominada por la intolerancia y el conservadurismo, los demócratas exhiben sus flaquezas ideológicas y la evidente falta de un liderazgo que siempre ha estado en manos de su presidente en turno, cuando están en el poder.

Con la vista puesta en el 2024, Joe Biden no encuentra el terreno propicio para instalar su casa de campaña. Sabe que tendrá que ponerse el uniforme de guerra para enfrentar a oponentes que saben de sus muchas debilidades. Lejos está aquel momento en el que Abraham Lincoln, abrumado por el avance del ejército confederado, tocando a las puertas de la capital del país, puso a Ulises Grant al frente del ejército norteño a sabiendas de que sería capaz de hacer recular a los sureños, garantizando el triunfo yanqui y la preservación de un ideario liberal y democrático.

¿Será Kamala Harris capaz de jugar ese papel?Cualidades y capacidades las tiene, pero hoy gana una percepción en la que domina la duda. Está claro que Biden debe abandonar la idea de ser el abanderado de su partido en el 2024. No es cosa de edad. Lo que tanto se mencionaba ha quedado en evidencia: a un buen segundo, un vicepresidente leal y efectivo, ha fracasado en su propósito de liderar a la nación, todavía, más poderosa del mundo.

Derrotado al interior por las fuerzas conservadoras que lo mismo cancelan el derecho al aborto, que le cierran el paso a sus objetivos de enterrar las energías fósiles, que a seguir repartiendo dinero a diestra y siniestra para enfrentar una crisis que ya provocó hoy una recesión técnica que mañana se hará formal con todos efectos que para ellos y para el mundo conlleva un parón de la economía más poderosas y también la más demandante.

Debido al fracaso interno de sus propuestas a favor de desarmar a los suyos, Biden ha dispuesto una estrategia externa que evidencia hoy una total efectividad y escala los riesgos de una hecatombe mundial como ya lo ha señalado el secretario general de la ONU, organismo multinacional tan cerca de parecerse a la Liga de las Naciones incapaz de evitar la Segunda Guerra Mundial. 

¿La mejor política interior es la exterior?

El presidente de los Estados Unidos decidió fortalecer su liderazgo internacional, y en su afán de cercar a Rusia promoviendo el ingreso de Ucrania a la OTAN, lo que logró fue poner a Europa de rodillas frente a las acciones de una Rusia a la que las sanciones impuestas por Occidente le han hecho lo que el viento a Juárez; por el contrario, le han servido para construir una narrativa en la que acusa a sus antagónicos de ser los causantes de la crisis mundial.

Sí, la guerra durará muchos meses, lo anticipó Biden, no como adivino o pitoniso, sino como el director de una película de terror que marca en el guion el momento en el que el auditorio brincará de sus asientos. Ni con Rusia, menos con China, se midieron los peligros mucho menos las desgracias que devendría de la confrontación.

Estamos hoy ante el peor de los escenarios merecedun mandatario que buscando salvar su propio trasero ha trasado una ruta de colisión que puede provocar un desastre general. No creo que a la líder de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, la muy admirada y aguerrida líder demócrata que enfrentó a Donald Trump a lo largo de cuatro años, que encabeza hoy una nueva estrategia para descarrilar las intenciones del republicano de volver a ser candidato y ocupar la Casa Blanca del 2025 al 2029, se le haya ocurrido, sin consultar, el itinerario y los objetivos de su viaje a Asia, tocando la isla de Taiwán, mucho menos luego de saber las advertencias hechas por Xi Jinping a Joe Biden en una larga conversación realizada una semana antes de su gira.

¿Será que Washington minimizó esas advertencias? Parece que sí Las consecuencias están a la vista. China ha aprovechado el momento para demostrar su fuerza. El mundo está pagando esta imprudencia de los Estados Unidos. Los mercados internacionales se sacudieron. Taiwán resiente las acciones inmediatas del gobierno chino, que pasea sus barcos de guerra a pocos kilómetros de distancia de la isla de 38 mil metros cuadrados que considera suya.

¿Pero qué necesidad? El tiempo nos dirá hasta dónde escalarán las reacciones del imperio chino. Cuando Rusia invadió Ucrania, amenazando también a Moldavia, a los países bálticos, Occidente anticipó que China podría seguir los mismos pasos invadiendo Taiwán. Es cierto, China está aprovechando una coyuntura internacional que, tiene razón Putin, ha abierto la puerta a un nuevo orden mundial. En ese escenario, es pregunta, ¿valía la pena jugar con fuego? Deseo fervientemente que la visita de Pelosi a Taiwán no se convierta en la excusa, como el asesinato del archiduque Fernando y de su esposa en Serbia en 1914, que provocó el inicio de la Primera Guerra Mundial.

El nacionalismo revolucionario no ha muerto, ni es moda

Termino esta Prospectiva señalando que la narrativa nacionalista del presidente Andrés Manuel López Obrador, derivada de la petición de Estados Unidos y de Canadá de establecer una mesa para conocer los argumentos de México para, según ellos, no garantizar “suelo parejo” para los inversionistas de sus países, no puede ser calificada de extraña o suicida en boca de quien, siempre, ha defendido independencia y soberanía nacionales.

En su momento se opuso a las reformas impulsadas por Enrique Peña Nieto que vulneraron soberanía e independencia nacionales, con el contubernio de partidos y legisladores que otorgaron su voto para que la Constitución fuera reformada dando paso, entre otras, a la reforma educativa que vulneró los derechos de los trabajadores de la educación, que fue revertida al inicio de la actual administración; y de la reforma energética, que, interesada en provocar la muerte definitiva de PEMEX y la CFE, entregó al capital privado nacional y extranjero recursos nacionales.

La reforma eléctrica, boicoteada meses atrás por los mismos partidos que en el 2013 votaron a favor de la reforma energética de Peña Nieto, buscaba revertir esa entrega sínica a inversionistas privados apelando, entonces y ahora, al libre mercado. 

Como se sabe, la reforma eléctrica no cumplió el trasiego legislativo, sin embargo, la Ley Secundaria revirtió la declaratoria de inconstitucionalidad para convertirse en arma poderosa para impedir que empresas nacionales y extranjeras sigan recibiendo beneficios económicos improcedentes. 

Que no se asusten de antemano los contras, sin duda, el discurso que AMLO pronunciará el 16 de septiembre próximo girará en torno a la necesidad de defender dos principios que para todo hombre y mujer nacido en este país deberían ser innegociables: soberanía e independencia nacionales.

Doblegarse ante cualquier nación, permitir que sus intereses o los de sus connacionales se coloquen por encima de esos dos principios es inaceptable. El artículo 8 del T-MEC establece los alcances de la participación de los actores externos de los tres países firmantes. Deseamos un acuerdo fundado en esos principios, sí, pero no en posturas, externas o internas,que busquen pasar por encima de esos dos principios y que, como nación soberana e independientedebemos defender en todo momento y ante cualquiergobierno.  

Para los que se asustan. Para los que están alarmados o preocupados por el discurso, por las estrategias que promueve el presidente de todos los mexicanos, basta pedirles que recuerden que la política es el arte de lo posible. Que la política es la forma de hacer la guerra por otros medios. 

López Obrador entiende que, como en marzo de1938,la coyuntura internacional, nos es favorable. Entonces, ello permitió a Lázaro Cárdenas decretar la expropiación petrolera. Esa coyuntura hizo posible desechar los temores de aquellos acostumbrados a decirle siempre sí el emperador en turno. Sólo se avanza cuando se busca el beneficio de la nación, de todos, no de unos cuantos. Solo se avanza cuando la lucha es legítima y se orienta a preservar lo que nos da sentido como nación: independencia y soberaníanacionales.

El nacionalismo revolucionario no ha muerto, está vivo y vigente. No es una moda, es un principio moral y ético. No lo traicionemos ni por temor a lo que venga, ni por el afán de unos cuantos, negados al cambio, a la transformación, aferrados a hacer valer suspropósitos de proteger sus intereses personales o de grupo. 

“La Patria es primero”, como bien señalaba Vicente Guerrero, en las horas más inciertas de nuestra lucha por ser, luego de tres siglos de dominio extranjero, independientes y soberanos, como se anticipaba en “Los Sentimientos de la Nación”, redactados por José María Morelos y Pavón e Ignacio Rayón en la génesis del movimiento libertario iniciado por Miguel Hidalgo y Costilla. Nada más, pero nada menos.

 

Prospectiva

Emilio De Ygartua M.

Lunes 18 de julio 2022

*Una gira exitosa a Washington

*Nuevas rutas para enfrentar una nueva crisis

*Luis Echeverría: luces y sombras 

*Movimiento Estudiantil de 1968: influencias internas y externas

La polarización que vive el país promueveescenarios en los cuales resulta imposible generar opiniones ya no imparciales, al menos equilibradas. Lo anterior deriva de la lectura que hice el miércoles de la semana pasada de la columna de Raymundo Riva Palacio, publicada en “El Financiero”, en la que califica como un desastre la visita de Andrés Manuel López Obrador a Washington. Para él no hubo nada positivo. Biden se burló del tabasqueño y lo que éste propuso no tuvo ningún peso en una gira que para el columnista no se debió llevar a cabo. ¿Para qué fue a Washington? Es la pregunta que hace que, sinceramente, me parece improcedente. 

Desde luego, Riva Palacio, abierto opositor, cotidiano opositor de la 4T, tiene todo el derecho para pensar y escribir lo que mejor considere, pero resulta preocupante que, como él, otros columnistas, también abiertamente opuestos, o los que en las redes sociales critican los sentados del presidente, destaquen temas que nos desvían de la importancia de un encuentro entre dos mandatarios, vecinos, con problemas similares, y que dependen, no se puede negar, uno del otro en estos tiempos de crisis que está a punto de generar una recesión.

Algunos de nuestros lectores habrán leído las historietas de Rius, el extraordinario caricaturista que con gran sentido académico nos ilustró en las tres últimas décadas del siglo pasado. “Los supermachos”, y luego, “Los agachados”, eran lecturas obligadas para entender un escenario nacional caracterizado por la hegemonía de un solo partido cuya ideología permeaba desde la escuela, pasaba por la casa y hasta por los templos de diferentes denominaciones religiosas. Eran los tiempos de un mundo unidimensional que nos obligaba, o intentaba obligarnos, a pensar a todos igual. 

Pero el mundo cambió, el PRI perdió en el dos mil y aunque regresó al poder doce años después, fue nuevamente derrotado por un movimiento político que obtuvo una mayoría indiscutible de votos; ganó no sólo por el hartazgo, sobre todo, porque presentó a la ciudadanía un proyecto de nación diferente; propuso una transformación, un cambio de régimen.

A cuatro años de distancia de ese triunfo en las urnas, el ganador de la contienda sigue concitando el apoyo de la mayoría de la población, si bien es cierto que existen faltantes en materia de seguridad,y que en lo económico no se ha podido madurar una alianza sólida entre el sector público y el privado que se queja, no sin razón, se queja de que las reglas son variables y que no hay certeza plena en el camino, pese a estos dos y otros temas en los que se ha quedado a deber, hay avances que la narrativa opositora se niega a aceptar.

Nuevas rutas para enfrentar una nueva crisis mundial

Lo innegable es que estamos viviendo una coyuntura compleja. La crisis económica derivada de la pandemia ha escalado a causa de la invasión rusa a Ucrania. La inflación ha llegado a niveles no vistos en décadas. En México el índice se acerca al 8% y en Estados Unidos llegó a 9.1%, la más alta desde 1981. Los bancos centrales están incrementando las tasas de interés, una estrategia monetarista que quizá no pueda contener el avance de los precios, pero que sí nos ponen cerca de una fase recesiva que terminaría por oscurecer el panorama global. 

Europa está viviendo un escenario en extremo complejo, no solo por la cercanía de una guerra que no tiene para cuando acabar, también, porque de ella ha derivado una crisis económica con graves efectos políticos en algunos países. Putin no quita el dedo del renglón e insiste en que tarde o temprano concluirá la ocupación de Ucrania que se defiende como gato boca arriba merced a los apoyos recibidos de Occidente luego de que la OTAN, que pronto tendrá a Suecia y a Finlandia como nuevos socios, acordó fortalecer sus propios pertrechos militares y seguir ayudando a Ucrania. Vivimos una nueva guerra fría que, en un descuido, puede llevarnos a una tercera guerra mundial.

El viejo continente vive los efectos de una crisis energética derivada de su parsimonia antes las evidencias de que “poner todos los huevos en una sola canasta” (el gas y el petróleo ruso) era un auténtico suicidio. Rusia, que ha sabido sacar provecho de la coyuntura, se pitirrea de las sanciones impuestos por Occidente, ahora amenaza con cerrarles la llave del gaseoducto lo que ha provocado, además del pánico general, que el Euro se deprecie a niveles nunca vistos. Por primera vez desde 2002, el dólar es más caro que la moneda comunitaria. Los efectos en el costo de las importaciones no se harán esperar.

Desde que nació la moneda comunitaria en 1999 se ubicó por encima del dólar. En este complejo entorno mundial, la visita del presidente López Obrador a Estados Unidos debe verse no como un signo de reparación de la ausencia de México a la Cumbre de las Américas, o como un espacio para los reproches mutuos derivados de una relación siempre compleja. Hay una relación productiva, de respeto mutuo. En noviembre próximo están en México el presidente de los EU el primer ministro de Canadá para evaluar los avances del T-MEC que, es un sentir general, está lejos de arrojar los resultados que se esperaban. Los tres países tienen que poner manos a la obra. China, aunque no lo acepte Biden, está ganando terreno en el suministro de mercancías. López Obrador insistió en ello e instó a su homólogo a producir más para no depender de otros mercados.

Sí, la reunión AMLO-Biden deja muchas dudas. ¿Se concretarán las propuestas hechas por el mandatario mexicano? Esta es una interrogante que solo el tiempo contestará. Lo importante es que se dio la reunión. Se hicieron propuestas en temas urgentes como migración e inversión en infraestructura. No me late mucho el que le subsidiemos las gasolinas a los gringos, tampoco que les facilitemos los gaseoductos que deberían centrarse en atender nuestras necesidades internas.Importante que se haga realidad la oferta de 44 mil millones de dólares para invertir desde este momento y hasta el fin del sexenio. Que no sea una más de las llamadas a misa que no se concretan. 

Lo que me parece muy importante es el exhorto del tabasqueño a que el presidente Biden siga impulsando una reforma migratoria atorada desde hace décadas. Una reforma de fondo. Ayuda supromesa de ampliar el número de visas para trabajadores que viene del sur, pero ayudaría mucho más que dar cause real a los acuerdos orientados a poyar económicamente al sur mexicano y a Centroamérica, conscientes de que la mejor forma de atemperar los flujos migratorios es creando oportunidades de desarrollo en esa región.

La reunión con Kamala Harris, la vicepresidenta de los EU fue fructífera porque se reiteraron temas por ellos tratados en diferentes momentos. López Obrador no perdió la oportunidad de destacar la buena relación con la exsenadora. Es obvio que se siente cómodo con ella, lo que parece recíproco. La ponderó y destacó sus virtudes que, muchos reconocemos pero que han estado ocultas en los últimos tiempos. 

¿Una corcholata del lado gringo? Con la vista puesta en el 2024, sabiendo que las encuestas no son favorables para que Biden se presente para un segundo período, López Obrador puso sobre la mesa las virtudes de la segunda de abordo. El 64% de los demócratas encuestados piensan que Biden no deben postularse para un segundo período. 

Ojalá la vicepresidenta se ponga las pilas y demuestre que tiene los arrestos necesarios para contender contra los republicanos dentro de dos años y medio. ¿Contra Donald Trump? No perdamos de vista que el Congreso está yendo a fondo en la investigación sobre la participación del expresidente en la asonada del 6 de enero de 2021, a dos semanas del cambio de gobierno. Lo que hasta ahora se sabe, es que el neoyorquino hizo todo lo ilegalmente necesario para revertir un resultado que no le era favorable, resultado que sigue sin aceptar.

Todo parece indicar que los demócratas y algunos republicanos no quieren ver a Trump en las boletas y buscan darle un revés al trumpismo con todo lo que ello conlleva: xenofobia, racismo, antiaborto y terrorismo apuntalado en un derecho a la portación de armas que no están dispuestos a revertir. Biden, hoy más centrado en lo externo que en lo interno, deberá realizar un análisis a fondo para encontrar las estrategias que impidan la debacle electoral que se presciente para el próximo noviembre y, sobre todo, establecer una estrategia que permita al abanderado demócrata ganar las elecciones en noviembre del 24. Él, con todo respeto, no garantiza ese triunfo.

Luis Echeverría: luces y sombras

En enero pasado, Luis Echeverría Álvarez cumplióun siglo de vida. El expresidente más longevo de la historia. Ningún exmandatario mexicano había llegado a esa edad. Desde luego, este dato no será nunca el más relevante en la biografía de quien fuera jefe del Ejecutivo Federal de 1970 a 1976. Nacido en el Distrito Federal en 1922, egresado de la carrera de Derecho de la UNAM (Escuela Nacional de Jurisprudencia, 1946), LEA, como se le conoció como candidato del PRI a la presidencia de la República, fue un político con luces y sombras. Hoy, debido a su fallecimiento, hemos escuchado y leído comentarios divergentes sobre él.

Estos claroscuros deben ser el cristal a través del cual debemos recuperar su biografía, que no puede limitarse a su parte oscura: el Movimiento del 68 o el jueves de Corpus, caracterizados por la represión que ahogó las expresiones de jóvenes opuestos a un régimen autoritario, el de Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970), y el suyo propio, que inicio con una propuesta de apertura democrática que oxigenó el denso clima derivado del colapso del sistema político mexicano el 2 de octubre del 68, pero que muy pronto, el 10 de junio de 1971, fue clausurado con un nuevo acto represivo.

La biografía de Luis Echeverría ilustra a un burócrata de la política que se trazó una ruta hacia el poder pasando por encima de todas las reglas del juego establecidas en un momento en el que el PRI poníael control político en las manos del mandatario en turno quien establecía las reglas y definía los tiempos en los que deberían ser pronunciadas las “palabras mayores”, como las definió, en su libro homónimo, el escritos Luis Spota.

Echeverría había escalado poco a poco los peldaños para llegar a la cúspide de la pirámide del poder. Como militante del tricolor (desde 1946) tuvo su mejor momento al ocupar el cargo de secretario particular de Rodolfo Sánchez Taboada, influyente dirigente nacional del CEN del PRI al que podemos considerar como su “padrino político”. Echeverría nunca ocupó un cargo de elección popular. 

Transitó a la administración pública como Oficial Mayor de la Secretaría de Gobernación donde hizo carrera. En 1958 fue nombrado subsecretario de esa dependencia siendo el titular el poblano Gustavo Díaz Ordaz. En 1963, al ser nominado éste como candidato del PRI a la presidencia de la República, Echeverría se convirtió en el titular de esa dependencia, ratificado en el cargo en el gobierno de quien también fuera Senador por el estado de Puebla.

Como responsable de la política interior del país atendió puntualmente las indicaciones de su jefe de ejercer ferrero control de los grupos que desde principios del sexenio manifestaban su inconformidad por el modelo autoritario que impuso Díaz Ordaz. Movimientos organizados por los ferrocarrileros, maestros y médicos fueron reprimidos, llevando a la cárcel a sus principales dirigentes. Era evidente el agotamiento del llamado “Milagro Mexicano”, derivado del modelo dedesarrollo estabilizador permitió el crecimiento del PIB y elevó el ingreso per cápita de los mexicanos. Ese agotamiento es una de las muchas causas que explican el estallido del movimiento estudiantil de 1968 y la fractura del sistema político mexicano.

Movimiento Estudiantil de 1968: Influencias internas y externas

El movimiento estudiantil tiene notorias influencias externas como la revuelta estudiantil en Francia; el movimiento hippie en Estados Unidos en contra de la Guerra de Vietnam, y hasta la “primavera de Praga” sofocada por los tanques soviéticos, todo ello en ese año: 1968. El mundo vivía una clara transición hacia una posmodernidad en medio de una Guerra Fría que mantenía dividido al planeta en dos grandes bloques. El mundo unidimensional ya no tenía cabida en la prospectiva de los jóvenes del planeta.

El enfrentamiento entre EU y la URSS no estuvo ausente en México, tampoco la influencia de movimientos políticos y sociales de gran envergadura, como la Revolución Cubana (1959), que permitió la instauración en la Isla de un régimen socialista acrecentando las tensiones entre el Este y el Oeste debido a la “Crisis de los Misiles” (octubre de 1962), la invasión a Playa Girón (1963), la expulsión de Cuba de la OEA y el bloqueo económico a la Isla que pervive hasta nuestros días.

Al interior de nuestro país, esos eventos exógenos, todos estos ingredientes, generaron un caldo de cultivo que alentó la rebelión a partir de junio de 1968, en un escenario de preparativos de los Juegos Olímpicos que deberían ser inaugurados el 12 de octubre de ese año. México había invertido mucho, apostado más a un evento que lo colocaría en la óptica mundial como un país moderno, capaz de organizar un evento de esa importancia.

Diez días antes de esta apertura, el 2 de octubre, cuando todo parecía indicar que el Comité Nacional de Huelga (CNH) haría una pausa, la Plaza de las Tres Cultural en Tlatelolco, se convirtió en unescenario dantesco a causa de una operación militar que enlutó al país, que lo evidenció como una nación totalmente opuesta a lo que se quería mostrar. 

Octavio Paz, nuestro Nobel de Literatura, en su obra “El laberinto de la soledad”, describe ese evento como parte de un calendario cosmogónico heredado de nuestros pueblos originales, un sacrificio que evidenciaba nuestras recurrencias históricas. La verdad, no había, no hay justificación para una respuesta de ese tipo ante las demandas de un sector de la población que pedía cambios que, por cierto, fueron posibles gracias a esta lucha que no fue estéril. La reforma política de 1977 es, sin duda, consecuencia de este movimiento y los cambios, algunos lentos, a favor de la democracia también se deben a ese momento tan importante para el país.

Ese estallido social se dio en un contexto en el que tres aspirantes a la presidencia de la República luchaban día a día para ser merecedores del designio que vendría del Tlatoani en turno. Sin duda, Luis Echeverría tuvo más audacia, una falta total de ética, diría yo, lo que le permitió ganar la carrera a Alfonso Corona del Rosal (jefe del Departamento del Distrito Federal) y a Emilio Martínez Manatou(secretario de la Presidencia). El resto de sus días,Luis Echeverría vivió bajo la sombra de su papel en esa terrible tragedia nacional, remasterizada en menor dimensión, pero con la misma significancia, en junio de 1971. 

No podemos dejar de señalar que su gobierno implementó una estrategia de auténtico “terrorismo de Estado”, una “guerra sucia” orientada a aniquilar a personas y movimientos disidentes a su gobierno. Por todo lo anterior, Echeverría se convirtió en el primer expresidente mexicano en recibir dos órdenes de aprehensión por presunto genocidio, cumplir prisión domiciliaria y, finalmente, en 2009, ser absuelto de toda responsabilidad, decisión judicial que a nadie satisfizo. 

Esos oscuros son características de su “estilo personal de gobernar” descrito por don Daniel Cosío Villegas en su tetralogía: El sistema político mexicano, El estilo personal de gobernar, La sucesión presidencial, y La sucesión presidencial: desenlace y perspectivas (todas ellas publicadas por le editorial Joaquín Mortiz)

En los claros, que los hubo, por ello, no podemos negarle un reconocimiento por sus herenciasinstitucionales, entre ellas, el desarrollo de puertos marítimos como Puerto Madero y Lázaro Cárdenas; creación del INFONAVIT, del Instituto Mexicano de Comercio Exterior. A su gobierno se debe eldesarrollo de Cancún, proyecto en el que jugó un papel estelar el entonces gobernador del territorio de Quintana Roo, el tabasqueño David Gustavo Gutiérrez Ruiz. Su política exterior también tuvo aspectos relevantes en un momento en el que crecía el armamentismo y las tensiones entre los dos actores principales del mundo bipolar que caracterizó la Guerra Fría entre 1945 y 1990.

Atento aviso: Prospectiva tomará dos semanas de vacaciones. Si Dios lo permite regresaremos a este espacio el lunes 8 de agosto. Cuídense mucho y atiendan las indicaciones de las autoridades.

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