Prospectiva.

Emilio de Ygartua M.

Lunes 25 de octubre 2021.

*Sembrando vida: sembrando desarrollo con justicia social.

*Encuentro en Tabasco para el Desarrollo Económico del Sureste.

*El envejecimiento como problema económico y social.

*La educación permanente y a lo largo de la vida como un derecho humano.

Andrés Manuel López Obrador ha insistido en que la mejor manera de enfrentar el fenómeno migratorio desde Centroamérica y el sur de nuestro país hacia Estados Unidos, es generando empleos e impulsando un modelo económico que permita a los que ven como su única alternativa “el sueño americano”, quedarse en sus lugares de origen. Su planteamiento se funda en la historia, no tan lejana, de la “Alianza para el Progreso”, impulsada durante la administración del presidente John F. Kennedy (1960-1963).

Es cierto que en 1961 el efecto del triunfo de la Revolución Cubana en nuestra región, matizada por la pobreza y la enorme desigualdad, volvían muy atractivo replicar esa experiencia. Por ello, cuidando su patio trasero, el gobierno demócrata apostó a invertir en el desarrollo con ruta hacia el progreso, no como un acto de “buen vecino”, para nada, como una medida de autoprotección: de seguridad nacional. La muerte del bostoniano, en noviembre de 1963, sepultó con él este propósito que ahora parece cobrar interés del otro lado del Río Bravo.

“Sembrando vida”, uno de los programas insignia del gobierno federal ha permitido dos cosas importantes: generar oportunidades económicas para la población de veinte entidades federativas que lo aplican, al tiempo que, al promover la reforestación de nuestro territorio, contribuye -así lo reconoció John Kerry, enviado especial del presidente Joe Biden-, a combatir el cambio climático. En su momento, el presidente mexicano insistió en que éste no es solo un importante programa de reforestación, “sino un plan que podría ayudar a combatir de fondo las causas de la migración desde Centroamérica.”

Los opuestos al régimen de la 4T, para variar, han minimizado esta reunión y destacado, vía sus fieles comentócratas, que si bien es cierto que Kerry reconoció que este programa de gobierno, “ideado por López Obrador, ayuda a combatir el cambio climático”, eludió hablar del impacto de ese programa en la migración. No lo hizo porque su misión no era esa, sino conocer, por instrucciones de su jefe, el presidente de los Estados Unidos, una propuesta sobre la que tanto ha insistido su homólogo mexicano, cuyo gobierno ya ha destinado recursos para impulsarlo en Centroamérica. No olvidemos que Joe Biden ha dispuesto cerca de 900 millones de dólares para generar el necesario desarrollo en la frontera sur, recurso insuficiente, desde luego, pero es un principio.

La visita de Kerry, la realizada la semana pasada por el secretario de Estado Antony Blinken para firmar el Acuerdo Bicentenario, y a los mensajes de amistad emitidos por el mandatario norteamericano, son muestra inequívoca de que en estos momentos en que el mandatario demócrata es víctima del “fuego amigo” disparado por los moderados de su propio partido (que ponen en peligro el cumplimiento de sus grandes promesas de campaña, lo que ha provocado una caída abrupta de su popularidad), lo urgente es mantener una alianza estratégica con sus vecinos, al norte, con Canadá, al sur, con México.

Encuentro en Tabasco para el Desarrollo Económico del Sureste

Se suma a esas señales, el encuentro realizado el jueves pasado en esta tierra del trópico húmedo, en el que participaron los gobernadores de Campeche, Chiapas, Yucatán, Veracruz, Quintana Roo (representado por su secretario de Gobierno) y, desde luego, el anfitrión, Carlos Manuel Merino Campos, quien manifestó que esa reunión, en la que participaron Ken Salazar, embajador de Estados Unidos en nuestro país, Marcelo Ebrard, titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores y Tatiana Clouthier, secretaria de Economía, “se da con el firme propósito de construir acuerdos en beneficio del sureste mexicano.”

En este encuentro, propuesto por el embajador norteamericano en el marco de su visita a Villahermosa, Tabasco el 17 de septiembre próximo pasado, el gobernador de Tabasco advirtió que “el desarrollo de la región representa un asunto inaplazable”, al tiempo que urgió “avanzar hacia una agenda de justicia social que permitia acabar con las asimetrías en esta zona del país”.

¿Por qué es importante atender este llamado hecho por el jefe del Ejecutivo estatal? La respuesta la dio el mismo al señalar que “sin salirnos del marco de la institucionalidad y la gobernanza, vamos a poder generar las condiciones de paz, orden, crecimiento económico y desarrollo sostenible.”

Los cinco mandatarios presentes, y el secretario de Gobierno representante del gobernador de Quintana Roo, coincidieron en señalar la importancia del Tren Interoceánico, del Tren Maya y de la Refinería de Dos Bocas como detonadores del desarrollo y enfatizaron que el presidente Andrés Manuel López Obrador está demostrando, con hechos, su compromiso con la región.

El canciller Marcelo Ebrard destacó la importancia de este encuentro “que permite continuar avanzando en la integración regional para generar más oportunidades de inversión y atacar el problema de la migración que afecta a estos estados”. Con relación a la prospectiva de que se incremente la presencia de inversores en esta región, “cambiaría mucho la situación, no solo migratoria sino también en las condiciones de vida de las personas.” En este evento estuvieron presentes empresarios de la Unión Americana.

La secrataria de Economía, Tatiana Clouthier, resaltó el que Estados Unidos “ponga los ojos en el sur- sureste, lo que habla muy bien del trabajo que sus mandatarios están haciendo en cada una de sus entidades.” Destacó que lo anterior también se refleja en el hecho de que, “todos los días una cantidad importante de personas están viniendo a esta zona por la economía que se está manejando en Tabasco, por razones obvias, y la idea de que se diversifique”. Añadió que, con la entrada en operación del Tren Transístmico, “más empresas iran llegando y habra más fuentes de empleo poco a poco.”

Cabe señalar, ante estos vientos del norte que soplan a favor del desarrollo del sureste mexicano y de Centroamerica, que, a tres meses de cumplir su primer año de gobierno, Biden tiene abiertos muchos frentes: su enfrentamiento con  China y Rusia no presenta saldos favorables, al tiempo que su tradicional aliada, Europa, se muestra dubitativa, no sabe si confiar en su antiguo socio, o buscar una alianza con quien pronto será la economía número uno del orbe. La caida de su popularidad es evidente, al tiempo que enfrenta las resistencia de los demócratas moderados que han frenado muchas de sus iniciativas que los ciudadanos leen como inclumplimietos de su administración. El 2022 se ve complejo, y el 2024, de seguir las cosas así, pueden derivar en una dolorosa derrota y el regreso de Donald Trump a la presidencia. Así de grave.

 Por ello, es necesario que “no nos hagamos bolas”: la relación entre Estados Unidos y México no se funda hoy en empatías o antipatías; es un factor de seguridad nacional para ambos países. No conviene a ninguna de las partes seguir siendo “vecinos distantes”.

El envejecimiento como problema económico y social

Nuevamente se habla en México de problemas  financieros de corto plazo que el gobierno tendrá para enfrentar para el pago de jubilaciones y pensiones como resultado del envejecimiento poblacional y el aumento en las expectativas de vida de los que aquí vivimos. Está claro que modelo neoliberal no fue capaz de adoptar medidas oportunas para atender con seriedad el tema del envejecimiento generando políticas públicas que garanticen la subsistencia de los adultos mayores en condiciones dignas

La correduría norteamericana Standard & Poor’s, (Standar&Poor’s, 2016, p. 8)alertó cinco años atrás que «el envejecimiento poblacional será una carga en el futuro próximo». Fundó su comentario en el hecho de que, derivado del envejecimiento de la población, resultado de las exitosas políticas poblacionales, de la disminución de la mortandad por enfermedades que han sido combatidas adecuadamente, la esperanza de vida ha crecido a nivel planetario de manera exponencial, por lo que recomienda ajustar los presupuestos de los países, desarrollados y emergentes.

Por otra parte, en el estudio titulado “Envejecimiento Global. Sombras de Gris”, (Gonzalez, 2017)  publicado por el diario “El Financiero”, en su edición del 11 de mayo del 2017, se analiza el crecimiento demográfico y la dependencia del gasto público de la población mayor. En ese trabajo se señala que mejores acciones de política serán necesarias, particularmente, “para detener los elevados costos de salud y cuidados de largo plazo”.

Este estudio establece que la tendencia es que las racionalizaciones de los sistemas de seguridad social pueden, si son aceptados desde el principio, diferir el impacto y la carga de las medidas impopulares. En ese contexto, el mismo documento precisa que en ausencia de las acciones que se recomiendan, la deuda neta del gobierno en las economías avanzadas se elevará, hacia el 2050, el 134 % del pib, y para el caso de mercados emergentes, llegaría hasta el 136% del pib en ese mismo año.

La calificadora Standard & Poor’s inisiste en que, prácticamente todos los países del orbe, desarrollados o emergentes, “enfrentarán un deterioro abrupto en su demografía, lo que, ante la ausencia de ajustes en los costos de protección social, obligará a tomar medidas adicionales para reducir la creciente carga fiscal”.  A mayor abundamiento se establece que: “El déficit fiscal promedio de la mayoría de los países se multiplicará por cuatro en la década de los veintes, derivado del cambio demográfico (envejecimiento de la población), impactando el presupuesto y agravando la carga de la deuda”.

Resulta paradójico que habiendo sido precisamente estos organismos privados, y otros subsidiarios de la Organización de la Naciones Unidas (onu), como el Fondo Monetario Internacional (fmi) y el Banco Mundial (bm), los promotores de las políticas poblacionales aplicadas en el último tramo del siglo XX, sean los que hoy proponen medidas orientadas a reducir el compromiso social del Estado frente al reto del envejecimiento poblacional, observandolo, equivocadamente, como un asunto de carácter presupuestal y no como un tema de carácter multifactorial: económico, político y social, y, de gobernabilidad.

De no atenderse esta problemática, se pueden generar problemas de gobernabilidad, especialmente en las naciones donde la gran mayoría de la población vive en situación de pobreza extrema, de probreza laboral y de pobreza alimentaria, sin acceso a una educación de calidad, sin trabajo permanente y bien remunerado, sin pensiones ni seguro para el retiro suficientes y sin un sistema de seguridad social que les garantice una vejez exitosa y saludable.

Para el caso de nuestro país, el estudio arriba mencionado establece una serie de recomendaciones fundadas en los mismos principios filosóficos que soportan al modelo neoliberal: “La razón de la dependencia de la población mayor de 65 años en México respecto a los jóvenes, pasará de 9.8 % en 2015 hasta 29.4 % en el año 2050. Este crecimiento demográfico se dará en un contexto de crecimiento de la economía real de 3 % para el 2050”.

La calificadora estima que el gasto total del gobierno relacionado con la edad poblacional en México aumentará de 4.7 % en 2015 hasta 11.4 % del pib en el año 2050. El estudio alerta sobre el riesgo de que el gobierno mexicano no adopte nuevas medidas de políticas que eviten que el envejecimiento de la población “dé lugar a incrementos en general en los gastos sensibles a los cambios demográficos”.

Un dato importante que aporta este estudio, es que únicamente el 25 % de los adultos mayores de 60 años reciben en nuestro país una pensión: “De no haber una modificación en esa dirección, la pobreza seguirá en aumento entre los adultos mayores”, señala Berenice Ramírez a “El Financiero”, investigadora del Instituto de Investigaciones Económicas de la unam.

El envejecimiento poblacional es un tema que debemos atender, pero no con paliativos, sino con políticas públicas coherentes y persistentes. En los años cincuenta del siglo pasado, los adultos mayores de 60 años representaban tan solo el 5 % de la población total, hoy, el porcentaje ha escalado hasta el 9.4 %.

La educación permanente como un derecho humano

La pregunta clave es: ¿Qué tipo de política pública tenemos que construir para enfrentar con éxito el reto que conlleva el envejecimiento acelerado de la población en general? ¿Una generada desde la óptica de los fanáticos del Estado pequeño y renuentes al compromiso social o, por el contrario, una que rescate la esencia del Estado mexicano nacido del movimiento revolucionario y cristalizada en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos promulgada el 5 de febrero de 1917?

El problema no es el envejecimiento, sobre el cual no se puede incidir, sino los efectos que este provoca en la población. Efectos que no son homólogos para todos los miembros de la sociedad debido al desarrollo desigual y combinado que resultado de la implementación de un modelo capitalista de producción proclive a la concentración de la riqueza en muy pocas manos en tanto que la pobreza y la marginación social se extiende.

Por ello, se requiere construir una política pública orientada a enfrentar los retos que conlleva el envejecimiento, de manera integral y con acciones gubernamentales de largo aliento que, de manera transversal, puedan ir acompañando, desde la adolescencia hasta la vejez, a los hombres y mujeres, mediante un programa de educación permanente y a lo largo de toda la vida.

No se niega que los apoyos económicos, que ya han sido elevados a rango constitucional por el gobierno de la 4T ayudan, y mucho. Sin embargo, debemos transitar hacia políticas públicas redistributivas y, en ese punto, la educación permanente y a lo largo de la vida, elevada a rango constitucional, puede ser la llave de entrada a un mejor mañana para una sociedad que envejece minuto a minuto.

¿Cómo alcanzar esa sociedad justa? La respuesta pasa necesariamente por la educación, pero no cualquier educación, sino una de calidad, que promueva la equidad y haga de la justicia social y de la democracia económica y política binomios indisolubles.

Cuando Thomas Hobbes dice que «la naturaleza ha hecho a los hombres iguales en sus capacidades físicas e intelectuales» (Leviathan, capítulo XIII) y que cualquier persona puede matar pero no superar en astucia a otra, quiere decir que todos los hombres tienen, sustancialmente, la misma potencia física e intelectual, y que las diferencias son insignificantes.

Entonces, si los hombres y mujeres son naturalmente iguales, tenemos que empezar por preguntarnos qué es lo que los hace iguales, sobre todo en el acceso a las oportunidades. En una sociedad que aspira a la justicia, como la nuestra, la inequidad es una situación inaceptable, sobretodo cuando impide que sus miembros accedan a aquellos satisfactores necesarios para tener una vida digna.

John Rawls, filósofo estadounidense, cuyo pensamiento ha tenido un profundo impacto en los campos de la ética, la filosofía política y el derecho, en su obra cumbre «Teoría de la Justicia«, establece que ésta, la justicia, es la que determina que los beneficios y cargas de la sociedad sean repartidas entre sus individuos atendiendo al principio de la equidad.

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, promulgada el 5 de febrero de 1917, a la vanguardia de todas las del siglo XX, obliga al Estado a actuar con un sentido de equilibrio, de equidad, bajo el denominador común de una divinidad humana fundada en los sagrados principios de la igualdad y la libertad. Uno de los aportes fundamentales de nuestra Ley de leyes a favor de una sociedad igualitaria en oportunidades es el Artículo 3º. en el que se establece que: «La educación que imparta el Estado: Federación, estados y municipios, tenderá a desarrollar armónicamente todas la facultades del ser humano y fomentará en él, a la vez, el amor a la patria y la conciencia de la solidaridad internacional en la independencia y la justicia.»

En el momento actual, el reconocimiento del derecho a la educación permanente y a lo largo de la vida, como un derecho humano, cerraría el círculo virtuoso iniciado por los constituyentes de Querétaro de 1917.

Por razones de trabajo, Prospectiva reaparecerá el lunes 8 de noviembre en este mismo espacio. Ciudense mucho.

Prospectiva.

Emilio de Ygartua M.

Lunes 18 octubre 2021

*Adiós Plan Mérida. Bienvenido Acuerdo Bicentenario

*Tres ejes estratégicos dan sentido al nuevo plan

*Combatir el crimen con medidas flexibles: Anthony Blinken

*El litio y su futuro en México

*De todo un poco

Cuando lo que más se escucha, derivado de la propuesta de reforma eléctrica hecha por el presidente López Obrador, es que habrá una franca ruptura de las relaciones con los Estados Unidos, los vientos soplan en otro sentido, en mucho, porque las partes saben que las modificaciones a nuestra Carta Magna, de darse, tardarán, y lo prioritario en este momento, para ambas naciones, es establecer acuerdos para combatir el consumo de drogas y las redes financieras del crimen, asuntos de estricta seguridad nacional.

El diálogo de alto nivel realizado el viernes 8 de octubre tuvo como actores principales al secretario de Estado norteamericano, Anthony Blinken, y al canciller mexicano Marcelo Ebrard; el resultado, un nuevo acuerdo bilateral que pone punto final a la llamada Iniciativa Mérida o Plan Mérida, firmado por los presidentes Felipe Calderón Hinojosa y George W. Bush en 2007, que involucraba a Estados Unidos y México, a los países de Centroamérica, República Dominicana y Haití. Este acuerdo, que fue aceptado por el Congreso de los Estados Unidos el 30 de junio de 2008, tenia como objetivo central combatir el narcotráfico y el crimen organizado.

A la distancia, podemos decir que esta iniciativa estuvo muy lejos de ser lo exitoso que se esperaba, primero, porque el vecino del norte no cumplió con los apoyos económicos que ofreció; segundo, porque las estrategias implementadas no diferían de las utilizadas de manera sistemática desde hacia buen tiempo en el propósito de enfrentar lo que, entonces y ahora, se asume como una amenaza a la seguridad nacional. 

El Plan Mérida priorizó medidas destinadas a combatir el cultivo, la producción, el tráfico, la distribución y el consumo de drogas dentro y fuera de las fronteras de ambas naciones, pero con resultados tan exiguos que obligan a guardarlo en el cajón de los malos recuerdos para generar nuevas estrategias. ¿Por qué este nuevo acuerdo sí puede funcionar? Marcelo Ebrard lo señaló ese mismo día, lo reiteró después en el marco de su visita a la Cámara de Senadores para dar a conocer los resultados de la firma llamado “Entendimiento Bicentenario”: “Este nuevo acuerdo -dijo- sentará las bases de un trabajo donde se privilegiarán la reciprocidad en temas de seguridad, salud y cooperación para el desarrollo.”

¿Qué nos deja la Iniciativa Mérida? Sin duda, malos recuerdos y peores resultados. Fue la punta de lanza de una estrategia implementada por el gobierno de Felipe Calderón que desató una guerra abierta contra el narcotráfico que marcó, para mal, la ruta que se ha mantenido hasta nuestros días, dejando en el camino una estela de muertos y magros resultados que es lo que obliga en este momento a replantear los términos, los alcances y los objetivos del nuevo acuerdo. 

Frente a los malos resultados y las evidencias incuestionables de que este sigue siendo un tema no resuelto y de alto impacto para la seguridad nacional de Estados Unidos y de México, hace de urgente necesidad construir esta nueva carta de entendimiento con la finalidad de hacer las cosas de manera diferente para lograr resultados diferentes. 

Tres ejes centrales dan sentido al nuevo plan

Tras poner fin a la Iniciativa Mérida para dar paso al “Entendimiento Bicentenario”, ambos países acordaron trabajar a favor del cumplimiento de una estrategia que contempla tres ejes rectores orientados a “alcanzar objetivos comunes en el combate a la delincuencia organizada”. El primero de estos ejes, “fundado en la cooperación y la corresponsabilidad”, está enfocado en la protección de las poblaciones de ambos países “invirtiendo en salud pública relacionada con el impacto en el consumo de drogas”.

El segundo busca promover un trabajo conjunto “orientado a la prevención de la delincuencia transfronteriza, asegurando modos de viaje y comercio, reduciendo el tráfico de armas [no más rápido y furioso], apuntando a las cadenas de suministro ilícitas y reduciendo el tráfico ilegal y la trata de personas.” El tercer eje tiene que ver con el compromiso de trabajar articuladamente “en el desmantelamiento de las redes criminales, persiguiendo a las personas vinculadas a financiamientos ilícitos y fortaleciendo los sectores de la seguridad y la justicia.”

¿Qué es lo que permite generar esperanzas legítimas de que este nuevo acuerdo dará los resultados que se anuncian? Sin caer en la ingenuidad, pero tampoco en un escepticismo que nos condene a la parálisis, resulta al menos encomiable que se parta del compromiso de enfrentar “las complejas amenazas del siglo XXI”, trabajando de manera articulada. 

Esta coordinación tiene la ventaja que se hace con un enfoque regional y una visión moderna de la salud pública, sustentada en “una cooperación integral entre ambos países”, otorgando “el máximo respeto por los derechos humanos, sin tolerancia a la corrupción.”

Resulta importante que, con la finalidad de apalancar este acuerdo de mutuo entendimiento, ambas naciones firmaran un Memorándum de Entendimiento para reducir la adicción a las drogas y los daños asociados, “que tiene como misión desarrollar planes para la prevención en el consumo y, a su vez, dar tratamiento de rehabilitación.” A estas acciones se suma otra muy necesaria: promover acciones de justicia alternativa a través de programas de educación “a fin de lograr una mejora en los sistemas de alerta temprana y rastreo de la demanda de drogas.”

Combatir el crimen con medidas flexibles: Anthony Blinken

El secretario de Estado norteamericano destacó que este nuevo entendimiento tiene la particularidad de combatir el crimen de manera flexible poniendo especial énfasis en el fortalecimiento de las acciones que ambas naciones emprendan para combatir a las organizaciones delincuenciales. “Tenemos que hacer más que desarticular las organizaciones de estupefacientes, de tráfico de personas, reforzar las fronteras y puertos, además, debemos erradicar la impunidad y hacer responsables a aquellos que no respetan los derechos humanos y, de manera prioritaria, abordar los temas de salud pública como las adicciones.”

Blinken, quien estuvo acompañado en este evento por el secretario del Departamento de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, y por el flamante embajador Ken Salazar, puntualizó que el nuevo acuerdo se sustenta en un enfoque diferente en el combate a la inseguridad que había sido eludido por gobiernos anteriores: “estamos empeñados en atender las causas que la originan, como son la desigualdad y la corrupción.”

Asimismo, puso sobre la mesa algo que es fundamental aceptar y enfrentar: “Las organizaciones delictivas se adaptan constantemente, tienen nuevas técnicas y también usan nuevas tecnologías.” ¿Qué hacer frente a esa realidad inocultable? Los gobiernos de ambas naciones deben modernizarse “estar por encima de los desarrollos tecnológicos a los que recurren las organizaciones criminales para poder combatirlas con eficiencia y efectividad.”

¿Cuál fue la respuesta del presidente López Obrador a la firma de este acuerdo de entendimiento? En su mensaje de bienvenida a la comitiva estadounidense el mandatario mexicano, al tiempo de reiterar la invitación a su homólogo Joe Biden para que visite nuestro país de manera oficial, ratificó su compromiso de que su gobierno “cooperará en temas de desarrollo y seguridad con pleno respeto a la soberanía de ambos países.”

El tabasqueño sabe que el tema de seguridad es uno de los saldos pendientes de su gobierno y que su política de “abrazos, no balazos”, debe transitar en la segunda mitad de su mandato hacia una estrategia que enfrente este flagelo que lastima a la sociedad en muchos terrenos. Insistió en que es prioritaria la cooperación para el desarrollo.

Su proyecto de ayuda a los países centroamericanos ya tiene cifras y se espera que los vecinos del norte cumplan con el ofrecimiento de ayudar a generar mejores condiciones económicas para el sureste de México y los países centroamericanos, como la alternativa más viable para contener la migración ilegal. Por el momento, nos existe otra alternativa que esperar a que este nuevo acuerdo cuaje y transite de las letras en el papel a las acciones.

El litio y su futuro en México

En marzo pasado, en este espacio, señalamos la importancia del litio en el contexto mundial como parte de la innovación tecnológica que ha hecho indispensables las baterías de litio que lo mismo se utilizan en los automóviles híbridos o eléctricos, que en las computadoras, los refrigeradores inteligentes y en equipos médicos cada día más sofisticados. 

En aquel artículo comentamos que en el estado de Sonora existe un yacimiento muy importante de este mineral que ya se califica como el “oro blanco” que habrá de sustituir a los hidrocarburos como generadores de la energía y riqueza a los países que lo tienen en su subsuelo. Dos empresas extranjeras, una china y otra canadiense, están caminando en la ruta de la exploración y la producción. En ese escenario es que el presidente de la República incluyó en el texto de la iniciativa de reforma eléctrica el tema del litio. Ramsés Pech, especialista en temas de energía que me hizo la gentileza de compartirme un documento por él elaborado denominado “Litio, verdades técnico-económicas. Litio el futuro”.

El documento resulta muy oportuno porque en la iniciativa en cuestión se propone que el litio, su exploración y producción, quedarán bajo el resguardo y dominio exclusivo del Estado. El mandatario anticipó que, si su propuesta de reforma no fuera aprobada, en cuanto al litio no se entregará ninguna concesión más a extranjeros.

La pregunta clave, punto central del estudio de Ramsés Pech: ¿En dónde está nuestro país en el tema del litio? La respuesta no es muy halagüeña, es cierto, pero considero que es mejor tener una información clara para que evitemos lucubrar y, mucho menos, pensemos que México está en el grupo de países que puede, en el corto y mediano plazo, sacar provecho de la explotación de este valioso mineral.

En este ensayo, Ramsés nos recuerda que el litio “es un mineral que comúnmente no es utilizado en forma pura por la industria.” La manera en la que se comercializa a nivel mundial inicia por “la fase de extracción de un conjunto de minerales en donde está presente el litio”, y, posteriormente, transita por procesos fisicoquímicos, controlados con plantas de refinación del producto, de los cuales derivan varios productos comerciales entre ellos: carbonato de litio, hidróxido de litio y la espodumena (mineral del grupo de los silicatos). 

¿A que se atribuye la demanda creciente del litio? A su resistencia térmica, al alto rendimiento estándar y a las propiedades ligeras, únicas, que ofrece. Hay tres tipos de fuentes de litio: minas de roca dura, salmuera de litio y arcillas de litio. Un dato que es muy importante tener presente, enfatiza Ramsés en su investigación, es que para producir una tonelada de litio se requieren entre 1.5 y 2 millones de litros de agua, lo que no es un tema que deba dejarse en el olvido. 

¿Dónde está el negocio del litio? “No está en la roca que lo contiene, sino en los productos que resultan de la transformación para su comercialización”. ¿Cómo está la producción mundial de litio? Datos aportados por los Estados Unidos en el año 2020, indican que existen cinco operaciones mineras en Australia; dos operaciones de salmuera en Argentina y Chile, y dos operaciones de salmuera y una de minerales en China. 

¿Cuáles son las fuentes de litio que se están desarrollando a nivel mundial? Salmuera: Argentina, Bolivia, Chile, China y Estados Unidos. Roca dura: Australia, Austria, Brasil, Canadá, China, Congo (Kinshasa), Chequia, Finlandia, Alemania, Mali, Namibia, Perú, Portugal, Serbia, España y Zimbabue. Arcillas: México y Estados Unidos.

¿Cómo está la producción mundial de litio? Ramsés Pech señala que el año pasado, “la producción total de fuentes de litio fue de 82 mil toneladas, siendo Australia, con un 49% del total registrado, la que tiene la mayor presencia en ese rubro. El país con mayores reservas probadas es Chile, con 9.2 millones de toneladas”. Otro dato importante que nos aporta este especialista es que, con las reservas actuales a nivel planetario, “se podría tener entre 200 y 250 años de extracción al ritmo actual”. Sin embargo, como la demanda de litio está creciendo de manera exponencial, las reservas pueden disminuir de manera importante para darnos una cobertura de entre 100 y 150 años.

Debido a lo anterior, cabe hacernos la pregunta de si resulta una buena decisión nacionalizar el litio como lo propone la iniciativa de reforma eléctrica. ¿Cuáles son las expectativas para México? A mi juicio sí es procedente debido a la prospectiva que tiene este mineral y las apetencias extranjeras de dominar su exploración y producción como ocurrió en el pasado con el petróleo y con la industria eléctrica. 

Ahora bien. Esta decisión pasa por la consideración que al final de su ensayo nos ofrece Ramsés Pech: “El éxito de una empresa del Estado que ejerza el monopolio de la exploración, producción y comercialización del litio, dependerá de que se cuente con un presupuesto propio e independiente. Desarrollar una empresa del Estado capaz de tener acceso a la tecnología para, en su momento poder incrementar la explotación de las minas atendiendo los cambios que se anticipan abruptos por la creciente demanda del litio en el mediano y largo plazo, por el incremento en la demanda de baterías para los automóviles eléctricos. “

Sí, es un reto, pero debemos enfrentarlo para evitar que, como ocurrió en 1938 y en 1960, en el futuro, el Estado mexicano tenga que transitar nuevamente por el camino de las expropiaciones por los ya conocidos abusos de los inversores externos que están lejos de cambiar o de renunciar a obtener sus pingües ganancias, siempre trasladadas a sus metrópolis dejando solo las migajas a los dueños de los recursos naturales. 

De todo un poco

Carlos Salazar Lomelí, dirigente del Consejo Coordinador Empresarial, vuelve a dar una lección de mesura al señalar que, si bien la propuesta de reforma eléctrica enviada al Congreso no coincide con la visión del sector empresarial, lo adecuado es dialogar y buscar puntos de encuentro sin estridencias que lastimen a la sociedad. En el mismo sector empresarial, Claudio X. González y Gustavo de Hoyos, francos opositores al régimen, se reúnen con las dirigencias del PAN, PRI y lo que queda del PRD, para afilar navajas y bloquear la iniciativa presidencial…El presidente Andrés Manuel López Obrador realizará su segundo viaje internacional el próximo mes para participar en una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, donde nuestro país ocupa un asiento. Quizá para algunos de los opuestos al régimen no resulta redituable hablar en ese foro sobre la corrupción y la lucha que su gobierno está dando en ese frente, con saldos pendientes, sí, pero que sigue siendo su bandera, la que lo catapultó en el 2018 a la primera magistratura de la nación…A tres años de distancia de la conclusión de esta administración, hemos entrado de lleno a la fase del relevo, bueno, cuando menos en el partido gobernante. El tabasqueño niega tener preferencias, muy pocos se lo creen. Claudia apoya la propuesta del líder moral de que la elección del candidato sea a través de una encuesta: “lo establecen los estatutos”. Ricardo, el de Zacatecas, dice que no, que lo correcto es una elección interna (remember 1987 y la diáspora priista con Cuauhtémoc, Porfirio y otros distinguidos militantes abandonando a su partido). En Guerrero, Claudia y Ricardo se dieron un abrazo y prometieron verse pronto. En la cancillería, Marcelo, el que se hizo a un lado en el 2012, ratifica que sí va a participar. Señoras y señores: ¡Hagan sus apuestas! …Del lado de la oposición plantean una elección entre tres precandidatos, uno por partido y que salga el más votado. Bueno, todos estos planes están sujetos a que la reforma eléctrica no haga corto circuito en esa alianza tripartita…La inflación en México sigue muy por arriba de los estimado. Las causas son locales y mundiales. La pandemia colapsó las cadenas productivas y luego, la apertura, trajo consigo un aumento de la demanda con una oferta insuficiente especialmente en materias primas. El Banco de México ha optado por el aumento a las tasas de interés. Esta medida no ha contado con el voto de Gerardo Esquivel, quien puso sobre la mesa que “aumentar la tasa de interés en esta coyuntura es inefectiva e ineficiente”. Le preocupa que el margen de maniobra se reduzca cuando la Reserva Federal de Estados Unidos decida aumentar las tasas…El secretario de Hacienda, Rogelio de la O, participó en la reunión anual del FMI y del Banco Mundial. Ratificó que seguirá habiendo disciplina fiscal y expresó su respaldo a la reforma eléctrica. Por su parte, Rocío Nalhe, secretaria de Energía señaló que a la CFE le cuesta 423 mil millones de pesos la reforma de Peña Nieto.

Prospectiva.

Emilio de Ygartua M.

Lunes 11 de octubre 2021.

  • Complejo trasiego para la reforma eléctrica
  • La decisión es la esencia de la política
  • Mercado o Estado fuerte. La disputa por la nación
  • El nacionalismo revolucionario vive

El presidente Andrés Manuel López Obrador, con fundamento en el artículo 71, fracción I de nuestra Carta Magna, envió a la Cámara de Diputados una iniciativa de Decreto cuyo objetivo es reformar los artículos 25, 27 y 28 constitucionales, que tiene como propósito manifiesto revertir la reforma del 20 de diciembre de 2013, la “llamada reforma energética”, del gobierno del priista Enrique Peña Nieto. 

¿Por qué impulsar una reforma constitucional con este objetivo? En la exposición de Motivos, el jefe del Ejecutivo federal establece que esa reforma “significó un cambio normativo de carácter regresivo”. ¿En qué se sustenta esta descalificación? En el hecho de que, para la actual administración, esta reforma: “Estableció un sistema eléctrico nacional cuyos verdaderos objetivos fueron el despojo, la desaparición de las empresas energéticas del Estado y el otorgamiento de beneficios ilimitados al sector privado”.

¿Por qué la reforma constitucional propone la recuperación del control del sector eléctrico por parte del Estado? López Obrador lo funda en el compromiso de su gobierno “de garantizar la seguridad energética, como condición necesaria de la seguridad nacional.” ¿Cuál es la vía que propone? “Restablecer un sistema eléctrico comprometido con el pueblo que asegure el abastecimiento confiable de energía eléctrica a más bajos precios.”

Estos argumentos han convencido a los que en su momento se manifestaron en contra de la reforma energética impulsada por Peña Nieto, junto con otras 12 reformas a la Carta Magna, debido a que, a su juicio, significaba una entrega tácita al sector privado, nacional y extranjero, de recurso propiedad de la nación como lo había establecido el constituyente de Querétaro y hecho realidad con las nacionalizaciones del petróleo (1938) y de la industria eléctrica (1960). Ambos eventos fundados en principios jurídicos, sí, pero esencialmente en apego a los compromisos derivados del movimiento revolucionario de 1910-1920.

Del lado opuesto, se encuentran aquellos que defienden los principios liberales que, a partir de 1982, fueron la guía para los gobiernos de Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quezada, Felipe Calderón Hinojosa y, el propio promotor de la reforma del 2013, Enrique Peña Nieto. Este grupo se manifiesta abiertamente opuesto a la reforma propuesta por el tabasqueño. 

La descalifican, al tiempo que difunden, ellos y la comentocracia, que un día sí y otro también, a veces con razón y otras sin ella, critican todo las propuestas y acciones del gobierno de la 4T. Ambos difunden un listado de las supuestas calamidades que devendrán si la iniciativa presidencial es aprobada. Nada nuevo, basta acudir a las hemerotecas para confirmar que en 1938 y en 1960, con argumentos símiles, algunos contras se oponían a las respectivas nacionalizaciones.

Complejo trasiego para la reforma eléctrica

No obvio mencionar que, más allá del contenido de la iniciativa y los efectos positivos o negativos que las partes enuncian, la principal dificultad que habrá de enfrentar la propuesta presidencial es el no contar con la mayoría calificada para su aprobación en ninguna de las dos cámaras. Morena, PVEM y el Partido del Trabajo, no suman los votos necesarios para lograr, primero en la Cámara baja, después en la de senadores, los votos requeridos para una reforma constitucional.

Entonces: ¿Por qué AMLO envió esta iniciativa si el escenario anticipa una compleja lucha interna y externa? Los que aquí vivimos sabemos que López Obrador no es de los que se frena ante las adversidades o los escenarios poco favorables. Lo suyo es la política, por ello, debemos anticipar que tiene un plan, una estrategia para lograr su objetivo que es, sin duda, no solo que se apruebe su iniciativa, además, configurar un escenario político favorable en la ruta hacia el 2024.

Su convocatoria a los priistas para que definan su postura, a favor del nacionalismo revolucionarios que llevó a Lázaro Cárdenas y a Adolfo López Mateos a la nacionalización de las industrias petrolera y eléctrica, o del lado de Carlos Salinas de Gortari y los subsecuentes mandatarios que impulsaron un modelo abiertamente inclinado a favor del mercado, sustentado en el modelo neoliberal, sin duda, balcanizará al otrora partido hegemónico. 

¿Renunciarán definitivamente al nacionalismo revolucionario con la idea de mantener viva su alianza con el PAN y el PRD, o será esta la oportunidad para romper un acuerdo que ningún beneficio les generó en las elecciones pasadas?

La invitación a definir su postura a favor o en contra de la reforma por él propuesta ya ha tenido el resultado que esperaba. La abierta oposición de la senadora sobrina de Salinas de Gortari y del hijo del finado presidente Miguel de la Madrid, contrasta con la de otros priistas, incluyendo al dirigente nacional, que piden tiempo para analizar la propuesta, incluso, convocando a un parlamento abierto para debatirla, propuesta que ya hizo suya el tabasqueño presidente de la Comisión de Energía, Manuel Rodríguez. 

Sin duda, la estrategia ha sido exitosa. De eso se trata la política, de encontrar en los disensos los puntos de en encuentro. Una vez más abrevemos en las sabias palabras de Jesús Reyes Heroles que nos alertaba a cuidarnos de los satisfechos: “¡No hagan nada: todo está bien! ¡Conservemos el estado actual de cosas! Son los satisfechos, que no se percatan de que los estados sociales siempre están en movimiento cambio perenne; que no puede haber un estado social perpetuo congelado.”

Convendría a Federico y a Jesús darles una leída a los extraordinarios discursos de su padre, que decía que los satisfechos: “Son los clásicos del ¡no le muevas! Su argumentación: el costo, Sí, nos dicen, está bien la nacionalización y la reforma social; pero ¿han pensado alguna vez en el costo que para el país tendría el que no se nacionalizara ciertas industrias y el que no acelerara la reforma social? Estamos seguros de que el costo para México sería mucho mayor.”

La decisión es la esencia de la política

El tuxpeño establece que “la decisión es la esencia de la política”. La reforma energética que hoy propone el presidente de la República, más allá de sus virtudes o de los vicios que pueda tener, parte de una decisión política, sí, pero también es una clara muestra de que, frente a los problemas, como decía Reyes Helores, “es obligado no tenerles miedo, no tenerle miedo a las soluciones, partiendo de la base de que las soluciones exigen esfuerzos, exigen imaginación y exigen eso, decisión: Con la decisión los problemas se resuelven y las soluciones se implantan. “El presidente no ha optado por la parálisis, su flamante secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, tampoco. Cuando de hacer amarres políticos se trata sí se vale decir que “al que madruga Dios lo ayuda”. 

Al recibir, de manera más que merecida la medalla Belisario Domínguez, doña Ifigenia Martínez, dictó cátedra en el Senado, al tiempo que convocó a votar a favor de la Reforma Energética. Por otra parte, la medalla Belisario Domínguez entregada, postmorten, al afamado doctor Manuel Velasco Suárez, fortalece una alianza necesaria para lo que viene. “Verde que te quiero verde”, parafraseando a Federico García Loca, tan querido y recordado en estas tierras del trópico húmedo por sus “Bodas de Sangre”.

Es la disputa por la nación lo que nuevamente se está viviendo en estos momentos tiempos tan crispados, tan polarizados y polarizantes. La lucha de contrarios. Los que promueven el cambio frente a los que lo contienen argumentando que las cosas están bien. Son “los satisfechos” con el estado de cosas. Son las mismas luchas de antaño. Las que se dieron entre los que luchaban por la independencia y los que se oponían; los que promovían las reformas y los que querían mantener vigentes los privilegios nacidos en la colonia; las que se dieron entre los defensores de “la paz y el desarrollo a toda costa”, y los que planteaban la necesidad de una revolución transformadora.

En enero de 2010, Rolando Cordera Campos y Carlos Tello Macías, publicaron en Nexos un artículo denominado “La nueva disputa por la nación”, continuación de su libro “La Disputa por la Nación”, publicado en la última década del siglo pasado por la Editorial Siglo XXI. En ese ensayo señalan que “la política económica asumida desde 1982 no ha dado los frutos prometidos. Es la hora de buscar otros caminos”. Lo que planteaban lo autores era muy específico: “México debe nacionalizar la globalización.”

Mercado o Estado fuerte. La disputa por la nación

Al describir los componentes de esa reforma económica iniciada por Miguel de la Madrid y continuada por Carlos Salinas de Gortari, los autores señalan: La reforma económica tuvo dos ejes principales: a) redimensionar al Estado y revisar a fondo el papel que debe desempeñar en la economía y, b) redefinir las relaciones del país con el exterior. La nueva disputa por la nación se enmarcaba, desde entonces, entre los defensores del mercado y el acotamiento de las funciones del Estado, y los que quieren mantener vivos a los principios emanados de la revolución condensados en un concepto denominado el nacionalismo revolucionario.

¿Qué efectos tuvo la reforma económica iniciada en 1982, continuada hasta el sexenio de Enrique Peña Nieto? Cordera y Tello señalan que: “De ella emanaron la privatización de las empresas públicas, la reducción del gasto público, la desregulación de todo tipo de actividad, la reprivatización bancaria, la autonomía del Banco de México y, en parte, la reforma del artículo 27 de la Constitución para liberar la tierra ejidal y comunal.”

La venta de empresas públicas incluyó a las que operaban “de manera eficiente y ofrecían atractivos rendimientos”. Hay que recordar que en aquel momento también se sumaron al paquete empresas que habían sido saneadas por el gobierno “que operaban con razonable eficiencia y productividad”. Asimismo, se transfirieron algunas empresas a entidades federales y algunas organizaciones sociales.

La reforma económica y la apertura de nuestras fronteras de manera indiscriminada, como olvidarlo, significó el cierre de muchas empresas micro, pequeñas y medianas, y la pérdida de miles de empleos, devoradas por la llegada de productos y empresas extranjeras. En este tema, la reforma económica derivó en una rápida apertura externa con drásticas revisiones de la política comercial, la firma de varios tratados de libre comercio “y nuevas reglas de apertura a la inversión extranjera directa, lo que se tradujo, entre otras cosas, en la extranjerización de la banca comercial y, con ella, del sistema nacional de pagos”.

Sumo dos argumentos más establecidos por los autores y que merecen ser analizados a la luz de la propuesta de la Reforma Energética que, sobre todo, conmueve las cimientes de las ideologías sustentadas en la premisa de la llamada “mano invisible” y su modelo liberal. “Con esta reforma se justificó el retraimiento de la inversión pública que ahora se lamenta [en 2010, y once años después]. Ha quedado claro que todo (incluso para quienes soñaban con una economía donde todo quedaba a cargo del mercado y de la inversión privada que, por definición y credo, siempre será más eficiente y racional de la pública) que la elasticidad y capacidad de sustitución del esfuerzo público por la iniciativa privada ha sido lo que se quiera, menos perfecta y oportuna. Por ello, la economía no ha sido capaz de aprovechar eficientemente, y a fondo, las ventajas reales y supuestas de la apertura a la globalización.”

El segundo argumento es, todavía, más lapidario: “La política económica puesta en práctica a partir de 1982 no ha dado los resultados que de ella se esperaban: ni en términos de crecimiento económico, ni de empleo formal, ni de bienestar de la población”. Se señala que, si bien es cierto que este modelo permitió el equilibrio de las finanzas públicas, ello se logró mediante la contención del gasto público “y no de un aumento sostenido de los ingresos.”

Con respeto al crecimiento de las exportaciones que tanto ponderan los defensores de esta reforma económica, si bien ha sido acelerado, también “inferior al de las importaciones que hace el país, las cuales, además, son una variable agudamente dependiente de las exportaciones industriales, lo que merma los impactos de la ganancia externa [la balanza comercial].”

El nacionalismo revolucionario vive

“¿Quién puede estar en contra del nacionalismo revolucionario? Tal vez los timoratos se asusten de la palabra `revolucionario´. Pero ¿quién puede estar contra el nacionalismo?  ¿quién puede no desear una democratización integral de la sociedad o una sociedad más igualitaria?” Estas palabras no fueron pronunciadas por Luis Echeverria o José López Portillo, señalados en su momento como mandatarios populistas claramente inclinados hacia las tesis emanadas del movimiento revolucionario de 1910-1920. Tampoco fueron expresadas por Lázaro Cárdenas o por Adolfo López Mateos.

En su ensayo “La persistencia de una idea: el nacionalismo revolucionario. Del PRI a López Obrador”,  Rogelio Hernández Rodríguez, del Colegio de México, nos muestra como el nacionalismo revolucionario fue, durante décadas “el fundamento de las instituciones y tareas del sistema posrevolucionario y de la sociedad mexicana.” El nos regala esa pregunta que inicia esta última sección de esta Prospectiva, realizada en 1983 por Miguel de la Madrid Hurtado. Sí, el impulsor de la reforma económica sustento del proyecto neoliberal entronizado por más tres décadas en nuestro país.

Hernández Rodríguez establece en su ensayo que “con la sustitución de la económia y el cambio consecuente de la elite del poder”, iniciada por el sucesor de López Portillo, “el nacionalismo revolucionario, no obstante, se mantuvo presente en la crítica a los gobiernos, lo mismo del PAN que del PRI desde 1988, y constituye el respaldo social que dio el triunfo a Andrés Manuel López Obrador”.

Recordando el tránsito del actual presidente de la República por el Partido Revolucionario Institucional, donde siempre se ubicó en la trinchera de la izquierda de esa formación política, Andrés Manuel López Obrador, no renuncia a los compromisos emanados de la Revolución Mexicana. Su propuesta de reforma retoma esos compromisos y el apego a las palabras Adolfo López Mateos, quien en 1960, haciendo caso omiso a las críticas y las advertencias de de  los agoreros del desastre opuesto a la nacionalización de la industria eléctrica, tomo la decisión política atendiendo, siempre, a los intereses superiores de la nación.

“Les devuelvo la energía eléctrica, que es de la exclusiva propiedad de la nación, pero no se confíen porque en años futuros algunos malos mexicanos, identificados con las peores causas del país, intentarán, por medio sutiles, entregar de nuevo el petróleo y nuestros recursos eléctricos a los inversionistas extranjeros.

“Ni un paso atrás, fue la consigna de don Lázaro Cárdenas del Río, al nacionalizar nuestro petróleo. Hoy le toca por fortuna a la energía eléctrica. Pueblo de México, los dispensó de toda obediencia a sus futuros gobernantes que pretendan entregar nuestros recursos energéticos a intereses ajenos a la nación que conformamos. 

“Una cosa obvia es que México requiere de varios años de evolución tecnológica y una eficiencia administrativa para lograr nuestra independencia energética; sería necio afirmar que México no requiere de la capacitación tecnológica en materia eléctrica y petrolera. Pero para ello, ningún extranjero necesita convertirse en accionista de las empresas públicas para apoyarnos. 

Sólo un traidor entrega su país a los extranjeros; los mexicanos podemos hacer todo mejor que cualquier otro país. Cuando un gobernante extranjero me pregunta si hay posibilidad de entrar al negocio de los energéticos o de la electricidad, le respondo que apenas estamos independizándonos de las invasiones extranjeras que nos vaciaron el país. Pero que en tanto, los mexicanos sí queremos invertir en el petróleo americano o en su producción de energía eléctrica, por si quieren un socio extranjero. 

“En México, la Constitución es muy clara: los recursos energéticos y los yacimientos petroleros son a perpetuidad propiedad única y exclusiva del pueblo mexicano. El resto de las especulaciones al respecto son traición a la patria. Industrializar el país no implica una subasta pública de nuestros recursos naturales ni la entrega indiscriminada del patrimonio de la patria.” (Adolfo López Mateos)

Prospectiva.

Emilio de Ygartua M.

Lunes 4 de octubre de 2021.

*Elecciones en Alemania. ¿Hacia dónde vamos?

*El legado de Ángela Merkel

*Universidad Olmeca: 30 años siendo raíz de sabiduría

*Los retos de Yolanda Osuna Huerta, la flamante alcaldesa de Centro

Poner punto final a la larga y exitosa carrera de Ángela Merkel hubiera merecido un desenlace diferente al ocurrido el domingo 26 de septiembre. “Yo voté por el Partido Social Demócrata, pero reconozco el trabajo realizado por Ángela”, fue el comentario de un votante al salir de la casilla donde sufragó. ¿Qué ocurrió? ¿Por qué Ángela no pudo planchar una transición en la que dejara a uno de los suyos en su lugar? 

No son pocos los que opinan que la todavía canciller (lo será en tanto el Parlamento no designe a su sucesor y eso puede alargarse algunos días), se centró más en mantener vivo su liderazgo a nivel europeo, en enfrentar los efectos nefandos provocados por la pandemia en la economía germana y en la Unión Europea, y en impulsar, tardíamente, una agenda orientada a enfrentar el cambio climático que, por cierto, provocó graves afectaciones en el sur de su país.

El que Armin Laschet, el candidato de su partido, el Demócrata Cristiano haya obtenido la votación más baja en dos décadas, no sólo se debe a que no fue el candidato idóneo. No era el favorito de Ángela, su candidata fue víctima de ataques de aquellos que pensaban que no era una mujer la indicada para suceder a otra mujer. Eso explica “la sana distancia” guardada durante buena parte de la campaña del candidato de su partido. tampoco a que la canciller no lo haya acompañado en buena parte de su campaña. 

Así las cosas, las elecciones del pasado domingo 26 de septiembre confirman que el escenario político que existía hace un par de décadas, dominado por dos partidos que se sucedían uno a otro en la cancillería, ha sido rebasado. Quien quiera gobernar tendrá que negociar con formaciones políticas con menos votos, pero con un peso específico en el parlamento.  No sólo el PDC logró una votación por debajo de su piso del 30%, tampoco sus hoy aliados pero opositores históricos, los socialdemócratas, lograron el 30% que esperaban. Es cierto que lograron 5 puntos porcentuales más que en 2017 pero insuficiente para formar gobierno de facto.

¿Quién gana y quién pierde? Sin duda, estos dos partidos “históricos”. Por el contrario, podemos señalar que el Partido Verde y los Demócratas Liberales, con el 14.8 y 11.5 por ciento, respectivamente, se convierten en los “partidos bisagra” que venderán caro su apoyo a Olaf Scholz (PSD) o Armin Laschet (PDC), quienes tendrán que negociar con esas dos fuerzas política para poder convertirse en cancilleres. 

Vale comentar que la formación ultraderechista “Alternativa para Alemania” (AfD), logró un 10.3% de la votación (dos puntos porcentuales menos que en el 2017), lo que da un respiro. En sentido estricto deberían ser tomados en cuenta a la hora de formar gobierno, sin embargo, ello no ocurrirá ya que existe un acuerdo previo signado por los cuatro partidos políticos mencionados que impide realizar cualquier tipo de alianza con ese instituto político.

¿Cómo se da el proceso de negociación? En Alemania, el proceso de negociación se diferencia de lo que ocurre en otras naciones con modelos semipresidencialistas. El presidente alemán no tiene capacidad para nombrar al canciller. En caso de no llegar a un acuerdo, es el Parlamento el que decidirá quién asume el cargo.

Todos los partidos pueden participar en las conversaciones para formar gobierno. Esto significa que en los próximos días veremos tanto a Scholz como a Laschet cabildeando con los dirigentes del Partido Verde y de la Democracia Liberal, buscando obtener su apoyo, desde luego, a cambio de carteras en el gobierno que supongan una posibilidad de hacer efectivas algunas de sus propuestas de campaña.

Las lucubraciones de los analistas se han agrupado por un código de colores. La coalición Kenia se integra por el PDC, el PSD y los Verdes. Alianza que ya se ha dado en algunos estados, pero no a nivel estatal. Otra opción sería la coalición llamada Jamaica: PCD, Verde y Demócratas Liberales. Que dejarían fuera al PSD. Esta alianza no fructificó en el 2017.  

Otra alternativa es la llamada “Coalición Alemania” que estaría integrada por el PCD, el PSD, y los Demócratas Liberales, con lo que se superaría el 50% de los escaños del Parlamento. Finalmente, existe otra opción, que se repita la llamada “gran coalición PDC y PSD” que ha estado en el poder los últimos ocho años.

Salvo en la “Coalición Jamaica”, que muchos consideran inviable dado por que Scholz obtuvo más votos, en las otras tres alternativas se presenta una disyuntiva: ¿Quién ocuparía el cargo de canciller? Es obvio que los Demócratas Cristianos no soltarán fácilmente el poder, sin embargo, son muchos los que opinan que quien puede realizar un mejor papel, “el que más se parece a Ángela Merkel”, no es su correligionario, sino el que es, todavía, su vicecanciller y ministro de Finanzas. 

El legado de Ángela Merkel

Si quedaba alguna duda de esta percepción, el miércoles pasado, Ángela Merkel envió un mensaje al Partido Social Demócrata felicitándolos por el resultado de las elecciones, lo que ha sido entendido como un tácito reconocimiento de la derrota de su correligionario. “No buscaremos mantener el poder a cualquier costo”, han dicho los principales dirigentes de la Democracia Cristiana que parecen haber entendido que los números no le son favorables.

¿Por qué Olaf Scholz está cerca de suceder a Ángela Merkel? Si bien al actual vicecanciller y ministro de Finanzas ha sido criticado al interior de su partido por sus posturas centristas y por su defensa de presupuestos austeros que incluso le valieron perder la dirigencia de su partido en dos ocasiones frente a candidatos “más de izquierda”, se sobre puso a estas derrotas hasta convertirse en abanderado de una formación política que, no hay que olvidarlo, solo ha gobernado en 20 de los 72 años de existencia de la República Federal Alemana.

¿Qué tiene Olaf que no tiene Armin? De entrada, el carisma y el liderazgo de Ángela Merkel. Al segundo no se le ven los argumentos para enfrentar los grandes retos que se avizoran para Alemania en los próximos años: impuestos (Scholz ha anticipado más impuestos para los más ricos), la crisis climática y la política exterior. Pero lo más importante es que en medio de esta incertidumbre, el que ha dado la cara y garantizado un país estable y trabajar a favor del fortalecimiento de la Unión Europea, ha sido él.

Habrá que esperar para conocer el desenlace de estas negociaciones, desde luego, no garantizan que quien reciba la estafeta lo pueda hacer con la inteligencia, la gallardía y el empuje de Ángela Merkel, mujer nacida en la Alemania del este, bajo el dominio soviético. Una brillante física que, a la caída del Muro de Berlín en noviembre de 1989, dio un brinco cuántico para convertirse en una política de tiempo completo, que escaló peldaños en un escenario dominado totalmente por los hombres.

Se hizo cercana de Helmut Kohl, canciller demócrata cristiano, a quien tocó gestionar la reunificación pagando caro el error de no medir los efectos que en la antigua Alemania del Oeste tendría ese proceso. Los “occidentales” absorbieron los costos de una reunificación costosa en lo económico y más en lo político. En las urnas, los enojos se tradujeron en la derrota un Kohl caído en desgracia 

Ángela Merkel quien se formó a su lado, entendió que había llegado el momento de volar con sus propias alas hasta convertirse en la líder de su partido y luego, durante 16 años en la canciller y en indiscutible líder a nivel mundial. Se le extrañará. Su talento y su talante harán falta en estas horas inciertas de renacimiento de una nueva “guerra fría”. Una nueva confrontación Este-Oeste, como ella vivió como “ciudadana soviética”. 

Deseo que pronto deje de lado sus tareas domésticas y se convierta en la secretaría general de la ONU que necesita de una figura y un liderazgo de su altura. ¡Ewige Ehre fur Angela Merkel! ¡Gloria eterna a Ángela Merkel! 

Universidad Olmeca: 30 años siendo raíz de sabiduría

La Universidad Olmeca cumplió el pasado 19 de septiembre 30 años. A lo largo de estas tres décadas se ha mantenido inalterable el propósito de los fundadores de que esta institución de educación superior, además de ofrecer educación del más alto nivel y con total pertinencia, opere sin fines de lucro. En sus aulas, bajo la atinada gestión de sus cuatro primeros rectores se han formado cerca de seis mil personas insertas hoy en la vida económica del estado, del país, y varios de ellos laborando con éxito en el extranjero.

Destaco el sobresaliente rectorado de Lácides García Detjen de más de doce años, que abrió para esta univeridad nuevos horizontes, impulsando su internacionalización y programas de estudio muy exitosos, como Ingeniería Petrolera, Médico Cirujano y Enfermería, estas dos últimas incorporadas a la UNAM, cuyo prestigio está fuera de toda discusión.

En octubre de 2018, la Junta de Gobierno tuvo a bien designarme como rector de esta noble institución cuyo símbolo es una ceiba, cuya raíz de sabiduría ha permitido arraigarnos en el aprecio y la consideración de jóvenes y de sus pater familias que han visto, siguen viendo a la Universidad Olmeca como una institución capaz de hacer realidad su visión prospectiva, su futuro deseable y posible.

El viernes próximo pasado presentamos ante la Junta de Gobierno y los miembros del Consejo de Fundadores de nuestra Universidad Olmeca, un informe de labores que abarca del 2018 hasta la fecha. Lo allí expuesto tiene un hilo conductor, un antecedente, el Plan de Trabajo 2019, presentado en febrero de 2019, en el que se establecieron las prioridades de la ruta a seguir, abordando temas como calidad académica y pertinencia, innovación y emprendimiento, internacionalización, responsabilidad social, investigación e innovación tecnológica, vinculación universitaria con impacto social, gestión y gobierno digital, educación para adultos, y voluntariado.

En ese documento se establecía la necesidad de ampliar las oportunidades de educación a través de las modalidades mixta y a distancia, lo que derivó en el diseño de un nuevo Modelo Educativo propio y distintivo de la Universidad Olmeca, orientado a cubrir las expectativas de nuestros fundadores y, en general, de la comunidad universitaria, que busca a través de acciones específicas proyectar nuestra oferta educativa hacia una sociedad más dinámica, digital y globalizada, con el alumno como eje central de nuestros esfuerzos.

El Informe de Labores 2018-2021, sintetiza el trabajo realizado por toda la comunidad universitaria con el objetivo de cumplir con las funciones sustantivas de nuestra Universidad. Mi agradecimiento y reconocimiento a los alumnos, docentes, directivos, académicos, administrativos y de servicios, por contribuir con su esfuerzo, dedicación y con magnífico compromiso institucional, el afrontar los enormes retos que vive la Universidad Olmeca.

Con la emergencia sanitaria, nos sumamos al desafío de continuar la formación universitaria aun con las medidas de restricción impuestas por la contingencia; lo cual nos forzó a urgir el tránsito hacia una educación digitalizada; la que ya veníamos planeando, y tuvimos que emprender cambios acelerados para que nuestros docentes y universitarios contasen con condiciones favorables para llevar a cabo la educación en un modelo a distancia.

Para mantener incólume la pertinencia de nuestra casa de estudios, transitamos hacia un modelo de enseñanza híbrido que combina las clases presenciales y a distancia, reinventando los ambientes de aprendizaje de manera que la virtualidad incremente y añada valor a la formación profesional, sin menoscabo de la relación entre docentes, universitarios y de la experiencia de las vivencias académicas en el campus para los programas con componentes prácticos.

Frente a un entorno altamente competitivo, visualizamos un panorama de la educación superior a nivel mundial que refleja una necesidad inmediata de transformaciones importantes. Los cambios educativos globales nos desafían con nuevas oportunidades de aprendizaje que motiven y capaciten a los educandos para las modernas formas de aprender; desde las aulas invertidas, las competencias tecnológicas, hasta llegar al ambiente virtual. 

La atención a la demanda de la educación y la calidad de la enseñanza han sido prácticas inamovibles para la Universidad Olmeca, y aún en las adversidades, el espíritu de ser «Raíz de Sabiduría» se mantiene vigoroso cumpliendo con su misión de contribuir al desarrollo del potencial humano para fortalecer el progreso social y económico de nuestro estado.

El mejor homenaje a los 30 fundadores de esta institución de educación superior al cumplir tres décadas, es preservar su legado, sí, pero hacerlo enfrentando con espíritu de cuerpo los retos que los nuevos tiempos nos presentan y, de manera invariable, seguir aportando a Tabasco el mayor de nuestros esfuerzos, claros de que la educación de calidad y pertinente, es la llave de acceso a un mejor mañana. 

Nos enorgullece haber informado que entre 2018 y 2021, la UO a otorgado becas por un monto cercano a los 22 millones de pesos y que, el 30 por ciento de nuestra matrícula recibe un apoyo económico. Eso es actuar con sentido social. Esto es actuar como una institución comprometida con la sociedad de la que somos parte y a la que nos debemos.

Yolanda Osuna Huerta: alcaldesa de Centro

Hoy a las 18 horas, en el Salón Central del Parque Tomás Garrido Canabal, Yolanda Osuna Huerta tomará protesta como alcaldesa de Centro. La hija del muy querido y respetado doctor Antonio Osuna Rodríguez, la compañera de vida del también muy querido y extrañado Lácides García Detjen, llega a este encargo por méritos propios. Su currículum avala una gran experiencia que fue leida por la ciudadanía de esta demarcación como una carta de presentación inobjetable y como una garantía de que hará un muy buen papel; que cumplirá con lo que ofreció a lo largo de una corta pero intensa campaña matizada por la pandemia que este día, por cierto, obligará a que el evento protocolario se celebre con un publico muy acotado y guardando todas las medidas dispuestas por la autoridad sanitaria.

Yolanda ha conformado un equipo de trabajo que no tiene precedentes. Hombres y mujeres que mas allá de la edad cumplen plenamente con el perfil requerido para el desempeño de las funciones que la primera edil del Municipio les ha confiado. La terea no será fácil, conllevará un trabajo intenso, de gran compromiso y de exigencia cotidiana de una mujer a la que conozco y se que pone alma y corazón en las tareas que emprende.

Yolanda sabe que no hay margen de error. Sabe que no puede fallarle a los que por ella votaron, pero tampoco a los que lo hicieron por otros candidatos y partidos. Es tiempo de darle la vuelta a la página. Las elecciones quedaron atrás y desde el primer día habrá que centrarse en cumplir con el plan de gobierno que ella presentó en tiempo y forma, que será, en pocos meses, como lo mandata la Constitución y la Ley de Planeación, punto de partida para el diseño del Plan de Desarrollo Municipal 2021-2024.

Dia a día, Yolanda Osuna Huerta tiene que demostrar que su prioridad “es que la ciudad y las comunidades aprovechen la oportunidad histórica que se tiene por delante, como la mejor alternativa para que todos puedan disfrutar los beneficios del progreso que por derecho les corresponde.”

La flamante alcaldesa, que ha llegado a ese encargo enarbolando la bandera y los ideales del Movimiento de Regeneración Nacional que encabeza Andrés Manuel López Obrador, seguramente ratificará este día su sumatoria “a la convocatoria del presidente  y líder moral, para impulsar un cambio a fondo y de fondo, para vencer las viejas inercias”. Esta es, no hay duda, la directriz de quien se ha impuesto “construir un municipio en el que la igualdad de oportunidades sea el sello distintivo.” Si le va bien a ella, nos va bien a todos.

Prospectiva.

Emilio de Ygartua M.

Lunes 27 de septiembre 2021.

*Bicentenario de la Independencia de México

*El abrazo de Acatempan: ¿El principio del fin?

*Ecos de la reunión de la CELAC: ¿Es posible la unidad latinoamericana?

*Las voces del festejo

* “Es la geopolítica, imbéciles”

Conmemoramos hoy el bicentenario de la consumación de un movimiento de independencia iniciado once años atrás (16 de septiembre de 1810). Proceso complejo que a la muerte de José María Morelos y Pavón (22 de diciembre de 1815) parecía condenado al fracaso; que pudo, finalmente, triunfar merced a la suma de dos grupos opuestos en sus propósitos y en su visión de nación. Uno, que tenía como objetivo hacer realidad el modelo establecido en “Los Sentimientos de la Nación”, documento dictado por “El Siervo de la Nación” entre el 26 de noviembre de 1812 y el 9 de febrero de 1813, redactado por don Andrés Quintana Roo, para ser leído el 14 de septiembre de 1813 en la apertura del Congreso Anáhuac, también llamado Congreso de Chilpancingo; el otro grupo, encabezado por Agustín de Iturbide, que manifestaba su propósito mantenerse ligados a la corona española.

“Los Sentimientos de la Nación”, el documento fundacional del movimiento emancipador de México está constituido por veintitrés puntos, entre los más relevantes, los siguientes: Declarar la Independencia y la libertad de América de España de cualquier otra Nación, gobierno o monarquía. Reafirmar la religión católica como la única aceptada sin tolerancia de otra. Establecer que la soberanía dimanaría del pueblo y del Supremo Congreso Nacional Americano compuesto por representantes de cada provincia en igualdad de número, eliminándose la figura del rey de España.

Establece, también, que, una vez reconocida la soberanía de la nación, con una política inspirada en la revolución francesa, el gobierno se dividiría en tres poderes: legislativo, ejecutivo y judicial. Se señala, asimismo, que, con la finalidad de proteger a los americanos, los empleos quedarían reservados para estos. Se manifiesta de manera explícita que se cambiaría la forma de gobierno, se eliminaría la monarquía y se establecería un gobierno liberal, al tiempo que quedaría proscrita “para siempre” la esclavitud y la distinción de castas, bajo el principio de que “todos quedan iguales”; además, desaparecerían las alcabalas, los estancos y el tributo de los indígenas, muestras inequívocas de la inequidad que prevaleció durante los tres siglos de vigencia de la colonia.

A la muerte de Morelos, las fuerzas insurgentes quedaron dispersas, dando paso a una etapa incierta conocida como el “período de la guerrilla”, fase en la que adquiere relevancia la figura de Vicente Guerrero. En 1820, derivado de la rehabilitación de la Constitución de Cádiz, provocada por la sublevación militar de Rafael Riego, del grupo liberal, se genera en Nueva España la abierta oposición del rey Fernando VII (paradójicamente promotor de esa Carta Magna en 1812)  lo cual provoca un cambio de postura en las élites novohispanas a favor del movimiento independentista, que otorgan al militar y político Agustín de Iturbide (1783-1824), carta blanca para que negocie un acuerdo con los insurgentes que ponga fin al movimiento iniciado en 1810.

El abrazo de Acatempan: ¿El principio del fin?

A principios de 1824, Guerrero e Iturbide se encuentra en Acatempan. Un abrazo permite concretar un Plan, proclamado el 24 de febrero de 1821 (Plan de Iguala o Plan de Independencia de la América Septentrional), que declara a la Nueva España como “país soberano e independiente”. Este acuerdo establece, además, otros tres principios fundamentales: Mantener la monarquía encabezada por Fernando VII o alguno de los miembros de la Corona española (este punto servirá de fundamento para establecer, poco después, el gobierno imperial encabezado por Iturbide); establecer la religión católica como la única y, declarar la unión de todas las clases sociales.

Estos tres principios: religión, independencia y unión, se convertirán en las Tres Garantías que fundamentaron la constitución y operación del también llamado Ejército Trigarante, que entre 1821 y 1823 estuvo encabezado por Iturbide. El Plan de Iguala es ratificado el 25 de agosto de 1821, incorporando diecisiete artículos conocidos como los “Tratados de Córdoba” (24 de agosto de 1821), en los cuales se establece que el gobierno que adoptaría México, como nación independiente, sería una monarquía moderada, “cuya corona sería otorgada a Fernando VII o a algún otro infante de España”. El propósito de este acuerdo era devolver a la corona española, en el ahora “México Independiente”, el poder que la Constitución de Cádiz de 1812 le había quitado en España.

El Tratado de Córdoba, firmado en esa ciudad veracruzana por Agustín de Iturbide y Juan de O´Donojú, jefe político superior de la Provincia de Nueva España, días después de la derrota del ejército peninsular en la batalla de Azcapotzalco, fue rechazado por el gobierno ibérico. Pasaron un poco más de 12 años, a la muerte de Fernando VII, para que se reconociera formalmente la independencia mexicana mediante un acuerdo firmado el 28 de diciembre de 1836 conocido como el Tratado de Paz y de Amistad entre México y España.

Años después, en 1861, al concluir la Guerra de los Tres Años o Guerra de Reforma (1858-1861), ante la invitación de Miramón y Mejía  (representantes del conservadurismo derrotado) a Napoleón III, emperador de Francia, para que los apoyara en la restauración de una monarquía en México, se originó la coyuntura para que esa nación, Gran Bretaña y España (representada por Juan Prim) presentaran demandas diversas al gobierno republicano encabezado por Benito Juárez García, que derivó en la intervención francesa (1862-1867), derrotada por las fuerzas liberales encabezadas por propio “Benemérito de las Américas”.

Concluyo señalando, ante la negativa histórica del Estado Mexicano de reconocer el aporte de Agustín de Iturbide al movimiento de independencia, que esta postura se funda en una realidad concreta. Quien fungiera como cabeza del Primer Imperio (22 de mayo de 1822  al 19 de marzo de 1823) como Agustín I, se convirtió en cabeza del movimiento de aquellos que, opuestos a la emancipación, siempre defendieron la idea de mantener la hegemonía hispana y, al ser esto inviable, optaron por instaurar un régimen monárquico que, afortunadamente, fue efímero por la manifiesta oposición del grupo liberal que defendía las auténticas intenciones de autonomía y soberanía nacionales establecidas en “Los Sentimientos de la Nación”.

Cambiar para transformar

Me parece ocioso centrarme en los comentarios derivados de los festejos del inicio de nuestra guerra de independencia. Está claro que los opuestos al régimen han asumido como tarea cotidiana denostar y criticar las decisiones del presidente Andrés Manuel López Obrador. Hacerlo día a día a través de páginas de diarios o de programas radiofónicos o televisivos, evidencia una libertad de expresión que estos grupos, por cierto, se empeñan en calificar de inexistente, en cambio, sí descalifican el derecho del mandatario a utilizar su espacio matutino para referirse a lo que él, creo en pleno derecho, considera falto de verdad.

Es esta la evidencia inequívoca de un escenario polarizado que está a punto de cumplir tres años y que, lo he señalado en muchas ocasiones, está lejos de concitar el diálogo razonado y productivo tan necesario en estos tiempos en los que más que a la denostación y a la diatriba deberíamos estar concentrados en buscar respuestas, soluciones a los grandes problemas nacionales, que si bien han variado de los que en su obra cumbre describió Andrés Molina Enríquez a principios del siglo pasado, son referente obligado a la hora de entender y atender los enormes rezagos que vive esta nación azotada por la desigualdad, la inequidad, la corrupción, la inseguridad y otros flagelos que difícilmente se podrán revertir si no encontramos las veredas que nos conduzcan hacia el encuentros de las soluciones deseables y posibles.

Esa es la terea y, para mi, la gran incógnita acerca de si en la segunda mitad del sexenio la necesaria transformación que impulsa nuestro paisano, que, es cierto, tiene avances, especialmente garantías constitucionales para prevalecer, se pueda consolidar y sí, punto importante, podrá haber la continuidad necesaria que pueda poner fin al maldito vicio presente en nuestra historia independiente de avances y retrocesos sexenales.

No es posible volver a iniciar de cero; no podemos seguir borrarando el pasado inmediato para construir un futuro por muy promisorio que este sea. El 1º de julio de 2018 una inmensa mayoría de ciudadanas y ciudadanos votaron por un cambio de régimen y esa voz es necesaria oírla y atenderla. Un presidente que llega a la mitad del sexenio con el 73 por ciento de aceptación, lejos de caer en el conformismo, debe acelerar el paso y sentar las bases de lo que es, ha sido desde hace muchos años su proyecto de nación.

Como en 1821, la dicotomía se centra en hacer realidad plena los “Sentimientos de la Nación”, o fenecer frente a los embates de un conservadurismo que quiere sólo cambios, para que todo siga igual. Su lectura cotidiana de Giuseppe Tomasi Lampedusa (El Gatopardo) los ubica en el papel de barrera, en dique que pretende evitar que las aguas de la transformación fluyan para lograr un país, por fin, más igualitario, más justo. “Se manifiesta de manera explícita que se cambiaría la forma de gobierno, se eliminaría la monarquía y se establecería un gobierno liberal, al tiempo que quedaría proscrita para siempre la esclavitud y la distinción de castas, bajo el principio de que “todos quedan iguales.” (Los Sentimientos de la Nación)

Las voces del festejo

En este devenir, insisto, me parece infructuoso, una pérdida de tiempo, participar en el debate sobre si fue adecuado que López Obrador le haya dado la voz, el 16 de septiembre, hecho inédito, al presidente de la República Socialista de Cuba, al que los conservadores, y muchos que no lo son tanto, observan como el representante de una “revolución traicionada” que, eso sí, no ha sabido transitar, con la misma inteligencia y valor con la que nació hacia estadios no sólo de igualdad, sobre todo, de libertad plena y de respeto irrestricto a los derechos fundamentales tantas veces acotados a causa, se dice una y otra vez, de las amenazas del “imperialismo yanqui”, que son reales, sí, pero no suficientes para frenar al tren de la modernidad y el cambio ineludibles que reclaman cada vez con mayor fuerza grupos internos.

Se equivocan los que piensan que la defensa de Cuba por parte de nuestro primer mandatario es un aval de lo que al interior de esa nación ocurra. El discurso del tabasqueño, ratificado por el canciller Ebrard durante su intervención en la Asamblea General de las Naciones Unidas el jueves pasado, no tiene que ver con un propósito exculpatorio del gobierno cubano, ni del venezolano, mucho menos del de Nicaragua cuyo comportamiento es motivo de vergüenza y de lógica confrontación de quienes, como Sergio Ramírez, levantan la voz, con riesgo para su vida y libertad, ante la incongruencia de quien fue actor estelar a la hora de la revolución de 1979, fundada en las ideas de Augusto César Sandino, asesinado el 21 de febrero de 1934 por el gobierno de Anastasio Somoza García, padre del Somoza defenestrado, 35 años después por esa revolución hoy claramente sepultada en el fango de una nueva aristocracia repelente a las demandas del pueblo y a la exigencia de la democracia argumento de su propio levantamiento.

México llevó a ese organismo multinacional la demanda manifiesta el 16 de septiembre pasado por el presidente López Obrador: levantar las sanciones de Estados Unidos hacia Cuba. Justificó Marcelo Ebrard esa propuesta en el escenario complejo que hoy se vive a nivel planetario, que se acrecienta en nuestra región. “En ese tenor y ante la severa crisis económica y sanitaria a nivel global, resulta impostergable poner fin al bloqueo económico contra Cuba. En lugar de medidas unilaterales, debemos poner en marcha medidas de solidaridad y apoyo mutuo para impulsar el crecimiento económico y el desarrollo”.

Más allá de las discrepancias y disonancias, de los desencuentros que se dieron entre algunos mandatarios y jefes de gobierno derivadas de sus antagónicas posturas ideológicas y políticas, la VI Cumbre de la CELAC, realizada en la Ciudad de México la semana antepasada, señaló el canciller mexicano fue un encuentro en el que “imperó la unidad en torno a los problemas comunes que afectan a la región”. Sumado a lo anterior, Ebrard hizo público el beneplácito de México por el inicio de la negoción y diálogo entre el Gobierno y la Plataforma Unitaria de Venezuela “facilitado por Noruega y cuyas reuniones se llevarán a cabo en nuestro país.”

“Es la geopolítica, imbéciles”

Los opuestos al régimen, y a todo lo que conlleva la transformación de México, con todos y sus claroscuros (y los graves errores como el desmesurado juicio a investigadores mexicanos que lastima a una comunidad de por sí afectada por las políticas de austeridad y una equivocada visión de la investigación científica) caen en contradicciones insostenibles al refutar el propósito del gobierno de México de alentar la unidad latinoamericana, tarea harto compleja, si, pero olvidan que es este nuestro entorno natural.

Aunque parezca irrealizable convertirnos en aldea global y aspirar a constituir una unión símil a la que, en Europa, a tirones y empujones, se logro con el Tratado de Roma (1950) fundamento de la Comunidad Económica Europea, y luego con el Tratado de Maastricht (1992) que dio lugar a la Unión Europea. Sí es esta nuestra Utopía, pero no debemos renunciar, al menos, a intentar esa unidad.

Resulta paradójico que economistas serios, como Enrique Quintana que al principio de los años noventa del siglo pasado, cuando se gestaba el Tratado de Libre Comercio, apelaban a “no poner los huevos en una sola canasta” y a diversificar nuestra dependencia, digan ahora que no es viable ni correcto ver hacia el Sur, porque el 85 por ciento de nuestro comercio es con Estados Unidos. Como se dice en esta tierra del trópico húmedo: “Nada les embona”.

“Es la geopolítica, estúpidos”, parafraseando a Bill Clinton cuando en aquellos años últimos de su mandato les respondía a sus detractores, en las horas en las que, por sus deslices, se buscaba enjuiciarlo, propósito republicano que no prospero por la solidez económica el país gozaba en esos momentos. Hoy, quién puede cerrar los ojos al mundo bipolar que se está consolidando. Estados Unidos y China pelean, un día si y otro también, el primero, por mantenerse en la cima, el segundo, por rebasar por la izquierda a la nación que desde 1945 ha marcado la pauta en la ruta económica mundial. Biden defiende su postura en la más alta tribuna del planeta. “No queremos generar controversias, ni bipolaridad”, en tanto su antagónico, el presidente chino Xi Jinping, si el mismo que envió un mensaje durante la reunión de la CELAC en México, invita a los miembros de la ONU a ser solidarios, “como nosotros lo hemos sido”, en el reparto de las vacunas para derrotar a la pandemia.

La “nueva guerra fría” ya está aquí. Sólo los ilusos no lo aceptan. No es una lucha entre capitalismo y comunismo, que no se asusten aquellos que quisieran salir a pintar, como en 1960, las bardas de nuestras ciudades con leyendas de “comunismo no”, luego del triunfo de la Revolución Cubana en enero de 1959. Son otros tiempos. Se equivoca Enrique Quintana al criticar el discurso de AMLO, “ubicado en una etapa de lucha entre la URSS y los EU”. señores, la geopolítica manda. Hasta Boris Johnson ha entendido que después del Brexit hay vida, si se vinculan al T-MEC.

Prospectiva.

Emilio de Ygartua M.

Lunes 13 de septiembre de 2021.

*Doscientos años de independencia

*Liberalismo social como herencia de nuestra mexicanidad

*El pensamiento liberal de Lácides García Detjen

* “Dime con quien andas y te diré quien eres”

Un reconocimiento a Don Enrique González Pedrero, demócrata, constructor de puentes físicos y humanos. Impulsor de la democracia de carne y hueso, generador de los centros integradores e impulsor de la Cultura que, junto con Julieta Campos, con la que se ha reunido nuevamente, hicieron raíz y sentido en esta tierra del trópico húmedo

México ha transitado por un largo y sinuoso camino hacia el desarrollo y la consolidación de su modelo económico. Luego de obtener nuestra independencia política en 1821, luchamos denodadamente por encontrar el camino hacia la independencia económica que, desafortunadamente, no llegó en forma rápida. El Liberalismo Mexicano ha sido llamado así con toda justicia porque aquí adquirió rasgos particulares que lo hicieron muy distinto de su referente directo, el Liberalismo Europeo. 

El nuestro, a diferencia de aquel, y del norteamericano, fue un Liberalismo de características sociales bien definidas, que tuvo como constante una participación activa del Estado en la economía, contrario a lo que establece la teoría clásica liberal que invoca una ausencia casi total de éste y una prevalencia del mercado sobre todas las organizaciones sociales. Nos referimos a un mercado regido por la «mano invisible» a la que invocaba Adam Smith en sus escritos. 

Un Estado que no pasara de ser un «vigilante nocturno» de las relaciones sociales de producción. Esa era la base del modelo económico liberal sustentado en el «dejar hacer, dejar pasar». El nuestro, este Liberalismo Mexicano que ha sido fuente de inspiración de tantos trabajos, estudios y análisis, que encuentra su obra cumbre en los tres tomos de «El Liberalismo Mexicano«, del maestro veracruzano Jesús Reyes Heroles; este Liberalismo con auténtico contenido social es, por ello, diferente a su padre original. 

En el marco del bicentenario de la consumación de nuestra Independencia (el 28 de septiembre de 1821, según acta del Congreso), hablar del Liberalismo Social es recorrer en dos palabras todo un largo proceso histórico que conlleva éxitos y fracasos, alegrías y sinsabores, victorias y derrotas, a la hora de la construcción de esta gran nación que es nuestro México. 

Durante el período salinista se impulsó la idea de que nuestro liberalismo era homologable a las tesis del modelo neoliberal que impulsaron Estados Unidos y el Reino Unido en la decada de los ochentas, fundados en las tesis de los llamados “Chicago boys”.  Se equivocaron rotundamente los que vieron en aquel sexenio al Liberalismo Social como un ariete para sus propósitos personales y lo convirtieron en ingrediente de un discurso de ocasión que, desgraciadamente, durante tres décadas fue el modelo a seguir en nuestro país generando no riqueza e igualdad como se prometía, por el contrario, pobreza y marginación. 

Un Estado ausente en lo social que renunció a atender y entender las necesidades de los más y a prohijar la acumulación de capital en unos cuantos dio lugar a una reedición  del modelo porfirista.

Afortunadamente, ese propósito no logró alterar las raíces históricas de esta corriente de pensamiento que en estos tiempos de cambios intensos, dramáticos y acelerados, se presenta como alternativa viable a la hora de buscar una ruta alterna entre el capitalismo salvaje, concentrador y monopólico, por un lado, y un modelo socialista que si bien hoy parece rebasado sigue existiendo como visión prospectiva para algunos.

¿Será el Liberalismo Social esa tercera vía? Estoy convencido de que sí. Me baso precisamente en las profundas raíces nacionalistas de este referente ideológico y en la permeabilidad que puede tener, hoy, ante los retos por venir.  Un gobierno de la sociedad y para la sociedad, es la base de la cual debe partir todo proyecto y, en ese sentido, el Liberalismo Social establece las condiciones para alcanzarlo con pleno apego a la justicia social y abandono de los esquemas que tienden a propiciar la concentración económica y hacer de la pobreza extrema el resultante obligado. 

Esta, la pobreza, debe seguir siendo el enemigo a vencer. A ciento once años del inico de la Revolución Mexicana los logros han sido significativos, pero todavía existen rezagos lacerantes y por ello injustos sobre una población mayor en número aunque cada vez más ausente de los beneficios de un crecimiento indiscutible; ahora debemos luchar porque sea un desarrollo permanente y que contribuya a una mejor distribución de la riqueza. 

Como señala Jesús Reyes Heroles en la introducción a su obra antes referida: «Abordar el estudio de Liberalismo en nuestros días, significa más que acercarse a una pura elaboración doctrinal, examinar una rica experiencia histórica. El Liberalismo surge de la razón y se traduce en actividad. Hay una idea liberal de facto; una inmersión de la idea liberal en la realidad y de ello proviene el Liberalismo como experiencia, cargada de sentido histórico.» 

El Liberalismo, como su nombre lo infiere, es un movimiento en pos de la libertad, de la libertad individual del hombre sujeto a las cadenas ominosas que le impone el viejo régimen, ese feudalismo que, sustentado en el absolutismo, impedía el desarrollo de la burguesía, cuyo proceso de acumulación de capital la ubicaba, a mediados del siglo XVII, como una clase económicamente dominante, pero totalmente al margen del poder. 

Para alcanzar éste, para convertirse en una clase políticamente dominante, la burguesía tuvo que hacer una revolución que le permitiera arrebatar ese poder absoluto, «divino«, que sin anuencia alguna de la sociedad civil ejercían los monarcas europeos. 

El Liberalismo fue así actividad y lucha antes que ideología. En el caso de Inglaterra se acudió primero a las armas y luego se hicieron los textos que justificaran la toma abrupta y violenta del poder por parte de esta nueva clase, el  «Tercer Estado», como lo llamaría poco después el abate francés Sieyes. 

El Liberalismo formó naciones. Fundado en un racionalismo en ocasiones bastante dogmático, convirtió a los liberales en protagonistas del devenir y, como apunta Reyes Heroles, permitió que el Liberalismo, por su choque histórico con la realidad adquiriera la flexibilidad de lo histórico. De esta manera, esta corriente del pensamiento no solo legitimó los cambios a partir de una interpretación particular del mundo, sino que se convirtió en un intento para transformarlo. 

En México, el Liberalismo brilló con luz propia. Si bien se separó de sus modelos, al poco tiempo encontró referentes internos, tan amarrados a la realidad concreta que permitió que “la idea liberal” se conviertiera en acción para ir adoptando matices originales que le permitieron ser el punto de partida, la génesis de una forma política nacional. 

¿Por qué el nuestro es un Liberalismo distinto? Porque los liberales mexicanos tuvieron el mérito de hacer coincidir la persecución de sus fines políticos con necesidades concretas de amplios grupos de la población. Con aquellos sectores sociales que durante la colonia fueron explotados, arrebatados de sus tierras y privados de sus libertades esenciales. 

Mi siempre recordado hermano Lácidez García Detjen señalaba que “la raíz y el pensamiento liberal no solamente llegaron a México como resonancias teóricas y doctrinales sino que hubo militancia cotidiana y actitudes familiares que determinaron el entronizamiento del Liberalismo en la historia de México como parte esencial y sustantiva del sistema político y de la vida democrática de México.” 

Quien fuera rector de la Universidad Olmeca, reflexionaba que: “La intensa acción política de Enrique y Ricardo Flores Magón, así como la de Francisco l. Madero y José María Pino Suárez, por citar casos de referencia histórica obligada, dan cuenta de una característica de conciencia política y de una conducta de militancia que practicaba los ideales de Liberalismo en forma especial, entendido en un lenguaje diverso y hasta cierto punto dialéctico.” 

Lácides, un conocedor de la educación y de su historia, consideraba como “una referencia obligada” a Gabino Barreda, “quien para su época trabaja con sistemas teóricos en boga en Europa en el ámbito político, pero él los aclimató a la esfera de una concepción liberal de la educación dando origen a un sistema educativo que, más tarde, sería el gran soporte de la educación pública nacional.” 

El colombiano que hizo de esta tierra su casa y sembró cariño y admiración, coincidía con las reflexiones del clásico Ralf Dahrendorf, quien hablaba de las perspectivas de Europa mucho antes de la caída del muro de Berlín. “Él defendió con la pasión y el razonamiento alemán la idea de que el Liberalismo era el sustento fundamental de la democracia, y que las tendencias de las naciones era el de una mezcla químico­política que daría origen a una socialdemocracia de gran fortaleza, sin dejar de reconocer que esto sería posible solo en la medida en que se rescataran las raíces y la esencia de la concepción del Liberalismo de los grandes clásicos del siglo XVIII y XIX a los que hemos aludido.”

A doscientos años de distancia de la consumación de nuestra independencia es necesario rendir homenaje a los hombres y mujeres que hicieron posible esa odisea, sin perder de vista que el nuestro no es el neoliberalismo que promueve las desigualdades y concentra la riqueza. El nuestro es un liberalismo social que da al Estado un papel primario en la generación de oportunidades en un marco de igualdad y de equidad, de justicia social y respeto a la soberanía que dimana del pueblo, de nadie más.

“Dime con quien andas y te diré quién eres”

Cuando Manuel Gómez Morín impulsó la creación del Partido Acción Nacional en 1939, sus posturas antagónicas a las acciones de gobierno impulsadas por el general Lázaro Cárdenas, hubo una clara influencia de las corrientes conservadoras que en ese momento cobraban fuerza en el viejo continente inspiradas en las ideologías democristianas con clara inspiración en la Encíclica Rerum Novare del Papa León XIII publicada el 15 de mayo de 1891, que si bien se centra en la situación de los obreros en el momento en que despegaba el capitalismo industrial, su objetivo es exponer la doctrina de la iglesia sobre la cuestión social, sobre todo ante el avance de las ideas marxistas en Europa.

Desde entonces, este organismo partidario ha caminado por el sendero de la derecha democrática siendo leal a los principios que sus fundadores establecieron, si bien, habrá que recordar, no han estado al margen de controversias internas y de cismas que provocaron, incluso su fractura. Por ello, más que sorprender, preocupa, el que un grupo de panistas hayan volteado los ojos hacia un partido político cuyas posturas radicales, ultraconservadoras, han sido su signo distintivo desde su nacimiento a finales de diciembre de 2013.

El acuerdo firmado por algunos senadores panistas y un priísta realmente perdido, con Santiago Abascal, dirigente de VOX, ha provocado reacciones al interior del blanquiazul. No pocos de sus integrantes, primero que todo se han deslindado de esta alianza que, han dicho, no tiene cabida en un partido que nunca ha caminado por la ruta del radicalismo y mucho menos ha sido defensor de un “nativismo” que es un estadio del nacionalismo exacervado que predica el partido de Abascal.

No es nueva la presencia de esta formación política en México. A principios de este año, en estas páginas señalamos que las estrategias implementadas por FRENA solicitando la renuncia de Andrés Manuel López Obrador, su instalación ridícula en la plancha del Zócalo capitalino, sus caravanas caceroleras encabezadas por automóviles de lujo, están orquestadas siguiendo una metodología que en España ha impulsado VOX que, en 2019 dio la gran sorpresa al lograr una votación histórica que ya le otorga un estatus en el Congreso de los Diputados.

Hace cuatro meses, presentó una Moción de Censura contra el gobierno de Pedro Sánchez al que acusó, en asociación con el entonces dirigente de  Podemos, Pablo Iglesias, de querer llevar a España al comunismo y poner punto final a la monarquía, tema en el que “Pablito” estuvo empeñado en hacer realidad. El Partido Popular, liderado por Pablo Casado, al inicio, secundo esta propuesta, pero pronto se deslindó al quedar en evidencia el propósito de VOX, no sólo promover una nueva elección, además convertirse en la primera fuerza política de oposición. Casado mandó al cuerno a José María Aznar, ex presidente del gobierno español, quien le aconsejó hacer alianza con el partido de Abascal.

¿Cómo se explica el rápido crecimiento de esta nueva fuerza política española? Los analistas políticos coinciden en señalar que VOX encontró en la falliada diáspora catalana argumentos para fortalecer su nacionalismo y enfrentar las ideologías que promueven un separatismo contra el que luchó ferozmente su auténtico ideólogo, el generalísimo Francisco Franco. Una formación auténticamente  fascista. ¿Que etiqueta de ideología de derecha podemos colocar a este partido? Muchos analistas coinciden en ubicarla en la derecha radical. Ferrerira justifica lo aneterior porque lo que prima en su discurso “son el nativismo y el autoritarismo.”

No pocos lo ubican en el rango de la “extrema derecha”, pero este mismo autor no comparte este planteamiento en razón de que para él, “VOX no apoya la violencia para alcanzar sus fines, y aunque no respeta ciertos aspectos de la democracia liberal, no la rechaza de pleno.” Sin embargo, establece que tampoco se le puede calificar simplemente como un partido conservador [el PAN sí lo es], por el peso que en el discurso de su dirigente tiene el nativismo, que va más allá del nacionalismo ya que ubica a los externos, vengan de donde vengan, pero especialmente a los musulmanes “como una amenza para la pervivencia de los valores de grupo.”

Es, asimismo, un partido autoritario ya que funda sus principios en “la creencia en una sociedad estrictamente ordenada donde las infracciones a la autoridad tienen que ser severamente castigadas”. Al tiempo, VOX defiende a ultranza los valores tradicionales y se ha mostrado abiertamente favorable al modelo neoliberal en razón de su idea de un Estado fuerte en el ejercio de la autoridad, pero ausente en materia de cualquier regulación en materia económica o social.

Finalmente, la pregunta fundamental: ¿Cómo logró este partido un crecimiento tan rápido, sobre todo en los jóvenes, en los varones, no tanto en las mujeres? A través de las redes sociales. No en vano el comentario del ya degenestrado asesor en comunicación de los senadores panistas autor de la invitación a Santiago Abascal: “Con el uso de las redes sociales, él sería capaz de convertirse en presidente de México.”

En un interesante y muy completo estudio realizado al alimón por Eva Aladro Vico y Paula Requiejo Rey, de la Universidad Complutense de Madrid, se detalla el cómo a través de las redes sociales se catapultó a esta nueva fuerza política y, resulta muy interesante conocer que una de las piezas fundamentales en este proyecto ha sido Steve Bannon, sí, el asesor de Donald Trump y promotor de los grupos ultraconservadores en los que se sustenta el “trumpismo”, grupos antiracista, milicias armadas que tuvieron un papel estelar en el lamentable asalto al Congreso de los Estados Unidos el 6 de enero pasado. 

Entonces, amables lectores, que bueno que los ultraconservadores salgan del closet, como señaló el presidente López Obrador, para que les prestemos mucha atención porque VOX en cualquier momento puede transitar de la derecha radical a la derecha extrema. ¿Cuál será su siguiente paso en nuestro país? Antes en el escenario de la consulta para la ratificación de mandato en marzo 2022, seguro los veremos agitar sus banderas y sonar sus cláxones.

Por razones de trabajo, Prospectiva reaparecerá el lunes 27 de septiembre.  

Prospectiva.

Emilio de Ygartua M.

Lunes 3 de septiembre 2021.

*Tercer informe de Gobierno de AMLO

* “Tengan para que aprendan”

*Estabilidad Macroeconómica

*Los faltantes en el Tercer Informe

*Celebramos la emancipación

*De todo un poco

Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, cumplió con la entrega, el primero de septiembre, del informe del estado que guarda la nación a tres años del inicio de su administración. Correspondió al flamante secretario de Gobernación, su paisano Adán Augusto López Hernández, acudir a San Lázaro, después de muchos años, a hacer en la entrega, en la más alta tribuna del país, al presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados de la LXV Legislatura, teniendo como testigo a la senadora Olga Sánchez Cordero, presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores, quien, hasta el jueves de la semana pasada, era la responsable de la política interior del país, responsabilidad que ahora recae en nativo de estas tierras del trópico húmedo.

Por la mañana, en una ceremonia austera celebrada en Palacio Nacional, con la presencia de 30 miembros de su gabinete, de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México y de su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, el jefe del Ejecutivo Federal pronunció un mensaje con motivo de su Tercer Informe de Gobierno. El mandatario puso énfasis en señalar que la transformación de la vida pública del país está en marcha, “con sus bases sentadas y, prueba de ello”, dijo, “son los récords en materia económica.”

Sabemos bien que el nacido en Macuspana concita pasiones, de un lado, de los que siguen manifestando apoyo a su proyecto de gobierno, lo que queda evidenciado en las encuestas que muestran un alto índice de aceptación a su gestión, por arriba del sesenta por ciento. Del otro lado, se encuentran los opuesto, los nuevos y los que se han sumado en el camino. “El estilo personal de gobernar” de López Obrador, diría Don Daniel Cosío Villegas, genera pasiones encontradas, consensos y disensos, que han sido la característica de la primera mitad de su mandato. ¿Lo será de la otra mitad? 

El maneja sus datos, sus cifras, las que en ocasiones no son compartidas por todos, pero en especial por aquellos que se niegan a aceptar como avances muchos de sus logros, también, las diferencias abismales con sus antecesores. Es cierto que hay saldos pendientes en asuntos tan importantes como la seguridad, la violencia de género. Existe, también, una enorme laguna en aquello que tiene que ver con lograr acuerdos, que perduren, con el sector empresarial cuyo concurso es fundamental para alcanzar el nivel de crecimiento y desarrollo que el país requiere no sólo para invertir los efectos de la pandemia, además, revertir el crecimiento de los índices de pobreza que aún aumentado de manera significativa a causa de la crisis económica.

“Tengan para que aprendan”

La polarización ha sido un elemento presente incluso antes de iniciada la gestión, el primero de diciembre de 2018. Un cambio de régimen, no de gobierno, anticipaba esta lucha entre aquellos que defienden el pasado y sus prebendas, de un lado, del otro, los empeñados en construir un futuro más promisorio, sobre todo para los “olvidados de la tierra”. 

Son tiempos de cambio que conllevan nuevos modos, nuevas formas. Estamos frente a un mandatario que rompe paradigmas, que anticipa el juego sucesorio, que se atreve a señalar “que es tan importante lo logrado que hasta pudiera dejar ahora mismo la Presidencia” sin sentirse mal con su conciencia, y, a los pocos minutos, señalar que tiene la certeza de que ganará en la consulta para la revocación o no de mandato en marzo de 2022, cuya ley secundaria fue aprobada en el epílogo de la semana pasada.

Su mensaje fue enfático, para algunos de sus opositores, triunfalista: “Pese a la pandemia”, dijo, “mi gobierno superó al de sus antecesores en rubros como remesas, inversión extranjera, alza al salario mínimo montos de las reservas del Banco de México”. Luego de este anuncio, vino el golpe para aquellos que defienden a capa y espada al modelo neoliberal:  lo logrado, “está como para decir lo a los cuatro vientos, para presumir, para decirle a los tecnócratas neoliberales: tengan para que aprendan”. Palabras duras contra aquellos que, un día sí, y otro también, se empeñan en difundir que “el país va a la deriva”, “que vivimos una crisis económica” todo a causa de “un mal gobierno”.

Lo cierto es que en el país hay estabilidad macroeconómica; el peso se ha mantenido firme, la inversión externa fluye tan rápido como lo permite una recuperación de la economía mundial lenta a causa de las nuevas olas de contagios. Los programas sociales, guste o no, han brindado un colchón a los que menos tienen que les ha permitido sobrellevar la crisis económica más severa que ha vivido el país desde los años treinta del siglo pasado. 

Las remesas han crecido sí, pero, en ese punto creo que el mensaje del presidente no ha sido bien encausado; no es logro de su gobierno, es el resultado de las políticas keynesianas impulsadas en EU. Lo que hay que reconocer, eso sí, es la solidaridad de nuestros paisanos con sus familias. Su aporte ha sido fundamental en esto tiempos de crisis.

El del primero de septiembre fue un informe al estilo de un mandatario que ha roto esquemas, sí, pero ha dejado sin argumentos a sus opositores, a los que apostaban a favor del caos, al desastre económico. Nuestra deuda externa no ha crecido, incluso, se están estudiando mecanismos para que los 12 mil millones de dólares que en Derechos Especiales de Giro nos entregará el FMI, como parte de un rescate para los países miembros superior a los 640 mil millones de dólares, se oriente, al menos una parte, al pago de la deuda externa. 

Al momento, se han recuperado 1.2 millones de empleos. El Banco de México y la CEPAL, pronostican un crecimiento del 6.2 porciento del PIB. Me hubiera gustado que el presidente incluyera en su mensaje las estrategias que se contemplan para revertir la crisis económica y los mecanismos orientados a lograr la confianza del sector empresarial que sigue sin entender el crucigrama de la 4T. Los líderes de los sindicatos empresariales reconocen la estabilidad económica; han visto con buenos ojos las reformas al outsorcing, pero les preocupa la falta de estímulos fiscales, de apoyos a las pymes y la inseguridad que los obliga a invertir grandes recursos para la protección de sus espacios de producción, los de sus familias y los de ellos en específico.

Los faltantes en el Tercer Informe

Asimismo, me parece que faltó hablar sobre la muy plausible decisión de recuperar para México el papel protagónico en la política exterior que se perdió hace tiempo. Que hablara de la nueva relación con los Estados Unidos, y del planteamientos del gobierno mexicano de que el vecino del norte aporte recursos (una especie de Plan Marshall) para contener las oleadas de migrantes centroamericanos obligados a salir de sus países por la falta de oportunidades laborales, asfixia política y el asecho de los grupos delincuenciales que es lo que los empuja a migrar para llegar a los Estados Unidos a cuenta de enormes cuotas y del riesgo latente de perder la vida en el camino. 

Que hablara, del nuevo liderazgo que ya se observa en el contexto regional. En este septiembre México será sede la de reunión de la CELAC en la que participarán jefes de Estado y de gobierno de naciones latinoamericanas y del Caribe que plantearán nuevas las políticas de desarrollo, sí, pero también de la necesidad de sustituir a la OEA por otro organismo que represente auténticamente los intereses de nuestras naciones más allá de los los objetivos geopolíticos de los Estados Unidos como desde su fundación, en 1942, ha ocurrido. 

Asimismo, en este mismo mes, se reunirán en nuestro país los representantes de los dos grupos opuestos en Venezuela, con la finalidad de encontrar un camino para que esa nación ponga fin sus disputas sin intromisiones externas de ningún tipo.  Faltó mencionar, desde luego, el asilo humanitario que, una vez más, México brinda personas obligadas a huir de sus países por razones políticas, económicas o de otro tipo. En el pasado fueron los republicanos españoles y los chilenos que huían de la dictadura pinochetista; hoy, son un grupo de afganos, mujeres, niños y hombres que han encontrado en nuestro país un espacio para vivir en libertad.

Celebramos el proceso de emancipación de la América Hispana

Septiembre, además del tercer informe de gobierno de Andrés Manuel López Obrador, del que ya hemos comentado, conlleva la conmemoración del inicio de nuestra lucha de independencia, 16 de septiembre de1810, y la consumación, el 27 de septiembre de 1821, sí, doscientos años atrás. Fechas que son coincidentes en muchas naciones hispanoamericanas que iniciaron sus luchas insurgentes y concluyeron las mismas en el último tramo de los años veinte del siglo XIX.

De las causas de estas rebeliones libertarias hemos escrito en este y en otros espacios. En primera instancia, la marginación de la vida política y económica de los criollos que eran avasallados por los peninsulares que hacían gala de sus excesos de poder traducidas en enormes riquezas derivadas de la explotación de nuestras riquezas y de las personas a las que esclavizaron en nombre de una evangelización que ocultaba el verdadero rostro de la conquista.

Es cierto que en la derrota sufrida por los aztecas tuvieron mucho que ver los pueblos a los que este imperio dominó con violencia extrema durante años, aliados de unos cuantos españoles que, liderados por Hernán Cortez, tuvieron la inteligencia de hacer suya una coyuntura que, otros conquistadores hispanos de estas tierras de América no encontraron, verbi gracia, Francisco Pizarro, que tuvo que enfrentar a 40,000 soldados incas con un ejército de 200 españoles.

Lo cruento de la conquista, por lo que Andrés Manuel López Obrador pide una disculpa, no se circunscribe a ese episodio, ni a la evangelización que impuso una religión y una cultura por la fuerza, tiene que ver con la explotación ominosa de nuestros recursos y de los pueblos originarios. 

Paradójicamente, al igual que la conquista, fueron factores exógenos los que provocaron los afanes insurgentes: las ideas liberales inglesas y francesas; la independencia de los Estados Unidos de los ingleses; la revolución francesa promotora de los derechos del hombre y del ciudadano y, principalmente, la invasión napoleónica a España (1804) que obligó a abdicar, sucesivamente, a Carlos IV y a su hijo Fernando VII, a favor de José Bonaparte, el hermano del emperador francés, para quien la ocupación de la Península Ibérica, España y Portugal, tenía un objetivo estratégico en su enfrentamiento con los ingleses y su acérrimo enemigo el almirante Horacio Nelson quien lo venció en la batalla de Trafalgar, si bien esa victoria pírrica le costó la vida al marino británico.

Entre 1808 y 1812, salvo Cuba y Puerto Rico, las colonias hispanoamericanas iniciaron sus movimientos de independencia. En Nueva España, el trasiego de esta lucha fue complejo, con altas y bajas. Iniciada por Migue Hidalgo y Costilla, quien declaró el fin de esclavitud con el objetivo de hacerse de hombres para su ejército. A su muerte, tomó el mando su discípulo José María Moleros y Pavón quién dio a la lucha no solo un cariz libertario, incorporó el concepto de nación (Sentimientos de la Nación) y estableció un marco legal con la Constitución de Apatzingán de 1814.

Morelos fue más allá al convocar a la integración del Congreso de Anáhuac, también llamado Congreso de Chilpancingo, el 13 de septiembre de 1813. Fue el primer congreso independiente que sustituyó a la Junta de Zitácuaro, declarando la independencia de la América Septentrional del trono español. Vale recordar a algunos de los ilustres miembros de esa legislatura de la que fue presidente el llamado “Siervo de la Nación”: Ignacio López Rayón, José Sixto Verduzco, José María Liceaga, Carlos María Bustamante, José María de la Cos, Cornelio Ortiz Zárate, José María Murguía y José Manuel Herrera.

En la apertura de este congreso, Morelos dio lectura al documento que él llamo “Los Sentimientos de la Nación”, en el que destaca la importancia de los derechos humanos y de la libertad. Los constitucionalistas consideran este documento como el primer antecedente de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. El 22 de octubre de 1814, en Apatzingán, el congreso ratificó el Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana, conocida como la Constitución de Apatzingán.

La derrota, apresamiento y muerte de Morelos significó un duro golpe para el movimiento insurgente que se redujo a lo que los historiadores han llamado una “guerra de guerrillas”. Los grupos insurgentes lucharon de manera aislada con un ejercito constituido por 20 mil rebeldes encabezados por: Manuel Mier y Terán, Guadalupe Victoria, José Francisco Osorno, Ignacio y Ramón López Rayón, Nicolás Bravo, Pablo Galeana y Vicente Guerrero, entre otros.

Es necesario mencionar, que durante esta etapa, el caudillo español Francisco Xavier Mina, de ideología liberal, organizó desde Estados Unidos una expedición integrada por trecientos hombres con la finalidad de apoyar a los insurgentes, lo que significaba luchar en nuestra tierra en contra del régimen absolutista encabezado por Fernando VII quien había impulsado en 1812 la redacción de la Constitución de Cádiz que, por su carácter liberal, luego de la expulsión de los franceses, fue “guardada en el cajón” por el monarca borbón.

En 1820, se da una rehabilitación de la Constitución de Cádiz derivado del llamado “pronunciamiento de Riego”, que impulsó un replanteamiento del movimiento liberal español con rápidos efectos en Nueva España y en otras colonias. Las elites novohispanas dieron un giro de 180 grados, dejando a un lado su postura leal a la monarquía española y a su dominio en los territorios de ultramar.

Los criollos monarquistas se aliaron con Agustín de Iturbide quien, en 1821, junto con Vicente Guerrero proclamó el Plan de Iguala cuyo objetivo central fue unir a todas las facciones insurgentes, incluso, con el apoyo de la aristocracia y el clero de Nueva España. En la ruta a la conclusión de la larga lucha insurgente con la entrada del Ejército Trigarante a la capital mexicana, el 27 de septiembre de 1821, no podemos dejar de mencionar la firma de los Tratados de Córdoba, firmados por Ignacio de Iturbide y el enviado del gobierno español Juan O´Donojú, el 24 de agosto de ese mismo año, días después de la batalla de Azcapotzalco que marcó la derrota definitiva del ejército virreinal y la retirada de las tropas españolas de la capital mexicana.

De todo un pocoEl Senado aprobó, por 101 votos a favor, dos en contra y cero abstenciones, la ley con la cual se consultará a los ciudadanos, en marzo próximo, sobre la continuidad o no del presidente en turno. No fue un proceso sencillo. Ricardo Monreal tuvo que retirar una propuesta que provocó que la oposición se rebelara y amenazara con acudir a la SCJN solicitando se declarara su inconstitucionalidad. De esta manera queda anulada la propuesta del INE que había caminado por su cuenta en lo que a la pregunta se refiere. Las reglas son claras para partidos y ciudadanos: no hay ya más que de dos sopas: “Que se revoque el mandato por pérdida de confianza” o, por el contrario, “Que siga en la presidencia de la república” …Una buena noticia, los ingresos tributarios de enero a julio superaron en 11.3 mil millones de pesos lo programado por la Secretaría de Hacienda, un 2.3% más que en el mismo período de 2020. El titular de esa dependencia, anunció que pronto se dará a conocer el tercer paquete de infraestructura, al tiempo que garantizó que habrá “una mejor ejecución del gasto público”…Dos buenas noticias más: la primera, la refinería de Dos Bocas estará lista en tiempo; la segunda, nuevamente México es el primer socio comercial de Estados Unidos al ganar mercado a China…Dos noticias que reflejan la  dimensión del PRIAN: la primera, la declaración del dirigente nacional del PRI: “No le hacemos caso al presidente ni atendemos sus órdenes: ni hoy, ni en el pasado”. La segunda, la vergonzosa firma de un acuerdo entre algunos senadores del PAN y VOX, el partido ultraconservador español, heredero del franquismo y defensores a ultranza de la ideología fascista en el viejo continente.

Prospectiva.

Emilio de Ygartua M.

Lunes 30 de agosto 2021.

*AALH se une al gabinete de AMLO

*Olga Sánchez Cordero: presidenta de la Mesa Directiva del Senado

*Carlos Manuel Merino no será gobernador de 120 días: AALH

*ISIS complica las cosas en Afganistán

*Afganistán: Crónica de una salida fallida

 

El jueves pasado se sacudió la arena política de nuestra entidad. Si bien es cierto que desde hace varias semanas se hablaba del tránsito del gobernador Adán Augusto López Hernández al gabinete federal, a todos nos tomó por sorpresa el relevo de la doctora Olga Sánchez Cordero, titular de la Secretaría de Gobernación, quien regresa por la puerta grande al Senado de la República donde estuvo tres meses al inicio de la actual legislatura. La primera mujer que ocupa la oficina principal del Palacio de Covián, entrega buenas cuentas en el ejercicio de funciones nuevas para ella, complejas por los tiempos que nos han tocado vivir como país.

Su regreso a la Cámara alta significa un nuevo reto: presidir la mesa directiva, espacio al que aspiraban llegar varias mujeres correligionarias. No tengo duda de que el papel de la magistrada jubilada de la Suprema Corte de Justicia de la Nación será mu destacado y que, contrario a los señalamientos de que su arribo mina el liderazgo de Ricardo Monreal, será una aliada en el objetivo de sacar adelante las iniciativas que el presidente Andrés Manuel López Obrador enviará al Congreso en estos tiempos en los que la negociación será pieza fundamental para lograr ese cometido.

Llega a la secretaría del Interior, luego de pedir licencia al Congreso del Estado, Adán Augusto López Hernández. Si bien varios columnistas destacan su cercanía con el inquilino de Palacio de Gobierno, quien lo llama “hermano”, lo que lo llevó a ocupar este importante cargo es su capacidad de negociación que ha demostrado en muchos momentos de su ya larga carrera política, refrendada durante el ejercicio de su función como jefe del Poder Ejecutivo en Tabasco. Si bien tuvo a dos excelentes secretarios de Gobierno: Marco Rosendo Filigrana y José Antonio de la Vega (quien lo acompañará en su nuevo encargo), está claro que su papel de mediador ha permitido que en nuestra entidad fluya la política en un marco de respeto pleno y construyendo caminos para avanzar.

Esta es, para muchos analistas, incluyendo a los opuestos a la Cuarta Transformación, la razón de su designación, que aplauden y anticipan ayudará a construir puentes entre partidos políticos, legisladores y gobernadores. Él ha señalado que su partida no significa separación de su estado, al que seguirá apoyando desde su nueva encomienda que asume, dijo, en el afán de que el proyecto de la 4T,que impulsa su amigo y compañero de lucha, se concrete de manera plena.

Queda al frente de nuestra entidad Carlos Manuel Merino (“No será gobernador de 120 días”, le señaló a Emmanuel Sibilla, en XEVT), hombre de las confianzas de Andrés y de Adán. Su currículum avala pleno conocimiento de la entidad, de sus necesidades y de los actores políticos, económico y sociales, por lo que hay plena confianza de que cumplirá con éxito este nuevo reto.

Crónica de una salida fallida

El tema de la salida de los Estados Unidos y de sus aliados de Afganistán, continúa vigente debido a que miles de afganos y muchos norteamericanos intentan llegar al aeropuerto de Kabul para poder abordar un avión que los transporte hacia una zona de seguridad. A la fecha, cerca de miles de personas han sido evacuadas, incluidos ciudadanos de estados miembros de la OTAN y colaboradores afganos, en medio de un caos agravado por un nuevo acto terrorista perpetrado por ISIS-K, enemigo acérrimo de las milicias talibanas que buscan recuperar, luego de 20 años el territorio del que fueron expulsados.

El proceso no ha sido fácil lo que ha colocado al presidente Joe Biden en una situación complicada toda vez que mañana vence el plazo autoimpuesto para que las tropas de los EE. UU. salgan de Afganistán. El mandatario ha celebrado reuniones un día sí y otro también con los jefes del Ejército que le han manifestado la imposibilidad de poder cerrar la cortina en esa fecha, asunto que se ha tornado en un dolor de cabeza para el demócrata.

En su cuarta aparición ante los medios de comunicación, luego de un prolongado silencio, se observa que Biden ha cambiado el tono de su mensaje y lo ha centrado no únicamente en el rescate de sus compatriotas, además, en hacer una apología de la tragedia que están viviendo los afganos, en especial las mujeres. “Daremos la bienvenida a los afganos, que nos han ayudado en la guerra durante los últimos 20 años, a su nuevo hogar en los Estados Unidos.” La realidad ha sido otra. 

En ese terreno, México ha dado nuevamente una muestra de solidaridad, como lo hiciera a finales de los años treinta al recibir a los exiliados españoles que huían de su país al triunfo de los falangistas liderados por Francisco Franco. Un grupo de mujeres, niños y periodistas afganos han sido acogidos por nuestro país. Marcelo Ebrard se ha encargado de este asunto de alta prioridad y marcado sentido humanitario.

Biden: Un cambio de discurso

Ante el fracaso de la estrategia, el presidente de los EE. UU. ha cambiado su discurso. En sus primeras apariciones ante los medios de comunicación acusó a los afganos, y al gobierno hoy en el exilio, de no haber hecho lo suficiente para mantener a salvo al gobierno democrático que hace dos décadas se instauró con la finalidad de cerrar la puerta, definitivamente, a los talibanes, propósito que, estáclaro, no se logró. Los talibanes, por años a la defensiva, han tomado el control y se han empoderado exigiendo el cumplimiento de acuerdos que, de entrada, ellos mismos no han respetado.

Ante la incertidumbre de que se pueda cumplir con la fecha de salida, el presidente Biden ha incorporado a discurso la palabra “hope”, en un escenario caótico que, lo señalamos la semana pasada, le está cobrando facturas al recién llegado a la Casa Blanca. “Nuestra esperanza es que no tendremos que extendernos [más allá del 31 de agosto], pero sospecho que habrá discusiones sobre lo avanzado que estamos en el proceso.”

¿Qué opinan los talibanes sobre esta mora en el cumplimiento de una fecha autoimpuesta por el gobierno de los Estados Unidos? Envalentonados, dueños de una situación de caos que les queda como anillo al dedo, advierten contra la presencia de tropas de EE. UU. en Afganistán más allá del 31 de agosto. El portavoz de los insurgentes, Suhail Shaheen, señaló a la cadena británica Sky News que prolongar la estancia de los soldados extranjeros más allá de ese día, “es una línea roja para ellos”.

Desde Doha, Shaheen advierte: “Si Estados Unidos extiende su estancia, eso significa que están extendiendo la ocupación, cuando no hay necesidad de ello.” Lo que, enfatizó, “crearía desconfianza”.Precisó que “si los extranjeros tienen la intención de continuar la ocupación, ello provocará una reacción.”A miles de kilómetros de distancia, en la Casa Blanca, todo parece indicar que no han escuchadoestas amenazas. “He hablado mucho con los talibanes -informó Biden- quienes han cooperado para ampliar parte del perímetro de aeropuerto”. Lo evidente, coinciden analistas locales e internacionales, es que el mandatarionorteamericano enfrenta el momento más difícil de su aún incipiente mandato.

No son pocos los que, no sólo los republicanos, también los demócratas, se sienten defraudados por el actuar del mandatario cuya experiencia en asuntos externos fue su mejor carta de presentación previo a las elecciones de noviembre pasado. 

Toda parece indicar que no es suficiente el que hayaretomado la línea histórica de la diplomacia norteamericana si no es capaz de mandar las señales correctas a sus aliados y a sus oponentes. Está acorralado por las críticas al manejo de la retirada de las tropas de Afganistán. Republicanos y demócratas, al unísono, le exigen explicaciones de la gestión en tanto los talibanes aprovechan este escenario convulso para responsabilizar a Washington del caos en el aeropuerto de Kabul.

Se desarrollado una tormenta perfecta; no se ve, en el corto plazo, que el presidente y su equipo, incluyendo a Kamala Harris, cuya área de responsabilidad como vicepresidenta es,precisamente la política exterior, tengan una ruta de salida para este enredo que, no se exagera, tendrá efectos negativos en los comicios de noviembre del 2022 en la ruta hacia el relevo presidencial en el 2024.

¿Por qué el fracaso del proyecto de Estados Unidos de establecer un régimen democrático en Afganistán? ¿Son los musulmanes refractarios a un modelo democrático de gobierno? Los politólogos dicen que no. Lo que ha fracaso, nuevamente, es el afán de las potencias imperiales de imponer un modelo de democracia a imagen y semejanza de la que opera, por cierto, con muchas vicisitudes en Occidente. La democracia en América, como tal, se ha tratado de imponer por la fuerza, sin respetar la cultura oriental, a la que ni se comprende ni se le da el peso histórico que se ha ganado a ley.

EL G7 debate el futuro de la relación con los talibanes

Seis de los siete integrantes del G7 han manifestado sus discrepancias con la estrategia seguida por los Estados Unidos. A convocatoria del primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, se reunieron el martes próximo pasado para debatir sobre lo que podría ser su futura relación con los talibanes y sobre la inminente llegada de refugiados tras la crisis de Afganistán.

En esa reunión, redoblaron la presión para que el presidente Biden prorrogue las operaciones de evacuación de ciudadanos, a lo cual se negó, ante la amenaza de los talibanes de reaccionar a lo que se leería como una intención de ampliar la presencia de sus tropas, como ya lo señalamos anteriormente. Alemania y Francia secudan esta petición del Reino Unido.

Como anfitrión de esta reunión, Londres ha puesto sobre la mesa la urgencia de que el G-7 “encare de manera integral la futura relación de Occidente con los talibanes”. Está claro que China y Rusia buscarán jugar el papel de interlocutores de peso en la región, a la luz de los reacomodos que en la geopolítica mundial han provocado la pandemia y la crisis económica de ella derivada. 

Ha trascendido que Reino Unido y Francia están trabajando, de manera conjunta, en la redacción de un proyecto de resolución que planean presentar ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Se anticipa contarán con el voto de Estados Unidos, sin embargo, mucho tendrán que trabajar para lograr el apoyo de China y Rusia, los otros dos miembros permanentes que podrían vetar este proyecto que aborda cuestiones de la lucha antiterrorista cuyo objetivo es “evitar que Afganistán vuelva a ser el refugio de yihadistas, brazo armado de ISIS. La apuesta del ministro de relaciones exteriores británico, Dominic Raab, es contar con “la influencia potencialmente moderada” de Rusia y de China sobre Kabul, “por incómodo que ello resulte para Occidente.”

Para los socios de los Estados Unidos, las amenazas de los talibanes no pueden ser llamadas de otra manera que un chantaje que tiene como finalidad tomar ventaja en la nueva relación con Washington. Para Londres, los talibanes tienen dos caminos: uno, intentar comprometerse con la comunidad internacional y demostrar que forman parte del sistema; dos, darse la vuelta y decir que no hay oportunidad para una prórroga de las labores de evacuación.

Como se puede observar, no la tiene fácil el presidente Biden. Como decimos por acá “está quedando como el cohetero”. Como estarán las cosas que el primer ministro canadiense, Justin Trudeau (quien recientemente convocó a elecciones generales para el próximo mes de septiembre), se comunicó con la ex secretaria de Estados y excandidata presidencial, Hillary Clinton, para pedirle que interceda ante su correligionario, decisión muy criticada por los conservadores del país de la Hoja de Maple.

Si de críticas hablamos, el que no ha tenido el menorempacho en calificar de “imbécil, peligrosa y humillante” la retirada de Afganistán, ha sido el ex primer ministro británico, el laborista, Tony Blair. En un artículo publicado el fin de semana antepasado, quien fuera un importante aliado de George W. Bush a la hora de declarar la guerra a Al Qaeda y al terrorismo luego del derribo, en septiembre 11 de 2001, de las Torres Gemelas y del ataque al Pentágono, fustigó la estrategia seguida por el gobierno de Estados Unidos que, dijo: “obedece al imbécil eslogan político que aboga por concluir las guerras eternas”, en clara alusión a lo expresado, sin nombrarlo, por Joe Biden.

El discípulo de Anthony Giddens, promotor de la “Tercera Vía”, ha declarado abiertamente que “abandonar Afganistán y a su gente es trágico, peligroso, innecesario, ni en su interés ni en el nuestro”. El socialdemócrata que no pudo hacer realidad su proyecto económico y social considera que en torno a esta crisis: “El mundo tiene dudas respecto a la posición actual de Occidente porque es obvio que la decisión de replegarse de Afganistán de esta forma estuvo motivada no por una gran estrategia política”, denunció en la plataforma digital del Institute for Global Change, fundado luego de su salida del gobierno en 2007.

China y su visión de futuro sobre Afganistán

La semana pasada comente sobre el interés de China y Rusia de establecer lo más pronto posible una relación formal con el nuevo gobierno talibán. Para la primera nación, Afganistán tiene grandes signos de interrogación debido a la postura radical y profundamente vinculada a una visión religiosa queChina no comparte, sin embargo, tiene confianza de convencerlos de que pueden ser un aliado valioso en su inserción a un modelo de desarrollo que rompa con el estigma que rodea a los talibanes empeñados en mover el reloj hacia el pasado.

Para nadie es un secreto que el gobierno chino ha estado muy al pendiente de lo que ha venido ocurriendo en el proceso de desalojo de las tropas norteamericanas y de sus aliados de un territorio en el que se mantuvieron a lo largo de dos décadas. Existe preocupación, creciente, luego de los actos terroristas realizados por ISIS en las inmediaciones del aeropuerto de Kabul. El comportamiento de este grupo extremista es, para China, y para el mundo,un motivo de justificada alarma. 

En ese entorno, el gobierno chino, no obstante su reticencia hacia las milicias talibanas, ha aprovechado la criticada retirada norteamericana y de sus aliados para enviar mensajes hostiles a sus aliados en la zona, específicamente a Taiwán, que con el apoyo de los Estados Unidos ha fortalecido su intención de alcanzar su plena autonomía la cual, desde luego, nunca será aceptada de buena forma por el gobierno comunista que considera que lo que en algún momento fuera denominado “China Nacionalista”, al concluir la guerra civil, es un territorio que pertenece a la China Continental. En estas horas navegan por el Mar de la China tres portaviones norteamericanos lo que ha aumentado la tensión en la zona.

Todo lo que hemos relatado, en estricto orden cronológico, se torna aún más complejo, luego del criminal atentado terrorista perpetrado por ISIS que arroja elevado saldo de muertos y heridos; ataqueque ha provocado el rechazo tanto de los talibanes como de los gobiernos de Estados Unidos y sus socios de la OTAN. ISIS-K, el enemigo número uno de los talibanes, brazo regional de la red terrorista que ha asumido la autoría del atentado, da plena justificación a la preocupación mundial por el papel que jugarán los yihadistas luego de la retirada de las tropas extranjeras de Afganistán.

¿Por qué debe preocupar este ataque terrorista de ISIS a los Estados Unidos? Todavía resuenan las palabras pronunciadas el pasado 25 de agosto por Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN: “Nuestra misión era proteger a Estados Unidos, no a Afganistán.” Luego del atentado de la semana pasada con respuesta norteamericana dos días después, vale preguntarse si realmente el vecino del norte está fuera de peligro. El 11 de septiembre próximo, a 20 años del atentado, estará en el aire esta pregunta.

Prospectiva.

Emilio de Ygartua M.

Lunes 23 de agosto 2021.

*El conflicto en Afganistán y el papel de los Estados Unidos

*¿Es el fin de la hegemonía norteamericana en Asia Central?

*Biden tira la toalla y sus aliados en Asia y Europa miran con recelo el futuro

*Rusia y China: a llenar el vacío dejado por EU

*¿La reforma electoral de Monreal es la reforma electoral de AMLO?

El conflicto en Afganistán, derivado de la decisión de Estados Unidos de reducir a cero su presencia militar luego de dos décadas de activa participación en ese país, se inscribe en el nuevo escenario geopolítico mundial, confirmando lo que han señalado politólogos y especialistas en relaciones internacionales de que estamos viviendo una nueva guerra fría, con características diferentes a la que ocurrió entre 1945 y 1990, sí, pero con algunas similitudes que son las que dan sentido a esas opiniones.

Hace dos años y, recientemente, en su encíclica fratelli tutti, el Papa Francisco hizo explícita su preocupación por el resurgimiento de esta polarización mundial protagonizada ahora por los Estados Unidos y China; una lucha cuerpo a cuerpo, el primero, en el propósito de mantener el liderazgo mundial, la segunda, cada vez más cerca de rebasar a quien desde el fin de la Segunda Guerra Mundial ha ejercido una dominancia en el terreno político, económico y militar a nivel mundial.

Rusia, integrante principal de lo que fue, entre 1921 y 1990, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), también está participando activamente en este juego de trones, con la intención de recuperar un asiento en la sala de mando internacional, en el que el poder militar es factor importante, desde luego, pero también juega un papel medular la capacidad de innovación y desarrollo de tecnologías capaces de respaldar esos propósitos expansionistas naturales a una geopolítica fundada en el deseo de garantizar el tan deseado espacio vital.

Por lo anterior, no debe sorprendernos que, a la hora del arribo de los talibanes a la tierra de la que fueron expulsados hace dos décadas por los norteamericanos y sus aliados, este retorno ocurra pasando por encima de acuerdos previos, exhibiendo su poder militar y su abyecta intención de no quitar ni una coma a sus componentes ideológico-religioso, hayan sido precisamente los gobiernos de China y Rusia los primeros en manifestar, de manera abierta, su respaldo al retorno de los “hijos pródigos”, que recuperan su espacio luego de veinte años de lucha intensa, que, como la gota de agua, ha logrado horadar la piedra. 

Los acontecimientos ocurridos en la última semana en esas tierras ubicadas en Asia Central han provocado justificada preocupación mundial ya que se anticipa que el nuevo gobierno talibán no sólo castigará a los que por tantos años los mantuvieron a raya, además, impondrá leyes cuya intolerancia es de sobra conocida, normativas que pasan por encima de derechos humanos universalmente aceptados. Preocupa, y mucho, el futuro de las mujeres afganas que obligadas a mantenerse en ese país; se anticipa un retorno automático a las restricciones que pasan no sólo por el uso obligatorio de la kurda, van más allá, al prohibir, por ejemplo, que las niñas puedan continuar sus estudios más allá de la primera década de su ya de por si complicada existencia. 

El conflicto en Afganistán y el papel de los Estados Unidos

Al presidente Joe Biden le ha tocado bajar el telón. Nadie puede pensar que no tenía idea de lo que iba a pasar con el retiro de las tropas y de la asesoría militar que desde 2001 fluyó de manera importante con apoyos económicos billonarios que arrancaron en los últimos meses de la administración de George W. Bush, cuando se implementaron las primeras acciones militares para encontrar a Osama bin Laden, líder de Al Qaeda, grupo terrorista que orquestó el ataque a las Torres Gemelas de Nueva York y al Pentágono el 11 de septiembre de 2001. Por cierto, estamos a pocos días de la conmemoración del vigésimo aniversario de este nefando hecho.

¿A quien le toca cargar con la responsabilidad de esta decisión tomada en momentos específicos por Barack Obama y Donald Trump, implementada por el actual mandatario de los Estados Unidos? A poco más de siete meses de haber asumido la presidencia, le corresponde a Joe Biden cumplir con los acuerdos celebrados entre su antecesor y los dirigentes talibanes. “Estados Unidos no podía ni debía seguir luchando en una guerra que los afganos no están dispuestos a librar”, declaró el demócrata luego de horas de silencio ante lo que habría de venir.

Estas palabras, que pueden sonar a simple a excusa, retratan de cuerpo entero una situación inocultable: no obstante la muy alta inversión realizada para mantener un gobierno democrático en Afganistán, este esfuerzo no permeó lo que ha quedado demostrado por la velocidad con la que los insurgentes talibanes han recuperado prácticamente el control de todo el territorio, teniendo como premio hacer suyo armamento, helicópteros y otros activos militares que los norteamericanos y sus aliados han dejado a la hora de salir corriendo por su vida.

Al tiempo, el discurso de Joe Biden pone al desnudo la hipocresía recurrente del gobierno norteamericano que siempre justifica su intromisión en otras naciones aduciendo “la defensa de la democracia y la libertad”. “El objetivo del despliegue nunca fue construir una nación democrática, sino luchar contra el terrorismo y evitar un nuevo ataque al territorio norteamericano”, reconoció el mandatario de una nación que públicamente hace añicos el paradigma que durante años ha pretendido justificar su inmoral afán imperialista.

¿Para que quedarse tantos años si el objetivo de esta misión era simplemente acabar con Al Qaeda y capturar a su entonces líder, Osama bin Laden, lo cual se logró hace una década? Esta es, sin duda, la pregunta que hoy se hacen los ciudadanos norteamericanos. ¿Ha sido esta una nueva “guerra inútil”, como lo fue la de Vietnam? ¿Aceptará el Imperio del norte esta retirada como una nueva derrota como tuvieron que hacerlo en 1973 al firmar los Tratados de París que pusieron punto final a la Guerra en el Sureste Asiático?

El mandatario aseguró que tenía solo dos opciones: seguir el acuerdo suscrito por Trump con los talibanes en febrero del 2020, “o escalar el conflicto bélico.” Pero, insistió, “si las fuerzas afganas no iban a luchar, permanecer un año más no iba a significar nada”, en una evidente descalificación del actuar de los líderes afganos que, sin duda, mostraron una total falta de voluntad pese a “haberles dado todo lo que necesitaban.”

¿Es el fin de la hegemonía norteamericana en Asia Central?

¿Cómo han leído esta actitud Israel y los países árabes aliados históricos de Washington? Primero, como una derrota, segundo, como un signo inequívoco de que tendrán que hacer frente “por si mismos” a enemigos como Irán y a un muy posible resurgimiento del yihadismo. Si el gobierno norteamericano cree que esta salida por la puerta de atrás no tendrá costos, está muy equivocado. 

En Israel, la lectura es que “el fiasco de Afganistán” constata “que la progresiva salida de los Estados Unidos como actor hegemónico en la región coincide con su decline como superpotencia.” Una dura aseveración que evidencia el temor de expertos y analistas de seguridad que consideran que el retorno de los talibanes al poder “dará alas a grupos islámicos (como el caso de Hezbola en el Líbano) y, como ya se apuntó, al resurgimiento del yihadismo.

Como se recordará, Joe Biden sembró enormes dudas durante su primera visita oficial al Viejo Continente. Sus aliados europeos reconocieron su empeño por restablecer los principios básicos de la diplomacia norteamericana, enterrados durante cuatro años por su antecesor; sin embargo, lo observaron dubitativo y hasta tibio en su mensaje de adhesión a los principios que fundaron la relación con las naciones europeas al finalizar la Segunda Guerra Mundial. 

Además, no genera confianza en Europa la polarización que priva en los Estados Unidos luego de una épica lucha entre liberales y conservadores, con escenas muy parecidas a las ocurridas durante la Guerra Civil de 1862-1867; verbi gracia el asalto al Congreso el 6 de enero pasado, liderado por partidarios de Donald Trump.

Publicado por “El País” (18/08/2021), Yossi Melman, analista de inteligencia israelí, hace una cruda descripción de la coyuntura que vive hoy esa región: “La era de intervención y presencia de Estados Unidos en Oriente Próximo toca a su fin.” ¿En qué se funda para afirmar lo anterior? Melman nos recuerda que, bajo las sucesivas administraciones de Barack Obama, Donald Trump y Joe Biden, “el Pentágono se ha replegado de una región que sólo ha reportado gastos ingentes y ataúdes”.

¿Quién o quiénes sacarán ventaja de esta decisión? Como ocurrió en 1973, luego de la firma del Tratado de París que selló la salida de Estados Unidos de Vietnam, derrotados y humillados, la URSS y China, en esos entonces relativamente distanciados, sacaron provecho de esa coyuntura adelantando sus fichas y aumentando su presencia en el Sureste asiático. Hoy, Rusia y China se afilan las uñas, claros de que Afganistán será una fuente importante de negocios al tiempo que un espació ideal para fortalecer su influencia en la región.

Rusia y China: a llenar el vacío dejado por EU. La nueva geopolítica

Rusia ha aprovechado ese paulatino retiro de las fuerzas armadas norteamericanas. Como decía el maestro Jesús Reyes Heroles, “vacío que no se llena, se llena”. Rusia ha ocupado parte de ese espacio. “En 2015, su decidida intervención militar en favor del régimen de Siria salvó de la derrota al presidente Bashar al Ásad y le permitió recuperar el control sobre la mayor parte del país cuatro años después”. De esta forma, Moscú garantizó el uso indefinido de sus bases aeronavales en la costa siria.”

Por su parte, China, mira a Afganistán como una muy productiva área de negocios derivada de su riqueza mineral, entre la que se encuentran importantes yacimientos de litio, el oro blanco, que está llamado a convertirse en el recurso esencial en los próximos años debido a su utilidad para la fabricación de las baterías de los autos híbridos y eléctricos, para computadoras, drones, cámaras y otros artículos esenciales para la vida moderna. Ambas naciones, distantes pero cercanas a la hora de atender sus intereses geopolíticos, saben que todos esos beneficios pasan por la rápida construcción de una relación sólida y de largo plazo con el nuevo gobierno talibán.

A pesar de la velocidad con la que éstos, los talibanes, están ocupando el territorio afgano, enfrentan algunas resistencias de miles de personas que hacen un desesperado, pero infructuoso esfuerzo por evitar lo inevitable. Oposición que están siendo enfrentada con lujo de fuerza que ha provocado algunas muertes y mucho heridos, y que, sobre todo, ha derivado en la radicalización de la cúpula que aspira a reinstaurar en Kabul un gobierno sujeto a las leyes del islam.

¿Nos quedamos cruzados de brazos? Los principales líderes europeos como Ángela Merkel, Emmanuel Macron y Boris Johnson, esperaron impacientes una llamada de Joe Biden, para explicarles cuál era su estrategia, si es que la había. En realidad, estas comunicaciones generaron más dudas que respuestas. El mandatario norteamericano aceptó la propuesta del primer ministro británico de convocar a una reunión del Grupo de los Siete con la finalidad de coordinar la ayuda humanitaria para los que tendrán que mantenerse en Afganistán, primero, segundo, para los que, colgados de las alas de un avión, no es una metáfora, han podido salir de su país. 

La ONU, con esa parsimonia a la que nos tiene acostumbrados su recientemente ratificado secretario general, ha expresado, también, su preocupación por la suerte de quienes se quedan y por los muchos que buscarán refugio en naciones cercanas y en otras no tanto, agravando la ya de por sí complicada situación que conlleva la existencia de casi 500 millones de refugiados que la ACNUR considera están fuera de sus países por razones diversas.

Frente a este caos que ha convertido el aeropuerto de Kabul en “la última frontera, a la que hay que llegar como sea”, el presidente de los Estados Unidos, en un mensaje a la nación, acompañado de Kamala Harris (que en breve hará una gira por el sudeste asiático en medio de esta crisis) y de todo su equipo de seguridad, señaló: “No puedo prometer como acabará la evacuación, pero usaré todos los recursos para sacar de allí a los estadounidenses”. Confirmó el despliegue de 6 mil soldados en el aeropuerto de Kabul para garantizar la seguridad de lo que calificó como “una de las operaciones más grandes y difícil de la historia.” 

Sin duda, esta crisis cobrará factura a los demócratas en las elecciones intermedias en noviembre del 2022, al tiempo que le dará argumentos sólidos a Donald Trump, y a sus millones de seguidores, para calificar a la actual administración de ineficiente e inoperante y de poner en duda su liderazgo mundial. La bomba de tiempo que Trump sembró le ha estallado en las manos a su sucesor.

¿La reforma electoral de Monreal es la de AMLO?

Como es bien sabido, luego del proceso electoral del 6 de junio, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha inserto en la agenda política nacional, además de dar el banderazo de salida a la sucesión presidencial con mucha anticipación, tres reformas constitucionales que involucran a la CFE, a la Guardia Nacional y a los dos órganos electorales: INE y TEPJF. En lo que respecta a esta última, ha anticipado que convocará a un grupo de especialistas para diseñarla, señalamiento que hizo horas después de conocer que el senador Ricardo Monreal, líder de Morena en la Cámara Alta presentaría una iniciativa en ese mismo sentido.

No es nuevo que el zacatecano se anticipe o que se contraponga a los planteamientos del jefe del Ejecutivo. Nadie niega su capacidad de gestión, ni su calidad como negociador; los que saben, señalan que su distanciamiento con el mandatario se funda en ese “acelere” que explica, dicen, el por qué no lo han incluido en la lista de los posibles candidatos a suceder al tabasqueño en el 2024.

Está claro que propuesta de Ricardo Monreal no es la de AMLO, sin embargo, una lectura de su Iniciativa con Proyecto de Decreto por el que se reforman y adicionan diversos artículos de nuestra Carta Magna en materia político-electoral, al menos, debería ser leída y analizada por el mandatario federal, y por el grupo de especialistas que éste ha anticipado se harán cargo de redactar “su” propuesta de reforma electoral.

La iniciativa está conformada por siete ejes temáticos. No es posible en este espacio comentarlos todos, pero no dejo de mencionar que el documento, que es vasto, está bien configurado y considera temas que el propio presidente de la república ha anticipado como torales a la hora de construir una propuesta de reforma electoral. Menciono sólo algunos: Pasar las funciones de las OPLES al INE; Reducir la integración del Consejo General del INE e implementar esquemas rotativos, limitado a tres años, para ocupar el cargo de presidente. Se propone bajar el número de los integrantes del Consejo General de 11 a 7 y renovar de manera total la conformación sus integrantes.

Asimismo, se plantea la desaparición de los Tribunales Electorales Locales y la creación de Salas Locales. En este contexto, la iniciativa propone reducir la integración de la Sala Superior que estaría conformada por 5 magistrados, 2 menos que en la actualidad. Se plantea una renovación total de los magistrados, al tiempo que se propone especificar el ámbito de competencia de este Tribunal.

La Iniciativa habla, también del número de legisladores de representación proporcional que integrarían el Congreso. En lo que a la Cámara de Senadores se refiere, se propone eliminar a las senadurías electas por representación proporcional, de tal suerte que la Cámara Alta estaría integrada por 96 senadores (en lugar de los actuales 128), 64 electos por el principio de mayoría relativa y 32 por primera minoría. 

En lo que respecta a la Cámara de Diputados, la propuesta significa un retorno al planteamiento original de la Reforma Política de 1977.  La Cámara Baja estaría conformada por 300 diputados de mayoría relativa y 100 de representación proporcional. Serían 400 en lugar de los 500 diputados federales que actualmente la conforman.

No se cual será la suerte de la “Iniciativa Monreal”, como ya se le ha bautizado. Creo, sinceramente, que valdría la pena analizarla y no desechar lo que, a primera vista parece un buen ejercicio de ingeniería constitucional electoral.

Prospectiva.

Emilio de Ygartua M.

Lunes 9 de agosto 2021.

*Recuperación de la CELAC

*Romper con una etapa de aislacionismo

*Integración latinoamericana

*Una nueva relación con el vecino del norte

*CELAC u OEA. He ahí el dilema

 

En los últimos días del mes de julio, México fue anfitrión de los cancilleres de los países que integran la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC); evento que tuvo especial relevancia por ser la primera reunión de este organismo multinacional desde que inició estapandemia cuyos efectos económicos negativos en la región han sido de enormes dimensiones, como bien lo señala el estudio recientemente publicado por la CEPAL, del cual dimos cuenta dos semanas atrás.

La Ciudad de México fue el espacio para este encuentro de 25 ministros que permitió manifestar preocupaciones tanto por la disparidad en el número de vacunados, como por el crecimiento de los índices de pobreza que han echado al traste lo avanzado en los últimos diez años que, si bien no ha sido homogéneo, sí permitió reducir las desigualdades y generar, como recomienda el premio Nobel de Economía Amartya Kumar Sen, oportunidades de desarrollo para buena parte de la población.

Marcelo Ebrard, quien lidera a este grupo durante elaño en curso, fue el anfitrión y el encargado de cumplir con una agenda amplia que tuvo como propósito generar estrategias comunes para enfrentar los retos que América Latina y el Caribe habrán de afrontar en el futuro inmediato, mediato y de largo plazo. 

Además, la reunión cumplió con un objetivo específico, recuperar la memoria histórica del proyecto bolivariano de una América unida que ha sido un propósito largamente acariciado que no se ha podido cumplir no sólo por la oposición del Imperio del Norte, también, por la inconsistencia de muchos de nuestros gobiernos que no han logrado que cuajen iniciativas orientadas a generar un espacio común. “Yo deseo más que otro alguno, ver formar en América la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riqueza que por su libertad y gloria”: Simón Bolívar

Esta reunión tuvo dos objetivos muy concretos,claramente expuestos en los discursos de los cancilleres y ratificados en el mensaje del presidente Andrés Manuel López Obrador en la ceremonia de clausura: primero, establecer la agenda para la que será la primera cumbre de jefes de Estado latinoamericanos a desarrollarse en nuestro país el próximo mes; segundo, enviar un mensaje de la diplomacia mexicana al controvertido dirigente de la Organización de Estados Americanos (OEA), el uruguayo Luis Almagro (ministro de Exteriores en el gobierno de José Mujica), cuyo papel al frente de este organismo multinacional ha sido cuestionado por su abierta intromisión en asuntos internos de naciones de la región, en un evidente alineamiento con los intereses de los Estados Unidos, cuya influencia en este organismo ha sido nota característica desde su creación, el 30 de abril de 1948, en Bogotá, Colombia.

A 238 años de distancia del nacimiento del libertador de Colombia, Venezuela y Perú, Simón Bolívar, este evento sirvió para apelar a la integración latinoamericana y caribeña: “Si nos dividen, si nospulverizan vamos a ser presa de uno u otro imperio”, señaló el canciller mexicano Marcelo Ebrard, en clara alusión al momento geopolítico que vive el mundo ante el enfrentamiento entre los Estados Unidos y China. “El sentido es que si ustedes observan los equilibrios geopolíticos que hoy -o desequilibrios- se están formando, si América Latina no actúa en conjunto, es imposible que tenga influencia en el mundo”.

Romper con una etapa de aislacionismo

Está claro que el presidente de México ha decidido romper con una etapa de aislacionismo, de distanciamiento con el resto de las naciones latinoamericanas. Algunos señalan que la intención es reposicionar a nuestro país en un liderazgo perdido desde el último tercio del siglo pasado. Durante la reciente visita del presidente de Argentina, Alberto Fernández, se habló de la construcción de un “eje latinoamericano” fundado en gobiernos de izquierda que ya habían arribado al poder, a los que se suman el boliviano Luis Arce y el recién electo Pedro Castillo en Perú, en una especie de contra peso a gobiernos de corte conservador vigentes en Brasil, Chile, Ecuador, Colombia y Uruguay.

En este contexto, la intención es que la CELAC vuelva a ser un espacio de interlocutor entre los países latinoamericanos, sin Estados Unidos, que no es Estado miembro, como ocurrió en la década pasada con la llegada y consolidación de gobiernos progresistas en la Argentina de los Kirchner, en el Brasil de Lula da Silva, en la Bolivia de Evo Morales. Una época de esplendor que se fue diluyendo hasta volver irrelevante a esta comunidad a partir de 2017.

El analista argentino Carlos Pagni, citado por el diario “El País” (23 julio 2021), señala que en el ADN de la izquierda latinoamericana “prima un componente antiimperialista” que se contrapone a la doctrina Monroe y busca “una América sin los americanos (estadounidenses)”. Para el politólogo argentino, la CELAC es, justamente, un “espacio de contradicción con la OEA”.

¿Por qué esa postura? Desde luego, no es gratuita, obedece, como ya mencioné al actuar de un secretario general de la OEA que no cumplió con las expectativas que generó con su designación en el 2015. Se esperaba que con su arribo se concretara el tan anhelado viraje latinoamericano hacia la izquierda, que no se ha producido, al contrario, su permanencia en el cargo ha dependido del apoyo de Washington. 

Su intromisión en el affaire venezolano, siempre con los dados cargados a favor de los opuestos al régimen de Maduro; su contubernio en el “golpe de Estado técnico” en contra de Evo Morales, en Bolivia y su poco diplomática respuesta a las críticas de nuestro canciller aludiendo en respuesta su supuesta responsabilidad en el accidente de la Línea 12, son algunos de los episodios que han configurado un escenario ríspido que ha llevado al presidente Andrés Manuel López Obrador a impulsar el reposicionamiento de la CELAC y ubicarla como un interlocutor legítimo de los países de la región.

En su discurso con motivo del 238 aniversario del natalicio de Simón Bolívar, que tuvo como escenario el Castillo de Chapultepec, el jefe del Ejecutivo federal, quien estuvo acompañado de la prestigiada escritora chilena Isabel Allende, hizo un largo recuento de la historia latinoamericana, del papel del insurgente sudamericano, de sus puntos de contacto con el movimiento de independencia mexicano, al tiempo que señaló que el momento actual tiene muchos puntos de contacto con lo ocurrido en 1930,derivado de la Gran Depresión, que obligó al presidente Franklin D. Roosevelt a dejar atrás la política del “garrote”, para promover una nueva relación de colaboración con sus vecinos del Sur.

Recordemos que la crisis económica obligó a muchos países de la región a cambiar su modelo de desarrollo hacia afuera por un modelo de desarrollo hacia adentro que impulsó un proceso de industrialización que permitió atender al mercado interno y darle valor agregado a productos del campo que iban al mercado externo sin ningún tipo de procesamiento o transformación.

Recordó que, en octubre de 1823, cuando muchos países hispanoamericanos habían logrado su independencia de España, el entonces presidente de los Estados Unidos, Thomas Jefferson, uno de los “padres fundadores” de esa nación, en respuesta a una carta que le dirigió James Monroe expresó: “Nuestra primera y fundamental máxima debería ser la de jamás mezclarnos en los embrollos de Europa. Segundo, nunca permitir que Europa se inmiscuya en los asuntos de este lado del Atlántico”. 

López Obrador no omitió mencionar que dos meses después, Monroe pronunció el discurso en el que quedó delineada la doctrina que lleva su nombre.  “La consigna de América para los americanos terminó de desintegrar a los pueblos de nuestro continente y destruir lo edificado, lo material, por Bolívar. A lo largo de casi todo el siglo XIX se padeció de constantes ocupaciones, desembarcos, anexiones y, a nosotros, nos costó la pérdida de la mitad de nuestro territorio con el gran zarpazo de 1848”.

Integración latinoamericana

Este hilo conductor permitió al tabasqueño hacer referencia a la Cuba actual, atrapada en su laberinto, como en la obra de Gabriel García Márquez (“El general en su laberinto”) lo estaba Bolívar, el hombre y sus circunstancias vinculadas a un trasiego histórico necesario de entender a la luz de nuestros días.

Luego de la ampliación de su territorio, Estados Unidos definió su “espacio vital” con el propósito de dar soporte a sus afanes imperiales. “Esta expansión territorial y bélica de Estados Unidos se consagra cuando cae Cuba, 1898, el último bastión de España en América”, lo que dio lugar a la Enmienda Platt y a la ocupación de Guantánamo. Desde aquellos tiempos, nos recuerda López Obrador: “(…)Washington no ha dejado de realizar operaciones, abiertas o encubiertas contra los países independientes situados al sur del Río Bravo”.

Sobre Cuba, que vive momentos complejos por un evidente desgaste de su modelo político, económico y social, señaló: “Podemos estar de acuerdo o no con la Revolución Cubana y con su gobierno, pero el haber resistido 62 años sin sometimiento, es toda una hazaña. Puede que mis palabras provoquen enojo en algunos o en muchos, pero como dice la canción de René Pérez, el Juglar de Calle 13: yo digo siempre lo que pienso.”

Y fue más allá: “(…) creo que, por su lucha en defensa de la soberanía de su país, el pueblo de Cuba merece el premio de la dignidad y esa isla debe ser considerada como la nueva Numancia por su ejemplo de resistencia y, por esa razón, pienso que debiera ser declarada patrimonio de la humanidad”. Espaldarazo que mereció el agradecimiento del gobierno de La Habana.

A este mensaje, que parecía anticipar un escalamiento en el tenor del discurso, devino un evidente espíritu conciliatorio y la propuesta de una nueva relación con el vecino del norte: “También sostengo que ya es momento de una nueva convivencia entre todos los países de América, porque el modelo impuesto hace más de dos siglos está agotado, no tiene futuro ni salida, ya no beneficia a nadie. Hay que hacer a un lado la disyuntiva de integrarnos a Estados Unidos o de oponernos en forma defensiva”.

¿Cuál es la propuesta del presidente de México? “Es tiempo de expresar y de explorar otra opción: la de dialogar con los gobernantes estadounidenses y convencerlos y persuadirlos de que una nueva relación entre los países de América es posible. Considero que en la actualidad hay condiciones inmejorables para alcanzar este propósito de respetarnos y caminar juntos sin que nadie se quede atrás”.

En este contexto, sin obviar mencionar lo complejo que resulta tener una vecindad con Estados Unidos, estableció: “Nuestra cercanía nos obliga a buscar acuerdos, sería grave [sic] ponernos con Sansón a las patadas, pero tenemos poderosas razones para hacer valer nuestra soberanía y demostrar, con argumentos, sin balandronadas, que no somos un protectorado, una colonia o su patio trasero. Además, con el paso del tiempo, poco a poco, se ha ido aceptando una circunstancia favorable a nuestro país: el crecimiento desmesurado de China ha fortalecido en Estados Unidos la opinión de que debemos ser vistos como aliados y no como vecinos distantes.”

Esta parte del discurso debe haber sorprendido a muchos, a los vecinos del norte, sí, pero también a algunos cancilleres cuyos países mantienen una relación cada vez más estrecha con China en un entorno en el que pronto habrá que definir hacia dónde mover el barco. No existe en este momento un Tito que genere un movimiento de países no alineados.

CELAC u OEA: He ahí el dilema

En lo que no dio un paso atrás el mandatario mexicano fue en la idea de fortalecer a la CELAC y en hacer a un lado a una organización, la OEA, cada vez más distante de los intereses generales de los países de la región y de la promoción de su integración. López Obrador se manifestó a favor de la promoción de la cooperación para el desarrollo y bienestar en todos los pueblos de América Latina y el Caribe, al tiempo que calificó de “inaceptables” las políticas orientadas a promover invasiones para poner o quitar gobernantes al antojo de las superpotencias; “digamos adiós a las imposiciones, las injerencias, las sanciones, las exclusiones y los bloqueos”.

¿Hacia dónde debe ir la nueva relación con Estados Unidos? Al estricto respeto de los principios de no intervención, a la autodeterminación de los pueblos y a la solución pacífica de las controversias: “Iniciemos en nuestro continente una relación bajo la premisa de George Washington, según la cual: las naciones no deben de aprovecharse del infortunio de otros pueblos”.

¿Es viable la propuesta? López Obrador reconoce que es éste un asunto complejo y que, de entrada, deberá fundarse en una nueva visión política y económica. “La propuesta radica, ni más ni menos, en construir algo semejante a la Unión Europea, pero apegado a nuestra historia, a nuestra realidad y a nuestras identidades”.

¿Puede la OEA ser partícipe de este cambio? El mandatario mexicano fue claro al manifestar que para que este proyecto prospere, para que la integración regional que propuso en su tiempo Simón Bolívar se haga realidad, “no debe descartarse la sustitución de la OEA por un organismo verdaderamente autónomo, no lacayo de nadie, sino mediador a petición y aceptación de las partes en conflicto, en asuntos de derechos humanos y democracia”. 

Sin duda, este discurso tendrá resonancia en Washington, en la Casa Blanca, y en la sede de la Organización de Estados Americanos. También, desde luego, en las oficinas presidenciales cuando sus cancilleres les comenten lo que aquí se dijo. En septiembre sabremos que tanto permeó esta propuesta. “Lo aquí planteado puede parecer una utopía; sin embargo, debe considerarse que sin el horizonte de los ideales no se llega a ningún lado y que, en consecuencia, vale la pena intentarlo. Mantengamos vivo el sueño de Bolívar”.

En tanto ocurre esta cumbre de jefes de Estado y gobierno de América Latina y el Caribe en el próximo mes, hay que destacar cuatro noticias importantes. La primera, que el FMI aprobó la mayor inyección de recursos en su historia, 650 mil millones de dólares, que serán destinados a apuntalar la recuperación económica global y ayudar a las naciones que deben enfrentar gigantescos niveles de deuda. América Latina y el Caribe recibirán 50.3 mil millones de dólares (México obtendrá 12.2 mil millones de dólares). La segunda noticia, es que México ha presentado una demanda, sin precedentes, contra 11 empresas fabricantes de armas, fundada en el hecho de que cada año se trafican ilegalmente más de 500 mil armas desde Estados Unidos, que en2019 fueron responsables de más de 17 mil homicidios dolosos en nuestro país. Una demanda muy bien fundada que parte de la idea de que la Segunda Enmienda no es vigente más allá de la frontera del vecino del norte. La tercera noticia, que el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha decidido poner punto final a la controversia al anunciar que su mandato concluirá en el 2022. La cuarta noticia, que el diputado Alfonso Ramírez Cuellar, fugaz dirigente de Morena, ha propuesto que a los programas sociales orientados a atender a los más pobres, se sumen estrategias para apoyar a las clases medias. En contraste, una mala noticia, sin duda, el crecimiento de la pobreza en México que no nace en el 2018 como algunos opuestos al régimen se empeñan en señalar, pero que, sin duda, no se podrá revertir, si no se genera riqueza y esta se distribuye mejor. Tarea que esperamos realice, con fundamento a su historial y prestigio, el nuevo secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O.

Por motivos de trabajo del autor, Prospectiva no se publicará el lunes 16 de agosto. Si Dios lo permite, estaremos nuevamente en este espacio el lunes 23 de agosto.

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