Prospectiva

Emilio de Ygartua M.

Lunes 28 de septiembre de 2020.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha cumplido 75 años desde su creación resultado de los acuerdos del Atlántico Norte que, en 1945, establecieron las reglas para concretar el final de la Segunda Guerra Mundial. Antes de la firma de la Carta de San Francisco, en octubre de ese mismo año, los habitantes de este planeta serían testigos de la masacre cometida por los Estados Unidos al lanzar, primero sobre Hiroshima y luego sobre Nagasaki, dos bombas atómicas que obligaron al imperio japonés a firmar el armisticio y terminar con el conflicto armado iniciado en 1939 con la invasión alemana a los Países Bajos y a Bélgica, en su camino hacia Francia a la que, a diferencia de la Primera Guerra Mundial (1914-1919), sí invadirían en 1940.

La ONU tiene su antecedente en la Liga de las Naciones o Sociedad de Naciones, creada en 1919 como propuesta explícita en el Tratado de Versalles mediante el cual ingleses, franceses y norteamericanos acordaron un decálogo de sanciones contra Alemania que, de entrada, dejó de ser una monarquía y se convirtió en una república cuya capital sería Weimar y no la histórica ciudad de Berlín. La antigua Prusia fue castigada severamente con sanciones económicas, desmantelamiento de su ejército y pérdida de sus posesiones coloniales.

Algunos de los participantes en las largas y complejas sesiones realizadas en el majestuoso Palacio de Versalles, construido en 1623 por Luis XIII, padre del auto llamado “Rey Sol”, Luis XIV, anticipaban que ese acuerdo de paz se convertiría “en el huevo de la serpiente” que incubaría un nuevo conflicto mundial. Woodrow Wilson, presidente de los Estados Unidos, quien viajó a París para participar en esas reuniones, y John Maynard Keynes, reconocido economista inglés, representante de la corona británica, coincidieron al señalar los riesgos que conllevaba imponer a los vencidos condiciones ominosas, como se empeñó en hacerlo el gobierno francés que, años después, pagaría las consecuencias.

La pregunta que flotaba en el aíre era cómo evitar una nueva guerra a la luz de los terribles efectos de la llamada “Gran Guerra”, en la que, según datos oficiales, habían muerto 9 millones de soldados y 7 millones de civiles. A esa cantidad había que sumar los 6 millones de personas que fallecieron a causa del hambre, las enfermedades y la falta de recursos producto del conflicto armado. Para acabarla de amolar, en 1918 el planeta padeció una de las pandemias más mortíferas de la historia, la llamada “influenza española”, originada en los Estados Unidos, que causó la muerte de más de 20 millones de personas en tres años.

El 28 de junio de 1919 fue creada la Liga de las Naciones con la finalidad de establecer las bases para garantizar la paz y la organización de las relaciones internacionales. Su primer secretario general fue Eric Drummond (1921-1933). Al inicio se integraron 36 naciones y para finales de la década de los treinta, antes de iniciar la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), habían logrado incorporar a 65 países, entre ellos a Alemania que en 1925 firmó el Tratado de Locarno que propició su ingreso a la Liga un año después. 

La Liga de las Naciones.

La historia consigna claroscuros de la Sociedad de Naciones por su fracaso en el propósito de impedir las invasiones de Japón a Manchuria y la de Italia a Etiopía, lo que puso en evidencia su incapacidad para frenar las ansias neocoloniales de esas y otras naciones. En lo positivo, además del mencionado Tratado de Locarno, entre 1924 y 1929, la Liga procuró evitar una nueva conflagración. La firma, en París, del Pacto Briand-Kellogg (1928), a iniciativa del ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Aristide Briand, y del secretario de Estado de los Estados Unidos, Frank B. Kellog, logró que los quince Estados signatarios se comprometieran a no usar la guerra como mecanismo para la solución de las controversias internacionales. 

Este pacto es considerado el precedente inmediato del artículo 2.4 de la Carta de las Naciones Unidas, en el que se consagra, con carácter general, la prohibición del uso de la fuerza. Esta a la vista que ese Tratado no ha impedido nuevos conflictos internacionales, por lo que al paso de los años se ha cuestionado su utilidad. Sin embargo, hay que reconocer que, en sus orígenes, permitió fundamentar las acusaciones de “crimen contra la paz” utilizados en los juicios de Núremberg contra miembros del ejército y del gobierno nazi, causantes del Holocausto.

La Liga, hay que resaltarlo, heredó a la ONU organismos supranacionales muy importantes como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional el Trabajo (OIT), y una estructura organizativa que parte de la Asamblea General como órgano superior, que, desde entonces, delega en el Consejo de Seguridad las decisiones esenciales incorporando el veto que, hasta la fecha, castra la posibilidad de que avancen propuestas derivadas del consenso de la Asamblea General.

La Gran Depresión, originada en los Estados Unidos, pronto irradió al resto del planeta afectando a naciones industrializadas y no industrializadas. Esta crisis económica acrecentó la impotencia de la Liga para cumplir su fin principal: evitar un nuevo conflicto mundial. La caída en la demanda generó una crisis severa en varias naciones europeas, especialmente en la Alemania de la República de Weimar, afectada por la cancelación de compras de carbón y acero de naciones como Estados Unidos e Inglaterra. 

La pérdida de empleos y la hiperinflación se convierten en caldo de cultivo para que el movimiento nacionalista, encabezado por Adolfo Hitler, ascendiera en las preferencias electorales, si bien lo que lo llevó al poder no fueron los votos sino el temor del presidente Hindenburg y del canciller Von Papen por el crecimiento de su fuerza electoral y la presencia en las calles, cada vez mayor y más violenta, de las huestes nazis, especialmente de los jóvenes, que se convirtieron en fieles seguidores de sus tesis fundadas en la expansión geopolítica, en la supremacía de la raza aria y en la promesa de construir una nación poderosa.

La llegada de Hitler al poder, en 1933, y el establecimiento del Tercer Reich, son la génesis de la nueva travesía hacia un colapso bélico de nivel mundial. No abundaré en los pormenores de la Segunda Guerra (1939-1945), que enfrentó a las potencias del Eje (Berlín-Roma-Tokio) con los Aliados (Gran Bretaña, Francia y los Estados Unidos), cuyo desenlace, en 1945, ya conocemos. 

No omito comentar el importante papel que jugó la URSS en este conflicto, pasando de la neutralidad, derivada de un pacto de no agresión signado con Hitler, a la invasión del territorio soviético por el ejército nazi traicionando los acuerdos de paz y neutralidad. El “Plan Barba Roja” generó, en 1942, la movilización cientos de miles de soldados, de tanques y de la aviación alemana en lo que el alto mando germano anticipaba como una victoria clara y rápida del poderoso ejercito teutón “sobre unas tropas soviéticas carentes de la maquinaria de guerra suficiente para oponerse a la invasión.”

Sin desmerecer la valiente defensa de los soldados soviéticos, la derrota alemana tuvo como origen principal las condiciones climáticas que diezmaron a su ejercito, al igual que había ocurrido en 1812, con las fuerzas de ocupación francesas al mando de Napoleón Bonaparte, que, con su derrota en suelo ruso, abrió las puertas para la caída de su imperio nacido en 1804. En 1942, La URSS, liderada por José Stalin, encontró en la victoria en Stalingrado la fuerza y el aliciente necesarios para expulsar al ejército invasor hacia su casa, la que caería en sus manos en marzo de 1945. En el trayecto hacia el territorio alemán, los soviéticos fueron estableciendo las bases de dominación de lo que, al concluir el conflicto, se convertiría en el bloque socialista.

Quién iba a pensarlo, la cenicienta del cuento se convirtió en la vencedora y en parte activa de los acuerdos del Atlántico Norte y de Potsdam que definieron no sólo la división de la Alemania ocupada y derrotada, sino del mundo entero en dos grandes bloques, origen de la “Guerra Fría” que durante 45 años estableció las reglas de la geopolítica mundial, hasta la caída del Muro de Berlín (1989), la desintegración de la URSS (1991) y la entronización de un mundo unipolar, dominado por la tríada del comercio internacional que embonó perfectamente en el mundo globalizado de los acuerdos multinacionales y del impulso al libre comercio que consolidó el dominio de los Estados Unidos en el contexto capitalista internacional.

Fin de la Guerra Fría: un mundo unipolar.

Esta nación reforzó su papel de “gendarme del mundo”, sin que la ONU pudiera o quisiera hacer algo para impedirlo. Había triunfado la “Guerra de las Galaxias” y, de paso, los norteamericanos consolidaron el nuevo orden económico mundial bajo las tesis del “Consenso de Washington” (1991), que impuso las reglas para la implementación del modelo económico diseñado en la Universidad de Chicago: el neoliberalismo. Los Tratados de Breton Woods escalaron a un modelo que garantizaba la dominancia económica e ideológica “del Imperio del bien”, como garante de la democracia y la libertad, frente al autoritarismo y centralismo soviético.

Muchos investigadores, politólogos, internacionalistas, juristas, entre otros, consideran que la ONU de 1945 no se corresponde en absoluto con la realidad internacional actual. Crisis como las de Oriente Medio, Bosnia, Ruanda, Kosovo; los problemas crecientes por las migraciones y la pobreza que se acrecentará por esta pandemia, obligan a reducir de manera importante “el profundo grado de divorcio existente entre la realidad y las estructuras formales de este organismo multinacional.” 

Los juristas apuntan a que el fracaso de la ONU, “es consustancial al propio modelo diseñado en su carta constitutiva”, ya que la Carta fundacional “anulaba su capacidad para actuar como ente autónomo frente a las presiones de los Estados”, dependencia que se reforzó derivado de un sistema financiero que está sujeto a las voluntades de las naciones, especialmente de las económicamente más fuertes. 

¿Se puede hacer algo para revertir esta situación? No es una tarea fácil. Los escépticos, que no son pocos, consideran muy difícil que los diversos Estados miembros, especialmente los poderosos, renuncien al obsesivo impulso imperial de “imponer su propia fuerza a favor de un sistema de seguridad colectivo capaz de proteger a los débiles y con ello atender de manera más rápida y efectiva a los eventos que perturban la paz social.”

Lo anterior obliga -ahí radica el principal problema-, a que se dote a la ONU de mayor poder, de más autoridad “a fin de ejercer sobre los Estados un doble control. De una parte, un control político del Consejo de Seguridad por parte de la Asamblea General; de la otra, un control jurisdiccional de las decisiones de ese mismo Consejo por parte de un Tribunal Internacional de Justicia realmente decisorio y no meramente consultivo.”

Javier Solana, quien fuera secretario general de la OTAN, en un artículo publicado en “El País” (23/09/2020), señala que a lo largo de 75 años la organización creada en 1945, “ha sufrido muchos sinsabores”. Sin embargo, considera que “pese a las limitaciones que la aquejan, estaríamos peor sin ella.”  Quien fuera ministro de Asuntos Exteriores en el gobierno de Felipe González, predice que, sin la existencia de esta organización internacional, tendríamos: “Un panorama global más anárquico, que relegue a las organizaciones internacionales a un papel residual y desdeñe los principios básicos de convivencia entre Estados, lo cual beneficiará exclusivamente a aquellos que se han especializado en pescar a río revuelto.”

¿Qué podemos hacer con la ONU?.

La visión prospectiva de Solana está conformada por un mundo matizado “por el expansionismo territorial, injerencias gratuitas en los asuntos internos de otros Estados, ciberataques masivos a infraestructuras estratégicas, espionaje desenfrenado y la utilización impune de sustancias químicas y otros medios ilegales para amedrentar o incluso eliminar adversarios políticos. La clase de conductas, en definitiva, que la ONU nació para evitar.”

Frente a este escenario, vale preguntarse: ¿Cómo podríamos rendir un justo homenaje a este organismo internacional al cumplir 75 años de vida? Solana considera que lo ideal sería convertirlo en “un sólido parapeto desde el que hay que afrontar las grandes convulsiones que nos depara el siglo XXI. Por ahora -lo deja muy claro- estamos lejos de lograr ese objetivo.” 

¿Cuál es la visión que tienen de la ONU su actual secretario general? En su mensaje oficial, Antonio Guterres, precisó que la organización que dirige se mueve hoy en un contexto caracterizado por la polarización política, sacudido por numerosos conflictos regionales, enfrentando a una emergencia climática y a una crisis económica global, y, por encima de todo ello, doblegados por una terrible pandemia que ya ha dejado casi un millón de muertos por todo el planeta.”

El secretario general nacido en Portugal, no disfraza ni atenúa una realidad compleja, por el contrario, describe el escenario con total crudeza: “La calamidad climática acecha. La biodiversidad está colapsada. La pobreza crece de nuevo. El odio se expande. Las tensiones geopolíticas escalan. Las armas nucleares siguen en una alerta de gatillo sensible. Las tecnologías han abierto nuevas oportunidades, pero también nuevas amenazas. La pandemia de la covid-19 ha dejado al descubierto las fragilidades del mundo. Solo podemos afrontar esta situación juntos.” Una muy clara descripción del escenario, sí, pero la pregunta obligada es: ¿Qué va a hacer la ONU para evitar el colapso que se vaticina? 

Coincidiendo con este aniversario, la ONU lanzó un estudio demoscópico masivo alimentado mediante encuestas y reuniones con más de un millón de personas de los 193 países miembros con la finalidad de “determinar las esperanzas y miedos de la gente de cara al futuro.” Atribulados por los efectos sanitarios y económicos provocados por la pandemia, los encuestados piden a sus gobiernos mejores servicios básicos: sanidad y educación de calidad, al tiempo que demandan de la comunidad internacional mayor solidaridad y un apoyo real a las naciones más desfavorecidas. Los encuestados reclaman, además, acciones contundentes para enfrentar los efectos del cambio climáticos, el impulso de políticas públicas que promuevan la sostenibilidad y eviten la destrucción del medio ambiente. 

Año 76. Los retos a enfrentar por la Organización de las Naciones Unidas son inmensos. ¿Podrá revertir las inercias, alentar una auténtica vida democrática interior y promover la solidaridad internacional, en estos tiempos en los que, no hay duda, vivimos los efectos de una nueva guerra fría? Su prueba de fuego será garantizar una distribución universal de la vacuna contra la Covid-19, poniendo freno a cualquier intento de nacionalizar su producción o de politizar su distribución. Tarea nada fácil. Estaremos atentos. 

Prospectiva.

Lunes 21 de septiembre 2020.

Emilio de Ygartua M.

Hace tres semanas, en este espacio, comenté acerca de un muy importante yacimiento de litio que ya se está explotando en el estado de Sonora por dos empresas extranjeras: Bacanora Lithium del Reino Unido y Gangfeng Lithium de China. Un yacimiento que rebasa por más de 21 millones de toneladas al de Salazar de Uyuni, en Bolivia, país que nacionalizó hace más de 12 años esta industria minera productora del llamado “oro blanco”. Bolivia basa hasta el 60% de su PIB anual en la explotación de la minería y principalmente en el litio. En México, la minería, en general, apenas representa el 1% del PIB, por lo que la explotación del litio abre una ventana de oportunidad para elevar la recaudación.

Fue el año pasado cuando se ubicó, en Bacadehuachi, Sonora, este yacimiento de litio que ya se considera el más grande del mundo con 243.8 millones de toneladas de lo que puede ser el sustituto del “oro negro”, el petróleo, del cual todavía tenemos reservas importantes las cuales están en franco agotamiento y, además, en medio de una controversia cada día más intensa por su contribución a la contaminación y al calentamiento global.

Un artículo publicado en el diario español “El País” (9/08/2020), destaca que entre 2014 y 2018, “los precios del litio se dispararon un 156% desde los 6,690 dólares la tonelada hasta un máximo histórico de 17,000 dólares en 2018. Si bien la crisis sanitaria y económica causada por la pandemia ha impactado en el mercado, el precio se encuentra actualmente en torno a los 7,500 dólares, y se prevé que la demanda siga creciendo de la mano de la industria tecnológica.”

Según Mining Technology, el depósito Sonora Lithium tiene mayor potencial que el proyecto estadounidense Thaker Pass Lithium Project, “que cuenta con 179.4 millones de toneladas de litio.” Por ello, las dos empresas extranjeras que obtuvieron la concesión, por 50 años, durante el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, preparan una inyección de capital de 420 millones de dólares para potencializar al proyecto Sonora Lithium. El enorme potencial de este yacimiento ya despierta el interés de empresarios de Alemania, Canadá, Estados Unidos y Japón.

A 1,400 kilómetros de este yacimiento de litio, en Nevada, está la megafábrica de Telsa, del multimillonario Elon Musk, donde se producen más de 3 mil baterías que contienen alrededor de 13 kilos de carbonato de litio cada una. “Según el Financial Times, la factoría necesitará 24 mil toneladas al año para dar salida a su producción”, se destaca en el artículo del diario español, que resalta, asimismo, que: “Con la entrada en vigor del T-MEC, la explotación de litio cobra mayor importancia ya que se debe asegurar una cadena de suministro en Norteamérica. En tres años los coches fabricados en estos tres países deberán tener, al menos, un 75% de sus componentes producidos en la región para que puedan comercializarse libres de aranceles”, desde luego, esto incluye a las baterías de litio, lo que se vislumbra como un negocio muy rentable para México.

¿Qué haremos con el litio?

Todo lo anterior no ha pasado desapercibido en nuestro país, mucho menos al interior del gobierno de la 4T, ni de los legisladores del partido mayoritario, Morena. La pregunta que se ha generado es muy pragmática: ¿Cómo se beneficiará México de tener en el territorio nacional el mayor yacimiento de litio que se conozca? En el artículo de “El País”, se preguntan no tanto el cómo, sino el quién. El gobierno de Calderón otorgó esa concesión por 50 años porque en ese momento las expectativas de producción eran muy bajas, con el tiempo, ha salido a la superficie la enorme riqueza y los grandes beneficios que la explotación de ese yacimiento significa. ¿Lo dejamos en manos extranjeras o la nacionalizamos?

Lo deseable es que se diseñe una estrategia que garantice que este recurso genere riqueza compartida. La experiencia petrolera fue muy traumática. A finales del siglo XIX el petróleo y sus sucedáneos se convirtieron en el motor de la segunda revolución industrial que alentó el maquinismo y la movilidad mediante motores de combustión interna. El imperialismo centró sus estrategias en la ampliación de su espacio vital en regiones del planeta que habían mostrado existencia del hidrocarburo.

En México, durante el porfiriato, se permitió a empresas inglesas, holandesas y norteamericanas la explotación de yacimientos petroleros, principalmente en la zona de la Huasteca veracruzana. Luego de la Revolución Mexicana y el final de la Primera Guerra Mundial, devino un boom económico mundial que concluyó con la “Gran Depresión”, la cual pudo revertirse gracias, entre otras cosas, a los gastos de guerra que impulsaron la demanda de los hidrocarburos y con ello el incremento de las pingües ganancias de las petroleras avecindadas en nuestro país que se negaban a compartir su riqueza otorgando a los trabajadores mexicanos salarios y condiciones de trabajo justas.  Lázaro Cárdenas decidió decretar la expropiación de la industria petrolera, en marzo de 1938, con apego al artículo 27 de nuestra Constitución. Lo mismo hizo en los sesentas Adolfo López Mateos: decretar la nacionalización de la industria eléctrica en manos extranjeras desde finales del siglo XIX cuando Porfirio Díaz otorgó la vitalicia y muy lucrativa concesión.

A la luz de esa experiencia, considero obligado reflexionar acerca del cómo y del quién, debe obtener el beneficio de esta importante actividad minera. El CEO de Bacanora Lithium, Peter Secker, ha señalado abiertamente que la explotación del litio, en una extensión equivalente a 100 mil campos de futbol, es “muy rentable”. Esta empresa inglesa ha publicado que el yacimiento sonorense tiene “reservas comprobadas por poco más de 3 millones y medio de toneladas, más de 40 veces la cantidad que se consumió en todo el mundo el año pasado.” Por ello, están planteando quedarse en México los próximos tres siglos. “Sonora es un proyecto que durará 300 años, con costos operativos bajos, en el que produciremos litio de alta calidad para la industria de las baterías para vehículos eléctricos”. ¿Así o más claro?

Víctor Toledo, quien recién presentó su renuncia como titular de la Secretaría de Medio Ambiente, en junio pasado calificó a este mineral como “el nuevo petróleo”, y propuso que el gobierno nacionalizara los recursos del litio “porque ya estaban entrando las compañías chinas e inglesas”. Ese mismo mes, el subsecretario de Minería, Francisco José Quiroga, expresó sobre el litio: “No solo se trata de minería en roca, estamos buscando cómo subirnos a la tendencia de la electromovilidad y acompañar el proyecto integral para que México se inserte exitosamente en una cadena de valor.” Lamentablemente, la subsecretaría de Minería ha sido víctima de la austeridad y desaparecido del mapa, por lo que el control de la minería en México está en manos de una dirección general.

Afortunadamente, el tema no ha quedado en el olvido. El senador por Morena, Alejandro Armenta Mier plantea estatizar la explotación del mineral que “sustituirá al petróleo”. Ha propuesto crear una empresa, Litiomex, “que se dedique de forma exclusiva a la explotación del litio, como lo hace Pemex con el petróleo.” En la iniciativa de Ley que ha presentado este legislador se señala que “el objetivo es regular la industria del litio en México, desde la exploración y hasta la distribución de los productos finales.”

El senador morenista basa su propuesta en las expectativas económicas que genera esta actividad minera. “Es importante que el litio tenga la categoría que tiene en México el petróleo. Sin lugar a dudas, el litio se convertirá en el insumo más importante del próximo siglo para el desarrollo y generación de energías limpias. El litio será tan importante para los próximos 100 años como lo ha sido el petróleo en los últimos 100 años.

¿Nacionalizar es la solución?

En concreto, lo que se propone es nacionalizar el litio mediante una reforma al artículo 27 constitucional, lo que definirá a este mineral como “propiedad de la Nación y como recurso inalienable e imprescriptible, y no se otorgarán concesiones.” El legislador fundamenta su propuesta en el propósito “de obtener ingresos para el país y que sea la nación la que regule las actividades de exploración y extracción de litio mediante asignaciones a empresas del Estado o a través de contratos a particulares”. En la iniciativa se considera que la Secretaría de Economía se encargue de vigilar estos contratos. 

La propuesta seguramente generará controversias, sobren todo entre aquellos que insisten en el propósito “nacionalizador” del gobierno en turno; además, porque la mala situación económica de PEMEX y la CFE, resultado de años de operar como caja chica de los gobiernos en turno y del empecinamiento del gobierno de Enrique Peña Nieto, vía la reforma Energética, de promover su privatización; crisis que le han endosado a la actual administración que, eso sí, se ha empeñado en un rescate que cada día parece más difícil y costoso. 

Considero que este asunto merece un análisis y discusión amplia. Un “Parlamento Abierto” sería una enorme oportunidad para escuchar todas las voces a fin de generar consensos y evitar que se caiga en una inútil discusión que derive en una consulta popular que plantee si se debe o no nacionalizar la industria del litio. En este mundo globalizado, que no ha fenecido a pesar de la pandemia, se debe ser cuidadoso con las empresas extranjeras que, “haiga sido como haiga sido”, recibieron esa concesión por 50 años para la exploración y explotación de ese yacimiento. No omito mencionar que en la Secretaría de Economía existen 131 proyectos más sobre el litio lo que habla de la importancia que está alcanzando esta actividad y la urgencia de, al menos, regular sus exploración y explotación.

No todo el mundo es tan optimista con relación al aporte del litio a la lucha contra la contaminación y el cambio climático. ¿Es el litio contribuyente a la generación de energías limpias? A la luz de la necesidad de sustituir a los combustibles fósiles, la respuesta pareciera ser que sí. Para muchos, la demanda de baterías de litio es factor clave para evitar el incremento en dos grados en la temperatura del planeta, sin embargo, hay voces que alertan sobre una de las limitaciones de esta nueva industria: el reciclaje: “El proceso de purificación de litio va a costar más que extraer y producir de nuevo (economía circular), porque los sistemas de recuperación todavía no son eficientes”, declaró a “El País” Alberto Rico, doctor en Química por la Universidad Complutense de Madrid.

Un investigador argentino de la Universidad de Cuyo, Daniel Rosales, es enfático al declarar a ese mismo diario hispano que: “Aunque a comparación de los salares, el tiempo de producción es mucho más reducido, el concentrado se mezcla con ácido sulfúrico para obtener el carbonato de litio. Por una tonelada de litio producida de esta manera, se generan ocho toneladas de residuos.”

Por su parte, la investigadora mexicana de la UNAM, Beatriz Olvera, reconoció en la entrevista al mismo diario que “si bien es necesaria una transición energética por la emergencia climática que vivimos, ello no se debe hacer a cualquier precio. Si los procesos para extraer el mineral siguen siendo contaminantes y los minerales violan los derechos de las comunidades originarias, no habrá ningún progreso. Será maquillaje verde nada más.”

Aprendamos de las experiencias ajenas. En el llamado “triángulo del litio”,  integrado por Argentina, Bolivia y Perú, una de las zonas más pródigas en la producción de litio a nivel mundial, encontramos experiencias que, por cierto, ya vivimos en México en el pasado, tanto en la minería como en la industria petrolera, cuando estos sectores estaban en manos extranjeras, como efecto de un “acto colonizador” caracterizado por la expoliación, el avasallamiento y la explotación de recursos naturales y humanos en exclusivo beneficio de las empresas foráneas y de sus metrópolis.

En su ensayo “Acciones y consecuencias de la explotación de litio en Jujuy. Estudio de la ecofilosofía”, el investigador Armando Damián Enríquez, relata los efectos negativos de la explotación del litio en esa región argentina: “Ante esta situación, numerosas comunidades originales de la Puna Jujeña han manifestado su malestar ya que -según estas- no se han respetado sus derechos propios. Denuncian que el modo que opera la explotación hace caso omiso no solo de las leyes internacionales, nacionales y provinciales sino, y sobren todo, a su concepción de la naturaleza. Nos referimos a que las tierras, las aguas, los vientos, los seres humanos, los animales, las plantas, entre otras entidades, son concebidas de manera diferente por parte de las comunidades originarias a las sostenidas por los actores que explotan y regulan la explotación del litio.” 

Sobre este mineral y sus beneficios económicos, no queda duda, sí sobre la ruta que se habrá de seguir para definir el cómo y el quién. Es obligado no repetir los errores del pasado entregando nuestros recursos y nuestra soberanía sin medir las consecuencias; pero tampoco sería consecuente cerrar los ojos ante nuestras limitaciones para sacar verdadero provecho de esta coyuntura. Hagámoslo con la mirada puesta en el bienestar general de la nación, no en beneficio de unos cuantos sean nacionales o extranjeros.

De todo un poco.

A seis semanas de las elecciones en los Estados Unidos, el escenario inédito derivado de la pandemia ha impedido los actos tradicionales de campaña, pero no las expresiones verbales ante pequeños grupos o ante aquellos que, de manera virtual, atienden los planteamientos de los candidatos. En ese punto, Donald Trump lleva la delantera basado en su experiencia en el manejo del show mediático. Incluso sus mensajes negativos, como llamar miedosos a los soldados norteamericanos que perdieron la vida en algún conflicto armado, o su insistencia de que el cambio climático es una invención de los demócratas, refuerzan el apoyo de su “voto duro” que ha manifestado (67%) que acudirá a votar el 3 de noviembre, en contrario los adeptos a Joe Biden, un raquítico 26% dice lo mismo. El cineasta Michael Moore (Fahrenheit 9/11), de filiación demócrata, que en el 2016 anticipó la derrota de Hillary Clinton, ha expresado su preocupación y llamado a que “alguien active la alarma de incendio político” para evitar la reelección del actual inquilino de la Casa Blanca…Boris Johnson, líder conservador británico, haciendo a un lado las opiniones de cinco ex primer ministros, y de varios de sus correligionarios, ha optado por una salida dura de la UE, para sorpresa de Bruselas. Muchos opinan que es un salto al vació, pero el émulo de Donald Trump parece decidido a tomar el riesgo…El ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, José Ramón Cossío, señaló que si la Corte dice que sí a la petición del Jefe del Ejecutivo de consultar sobre un juicio a cinco ex mandatarios, la petición, con la pregunta aprobada, regresará al Senado para su votación (mayoría simple), después a la Cámara de Diputados (mayoría simple) y, finalmente, al INE para que haga la consulta que, con fundamento en con lo que establece la Fracción Octava del Artículo 35 de nuestra Carta Magna (reformado el años pasado), se realizaría el primer domingo de agosto.

Prospectiva.

Lunes 14 de septiembre 2020

Emilio de Ygartua M.

Los meses de septiembre y octubre, prácticamente en todos los países del orbe, son el momento para elaborar los presupuestos de ingresos y de egresos que tendrán vigencia en el año inmediato posterior. En el 2019 se hizo lo consecuente; las previsiones no eran optimistas. En algunos países se hablaba ya de crecimiento cero. Las tasas de interés en muchos naciones industrializadas estaban en el nivel mínimo, buscando alentar la inversión y el consumo. 

La mayoría vislumbraba una recesión económica derivaba del agotamiento del ciclo de crecimiento iniciado en 2015, cuando los efectos de la crisis financiera del 2008 habían menguando, generando crecimiento en el empleo, el consumo y en la captación fiscal. A nivel planetario aumentó de manera importante el flujo de personas y de mercancias. Pero a finales del año antepasado, las expectativas de crecimiento del PIB eran muy conservadoras y, en muchos casos, negativas. 

Al inicio del 2020 la maquinaria industrial seguía operando y el movimiento de capitales continuaba su movimiento hacia los países y regiones que mejores expectativas generaba. Conforme avanzaban los primeros días del año nuevo y se corroboraban los efectos que podría tener la epidemia por el coronavirus aparecido en China, la economía inició su contracción hasta llegar al escenario catastrófico que hoy se observa a nivel mundial. 

Sin excepción, todos los países sufrieron los efectos de una severa crisis sanitaria que aterrizó en un terreno fértil sembrado por la contracción económica que con el obligado confinamiento se tornó en una auténtica depresión (recesión+desempleo) cuyos nefandos efectos están a la vista. La dicotomia salud-economía ha estado presente a lo largo del semestre en el que la pandemia nos obligó a guardarnos en nuestros hogares para evitar ser parte de las estadísticas en las que se acumulaban día a día contagiados, hospitalizados y fallecidos, en un lamentable trasiego que prácticamente se ha repetido en todos los países ya que la economía la ha ganado la batalla a la salud. La segunda ola ha llegado. La OMS lo había anticipado.

La economía no ha podido esperar más tiempo por lo cual los gobiernos han flexibilizado las restricciones lo que ha tenido sus consecuencias: rebrotes derivados de la movilidad social que en muchas ocasiones ha rebasado el límite de la prudencia e, incluso, ha asumido posturas intolerantes frente a las disposiciones de la autoridad. Ejemplo de ello, las manifestaciones en la Plaza del Sol, en Madrid, donde miles de personas expresaron su rechazo al uso de cobrebocas e, incluso, pronunciaron discursos contra las vacunas. Estas expresiones no están al margen de componentes netamente políticos. La pandemia se ha politizado aquí y en China.

Estas manifestaciones se han replicado en otras partes; la más preocupante, a mi juicio, ha ocurrido en la capital alemana, en Berlín, donde grupos de la extrema derecha intentaron ingresar al parlamento de manera violenta para mostrar a los legisladores su oposición a las nuevas medidas de confinamiento ordenadas por el gobierno encabezado por la canciller Ángela Merkel, reconocida por sus exitosas medidas para evitar el avance en los contagios entre sus gobernados. Estas protestas coincidieron con la celebración de la segunda unificación alemana, en 1991, luego de la caida del Muro de Berlín. Al tiempo, grupos neonazis aprovecharon el escenario para expresar su rechazo a los acuerdos tomados al final de la Primera Guerra Mundial (Tratado de Versalles de 1919) que arrebataron al imperio teutón territorios en la europa central.

Lo anterior evidencia que la crisis sanitaria, además de los efectos económicos, ha llegado acompañada de problemas sociales y políticos que ponen en riesgo la gobernabilidad de las naciones que, además de tener que enfrentar el desempleo, la quiebra de empresas y la reducción de los ingresos públicos, tienen que gestionar la estabilidad política. 

Es este el escenario en el que se tienen que construir los presupuestos anuales. Un contexto nada favorable que han obligado a muchos países a solicitar apoyos financieros ya sea al FMI o, en el caso de la Unión Europea, al Banco Central Europeo, que a través del Consejo de Ministros aprobó un paquete de rescate por 740 mil millones de euros, 60% entregados como subisidios y, el 40% restante en forma de préstamos. Plan de ayuda llamado por algunos como un “Plan Marshall del Siglo XXI”, en remembranza del diseñado en 1945 por el senador norteamericano del mismo nombre, orientado al rescate de las naciones del viejo continente luego de la Segunda Guerra Mundial con la intención de evitar una nueva guerra.

América Latina: Más pobreza por la crisis económica.

Pero no todos los países tienen la posibilidad de una ayuda de esa dimensión. En América Latina, por ejemplo, las condiciones son más complejas y los países de la region tendrán que rascarse con sus propias uñas para enfrentar una crisis que anticipa un retroceso de dos décadas en los que a la lucha contra la pobreza se refiere. La contracción del PIB en la región se ubicará en los parámetros del 2014 o 2015, con caídas que en algunos casos pueden llegar a los dos dígitos. Brasil, México y Argentina, las tres élices del la economía latinoamericana, tardarán un buen tiempo para recuperarse de los efectos de esta crisis que, entre otras cosas, revertirá los avances alcanzados en la lucha contra la pobreza extrema alcanzados en los últimos años. 

En el caso de Argentina, llueve sobre mojado ya que la pandemia llegó en un momento en el que su economía retornaba a caminos antes transitados: hiperinflación, devaluación de la moneda y una nueva moratoria en el pago de la creciente deuda externa, que trajo a la memoria la grave crisis sufrida en el 2001. La renegociación con el FMI, como es costumbre, impondrá políticas de choque que, una vez más, obligará a los que menos tienen a apretarse el cinturon. Medidas que arreciarán la crisis social. Organizaciones sindicales han mostrado el músculo en las calles de la capital ante la impotencia de un gobierno que se ha quedado sin opciones. Es éste un excelente caldo de cultivo para las oposiciones al gobierno peronista cuyo modelo populista han sido rebasado por el tamaño de una grave crisis estructural.  

Todo parece indicar que el futuro de esta nación dependerá de la alianza estratégica que han venido trabajando con la segunda potencia económica mundial. La presencia de China en la nación sureña ha crecido de manera exponencial, dejando atrás las cifras de inversión colocadas en Brasil, el gigante sudamericano gobernado por un mandatario cuyas posturas extremas anticipan un choque de trenes entre la extrema derecha, vinculada a grupos religiosos extremistas, y una izquierda vapuleada y francamente demeritada por temas de corrupción que mancharon el ropaje de figuras señeras de los movimientos populares, como Inacio Lula da Silva.

Por su parte, México, alejado de su histórico liderazgo en la región, enfrenta una crisis severa que anticipa una caída del PIB cercano a los dos dígitos, acompañada de una importante pérdida de empleos y de la contracción de su economía que ya venía de un 2019 con nulo crecimiento adosado por el distanciamiento entren el gobierno y el sector empresarial que no ha encontrado en la 4T un discurso consistente ni cercano a sus expectativas.

Carlos Salazar Lomelí, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), ha hecho importantes esfuerzos por mantener la vela encendida, para lo cual ha contado con el apoyo de Alfonso Romo, empresario y jefe de la Oficina de la presidencia de la República, quien ha expresado su preocupación por el hecho de que al interior del gobierno existen voces que discrepan de la idea de construir una alianza sólida con el sector productivo. 

En año y medio han habido al menos tres anuncios de acuerdo y de un compromiso de trabajo conjunto, pero todo ha quedado en eso, en expectativas que no han aterrizado, salvo acuerdos con el sector hospitalario privado y con las cuatro cadenas privadas de televisión para implementar el programa de eduucación en casa, obligado por la pandemia.

En el marco del Parlamento Abierto sobre la Ley Ingresos realizado por la Comisión de Hacienda del Senado, el líder del CCE, precisó que el paquete presupuestal 2021, no incluye programas para reactivar la economía “más allá de los que se han dado y del énfasis, plausible, en la atención a la población vulnerable.” Salazar Lomelí, a nombre del sector empresarial, manifestó que “para lograr una recuperación real, duradera y rápida, es urgente dinamizar la inversión privada”, para ello, señaló, “se requiere un mecanismo temporal de deducción inmediata de inversiones, sin distinción de zonas geográficas y tamaño de empresas, además de certeza jurídica y reglas clara.” No se equivoca al insistir que “sólo con inversión se podrán recuperar empleos e incrementar el consumo.”

La crisis marca la ruta a seguir en materia presupuestal.

El paquete financiero entregado el martes próximo pasado por Arturo Herrera, secretario de Hacienda, a la Cámara de Diputados para la elaboración del Presupuesto de Ingresos y Egresos que aplicará en el 2021, parte de la existencia de un escenario complejo que obliga a la actual administración a ampliar las medidas astringentes ya que los ingresos caerán de manera importante a causa de la crisis sanitaria y sus efectos en la economía. 

No queda duda que es éste el presupuesto del presidente de la república. Andrés Manuel López Obrador dejó muy claro, en su mensaje del 1º de septiembre, que la prioridad de su administración es el rescate de los pobres mediante una estrategia político-económica fundada en un modelo alejado de las recetas neoliberales a las cuales ha señalado como las causantes del crecimiento de las desigualdades, de la corrupción, la impunidad, la inseguridad y de todo aquello que impida la construcción de un país más justo e igualitario. 

El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el 2021, parte de una realidad inocultable: la pandemia ha golpeado severamente al país, generado una crisis económica sólo comparable con la ocurrida en 1932, provocada por la crisis de 1929, la Gran Depresión. Por ello, el gobierno propone un presupuesto austero, que si bien no contempla aumentos fiscales, sí anticipa medidas para evitar la evasión fiscal y garantizar los ingresos necesarios para cumplir con los programas sociales inscritos en la Carta Magna como obligación del Estado. 

Muchos analistas económicos lo han calificado como realista, pero sin dejar de señalar que está lejos de resolver los efectos de la crisis ya que están ausentes las medidas anticíclicas necesarias para impulsar la producción, recuperar los empleos perdidos y, sobre todo, garantizar que el ingreso programado ocurra como está contemplado. De no suceder esta previsión, se anticipa, el déficit fiscal crecerá más  de lo programado y pondrá en riesgo la distribución de recursos de acuerdo a lo programado.

Al establecer las acciones para el ejercicio del gasto público, el gobierno federal considera que: “El regreso a la nueva normalidad debe ir acompañado de la convicción de profundizar en los cambios ya iniciados por nuestro gobierno y avanzar en la construcción de un estado de bienestar que permita reducir el impacto de los factores externos en la economía nacional y las condiciones de vida de la población. Por lo tanto, el PPEF 2021 propone un reordenamiento de las políticas públicas y la asignación de los recursos asociados a ellas, a fin de reflejar un equilibrio entre las necesidades de la población y de la economía, en el marco de una política pública dirigida al bienestar compartido, al incremento de la eficiencia en la administración de los recursos y a la mejora de los estándares de calidad en la provisión de los bienes y servicios públicos que la sociedad demanda.”

Al hacer entrega del llamado paquete económico, el responsable de las finanzas públicas, enfatizó que: “Las políticas que se proponen están encausadas a ampliar y fortalecer las capacidades del sistema de salud, particularmente los servicios orientados a la atención de los grupos más vulnerables; promover un restablecimiento rápido y sostenido del empleo y de la actividad económica; continuar reduciendo la desigualdad y sentando las bases para el desarrollo equilibrado y vigoroso en el largo plazo; y asegurar la sostenibilidad de largo plazo.” 

Estos compromiso son plausibles, sí, pero dependen de muchas variables independientes, entre ellas, la suficiente captación de recursos fiscales que si bien ha sido exitosa este año, a pesar de la crisis, no se puede apostar a que sin mayor inversión, producción y empleo,  continue este ritmo de captación, sobre todo, porque el número de trabajadores informales han crecido.  La SAHCP plantea redoblar el control sobre los contribuyentes. En la Miscelanea Fiscal se propone la cancelación inmediata de los sellos digitales y la acotación de las devoluciones a favor de los contribuyentes.

El SAT está haciendo bien su tarea, como lo muestra el pago de algunos morosos. Se logró recuperar más de 30 mil millones de pesos por pagos atrasados de empresas como Walmart y BBVA; sin embargo, es muy factible que esa recaudación fiscal se reduzca el año proximo si no se reactiva totalmente la economía y nuestro vecino del norte no crece la damanda de mercancías. Un crecimientos del 4.6% del PIB en el 2021 (“Más alto que el crecimiento esperado por Alemania”) suena bien, pero dependerá de que haya una vacuna efectiva y de que las cadenas productivas se reactiven y puedan aprovechar los beneficios acordados en el nuevo tratado comercial.

Arturo Herrera considera que la inversión impulsará la recuperación. El alza en 5.3% del gasto en obra pública en el 2021, dice, “apoyará el crecimiento”. Si bien son muchos los que señalan que las “obras insignia” no alcanzarán para esta reactivación, el titular de Hacienda insiste en que estos proyectos, que ya están en marcha, “generarán mayor derrama de forma inmediata.”

Los que, de plano, ni siquiera esperaron a la presentación del paquete económico, fueron los diez gobernadores que anunciaron su salida de la CONAGO, este club de ejecutivos estatales creado en el 2001 para garantizar una interlocución con el recien electo mandatario, el panista Vicente Fox. Como apuntó Andrés Manuel, es muy su derecho. El enojo aparente es lo que ellos llaman un trato fiscal injusto, pero lo que evidencia es la intención de integrar un grupo opositor con miras a las elecciones de este y el próximo año, pero con la vista puesta en el 2024. Una sana recomendación es que no echen en saco roto la encuesta que anticipa que no les irá muy bien en esos comicios. Algo estarán haciendo mal que las encuestan no les ayudan. 

Prospectiva.

Emilio de Ygartua M.

Lunes 7 de septiembre 2020.

Los informes de gobierno en México han evolucionado de manera significativa. Mi padre era un fiel escucha de los mismos, por ello, el primer día de septiembre se acostumbraba en casa oírlos de principio a fin. Todo iniciaba con la transmisión desde “Los Pinos”, residencia oficial en la que los medios de comunicación daban parte del desayuno del primer mandatario, su salida a Palacio Nacional para colocarse la Banda Presidencial, los honores a la Bandera y el traslado hacia el recinto oficial en donde, en cumplimiento de lo que establece nuestra Carta Magna, “se daría un informe detallado del estado que guarda la Nación”. 

El recorrido era, asimismo, transmitido de punta a punta. El jefe del Ejecutivo, en un auto descapotado, saludaba a sus conciudadanos que se arremolinaban en las calles que comprendían la ruta, ya sea hacia a la Cámara de Diputados ubicada en la calle de Donceles, al Palacio de las Bellas Artes o, partir de los años ochenta, al moderno recinto de San Lázaro, que dio cobijo a una cámara baja integrada por 400 diputados federales luego de la reforma política de 1977. 

Era el “día del presidente”. Luego de un largo recuento de los logros, que podía llevar más de tres horas ( la pregunta que yo me hacía antes de cada informe es si se rompería el record en tiempo del inmediato anterior), en las que el mandatario en turno, en un estricto orden, iniciando por la política exterior, pasando por las áreas de salud, educación, comunicaciones y transportes, agricultura y ganadería, recursos hidráulicos, y se detenía para hacer un amplio reconocimiento a “la Primera Dama”, cuya labor, primero en el INPI (creado por Adolfo López Mateos), luego en el DIF, era merecedora del aplauso unánime de la galería en la que estaban lo mismo embajadores que banqueros, hombres de empresa y hasta invitados internacionales que luego asistirían a una comida de gala en Palacio Nacional. Al unísono volteaban la mirada hacia la esposa del presidente quien, con toda modestia, se ponía en pie para recibir el cálido homenaje iniciado por su consorte.

Durante horas, escuchábamos al jefe del Poder Ejecutivo hablar de los logros realizados en un año, al tiempo que las cámaras de la televisión ponían en escena al titular del ramo en cuestión. Se nos detallaba cuantos kilómetros de carretera se habían construido, cuantos hospitales, escuelas y libros de Texto Gratuito se habían entregado, siempre con el apoyo de las fuerzas armadas cuyos secretarios eran reconocidos por su trabajo en tareas de rescate en momentos de emergencia ya sea por fenómenos hidrometeorológicos o por terremotos. “Guardianes de la Paz social”.

Al final, siempre, la política interior, seguridad nacional, partidos políticos, los avances en materia de democracia, la relación con el sector empresarial ( a veces buena, en ocasiones muy mala), con el sector obrero, parte de un modelo corporativo que dio sustento a un  régimen que presumía de estabilidad social, del desarrollo compartido, del puntual cumplimiento de los compromisos emanados de la revolución mexicana hasta que, Ernesto Zedillo, decidió guardarlos en el cajón de donde no lo sacarían ya ni Vicente Fox, ni Felipe Calderón, ni el neopriista Enrique Peña Nieto.

Y llagaba el colofón, el mensaje presidencial reservado para los grandes anuncios, los malos: “ya nos saquearon, no nos volverán a saquear”, acompañado de una devaluación del peso “defendido como un perro” y la nacionalización de la banca; o las buenas: “acostumbrémonos administrar la abundancia” la que, para variar, no llegó a los de abajo, petrolizó la economía y nos hizo más dependientes. Desde “la más alta tribuna de la Nación”, lo mismo se hablaba, con lágrimas en los ojos, de las crisis económicas, de la maldita pobreza o de las razones para haber usado la fuerza pública contra grupos de estudiantes o de trabajadores “que ponen en riesgo la paz social impulsados por ideologías externas”. 

En ese escenario, Miguel de la Madrid nos convocó a la renovación moral de la sociedad, sí el mismo mandatario que abrió las fronteras de par en par, el que festinó el ingreso de México a la globalidad por la puerta del neoliberalismo, cuyo proyecto encargó a su delfín, a la postre heredero del trono imperial, Carlos Salinas, quien impulsó una reforma económica pero no pudo concretar una reforma política que ayudara a limpiar la mancha funesta en el ropaje rasgado de nuestra democracia nacional, mancillada, una vez más, en julio de 1988, cuando se robaron las elecciones, lo mismo que harían sus fieles discípulos en el 2006 y en el 2012.

Pero las cosas cambiaron cuando muchos de los que hoy forman parte de la 4T, decidieron combatir a un presidencialismo abyecto, enamorado de los reflectores, que, luego del informe, organizaba eventos multitudinarios en donde “el pueblo” iba a felicitar al mandatario, en un humillante besamanos que se extinguió al mismo tiempo que el “Día del Presidente”, ejemplo inequívoco de una “presidencia imperial”, como la calificó quien hoy fustiga la austeridad republicana impulsada por quien, en julio del 2018, con el apoyo del mayor número de votos que haya recibido candidato alguno en la historia del país, se convirtiera, a la tercera, en Presidente de la República.

El presidente ya no acude al Congreso a entregar el informe ni a pronunciar un mensaje, tampoco, a debatir con los miembros del parlamento, ejercicio que sería deseable se estableciera. El mandatario, no solo el tabasqueño, sus antecesores, han llevado el ritual a otros escenarios, en esta ocasión a un acotado evento en Palacio Nacional, con menos de 500 invitados, en el cual dio lectura a un documento que no es un informe, por lo cual sobran las críticas de los opuestos que reclaman falta de datos o de pruebas de lo dicho por el mandatario. Que lean los volúmenes que ese mismo día entregó Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación, a la presidenta de la Cámara de Diputados. La glosa tradicional la harán los legisladores con la presencia de los titulares de las respectivas áreas de gobierno.

Los pasos de López

El mensaje de López Obrador el primer día de septiembre, partió del refrendo de su lucha contra la corrupción a la que considera (¿alguien no?) “el principal problema de México”. El presidente reiteró lo dicho desde hace muchos años: “la corrupción es la peste que originó la crisis de México”, y se comprometió a erradicarla por completo: “Estoy convencido de que, en estos tiempos más que en otros, transformar es moralizar.” Esta lucha contra un flagelo que nos ha acompañado por años, es lo que explica en mucho el apoyo del que goza el mandatario porque la gran mayoría de los mexicanos tienen muy claro que la corrupción y la impunidad son la causa principal de la pobreza y la marginación de millones de mexicanos.

No haré una relatoría de los datos o de las estrategias de gobierno descritas por el presidente en su mensaje porque son de sobra conocidas. Me quiero enfocar en los propósitos del mandatario al resaltar, una y otra vez, su objetivo inquebrantable de orientar sus acciones a combatir la pobreza, sobre todo en estos tiempos en los que la crisis derivada de la pandemia ha acrecentado las desigualdades y evidenciado más las carencias de los de abajo.

Está claro que sus métodos, sus decisiones, no son aceptadas por aquellos que consideran que este cambio de régimen trastoca sus intereses y afecta su visión de un futuro promisorio a partir de la pervivencia de las prerrogativas que el antiguo régimen generó para mantener su lealtad y su obediencia, modelo que nada tenía que envidiar al vigente en los tiempos del feudalismo y de las monarquías absolutas. La república imperial ha dado paso a la república a secas, a un régimen que ha decidido retomar las premisas y las promesas de las otras tres grandes transformaciones que ha vivido la nación. Entonces, también hubo quienes querían conservar las cosas como estaban; hoy, ocurre lo mismo. Es un cambio de régimen no de gobierno como venía sucediendo bajo los principios del gatopardismo promovente del cambio para que todo siga igual.

Una república austera, porque ese fue el mandato en las urnas, terminar con los lujos en el gobierno, para que la parte fundamental del presupuesto y todo lo que se ahorre se destine a conseguir el bienestar del pueblo, como lo señaló Andrés Manuel. Sí, primero los pobres, porque, de lo contrario, lo que pretende ser una transformación incruenta, puede convertirse en una demanda violenta y desbordada de los abandonados de la tierra, de los que con su voto manifestaron que ya era tiempo de darles respuesta a sus demandas y hacer realidad sus esperanzas. Por eso el rechazo a un gobierno rico con un pueblo pobre. 

“Que nadie goce de lo inicuo, mientras alguien carezca de lo estricto”, recomendaba el bate Salvador Díaz Mirón, repetido en su tiempo por Adolfo López Mateos, sí, presidente que nacionalizó la industria eléctrica. Que no se equivoquen los opuestos a los cambios. El voto ciudadano y la defenestración de los antiguos gobernantes no es obra de la casualidad sino de la empatía de la mayoría de la sociedad con una propuesta de gobierno que promueve el combate a la pobreza y a la marginación que como lapa sigue pegada al cuerpo social. Mayoría que, tampoco lo olvidemos, demanda seguridad, crecimiento económico y bienestar social.

Sí, a mi también me habría gustado una explicación más amplia de las acciones para enfrentar la inseguridad, o el anuncio de un plan para enfrentar la crisis económica que no sólo vea al setenta por ciento si no a la sociedad entera. Me gustaría saber cómo vamos a enfrentar la merma de recursos públicos ante la evidente baja en la captación fiscal, sobre todo ahora que se nos ha dicho que se “acabaron los guardaditos”. No podemos depender todo el tiempo de las remesas que llegan de los Estados Unidos. 

La única manera de revertir la crisis económica, y poder tener una recuperación en V, como anuncia el mandatario, es mediante un plan de rescate de la economía en el que participen todos los sectores de la sociedad. Lo peor que nos puede ocurrir es que lo que se entrega a los que menos tienen no sirva para mucho si la producción se contrae, el desempleo crece y la inflación reaparece haciendo polvo los avances en materia de justicia salarial.

De lo que no queda la menor duda, lo siento por los que se empeñan, día a día, en flagelar la figura presidencial, es que Andrés Manuel López Obrador, este incansable luchador social, tiene muy clara cuál debe ser la ruta para revertir la pobreza y la marginación y eso explica el por qué sigue gozando de un apoyo que, insisto, sorprende e irrita a sus opuestos, a ese grupo que quiere reconstruir una oposición sobre los restos del antiguo régimen. 

A casi dos años de gobierno, en medio de una crisis que amenaza dejarnos sin canicas para seguir jugando, el paisano ha reiterado su compromiso con ideales a los que no está dispuesto a renunciar: “Hoy algunos críticos piden que se gobierne en sentido distinto, que prescindamos de nuestro ideario y de nuestro proyecto, que adquiramos recetas económicas contra las que hemos luchado o que seamos tolerantes con la corrupción que nos propusimos erradicar. Piden, en suma, que yo traicione mi compromiso con la sociedad, que falte a mi palabra y que renuncie a mi congruencia. Y eso no va a ocurrir.”

Andrés Manuel López Obrador ha sido consistente con sus principios. Me extraña que sus opuestos se llamen a engaño cuando desde hace muchos años hizo público su programa y sus objetivos. En su mensaje del primero de septiembre, aceptó que las circunstancias “imprevistas e infortunadas” derivadas de la pandemia, obligarán a hacer ajustes, pero sin “apartarnos, en lo esencial del espíritu del compromiso adquirido. Las acciones gubernamentales realizadas son expresión de lo que hemos soñado, diseñado y ofrecido desde hace muchos años, de una visión del país y del mundo.”

Este planteamiento es legítimo y puede ser fácilmente realizable en un entorno que promueva la unidad y concite la participación de todos a la reconstrucción de la nación ante la sacudida provocada por la pandemia y la crisis económica que de ella derivó. Un país polarizado, dividido, no es garantía de progreso ni de bienestar. Es tiempo de llamar a la unidad, de terminar con la polarización que a nada positivo nos conduce. La convocatoria debe ser a dejar atrás lo que nos separa, para reencontrarnos en aquello que nos une y nos fortalece. Si ello no ocurre, los sueños del mandatario, y los anhelos del pueblo que lo eligió, serán imposibles de cumplir. 

De legisladores y partidos.

La semana pasada, las noticias se centraron de manera importante en los temas legislativos y en los partidarios. La aprobación en la Cámara de Diputados de la reforma que elimina el fuero presidencial. Pasará al Senado donde ya se atoró hace unos meses…La Cámara de Diputados fue escenario de una lucha frontal entre petistas y priistas por la presidencia de la Mesa Directiva para el último año de la presente legislatura. No hay otra palabra que vergonzosa para calificar los métodos utilizados por ambas fracciones. Buscaron ese liderazgo, “comprando” a diputados de otras fracciones para alcanzar la mayoría. El PT se pintó la cara para evitar, a toda costa, la victoria del PRI, mediante una estrategia que echaba por tierra acuerdos previos. El presidente López Obrador tuvo que dar un manotazo en el atril de “La Mañanera” para recordarle a sus correligionarios “que no somos iguales” y que las cosas se deben hacer con apego a la ley. Al final, con mucho trabajo, Dulce María Sauri Riancho, ex gobernadora de Yucatán y ex dirigente nacional del PRI, se convirtió en la presidenta de la Cámara Baja. Desde luego, la bancada del PT ha manifestado que, en adelante, su participación dentro de la 4T no será igual…En la Cámara Alta, el senador Ricardo Monreal puso un alto los morenistas que planteaban impuestos a los alimentos chatarras y a las herencias. Será un Parlamento Abierto el foro para que empresarios, ciudadanos, legisladores, investigadores y académicos, expongan sus puntos de vista…En el INE, también hubo muchas noticias. Una mala, cuando el Tribunal Federal Electoral del Poder Judicial dio marcha atrás a la prohibición de que las conferencias matutinas del presidente se transmitan en los estados en donde habrá este año elecciones. La compleja, que el Consejo General negó el registro condicionado a México Libre porque, argumentos de Lorenzo Córdova, “el 8.8% de los ingresos de la organización política no tienen claro su origen”, señalamiento ante el cual Felipe Calderón reviró acusando al presidente del INE de mentir. Margarita Zavala se sumó a la queja de su esposo calificando de absurda la decisión: “Cambiaron las reglas”. La pareja acudirá ante el Tribunal Electoral para tratar de revertir esta decisión. No se si harán lo mismo los familiares de doña Elba Esther Gordillo a los que también les fue negado el registro como partido: Redes Sociales Ciudadanas. Los que vuelven a la lisa electoral son los del PES, ahora como Partido Encuentro Solidario que, de panzazo, lo lograron. Lorenzo Córdova y Ciro Murayama, votaron en contra argumentando que está organización “violó el Estado laico con la participación de ministros de culto”…Para cerrar con temas del INE, está la petición de AMLO a los partidos políticos nacionales: reducir al 50% sus prerrogativas económicas para que ese recurso se utilice para la compra de vacunas contra el Covid-19.

Prospectiva.

Emilio de Ygartua M.

Lunes 31 de agosto de 2020.

Estamos a un poco más de dos meses de las elecciones en los Estados Unidos. Sería exagerado señalar que serán los comicios más complejos de su historia, pero, sin duda, se desarrollarán en un escenario inédito derivado de la contingencia. Se anticipa que más del 40 por ciento de los electores sufragarán utilizando el correo por temor al contagio, lo que hará que el conteo de los votos sea más lento, incluso, retrasar varios días el resultado final de la elección. Este hecho ha sido utilizado por Donald Trump para señalar el riesgo de que el proceso sea invalido y que los demócratas, argumenta, cometan un fraude para evitar su reelección.

Los Estados Unidos han vivido momentos muy complejos a lo largo de su vida independiente. Los “Padres Fundadores” construyeron un modelo democrático que, de entrada, apostaba por la república y por la elección de un presidente, primera nación que se decantaba por esa figura.  Además, incorporaron en su Carta Magna la división de poderes a la manera en que Montesquieu la plasmó en su obra “El Espíritu de las Leyes”. Democracia representativa y popular que tanto admiró el también francés Alexis de Tocqueville, como lo mostró en su obra clásica “La democracia en América”, publicada en 1835, resultado de su viaje (mayo de 1831) a esa nación, recientemente emancipada de la corona inglesa.

En esa obra, el jurista, académico y político galo, pone de manifiesto su preocupación por el retroceso de lo político frente a formas blandas de tiranía, obsesión que ha pervivido hasta nuestros días, como queda de manifiesto en la obra póstuma del sociólogo político contemporáneo Peter Mair, “Gobernar en el vacío”. Tocqueville mezcla en su libro la resignación ante la llegada de un mundo nuevo, con un análisis muy a fondo, con rigor científico, del espíritu que conlleva la emergencia de la joven democracia de Estados Unidos. 

El politólogo francés, que había vivido los complejos y antagónicos momentos de la revolución francesa, transitado por el período del terror, el consulado, el imperio napoleónico y la restauración de la monarquía, expresa en su obra la “inevitable tendencia” en el mundo a favor de la igualdad, colocada en el centro de todas las preocupaciones, herencia de aquella revolución burguesa: libertad, igualdad y fraternidad.

Para Alexis, la democracia tiene dos acepciones, dos sentidos: la democracia como régimen político, que conforma la primera parte de su obra; y la democracia como estado social. En la primera acepción, la democracia sería un conjunto de determinadas formas políticas, entre las cuales destacan el principio de la soberanía popular, que pone fin al concepto de “soberanía asignada a una persona y no al pueblo todo”, fundado en el “derecho divino de los reyes”, basamento de las monarquías absolutas, que pudo sobrevivir a las grandes revoluciones para mutar en regímenes monárquico parlamentarios, desprovistos del poder legislativo, sí, pero manteniendo el control del gobierno y del poder Judicial.

La noción tocquevillana de democracia apunta sobre todo hacia un Estado social “cuyo hecho generador, cuyo principio único, es la igualdad de las condiciones tras la destrucción del Antiguo Régimen.” Para él, la igualdad de condiciones trae consigo la movilidad social. Es claro al puntualizar que en tanto en la aristocracia las relaciones “estaban regidas por la obediencia voluntaria, en la democracia las relaciones son meramente contractuales.” En este punto se observa en él la influencia roussoneana de un “Contrato Social” orientado a la recuperación de las libertades primigenias propias del “Estado de naturaleza”, revirtiendo los que, en nombre de la seguridad y la pervivencia del bien común, priva a los hombres de su derecho a la igualdad y cancela su tránsito hacia una individualidad plena.

Como lo establecieron en la Constitución los “Padres Fundadores” de la nación norteamericana, Tocqueville enfatiza que: “En una sociedad en la que todos son iguales, independientes e impotentes, solo hay un medio, el Estado, especialmente capacitado para aceptar y para supervisar la rendición de la libertad.” Este pensamiento, vigente hoy, tendrá un efecto decisivo en el proceso electoral de noviembre próximo. Obama dice que con Trump la democracia americana están riesgo, éste manifiesta que con Biden el modelo norteamericano fundado en la ley y el orden, está en peligro. Polarización en extremo. 

Inicia la contienda. Noviembre en la mira.

Ungidos como candidatos de sus respectivos partidos, Donald Trump y Joe Biden, buscarán el voto ciudadano, sí, pero con la vista puesta en un Colegio Electoral (CE) que los “Padres Fundadores” vieron como una especie de “fiel de la balanza” que evitara el triunfo de la oclocracia, el gobierno de la muchedumbre, a la que tanto temían los clásicos como Platón, Aristóteles y Polibio. Sí al sufragio universal, pero al final del día, como han ocurrido en varias ocasiones, será el Colegio el que dirá la última palabra en los comicios de noviembre próximo. Éste está integrado por 538 electores provenientes de todos los estados, se requieren al menos 270 votos para alcanzar la presidencia, la mitad más uno del total de los grandes electores.

Al Gore no pudo vencer a George W. Bush, aunque obtuvo un cuarto de millón de votos más que el texano. El demócrata perdió en Florida, gobernado por Jeb Bush. Los 19 votos electorales le dieron el triunfo a su hermano. En 2016, Hillary Clinton tampoco logró vencer a Donald Trump no obstante haber obtenido 3.3 millones más de votos ciudadanos que su opositor republicano. Michigan, Wisconsin, Pensilvania y Florida, se convirtieron en estados “bisagra”, que permitieron al magnate neoyorquino llegar a la Casa Blanca. 

Así es el sistema electoral de los EU, criticado por muchos dentro del país, especialmente por los jóvenes con formación universitaria que consideran que no es un modelo democrático. Fuera de los Estados Unidos, no son pocos los analistas políticos que lo descalifican señalando que resulta una falacia que este país se ostente como ejemplo de democracia para el mundo. Esas son las reglas y van a estar vigentes en estas elecciones que se anticipan reñidas. Si bien es cierto que Biden lleva ocho o nueve puntos de ventaja en la mayoría de las encuestas, la realidad es que la moneda está en el aire y juega a favor de quien hoy ocupa la Casa Blanca.  En el pasado reciente recordamos a dos presidentes que no lograron su propósito de reelegirse: el demócrata James Carter, vencido ampliamente por el republicano Ronald Reagan, y el republicano George Bush, derrotado por el demócrata William Jefferson Clinton. Vale mencionar que tanto Reagan como Clinton gobernaron dos períodos con muy buenos resultados económico que, al segundo, incluso, le permitió salir incólume de un proceso de enjuiciamiento.

La semana antepasada Joe Biden fue dsigndo formalmente como candidato a la presidencia por el Partido Demócrata, en una ceremonia virtual en la que los discursos se centraron en hacer una explícita crítica a la gestión del actual inquilino de la Casa Blanca. Críticas que pasaron por la denuncia por su mala gestión de la pandemia, fundada en falsedades, en recomendaciones temerarias sobre fármacos y promesas sobre la posibilidad de contar con una vacuna antes de los comicios. La crisis económica y la violencia racial, también fueron parte de los discursos.

La designación de Kamala Harris como compañera de Biden, tiene como propósito atraer a los jóvenes, a los latinos, a los desempleados, sí, pero preponderantemente a la población afroamericana que ha visto crecer las muestras de odio y violencia durante una administración decidida a reposicionar las tesis de los supremacistas blancos y otorgarles mayor participación en la gestión gubernamental. Las protestas callejeras crecen porque, pese a la repulsa interna y externa, las policías de muchos estados de la Unión, siguen usando la fuerza extrema y las armas contra las minorías de color.

Ley y orden, oferta invariable de Trump.

“Ley y orden”, continúa siendo la premisa de campaña de Donald Trump y del partido republicano que, pese a sus excesos y errores de gestión, sigue arropando al hombre que les permitió regresar a gobernar a un país que, según ellos, había transitado hacia la izquierda durante el mandato de Barack Obama, intención que, enfatizan, mueve ahora a Joe Biden, cuyo programa de gobierno propone un cambio que deje atrás la etapa de “oscurantismo” que ha caracterizado a la actual administración. Del otro lado, los republicanos piden el voto a favor de Trump para “salvar a los Estados Unidos del socialismo de Biden.” ¡Hágame usted el favor!

En un acto de campaña realizado en la Casa Blanca, criticado por los demócratas por utilizar un escenario público (se suma a ello las honras fúnebres a su hermano efectuadas en ese mismo escenario), el presidente de los Estados Unidos, ante más de mil quinientos asistentes, muchos de ellos sin cubrebocas ni guardar la sana distancia, alertó sobre los peligros de una elección que será decidida por el voto a través del correo e insistió en el riesgo de que los demócratas cometan fraude para evitar su reelección. “Sólo así lo lograrían”, insistió en varias ocasiones.

En Charlotte (Carolina del Norte), un histriónico Donald Trump, haciendo gala de sus tablas en materia de producción de programas televisivos, apareció sorpresivamente en la Convención Republicana para pronunciar un discurso, calificado por la prensa como “caótico y largo”, en el que demostró, por si alguien lo dudaba, su poder absoluto sobre el partido republicano. 

Al grito de ¡Cuatro años más! fue recibido en Charlotte por 560 delegados. ¿Por qué no doce más? Les replicó con una amplia sonrisa quien ha sugerido en varias ocasiones que le gustaría prolongar su mandato más allá del límite establecido en la Constitución por Franklin D. Roosevelt, último mandatario que fue elegido para un tercer período (que por su muerte fue concluido por Harry S. Truman).

El actual inquilino de la Casa Blanca, quien se niega a dejar de habitarla, sin evidencia de ningún tipo, señaló: “Los cazamos [a los demócratas] haciendo cosas malas en 2016 y ahora están preparando cosas malas”, en alusión a un supuesto espionaje a su campaña ordenado por el presidente Barack Obama y su vicepresidente Joe Biden, en aquel año. Acusación que nunca se comprobó. 

Fanático de las fake news y de las redes sociales, seguramente las usará de manera profusa a lo largo de esta campaña electoral virtual. Lo hará fundado en las tesis del padre de la propaganda nazi, Joseph Goebbels, quien afirmaba que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad. Lo que sí es cierto, es que de una mentira siempre queda algo en la mente de la gente, especialmente en la de sus fanáticos adeptos que creen todo lo que él les dice y les promete.

Sabe bien que su gestión de la pandemia ha sido funesta, por ello pretende curarse en salud al decir que sus adversarios: “Están usando la Covid-19 para robarse las elecciones. Hay que tener cuidado. Esta vez tratan de hacerlo con el timo del voto por correo. Tenemos que ganar. Es la elección más importante de la historia de nuestro país.” Por ello, pidió a los electores en general, pero en espacial a los miembros de un partido al que ha moldeado a su antojo, “su total apoyo”.

Melania Trump, al igual que Michelle Obama, abrió la convención republicana con un discurso inesperado al convocar a la unidad contra el racismo, en momentos en los que, lejos de disminuir las tensiones éstas han escalado debido a nuevos actos policiales en contra de un joven afroamericano en Wisconsin donde un joven blanco disparó contra los manifestantes que demandaban justicia por la violencia racial. Eventos deportivos y entrenamientos fueron cancelados en protesta. Trump atacó a la NBA a la que señaló de haberse convertido en una organización con fines políticos. Frente a este escenario caótico que ha tensado el escenario electoral, el partido de Trump, ha adoptado la postura de los changuitos: ni ve, ni oye, ni dice nada. El “Gran Viejo Partido”, a través del Comité Nacional Republicano, ha decidido, por primera vez en su historia, no adoptar un nuevo programa electoral para esta campaña, sino “continuar apoyando entusiastamente la agenda de América Primero del presidente.” 

Con las elecciones a la vuelta de la esquina, es necesario señalar que el 80% de los republicanos consultados han manifestado que votarán el 3 de noviembre por la mancuerna Trump-Pence, como lo hicieron cuatro años atrás. Además, el gran peso que tendrán las millonarias aportaciones económicas de la Asociación del Rifle, cuyos dirigentes saben que con el triunfo de esa dupla garantiza la vigencia plena de la Tercera Enmienda. 

Así las cosas, Joe Biden no la tiene fácil. Su equipo de campaña debe ponerse las pilas para poder incrementar, o al menos mantener la ventaja que hoy le dan las encuestas, de lo contrario, no llegará a la otra orilla, ni empujado por Komala Harris. Todo esto anticipa una elección muy cerrada, que impide en este momento señalar a favor de quién caerá la moneda. 

El regreso a clases.

No son extrañas las críticas al modelo educativo implementado por la SEP, vienen de personas, grupos y medios de comunicación que siempre muestran su disgusto u oposición a cualquier medida tomada por el gobierno de la 4T. Se sabía desde el inicio que este proyecto educativo tenía sus limitaciones, que se enfrentaba a una verdad inocultable: baja cobertura de la red de internet y muchos hogares que aún no cuentan con una televisión. Es cierto que los padres están viviendo un viacrucis al tener que mantener en casa a sus hijos y desempeñar un papel importante en este proceso educativo. También, que la medida ha tenido efectos negativos en la economía ya que se han dejado de vender libros, cuadernos, uniformes, entre otras cosas. Llueve sobre mojado. 

Todo esto es cierto, pero: ¿Es mucho pedirles a los críticos inmisericordes que ya anticipan que se perderán 7 años de educación sin datos duros, y que presagian que la deserción será imparable, que se sumen y que entiendan que en este momento no hay de otra? Así como hay una dicotomía entre salud y economía, también la hay entre educación y salud. Lo fácil hubiera sido, como ha ocurrido en algunos países, cancelar el ciclo escolar y decir “nos vemos en agosto del 2021”. Seamos congruentes. 

El problema es que los plutócratas, los fanáticos del gobierno de los ricos, que sólo ven hacia arriba y nunca miran para abajo, no aceptan que la pobreza es nuestro principal enemigo. Se ha evidenciado con la pandemia la enorme marginación que pervive en la nación, por ello, aunque no les guste, se debe ver primero por los pobres y, como señala Andrés Manuel López Obrador, esta no es una idea comunista, como tanto los alarma, sino un acto de justicia con los que menos tienen. La educación es, debe serlo siempre, prioridad y compromiso de todos, más allá de las visiones partidarias o de los intereses económicos de unos cuantos.

Prospectiva.

Emilio de Ygartua M.

Lunes 24 de agosto de 2020.

He insistido sobre la dicotomía salud-economía. Está claro que la pandemia, per se, ha generado graves efectos sobre la economía, sin olvidar que ésta, la economía, venia mostrando a nivel planetario una clara tendencia a la recesión. El confinamiento aceleró esa crisis provocando una fuerte caída en la demanda de productos y servicios que concitó el cierre de empresas y el despido masivo de trabajadores. ¿Salud o economía? La lógica y la bioética indican que la primera debe estar por encima de todo, sí, pero que en la medida en la que no hay reactivación económica la situación tiende a hacerse más compleja, especialmente para los que menos tienen. Ese es el dilema, eso es lo que ha llevado a los gobernantes a encontrar la forma en que salud y economía puedan convivir.

En Tabasco, el trasiego de la pandemia ha sido complicado, en mucho, porque los que aquí vivimos no entendimos ni atendimos las reglas del confinamiento, lo que provocó un crecimiento exponencial en el número de infectados, en la hospitalización y en el fallecimiento de una cantidad superior a lo esperado de hombres y mujeres. El gobierno del estado puso el énfasis, desde el primer momento, en el fortalecimiento de la infraestructura hospitalaria, en el abastecimiento de medicamentos y en el incremento del personal que haría frente a esta emergencia.

Lamentablemente, un alto porcentaje de los fallecidos padecían comorbilidades que, desde el inicio de la pandemia, se señalaron como factores de riesgo adicional. Las cifras, dentro y fuera del país, refuerzan está tesis, también, la muerte de un muy elevado número de personas adultos mayores que padecían obesidad, hipertensión arterial, diabetes, enfermedades pulmonares y cardíacas. Estos padecimientos se asociación, entre otros factores, a una mala alimentación. El costo, en vidas y en dinero, por estas enfermedades y sus efectos en la salud de las personas, y de las finanzas públicas, obliga a tomar medidas urgentes que nuevamente ponen sobre la mesa la dicotomía salud-economía.

Hace unos días, el gobernador Adán Augusto López Hernández, tomó la decisión de mantener por tres semanas más el semáforo en rojo, no obstante que, en el ámbito federal, nuestra entidad, por la baja del número de contagios, transitaba al color naranja para las autoridades federales. El argumento del mandatario local fue muy claro: garantizar que la disminución en contagios, el aumento en el número de camas disponibles y la reducción de fallecimientos, se convirtiera en una constante. ¿Afecta esta decisión a la economía local? Sí, pero lo importante es asegurar que el desescalamiento no provoque un nuevo rebrote que nos haga retroceder. La tendencia a la baja, tanto en contagios como en fallecimientos que se han dado en los últimos días, justifica la decisión tomada por el mandatario.

Estamos atendiendo los efectos, ahora combatamos las causas.

La estrategia se centró, desde el inicio, en atender los efectos de la pandemia. Sería un error perder de vista que las causas principales de muchos fallecimientos o complicación en los infectados siguen latentes. Por ello, ahora toca ir al fondo del asunto, aunque al hacerlo nuevamente aparezca en escena la dicotomía salud-economía. Desde la apertura comercial de nuestro país, a mediados de los años ochenta, el inicio de la era neoliberal, nuestra cultura alimentaria se modificó de manera drástica. No niego que antes se tomaran refrescos carbonatados y se comieran productos con alto contenido calórico, pero las generaciones posteriores ha esta fecha hemos caído en excesos que se evidencian en los fallecimientos por diabetes, hipertensión arterial, obesidad y cáncer.

En razón de lo anterior, el jefe del Ejecutivo estatal, con fundamento en la Constitución y en la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo del estado, envió al Congreso del Estado, el 13 del mes en curso, una Iniciativa con Proyecto de Decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de las leyes de Salud, de Educación con la finalidad de proteger a la niñez tabasqueña y garantizar su acceso pleno a la salud a lo largo de la vida, como lo mandatan las constituciones General de la República y local.

En la Exposición de Motivos del referido decreto se establece que: “La obesidad es un problema de salud pública de relevancia internacional, dado que es un factor de riesgo para padecer enfermedades no transmisibles, normalmente conocidas como enfermedades crónico degenerativas, tales como la diabetes, la hipertensión, el cáncer, trastornos óseos, la apnea de sueño y enfermedades cardiovasculares. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la ha definido la obesidad como acumulación anormal excesiva de grasa que supone un riesgo para la salud.”

En el 2016, según datos de la propia OMS, un tercio de la población mundial, 1,900 millones de personas de más de 18 años tenían sobrepeso y de ellos, 650 millones eran obesos. Entre 1975 y 2016, la obesidad se ha triplicado, incluyendo en esa nefanda lista a niñas y niños, a jóvenes. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) publicó en 2019 un documento denominado “Estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo, protegerse frente a la desaceleración y el debilitamiento de la economía”

En este documento de precisa que: “El sobrepeso y la obesidad sigue aumentando en todas las regiones, especialmente entre los niños en edad escolar y los adultos. En 2018 se calculó que el sobrepeso afectaba a 40 millones de niños menores de 5 años. En 2016, 131 millones de niños entre cinco y nueve años, 207 millones de adolecentes y 2 mil millones de adultos padecían sobrepeso. Casi un tercio de los adolecentes y adultos que padecen sobrepeso. El 44% de niños entre cinco y nueve años, que también lo padecen, eran obesos. Los costos económicos de la malnutrición son abrumadores.”

Las acciones que derivan de este decreto tendrán efectos económicos negativos para las empresas productoras, distribuidoras y para los establecimientos que las venden, esto es indiscutible, pero en este punto, lo que todos debemos poner por delante es la salud de las niñas, los niños y los jóvenes. De no aplicarse estas medidas estamos cancelando su posibilidad de una vida saludable en un país en el que se ha logrado incrementar la esperanza de vida, pero ello no se podrá festinar si seguimos aumentando el número de personas con enfermedades crónicas y otro tipo de padecimientos que no garantizan un envejecimiento saludable, el cual inicia desde la gestación en el seno materno hasta la adultez. Importante que en la currícula de educación básica se incorpore materias orientadas a fortalecer la salud alimentaria y el civismo que tiene como objetivo formar ciudadanos sanos. 

Por una cultura de la salud alimentaria.

Las muertes por estos padecimientos ya eran alarmantes antes de la pandemia, pero ahora existe una nueva e incuestionable razón para tomar medidas que tiendan a inhibir el consumo de bebidas azucaradas preenvasadas, bebidas azucaradas carbonatadas, golosinas y alimentos procesados adicionados con altas cantidades de grasas, azúcares, sales de sodio. Sí, es verdad que se afecta a los fabricantes de estos productos, pero lo que esperamos de ellos es una reacción y actuación responsable. Tienen hijos e hijas pequeños, adolecentes, y otros ya han formado familias. Es por el bien de todos enfrentar esta pandemia alimentaria.

Se presenta la oportunidad de generar nuevas fórmulas que incluyan ingredientes que mejoren el valor nutricional de productos claramente dañinos para la salud. Las medidas, aprobadas por nuestros legisladores el lunes 17 de agosto, inciden en el sector salud, en educación. Había propuestas en materia fiscal que los legisladores consideraron no aplicar en este momento para no escalar el efecto económico. 

Los mecanismos para inhibir el consumo, como lo recomiendan desde hace años organismos internacionales como la UNICEF, la FAO, la OMS, OPS, tienen como objetivo central poner un alto a la ingesta de estos productos nocivos para la salud. Las medidas fiscales no son nuevas en México (bebidas alcohólicas y tabaco), además, permiten una mayor captación de recursos utilizadas para financiar programas y acciones orientadas al cuidado de la salud de las personas desde su gestación hasta la vejez. Confiemos en que estás medidas no sean necesarias en el futuro.

El decreto establece varias prohibiciones: venta, distribución, donación, dádiva y suministro de bebidas azucaradas y alimentos preparados con carbohidratos refinados y grasas vegetales a menores de edad, salvo que estos les sean proporcionados por sus madres, padres o tutores. También considera restricciones para la publicidad de estos productos y su venta a menos de 300 metros de distancia de escuelas de nivel básico y de centros de atención médica ambulatoria y hospitalaria. Al mismo tiempo, contempla incentivar la promoción de entornos alimentarios escolares saludables; promover el desarrollo de la toma de conciencia sobre el daño en la salud que provoca la ingesta de bebidas azucaradas, golosinas y alimentos preparados con predominio de carbohidratos refinados y grasas vegetales en su forma sólida que contengan ácidos grasos hidrogenados en su forma trans.

Pero las acciones implementadas por el gobierno del estado van mucho más allá de las disposiciones restrictivas contenidas en este decreto. No se pierde de vista que esta disposición normativa tiene que ir acompañados de cambios en la cultura alimentaria de las y los tabasqueños por lo cual este marco jurídico vendrá acompañado de políticas públicas que promuevan la salud alimentaria en los hogares, en las escuelas, en los centros de trabajo, en las comunidades, en las asociaciones religiosas y en todas aquellas organizaciones de la sociedad que deben participar en esta gran cruzada que ha iniciado el gobierno de Tabasco a favor de una alimentación suficiente y eficiente. Los medios de comunicación, desde luego, tendrán un papel medular en esta estrategia.

Con estas acciones impulsadas por el gobierno que encabeza Adán Augusto López Hernández, se da cabal cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 4º de la Constitución General de la República: “En todas las decisiones y actuaciones del Estado se velará y cumplirá con el principio de interés superior de la niñez, garantizando de manera plena sus derechos. Los niños y las niñas tienen derecho a la satisfacción de sus necesidades de alimentación, salud, educación, sano esparcimiento para su desarrollo integral. Este principio debe guiar el diseño, ejecución, seguimiento y evaluación de las políticas públicas dirigidas a la niñez.”

Además, el Decreto está alineado al Plan Estatal de Desarrollo 2019-2024 (PLED), que compromete el impulso de una política de salud preventiva para disminuir y erradicar al máximo las enfermedades crónico degenerativas de la población y contribuir al mejor acceso “a la alimentación de calidad entre los grupos de la población que presentan mayor vulnerabilidad social, para favorecer el derecho que tienen a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad”, lo que se hará promoviendo “una cultura alimentaria adecuada mediante acciones de educación y orientación nutricional para los individuos en condiciones de vulnerabilidad.”

EU: Rumbo a las urnas.

La semana pasada se concretó la postulación de Joe Biden como candidato del Partido Demócrata a la presidencia de los Estados Unidos. A los 77 años, quien han sido senador y vicepresidente de esa nación, se encamina hacia uno de los más grandes retos de su carrara política. Lo hace en un momento crítico para su país y para el mundo. Además, en un entorno nacional que muestra que la gestión de la pandemia ha sido errónea, que la crisis económica requerirá más que bombazos de un billón de dólares para una auténtica recuperación de los millones de empleos perdidos que los acercan a los tiempos de la “Gran Depresión”. Se suma a este escenario el estallido de un conflicto racial incubado desde hace muchas décadas, que no se ha resuelto, ni se resolverá en tanto siga vigente el discurso xenofóbico y discriminatorio del actual presidente. 

“Ser candidato es el honor de mi vida”, exclamó Biden al aceptar la nominación. Dos días después, Kamala Harris, se convirtió, oficialmente, en su compañera de viaje, generando grandes esperanzas en sus correligionarios que reconocen su capacidad y la experiencia política necesaria. Otra mujer, muy influyente en el contexto nacional, Michelle Obama, al inaugurar la convención demócrata, criticó la gestión del actual inquilino de la Casa Blanca: “Se pondrá peor si reeligen a Trump”. Por su parte, Barack Obama, desde Filadelfia, cuna de la Constitución de los Estados Unidos, señaló que lo que esperan los ciudadanos de esa nación es un presidente que “tenga un sentido de la responsabilidad por la seguridad y bienestar de los 330 millones que somos, sin importar cómo nos vemos, cómo recemos, a quién amemos, cuánto dinero tengamos o por quién hayamos votado”. Joe Biden es esa persona, enfatizó el ex presidente.

Quien ocupara la Oficina Oval de la Casa Blanca, criticó abiertamente la gestión de Trump, rompiendo con un protocolo no escrito. “Nunca esperé que mi sucesor abrazaría mi visión o continuaría con mis políticas. Sí esperé, por el bien del país, que él mostraría algún interés en tomarse el trabajo en serio; que sentiría el peso del encargo y descubriría cierta reverencia por la democracia que fue puesta a su cuidado. Nunca lo hizo”.

El primer mandatario afroamericano fue contundente al afirmar que Trump se ha negado a utilizar “el increíble poder de su cargo” para ayudar a cualquier persona “que no sean él mismo o sus amigos; ningún interés en tratar la presidencia como cualquier otra cosa que no sea un reality show para recibir la atención que anhela”. En algún lugar de la frontera con México, el rubio mandatario volvió a las andadas al insultar y fustigar a los mexicanos y amenazarnos con imponer impuestos a las remesas o a los vehículos que pasen por las garitas en nuestra larga frontera. ¿Seguirá habiendo personas que piensen que Donald Trump es “amigo” de nuestro país y que nos conviene su reelección? Son tiempos electorales, que no se nos olvide. “El gringo viejo”, hará lo necesario para revertir un escenario adverso.

Por la Unidad Nacional.

La reunión del presiente Andrés Manuel López Obrador con los gobernadores integrantes de la CONAGO, si bien tuvo momentos tensos por las acusaciones hechas por Emilio Lozoya Austin sobre soborno a legisladores en el sexenio pasado, y el financiamiento de campañas políticas, permitió alcanzar acuerdos que significan fortalecer los sistemas de salud con recursos “ilimitados”, privilegiar una mayor y mejor coordinación en materia fiscal y de seguridad pública. Destaca el llamado presidencial a favor de “la unidad nacional”. Sin duda un paso importante para hacer a un lado las controversias y las estridencias de todas las partes. Ojalá así sea. En pocos días AMLO anunciará un programa para la reactivación de la economía.

Prospectiva.

Emilio de Ygartua M.

Lunes 17 de agosto de 2020.

Estamos cruzando la segunda quincena del mes de agosto. Pronto se cumplirán cinco meses que se estableció la cuarentena ante el crecimiento de contagios y el aumento de personas hospitalizadas y, lamentablemente, el incremento en el número de fallecidos. A nivel planetario hemos llegado a 20 millones de infectados por el COVID-19, y es posible que el número de fallecidos, derivado de una segunda ola de contagios que se anticipó cuando los gobiernos tomaron la decisión de abrir las puertas para reactivar la economía, severamente afectada por la pandemia, se acerque al millón de personas. 

Hoy tenemos noticias esperanzadoras de que en un plazo no mayor a seis meses contaremos con una vacuna segura. El anuncio del acuerdo de los gobiernos de México y Argentina para poder contar con la vacuna, con cobertura universal y gratuita, es sin duda, un anuncio que nos debe alegrar. Necesario destacar el altruismo de un empresario que ha sido foco de críticas por su amplia fortuna en un país con tanta pobreza, sin embargo, no se puede dejar de reconocer su compromiso social a través de su Fundación que lo mismo apoya al sector cultural, educativo y al social. 

La decisión de Carlos Slim de financiar la fabricación de la vacuna AZD1222 que desarrollan Astra Zéneca y la Universidad de Oxford, permitirá contar con ella, de forma masiva, en el primer trimestre del 2021. Nuevamente aparece en escena Marcelo Ebrard como constructor de este acuerdo. Es importante mencionar que fue durante la gira a Washington del presidente Andrés Manuel López Obrador, que el empresario manifestó al mandatario y al canciller que estaba gestionando el acuerdo que ahora se concreta con la farmacéutica y con la universidad inglesa, lo que permitirá acceder, a un precio no mayor a los 4 dólares por vacuna, de entre 150 y 200 millones de éstas.

En este contexto, marcado por la contingencia, la dicotomía entre salud y economía ha estado latente, si bien gobiernos y gobernantes ahora hablan de salud y economía, no como conceptos antagónicos, sino como términos que pueden coexistir y ser complementarios. La economía ha estado siempre en el ojo del huracán. Cuando no son los trabajadores los afectados por la incorporación de nuevas tecnologías que reducen la demanda de fuerza de trabajo humana, es el medio ambiente el que se degrada en nombre del progreso y el bienestar de las naciones y sus pueblos. El mercado se coloca por encima de todo y de todos, imponiendo las directrices propias del modelo capitalista de producción cuya esencia radica en obtener utilidades, ganancias, no en satisfacer plenamente las necesidades de la sociedad. Al mercado acceden sólo aquellos que tienen el componente esencial para poder hacerlo: el dinero.

Una crisis económica con retos diferentes.

La actual no es una crisis como la de 2008, que si bien generó desempleo y puso en jaque al sistema financiero que había abusado de la liberalidad otorgada por los gobiernos, no colapsó las cadenas productivas derivado de una caída de la demanda. Medidas keynesianas ayudaron a impulsar la demanda agregada por la vía del gasto público y mediante quitas en las deudas de las personas que cayeron en insolvencia, especialmente en el sector inmobiliario. Sí hubo desempleo, especialmente en Estados Unidos y en Europa, pero en porcentajes muy lejanos a los que se están dando hoy a causa de la pandemia por COVID-19.

Esta crisis económica pegó en el centro del sistema operativo mundial, en el sector energético que muy rápido recibió la señal de que la crisis sanitaria obligaría a una parálisis de las personas y las cosas, y que la demanda de hidrocarburos se reduciría notablemente. Esta percepción complicó las negociaciones entre Rusia y Arabia Saudita. Esta última se negó a una reducción de la producción lo que aceleró la caída de los precios del petróleo y del gas, que ya venían en caída libre cuando la pandemia nos mandó a guardarnos en casa parando drásticamente toda actividad no considerada esencial. La otra parte de la historia ya la conoce usted, estimada y estimado lector.

Lo que hoy ocurre, es que el flujo monetario cayó drásticamente por el parón de la economía. La demanda se redujo por la pérdida de empleos y de ingresos de millones de personas. Lo paradójico es que la oferta de bienes y servicios, salvo algunos casos muy específicos, continuó en los niveles históricos, pero conforme la crisis se recrudeció, lo que ha escaseado es el medio para adquirir esos bienes, esas mercancías que nos están esperando en los mercados: el dinero.

Esta situación es compleja en los centros urbanos, sí, pero mucho más en las comunidades, especialmente en aquellas donde la pobreza se ha incrementado por la falta de dinero que permita a sus pobladores satisfacer sus necesidades fundamentales. ¿Qué hacer para paliar esta situación? Desde luego, las políticas públicas distributivas que los gobiernos impulsan para repartir recursos ayudan mucho, pero no son suficientes, sobre todo, si se quieren reactivar las economías locales. Lo que falta es dinero, el medio para acceder en el mercado a los satisfactores. La pregunta es: ¿De dónde va a salir ese dinero, en un contexto recesivo como el que vivimos, en el que la recuperación de los empleos perdidos será lenta y no homogénea?

La clave puede estar en la reactivación del intercambio de productos y servicios, primordialmente en las comunidades más afectadas. Es necesario recordar que el comercio, el intercambio de satisfactores, inició con lo que se conoce como el “trueque simple”. Un productor de maíz lo intercambia con otro que produce trigo. Al inicio, el productor “A” le entrega una bolsa de maíz al productor “B” a cambio de una bolsa de trigo. Ambos satisfacen su necesidad. Sin embargo, el productor de trigo percibe que el intercambio no es justo porque a él le lleva el doble de tiempo producir una bolsa de trigo que al productor “A” una de maíz, por lo que el trueque se hace más complejo; ahora, el productor “B” le pide al productor “A”, dos bolsas de maíz por una de trigo. La cantidad de trabajo para producir algo se incorpora como elemento esencial para determinar “el valor” de las mercancías y su forma de intercambio. Desde luego, hay otros factores que inciden: la escasez o la abundancia de un producto en un momento histórico determinado.

El intercambio de mercancías se amplía en razón de la división social del trabajo, por lo que cada vez son más los satisfactores que llegan a un espacio que conocemos como “mercado”. La cada vez mayor complejidad en el proceso de intercambio obliga a introducir una mercancía que facilite ese proceso. Tiene que ser otra mercancía que sea aceptada como equivalencial para todas por todas las otras mercancías porque tiene valor de uso (satisface una necesidad) y valor de cambio. Esa mercancía, es el dinero. Desde hace muchos años hemos utilizado como monedas desde frutos, como el cacao, la sal, pero lo que ha predominado ha sido el uso de metales para la fabricación de monedas y en tiempos más cercanos, el papel. 

Durante muchos siglos hemos vivido bajo las reglas que dan sentido al uso de lo que conocemos como monedas convencionales; su valor de intercambio está sujeto a leyes operativas del mercado. La abundancia de dinero (circulante monetario) conlleva una demanda mayor de otras mercancías lo que genera un alza en los precios de los satisfactores (inflación). Por el contrario, la escasez de dinero, que es lo que hoy observamos por la crisis, contrae el consumo lo que provoca, en un primer momento, la caída de los precios (deflación) que pudiera verse como algo favorable para el consumidor; en el mediano plazo ese “beneficio” se revierte porque el productor se desalienta y reduce o suspende la producción de un satisfactor, lo que deriva en la pérdida de fuentes de trabajo y, hasta la quiebra de la empresa, acompañado de un nuevo proceso inflacionario (Inflación-estancamiento).

¿Dinero social para revertir la crisis económica, la pobreza y la marginación?.

Ante la escasez de monedas convencionales que hoy se observa en el mundo, en México, en Tabasco, puede haber una salida que se viene utilizando desde hace muchos años. En nuestro país se usó una moneda complementaria llamada Tláloc. En el mundo se conocen aproximadamente cinco mil monedas alternativas a las de curso legal. Estas monedas complementarias no tienen como propósito remplazar a la divisa nacional, ésta conserva la función de actuar y competir en la esfera internacional.

Las monedas complementarias o monedas sociales, están diseñadas para operar a escala regional y cubrir los problemas derivados del sistema monetario oficial, con el objetivo de contribuir al desarrollo de las economías locales y cooperativas. Los beneficios de estas monedas complementarios son muchos, sería muy largo detallarlos, al tiempo que señalar los mecanismos de implementación. El propósito de ponerlo en el radar, es porque considero que puede ser una buena opción para que, en Tabasco, las regiones y comunidades que hoy se encuentran seriamente lastimadas por la crisis económica, puedan reactivar su economía local. El eje de operación de este sistema podrían ser los Centros Integradores que han sido recuperados por el gobierno que encabeza Adán Augusto López Hernández.

Sintetizo algunos de los principales beneficios que conlleva el uso de monedas locales (complementarias o sociales): creación de empleos y desarrollo económico; fortalecimiento de las comunidades a partir de su plena integración; defensa de valores y costumbres de las propias comunidades. ¿Quiénes pueden participar? Empresas, pequeños comercios, cooperativas, productores y hasta ciudadanos en general. En cuanto a la gestión de la moneda, ésta puede ser administrada por una autoridad regional, por empresas, cooperativas, asociaciones de productores o por grupos de ciudadanos. La moneda social no tiene fines especulativos ni acumulativos. Sus objetivos son inmediatos; se trata de mover la economía alentando el consumo de bienes y servicios generando bienestar social en las comunidades, revirtiendo los nefandos efectos de la pobreza y la marginación. 

EU: Rumbo a las urnas.

Hoy lunes arranca la convención demócrata que formalizará la nominación de Joe Biden y de Kamala Harris como la fórmula que representará a esa formación política en las elecciones del 3 de noviembre próximo. El evento se ha tenido que adecuar a las reglas de confinamiento que ha obligado suspender todo evento público. Participarán a lo largo de cuatro días figuras muy representativas del partido que busca evitar la reelección de su antagónico el presidente Donald Trump, que, si bien sigue gozando del apoyo de la mayoría de los republicanos, sabe que hay grupos de ese partido que están remando en sentido contrario convocando abiertamente a votar por Joe Biden. No estoy claro si la selección de la senadora Harris haya gustado a los miembros de la llamada “guerrilla republicana”. Creo que habrían preferido que el expresidente se hubiera decantado por una mujer más moderada. 

La decisión a favor de la ex fiscal de California no busca satisfacer a ese grupo, sino al sector de la izquierda demócrata que ha crecido de manera significativa. Kamala ha recibido muchas más palabras de aliento que objeciones por su nominación. Una mujer que se ha significado por la defensa de causas sociales, que “cae como anillo al dedo” en estos momentos en los que continúan vibrando en las calles las protestas por los abusos policíacos contra los afroamericanos y la pervivencia de signos evidentes de que la segregación racial sigue viva a medio siglo de distancia de la aparente derrota del “apartheid” norteamericano. 

La senadora Harris conoce bien de esa situación. Algunos, especialmente los medios republicanos, hablan de desencuentros entre Biden y Harris, pero estas son cosa del pasado, de lo que se trata hoy, es de fortalecer un binomio que genera altas esperanzas de triunfo. Sin duda que Bernie Sanders estará satisfecho con esta designación que construye un puente entre el grupo moderado y el radical por él representado. Trump centrará su discurso alertar que “el radicalismo demócrata” puede significar el fin del capitalismo norteamericano y su liderazgo mundial. “Biden-Harris no enfrentarán, como yo lo he hecho, a la amenaza china.” 

Esta semana se escucharán importantes mensajes en voz de Barack Obama, notorio coordinador de la campaña, de Michel Obama, de Bernie Sander, de Hillary Clinton y de Nancy Pelosi, entre otros. Al final, los discursos de aceptación de Joe Biden y Kamala Harris, cuya campaña se sustenta en una convocatoria para “reconstruir” el país, invitarán a los electores de “sufragar por un futuro mejor en sólo 83 días.” Elección sui generis que pone en el centro de la controversia al Servicio Postal de los Estados Unidos, vilipendiado por Donald Trump, quien anticipa un gran fraude electoral. Si duda, como anticipa George Soros, abierto promotor del candidato demócrata, intentará boicotear el proceso, y si pierde, demandará que “agarren al ladrón”. 

De todo un poco.

El juicio de Emilio Lozoya Austin transita por veredas francamente heterodoxas desde el punto de vista jurídico. El ex director general de PEMEX está jugando el papel de acusador, al señalar que el ex presidente Enrique Peña Nieto y su cuate Luis Videgaray destinaron 100 millones de pesos, de los sobornos provenientes de Odebrecht, para financiar la campaña del PRI en 2012.  La autoridad judicial los puede llamar a declarar para defenderse de esas y otras acusaciones de Lozoya quien señala que también se utilizaron 400 millones de pesos de esos mismos sobornos, “para comprar votos de congresistas”, en los tiempos en los que se aprobaron las reformas estructurales impulsadas por Enrique Peña Nieto, entre ellas, la energética y la educativa. Interesante será conocer los nombres de los legisladores maiceados…Donald Trump y sus aliados judíos han festinado el acuerdo de paz firmado entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos. El secretario general de la ONU, el portugués Antonio Guterrez, considera que este pacto generará un escenario favorable para reanudar las negociaciones entre Israel y Palestina. Joe Biden destacó “la valentía de Emiratos Árabes Unidos de reconocer públicamente al Estado israelí”, lo que nos indica que, gane quien gane el 3 de noviembre las elecciones presidenciales, la alianza con Israel se mantendrá inalterable. Ni turco, ni sirios, mucho menos los palestinos, piensan lo mismo. Para estos últimos, no hay razones sólidas para creer que Israel renunciará a su plan de anexión de territorios palestinos en Cisjordania, mucho menos pensar que el gobierno judío va a reconocer al Estado palestino…El economista suizo Rudolf Minsch, considera que China desempeñará el papel de “locomotora” e impulsará la recuperación mundial después de la pandemia…El Banco de México redujo 50 puntos base la tasa de referencia en momentos en los que la inflación llega a niveles superiores a lo esperado. Los precios de muchos productos han quedado fuera del alcance de las clases más depauperadas. 

Prospectiva.

Emilio de Ygartua M.

Lunes 10 de agosto de 2020.

La contingencia sanitaria ha tenido efectos muy graves en muchos sectores de nuestra sociedad.  En el terreno educativo, la pandemia nos ha obligado a adoptar y adaptar nuevos modelos para continuar abantes en esa tan importante responsabilidad social. Al momento que las autoridades sanitarias dispusieron el confinamiento social, las escuelas de todos los niveles, con financiamientos público o privado, transitaron hacia un modelo educativo a distancia atendiendo el obligado distanciamiento social.

En este espació, al inicio del confinamiento, comentamos que algunas instituciones educativas llevan buen tiempo desarrollando modelos educativos a distancia, sincrónicos o asincrónicos, híbridos, presencial y a distancia, incluso, educación en línea. Algunas han desarrollado sus propias plataformas, otras, la mayoría, han utilizado las existentes en el mercado. En este propósito, el éxito de esta transición depende, en mucho, de la generación de competencias digitales tanto en los docentes como en los estudiantes. Hay que enfatizar que la educación a distancia no significa el simple traslado de los programas educativos a esa nueva modalidad, se requiere el rediseño de los mismos, adecuándolos a la nueva estrategia de enseñanza-aprendizaje que “la nueva normalidad” impone.

En este contexto, la Secretaría de Educación Pública (SEP), tuvo que implementar, sobre la marcha, una estrategia educativa que permitiera continuar el proceso educativo de millones de niñas, niños y jóvenes, y poder finalizar, en tiempo y forma, el ciclo escolar 2019-2020. La tarea no ha sido fácil; primero, porque la pandemia no ha cedido en buena parte del territorio nacional donde el semáforo es el indicador esencial para tomar decisiones en el terreno educativo y en otros. Segundo, porque la SEP enfrenta un rezago histórico que no se ha podido revertir: la falta de conectividad (internet) en buen parte de nuestro país; saldo pendiente al que es urgente abocarse, sí, pero estando conscientes de que este problema no se resolverá de la noche a la mañana. Por lo tanto, es necesario implementar estrategias emergentes.

Por ello, la SEP ha signado un convenio con las cuatro empresas televisoras privadas más importantes del país que serán la fuente de difusión de los contenidos que la dependencia educativa habrá de producir. En este punto, vale señalar que la responsable de la educación en México cuenta con áreas de gran y probada experiencia en la elaboración de contenidos didácticos, como es el ILCE, que por años ha realizado esta función de manera muy exitosa, incluso, compartiendo esos contenidos con otros países. Se contará, además, con la colaboración de los canales 11, del Instituto Politécnico Nacional, 22 y 14, entidades públicas a las que se unirá la red de televisoras de los estados, entre ellas, desde luego, la televisión estatal tabasqueña (TVT). 

Uno nuevo reto educativo de la mano de la televisión abierta.

Hay que insistir que la tarea no será fácil, habrá que trabajar muy duro para que el 24 de agosto, fecha anunciada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, para arrancar el ciclo escolar, todos los actores estén perfectamente alineados y adecuadamente preparados para poner en marcha esta gran cruzada para llevar educación por televisión abierta a 30 millones de estudiantes de Preescolar, Primaria, Secundaria y Media Superior de todo el país. 

Seguramente habrá ajustes sobre la marcha para que la rueda gire perfectamente y los engranajes engarcen correctamente. Es obligado destacar la concreción de este acuerdo inédito y de una gran dimensión. La participación de las cuatro empresas más importantes de televisión abierta, su compromiso de sumarse a esta misión, sin fines de lucro, supone un arduo trabajo previo, que muestra, una vez más, que el presidente de la República está claro de que, para enfrentar con éxito estas crisis sanitaria y económica, desde los distintos frentes en los que hay que hacerlo, se requiere el concurso de todos los sectores, sin distingos de ninguna naturaleza.

Este nuevo acuerdo con el sector empresarial se suma al que hizo posible el concurso de los sanatorios privados en esta contingencia sanitaria, lo que contribuyó a evitar la saturación de los hospitales públicos. Asimismo, este diálogo entre el gobierno y la IP, pavimentó el histórico acuerdo para la reforma del sistema de pensiones, un viejo anhelo que esperó casi tres décadas, que se pudo concretar mediante esta concertación. Al igual que en el tema de las pensiones, el sector social, en este caso los sindicatos magisteriales, jugarán un papel central en la operación del programa educativo a través de la televisión abierta. Los docentes serán pieza fundamental para que este proyecto llegue a buen puerto. 

Tanto el presidente López Obrador, como el titular de la SEP, Esteban Moctezuma, han adelantado que habrá la participación de los maestros más experimentados, de investigadores, de intelectuales, con la finalidad de que la parte didáctica esté a tono con el tamaño del esfuerzo que se está realizando. La SNTE ha manifestado su sumatoria al proyecto. La CNTE, para variar, utiliza frases hechas y descalificaciones que evidencian, una vez más, el desapego y la falta de compromiso con la educación. El titular de la SEP dialogará con las dos agrupaciones.

El presidente anticipó que habrá muchas dudas, muchas preguntas sobre los cómo y los cuándos, por ello, el secretario de Educación se sumará a los espacios de difusión que desde hace varias semanas tienen en la televisión pública las secretarías de Salud y de Bienestar. Ello permitirá a Esteban Moctezuma una interacción, más que con la prensa, con los padres de familia, los educandos y los maestros. De entrada, surgen algunas dudas sobre temas como el seguimiento de los avances académicos de los educandos, el papel de los docentes y el de los padres de familia que, como anticipó Andrés Manuel López Obrador, serán fundamental, es necesario su concurso para garantizar que sus hijas e hijos estén puntuales a las clases y elaboren las tareas que se les encarguen, a fin de que se cierre el círculo virtuoso del proceso de enseñanza-aprendizaje. 

No se puede dejar de comentar que la imposibilidad de reanudar el proceso educativo de manera presencial conlleva enormes dificultades para los padres de familia, especialmente en aquellos casos en los que deben salir a trabajar y no tienen con quien dejar encargados a sus hijos. Asimismo, si bien es plausible el modelo que se propone, no se puede olvidar que 14 millones de compatriotas no tienen televisión. 

La desigualdad social, la pobreza que, sin duda, se acrecentará por esta crisis, hace difícil cumplir con objetivos como llevar educación a todos los rincones de nuestro territorio. Por lo mismo, un gran reto que requiere del apoyo de todos, de la participación de todos. Es deseable que los opuestos al régimen, y a todas sus acciones, hagan a un lado sus enconos, sus visiones personales o de grupo, y tengan la voluntad política y el compromiso social para sumarse a esta tarea. Incluso, si tienen propuestas para enriquecerla, que lo hagan.

Nuevos retos a 100 años de la creación de la SEP.

A casi cien años de distancia de la creación de la SEP, durante el gobierno de Álvaro Obregón (1920-1924), mandatario que tuvo la sensibilidad política de nombrar como primer titular de esa nueva dependencia a un extraordinario hombre, a un intelectual de grandes dimensiones, a José Vasconcelos; México enfrenta grandes desafíos.  En aquel momento, el analfabetismo y la exigua cobertura educativa; hoy, una pandemia que ha hecho más evidentes las desigualdades sociales, la inequidad y el todavía difícil acceso a la educación de calidad para muchas mexicanas y mexicanos. 

La educación ha sido, sigue siendo, la mejor herramienta para construir un mañana mejor. La pobreza educativa no hace otra cosa que acrecentar la pobreza social. La ignorancia sigue siendo, como hace muchos años, la cadena que ata, que impide el crecimiento personal y el desarrollo de los pueblos. En los años veinte del siglo pasado, José Vasconcelos, a través de las Misiones Culturales (Rosario Castellanos), contribuyó a consolidar la Tercera Transformación de la nación impulsando una educación, universal, gratuita y laica. El artículo 3º de la Constitución fue el ariete que impulsó el cambio que la revolución mexicana había comprometido. Hoy, en estos tiempos de borrasca, de discrepancias y disputas, hagamos nuevamente de la educación la piedra angular para el nacimiento de una nueva sociedad, más justa y más igualitaria. En palabras de José María Morelos y Pavón, una gran nación, se cimienta en una buena educación. 

Toda la educación es pública, la que imparten las instituciones con financiamiento público y las que operan con financiamiento privado. Estas últimas, como invariablemente ocurre cuando hay una crisis económica, resienten los efectos con una baja de su matrícula, lo cual pone en riesgo su operación y pervivencia. En este momento, a nivel nacional, se observa este fenómeno que ha sido comentado con preocupación por asociaciones de padres de familia y por federaciones o asociaciones que representan a esas instituciones particulares. Se anticipa una alta migración de estudiantes matriculados en escuelas particulares a escuelas públicas, lo que conlleva el riesgo de cierre de muchos planteles de diferentes niveles educativos con la consecuente la pérdida de fuentes de trabajo y, muy importante, un crecimiento exponencial de la demanda de espacios en las escuelas con financiamiento público, que, sin duda, difícilmente podrán absorber toda la demanda.

Resulta necesario considerar apoyos para evitar ese cierre ya sea mediante estímulos fiscales para los padres de familia (deducibilidades ampliadas hasta el nivel Superior) o apoyos fiscales para las propias escuelas particulares, entre otros. El presidente Andrés Manuel López Obrador ofreció analizar los casos en donde se pueda ayudar a las escuelas particulares: “Primero garantizar que por la televisión todos tengan garantizada la educación y luego vamos a ir viendo los casos en donde podamos ayudar a escuelas particulares, porque, en efecto, se está reflejando que haya menos matrícula en las escuelas privadas, es decir, disminución de inscripción.” 

Puso sobre la mesa el siguiente compromiso: “ […] lo que tiene que ver con la salud y la educación es fundamental, es prioritario; no vamos a abandonar la educación y la salud del pueblo, tenemos que resolver que se atienda la demanda educativa.” En ese propósito, me permito recalcarlo, la sinergia y mutua colaboración entre la educación con financiamiento público y la que se financia con recursos privados, es esencial, de lo contrario, la cobertura educativa, en todos los niveles, estaría en grave peligro.

De todo un poco.

El gobernador del estado, Adán Augusto López Hernández, enviará al Congreso del estado una iniciativa para modificar la Ley Estatal de Salud, prohibiendo la venta a menores de edad de bebidas azucaradas y alimentos “chatarra”. El mandatario quiere ir más allá en este asunto, a las causas; por ello pronto pondrán en operación un programa estatal a favor de la Salud Alimentaria de todas y todos los tabasqueños, desde la gestación hasta la vejez. Una política pública transversal que en sus tareas involucrará a las secretarías de Bienestar, Salud, Educación y al DIF-Tabasco… La devastadora explosión ocurrida en la zona portuaria de Beirut, la capital de Líbano, generó diversas especulaciones, un ataque de Israel o del grupo terrorista libanés Hezbollah. Ninguna de las dos hipótesis se cumplió; la conflagración fue provocada por el estallido de más de 2 mil toneladas de Nitrato de Amonio, una sustancia química que lo mismo se utiliza como fertilizante que para la fabricación de juegos pirotécnico o bombas caseras. La explosión provocó la  muerte de más de cien personas y más de 4 mil heridos, asimismo, la afectación de más de 300 mil viviendas y del principal puerto del Líbano, una nación, devastada por la guerra, la crisis económica, política y por la pandemia de Covid-19… Esta terrible explosión ocurre en la misma semana en la que se conmemora el lanzamiento de dos bombas atómicas sobre territorio japonés, Hiroshima y Nagasaki, el 6 y 9 de agosto de 1945. Hace 75 años el presidente de los Estados Unidos, Harry S. Truman, tomó la decisión más terrible de la historia para lograr la capitulación de Japón, lo que puso fin a la Segunda Guerra Mundial… El autoexilio del rey emérito Juan Carlos I, tal como lo hiciera su abuelo Alfonso XIII en 1933, tensa más la cuerda, tirada, por un lado por los que defienden la pervivencia de la monarquía, del otro, los que consideran que es tiempo de transitar hacia la república. Este tema ha generado una abierta diferencia entre el jefe del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, y el vicepresidente Pablo Iglesias, líder de Juntas Podemos, claro opositor a la monarquía. Sánchez cuenta con el apoyo, pero también con la presión de los partidos de derecha. El rey Felipe VI, que hace 6 años fue proclamado ante las Cortes Generales, se mueve entre arenas movedizas y con un futuro incierto. Un rey, Juan Carlos I, cuyos méritos a favor de la transición y de la consolidación de una España democrática, dejando atrás los horrores y excesos del franquismo, no se discuten, pasará a la historia como un monarca que utilizó el poder para beneficio personal. ¡Viva el rey! ¡Muera el rey! gritan los neo jacobinos al tiempo que desempolvan las oxidadas guillotinas… En el caso de Emilio Lozoya Austin, acusado por la Fiscalía General de la República por presuntos delitos que afectaron el patrimonio de PEMEX y el manejo de recursos provenientes de la empresa Odebrecht, apenas se está viendo la punta del iceberg que parece salpicará a muchos ex funcionarios y a distinguidos miembros del PRI y del PAN. La Fiscalía investiga al Consejo de Pemex por las irregularidades en la compra de Agro Nitrogenados…AMLO tendrá que dedicar un buen tiempo para ver que está pasando en su gabinete donde han aflorado las diferencias e, incluso, los descalificativos al proyecto de la 4T. Víctor Manuel Toledo, secretario de Medio Ambiente, no solo sacó a la luz sus discrepancias con el jefe de la Oficina de la Presidencia y con el Secretario de Agricultura, además, señaló: “Nuestra visión tampoco está en la cabeza del Presiente, hay que decirlo”. Es clara la disputa entre los moderados y los radicales…El comerció total entre Estados Unidos y México cayó 21.3% en el primer trimestre, obvio resultado del cierre de la economía. La peor caída desde 1995… Lo que es digno de admirarse es el esfuerzo de los mexicanos que viven en los Estados Unidos que han enviado en el mes de junio 11.3% más dinero que el año pasado. Un tanque de oxigeno para sus familias y, hay que decirlo, para el país…Donald Trump sigue escalando la tensión con China. El sábado se reunirá con su homologo chino, todo anticipa que el encuentro no será muy terso. En su afán de reencausar su campaña por la reelección, ahora ofrece tener una vacuna antes de las elecciones. ¿Y Biden? Sigue nadando de muertito.

Prospectiva.

Emilio de Ygartua M.

Lunes 3 de agosto de 2020.

A tres meses de las elecciones en los Estados Unidos, a realizarse en un contexto inédito, los analistas coinciden en que la diferencia en las encuestas, a favor del inminente candidato demócrata, Joe Biden, obedecen más a la acumulación de errores del presidente Donald Trump, que a los aciertos del demócrata. Éste último, parece considerar que la mejor estrategia de campaña es “patear el bote hacia delante”, esperando que, el primer martes de noviembre, el desgaste de su oponente permita su victoria y su posterior desalojo de la Casa Blanca. “Nadar de muertito” es una apuesta demasiado arriesgada para el ex vicepresidente, mucho más si lo hace demeritando las capacidades del magnate neoyorquino a quien le gusta venir de atrás, como ocurrió en el 2016, cuando pocos le dábamos posibilidades de triunfo sobre la demócrata Hillary Clinton.

Tan complejo es el escenario por la pandemia -y el temor a la derrota-, que Trump ha planteado públicamente posponer las elecciones argumentando que el voto universal por correo daría pie a “un gran fraude electoral”. ¿De quién? cabría preguntarle. No es la primera vez que el presidente descalifica el sistema de votación por correo. Esta claro que no tiene facultades para cambiar la fecha, pero, sin duda, ha puesto una venenosa víbora de cascabel en el canasto. Espero que no incube un huevo.

No fue Joe Biden quien salió al paso de esta temeraria propuesta del jefe del Ejecutivo, sino el ex presidente Barack Obama, cabeza visible de un partido muy dubitativo a la hora de marcarle el alto a Trump. Salvo Nancy Pelosi, líder de esa formación política en la Cámara de Representantes, las ausencias han sido notorias y preocupantes. El mensaje de Obama no podía tener un escenario más simbólico, el funeral del congresista John Lewis, el último de los cuatro mosqueteros que en los años sesenta encabezaron una lucha pacífica pero contundente a favor de los derechos políticos plenos de hombres y mujeres de color.

Allí, primero que todo, denunció la existencia de obstáculos que impiden el pleno ejercicio de los derechos políticos de los afroamericanos. “Mientras estamos aquí sentados, hay gente en el poder que está haciendo todo lo posible para desalentar el voto, para suprimir el voto cerrando centros electorales, atacando a minorías y a estudiantes con restrictivas leyes de identificación y atacando nuestro derecho al voto con precisión quirúrgica, incluso socavando el servicio postal antes de las elecciones, que dependerán del voto por correo para la gente que se enferme.”

El expresidente señaló que es necesaria una ley sobre los derechos del voto que permita “el registro automático de todos los estadounidenses en el padrón electoral; que aumente los centros de votación; que expanda el programa para el voto anticipado, y que haga del día de las elecciones un día festivo para permitir que más gente tenga tiempo para votar.” Fue más allá al plantear la eliminación “del filibusterismo”, que calificó como una práctica política, “frecuentemente usada en el Congreso, en la que se debate por tiempo indefinido una iniciativa para bloquear o demorar su votación.” En México conocemos muy bien ese método de mandar a la congeladora las iniciativas incómodas. El ex mandatario consideró que un justo homenaje al ilustre congresista y defensor de los derechos políticos, John Lewis, sería ponerle su nombre a esa ley.

Al final de su breve pero intenso discurso, Barack Obama, recalcó que: “Él sabía, por su propia vida, que el progreso es frágil, que tenemos que ser vigilantes de las corrientes oscuras del sistema de este país, de nuestra propia historia, con sus remolinos de violencia, odio y desesperación, y que podemos volver a levantarnos.”

En las palabras del ex presidente era claro el repudio a la represión por parte de los policías federales enviados por el presidente Trump a contener las manifestaciones que demandan justicia racial en Seattle, Portland y en otros muchos puntos del país. “Hoy presenciamos a la policía arrodillándose en los cuellos de los afroamericanos. George Wallace [el ex gobernador de Alabama que impulsaba la segregación racial] está muerto, pero vemos a nuestro gobierno federal enviando agentes para usar gases lacrimógenos y porras en contra de manifestantes pacíficos.”

En su columna, “Bitácora del director”, publicada el viernes pasado, Pascual Beltrán del Río, director de Excélsior, se refiere a la petición de Trump de posponer los comicios: “Nunca se ha pospuesto una elección presidencial en la historia de los Estados Unidos y hay quien sostiene que legalmente es imposible. Sin embargo, el sociólogo Jack Goldstone de la Universidad de George Mason, asegura que Trump lo hará, aunque la ley se lo prohíba. `Buscará parar la elección de una manera o de otra´, tuiteó ayer”.

Goldstone anticipó una década atrás, en un Índice por él elaborado, la inestabilidad que hoy vive esa nación y la llegada de un presidente como Trump. Ese Índice establece que EU se encamina a una nueva guerra civil. ¿Pronóstico exagerado? Es posible, pero Pascual Beltrán pone sobre la mesa algo que no se puede dejar de analizar: “[…] las condiciones de inconformidad social y violencia callejera, sumadas a las visiones apocalípticas y a la polarización hacen que, al menos, deba considerarse ese escenario. No olvidemos que en EU hay menos habitantes que armas en manos de particulares (393 millones) y que el 42% de los hogares tiene al menos una.”

La caída del presidente Trump en los sondeos, aunque lo niegue a diestra y siniestra, lo obliga a buscar, por todos los medios, la movilización de las bases que hace cuatro años lo llevaron a la presidencia. Por ello, si no prospera su propuesta de postergar las elecciones, alentará una fuerte abstención, ya que el no voto le favorece. Es evidente que al presidente le preocupa el sufragio por correo, por ello, anticipa una especie de “debacle de la democracia” a causa de la manipulación de sus opositores. Será interesante escuchar la opinión de Nancy Pelosi.

¿Rebelión en la granja?.

Vale hacer la analogía entre los comicios del 2016 y los actuales; entonces, Donald Trump ganó, en mucho, debido a que la ex primera dama y ex secretaria de Estado no hizo su tarea, lo que provocó su derrota en varios estados claves. De nada le sirvió a la aspirante a convertirse en la primera mujer presidente de los Estados Unidos, haber obtenido más de 3 millones de votos que su oponente; el modelo norteamericano no garantiza el triunfo en las urnas si no se cuenta con el número de votos necesarios en el Colegio Electoral, al menos 270 de los 538 compromisarios.

Parece que los demócratas están conscientes de ello; la pregunta es si están haciendo lo necesario para no cometer los mismos errores. Lo paradójico es que, al interior del partido Republicano, al igual que sucedió en 2016, hay un grupo numeroso de opuestos al presidente, la diferencia es que hace cuatro años doblaron las manos conforme vieron como “su candidato” avanzaba en las encuestas y, finalmente, derrotaba a la “odiada” Hillary Clinton.

La esperanza de Trump de que la bonanza económica de los primeros tres años perdurara hasta el momento de las elecciones se esfumó por los efectos de una crisis económica que ha provocado una caída del PIB de más del 32.8% en el primer semestre del año, la más drástica desde 1943, en plena Segunda Guerra Mundial, lo que obligó al presidente Franklin D. Roosevelt, a gestionar una reedición del New Deal de los años treinta. Donald Trump también implemento algunas medidas keynesianas, soltando la cartera, pero el tamaño de la crisis es de tal magnitud que no se puede revertir de la noche a la mañana. Bueno, ni el milagro de tener una vacuna antes de los comicios alcanzaría para revertir su negro panorama.

Este escenario desfavorable ha dado argumentos a un grupo de republicanos, que los medios llaman “la guerrilla republicana”, integrada por estrategas y analistas conservadores que han puesto en marcha una campaña cuyo objetivo central es impedir la reelección de Trump. Su repudio al presidente es total, al tiempo que piden el voto a favor de Joe Biden y dicen abiertamente que si el candidato demócrata hubiera sido Bernie Sanders no estarían haciendo lo mismo. “El nacionalismo y el populismo son incompatibles con el conservadurismo”, exclaman dirigentes y adherentes de este grupo.

“Hola, soy Craig, soy de Colorado. Soy republicana y he votado a los republicanos durante 42 años. Voté a Trump porque no confiaba en Hillary Clinton. Fue un error”. Es este es uno de los testimonios recogidos por el diario español “El País”, que muestra el desencanto de muchos republicanos, alimento de este grupo anti Trump, encabezado por Sara Lowell, Miko Murphy y Tim Mills (asesor de la campaña de Jeb Bush en 2016), quienes han logrado recaudar más de 13 millones de dólares, utilizados en buena proporción en una campaña  intensiva contra Donald Trump en redes sociales y en medios de comunicación, incluyendo anuncios en la cadena FOX (Fox News), brazo mediático del conservadurismo en los Estados Unidos, y aliada del presidente, al menos hasta ahora.

Llaman a “defender la democracia” y a oponerse a un presidente que “actúa fuera de la ley”. ¿Cómo lograrán ese cometido? Para ellos, si bien Trump conserva la mayoría del electorado republicano, “ha perdido apoyo y, con nuestro sistema electoral, solo necesitamos ganar algunos votos en sitios como Wisconsin, Pensilvania o Carolina del Norte, para voltear el resultado a favor de Biden.” Para Donald Trump, esto sería una auténtica “sopa de su propio chocolate”. Remember 2016. Su estrategia no se limita a evitar la reelección del primer mandatario de la nación, además, están empeñados en que tampoco lo hagan legisladores con clara filiación trumpiana, como Martha McSally (Arizona) o Cory Gardner (Colorado), entre otros.

¿Lograrán los “guerrilleros republicanos” pavimentar el camino de Joe Biden hacia la Casa Blanca? ¡Vaya paradoja! Lo cierto es que éste, el candidato demócrata, necesita algo más que sentarse a charlar con Barack Obama en una videoconferencia, o declararse defensor del mercado norteamericano, una postura nacionalista nueva para todos, o alertar sobre una nueva intromisión de Rusia en las elecciones. ¡Move mister Biden. Move fast! si en realidad quiere ser el 46º presidente de los Estados Unidos. Es ahora, o nunca.

De todo un poco.

La contracción del PIB del 18.9% anunciada por el INEGI esta semana coloca en su justa dimensión el tamaño de los efectos de la crisis económica derivada de la pandemia que obligó a un cierre de las actividades económicas durante tres meses. Los efectos en la pérdida de empleos y el cierre de empresas por la imposibilidad de mantenerse vivas en un escenario en el cual la caída de la demanda ha llegado a niveles sólo visto durante la crisis de 1929, obliga a tomar medidas más audaces…La dimensión de la crisis obliga a construir un pacto económico y social encabezado por el gobierno federal con la participación de los sectores privado y social. Se han observado en las tres últimas semana signos que alientan a pensar que la sinergia del gobierno con empresarios y trabajadores transita por una ruta menos espinosa, una muestra de ello, es la iniciativa enviada por el presidente López Obrador al Congreso de la Unión para reformar la Constitución en materia de pensiones. Lo es, también, la reunión celebrada entre el jefe del Ejecutivo federal e integrantes del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, en la que se abordaron propuestas para enfrentar la crisis económica por el COVID-19… El presidente de la república, luego de reconocer el tamaño del desplome económico, ha manifestado que la crisis ha tocado fondo y que a partir de agosto vendrá la recuperación. No todos son tan optimistas, ya que el rebrote de la pandemia en Estados Unidos, en Europa y el mantenimiento de cifras negativas en nuestro país, obligan a ser precavidos con los pronósticos. Lo cierto es que el repunte en el número de contagios en el vecino del norte y el nuevo freno a la apertura económica retrasará los beneficios que se considera puede generar el nuevo tratado comercial…Tuvimos en junio un superávit comercial, pero esa cifra nos muestra que la caída en la producción norteamericana y su normal capacidad exportadora ha sido severamente dañada por la crisis sanitaria…Bueno, sin duda, que el Banco de México esté cumpliendo con su oferta de apoyar a las pequeñas y medianas empresas, tarea fundamental para recuperar empleos y evitar más cierres que acrecentarían la perdida de fuentes de trabajo…Julio fue un buen mes para nuestro peso, terminando con una mala racha de tres meses en los que no obtuvo ganancias. Nuestra moneda se apreció 3.25, lo cual es bueno para los importadores que tendrán que pagar menos por sus compras, no así para los exportadores que necesitan un mejor escenario para impulsar sus ventas en el exterior, y la depreciación de la moneda no les ayuda…Próximos a conocer las datos de la inflación para la primera quincena de julio, se anticipa un nuevo repunte en razón de que las gasolinas han recuperado el precio anterior a la cuarentena generando una presión adicional. Muchos productos de la canasta básica han aumentado de precio, por dos factores principales: la reactivación económica ha aumentado la demanda, pero el mercado muestra una contracción en la oferta de mercancías que se dejaron de producir durante la cuarentena. La caída del PIB del sector primario fue tan sólo del 3 por ciento, sin embargo, muchos agricultores dejaron de sembrar productos esenciales que hoy llegan a cuenta gotas a los centros de abasto y con un precio mayor. Lo peor que nos puede ocurrir en estos momentos es un aumento en los precios que golpearía severamente la economía familiar…Los datos generados por periódico “El Economista”, muestran que Tabasco, pese a las condiciones adversas que ha generado la contingencia sanitaria por el paro de muchas actividades, está teniendo un comportamiento favorable lo que alienta la esperanza de que la economía estatal pueda revertir en el mediano plazo la atonía e iniciar su repunte con la generación de empleos. Las políticas públicas impulsadas por el gobernador Adán Augusto López Hernández, están orientadas en este sentido, al tiempo que se fortalecen los servicios de salud con la vista puesta en el presente y en el futuro…La guerra fría entre Estados Unidos y China sigue escalando. El cierre respectivo de consulados anticipa mayor tensión ya que de lo comercial se está transitando a la diplomacia…Si bien ha generado controversias, y las oposiciones alistan impugnaciones ante la SCJN, el 15 de agosto empezará a operar la distribuidora de medicinas del gobierno federal; insumos que serán adquiridos en el extranjero, con la coordinación de la ONU, cuando las circunstancias internas así lo ameriten. El presidente Andrés Manuel López Obrador precisó que ese organismo internacional “hace el análisis de mercado, solicita propuestas y convoca. Se busca calidad y precio”. Deseable que este mecanismo garantice el abasto y elimine cualquier posibilidad de corrupción, que es la razón principal por la que se toma este camino, inédito en el país.

Prospectiva.

Emilio de Ygartua M.

Lunes 27 de julio de 2020.

El panorama económico para nuestro país sigue siendo incierto luego de cuatro meses deconfinamiento, y poco más de un mes de haber iniciado una desescalada obligada por la necesidad de reactivar la economía, tarea que se ha complicado porque las cifras siguen mostrando crecimiento de contagios y de fallecimientos. La mitad de los estados de la república continúan con los focos en rojo, la otra parte, en naranja, pero con el riesgo latente de dar marcha atrás. No es tema exclusivo de México, prácticamente en todo el mundo se está observando un rebrote de contagios que tiene muchas causales: la globalidad, la movilidad de las personas y las cosas, la indisciplina y la confianza de quienes, luego de un largo tiempo de encierro, no han entendido que la “nueva normalidad” conlleva sacrificios en tanto no contemos con una vacuna segura en todos los sentidos.

La buena noticia es que hay 15 laboratorios trabajando a marchas forzadas para producirla. Tres de ellos, con avances muy significativos que permiten pensar que pronto tendremos un escudo protector contra este virus. La comunidad internacional debe evitar, a toda costa, que triunfe la visión nacionalista en la producción de la vacuna. Tarea compleja que se debecumplir en beneficio de la salud de la humanidad.Buena noticia, también, que México es parte de un conjunto de naciones que serían beneficiarias en primera instancia de la vacuna y que China destinará un préstamo de mil millones de dólares para que países emergentes puedan adquirirla.

Así las cosas, la reactivación económica tendrá que darse en medio de estas adversidades sanitarias. Paraello, es necesario un plan de rescate que no tenga una visión parcelaria; un plan que permee en toda la sociedad. No se discute lo prioritario: ayudar a ese 70 por ciento de la población cuyas condiciones económicas son precarias, sí, pero sin cerrar los ojos ante el escenario complejo que viven muchos de los integrantes de las clases medias que han perdido su empleo por recortes o por el cierre definitivo de sufuente de trabajo.

El sector empresarial ha insistido en la necesidad de un plan nacional para atender la emergencia económica. Carlos Salazar Lomelí, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, ha sido promotor incansable de un acercamiento con el gobierno federal, aunque ha chocado muchas veces contra una pared que parece infranqueable, no obstante los afanes del jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, quien, por cierto, reapareció en escena en el marco de la visita de su jefe a Washington. 

En aquellos lares, Andrés Manuel López Obrador retomó el discurso conciliador, que a su regreso permitió un acercamiento con gobernadores con los que el diálogo se había convertido en disonancia. Ojalá que ese sea el camino que transite un mandatario al que le urge encontrar las vías más rápidas para la recuperación económica de cara a un calendario electoral que puede convertirse en plataforma de relanzamiento para su programa de gobierno, o en pala para cavar la tumba de su proyecto de nación.

Dialogo y concertación.

Pronto ha llegado la prueba de que sí se ha considerado transitar por la vía del dialogo y la concertación con empresarios y trabajadores. La semana pasada, AMLO anunció el envío al Congreso de la Unión de una iniciativa de reforma que permitirá aumentar un 40% las pensiones de los trabajadores retirados. El secretario de Hacienda, Arturo Herrera, indicó que se aumentarán (en un período de ocho años) las cuotas patronales hasta llegar a 13.8%, sinque los trabajadores tengan que aportar un centavo más. “La pensión se acercará muchísimo al salario percibido.” 

Al hacer el anuncio, el mandatario hizo un reconocimiento a los sectores empresarial y obrero por su apoyo para sacar adelante esta reforma histórica.Destacó el concurso de Carlos Salazar Lomelí, presidente del Consejo Coordinador Empresarial.“Reconozco su perseverancia; el mantener el diálogo,aunque ha habido discrepancias que provocaron una sana distancia.” Llama la atención el que, a nombre del sector obrero, hablara el líder de la CTM, pieza fundamental del modelo corporativo que por décadas operó en el país bajo la égida del PRI. ¿Un mensaje a quien hoy quiere construir un nuevo liderazgo obrero al amparo de la 4T?

Lo más importante, insisto, es que se haya logrado a partir del diálogo y la concertación, algo que, sin duda, los columnistas y analistas opuestos al régimen jamás reconocerán. Por ello, me permito rescatar algunos de los planteamientos hechos por Jorge Zepeda Patterson (El País, 22 de julio 2020), analista que destaca por ser un crítico agudo sin dejar de reconocer los logros de Andrés Manuel. En su artículo “Defendiendo a López Obrador de sí mismo”, señala que el juicio que muchas personas hacen del Gobierno, “se origina en los deslices y traspiés del mandatario, y no en el verdadero alcance de sus políticas públicas.”

Abunda al respecto: “En dos años las reformas y las políticas públicas puestas en marcha por la 4T están provocando transformaciones importantes en beneficio del país.” Para Zepeda Patterson, “lo que está sucediendo es un notable proceso de transformación en la dirección que el país necesitaba”. Pone como ejemplo de ello el proyecto de reforma de pensiones “que ofrecerá a millones de trabajadores del sector informal una jubilación que no tenían y la rectificación del leonino trato que recibirían los que van a jubilarse a partir del 2023 al estar subordinados al infame régimen de 1997.”

Suma a esos logros, importantes a la hora de hacer el balance de un año y medio de gobierno: “el mejoramiento del 30% en el salario mínimo, la transferencia de recursos masivos a los sectores desprotegidos, la reorientación del gasto a regiones geográficas desdeñadas; el combate al dispendio de la clase política, la reestructuración del sistema de salud y de la compra de medicinas; el enfrentamiento al robo de combustible, la fundación de una estructura territorial para enfrentar el crimen organizado, el saneamiento de las finanzas públicas y el combate a la evasión fiscal, la disciplina espartana ante el endeudamiento, la ausencia de represión, la eliminación de partidas sucias a la prensa y los periodistas, la designación de consejeros electorales al margen de las cuotas partidarias a las que nos habían acostumbrado el PAN y el PRI.”

Suscribo, finalmente, una frase fundamental de Jorge Zepeda, luego de este listado de acciones del gobierno encabezado por el tabasqueño: “En este sentido, habría que recuperar al López Obrador que está cambiando aspectos fundamentales del país, del López Obrador pendenciero de las mañaneras.”

Los duros y los maduros.

A un año y medio de iniciada su administración, está claro que al interior de la llamada 4T, existen dos visiones encontradas sobre el rumbo que habrá de tomar el gobierno a la luz de este gran bache que ha significado la pandemia. Unos, los moderados, alientan el diálogo y entienden que la transformación, el cambio de régimen, debe transitar por la vía de la conciliación, el diálogo, la concertación y los consensos. Los otros, le apuestan a un cambio radical partiendo de la idea de que los más de 30 millones que votaron por el cambio el 1º de julio de 2018, avalan esa ruta que anticipa choques, confrontaciones y desgastes. Lo que estos últimos no quieren aceptar es que, si bien es cierto que continúa siendo alta la aceptación del líder del movimiento, una buena parte de los que votaron por él consideran que el camino a seguir no es la lucha a muerte, la declaración cotidiana de la guerra, la descalificación o el cierre de la puerta a los que “no piensan como yo”.

“No les voy a fallar”, dijo un triunfante candidato que recorría la ruta dos veces truncada por aquellos opuestos a la transformación. Sí, es este un cambio de régimen. Muchos no lo han entendido, no lo quieren aceptar. Entre ellos, ese grupo de intelectuales que hoy discrepan del gobernante, olvidando que, en otros tiempos, no tan lejanos, ellos mismos enarbolaron las banderas a favor de los más en una nación en la que,sexenio tras sexenio, se veía, siempre, por los menos.Bueno que expresen abiertamente sus desencuentros y que aboguen por una democracia por la que,algunos de ellos, lucharon durante muchos años, pero no tantos como el hombre con el que hoy disienten.

Ya huele a elecciones, sí. Los opuestos, este grupo de intelectuales, y otros contrarios al gobierno en turno,han llamado a la ciudadanía a que manifieste en las urnas su sentir sobre lo que se hace y lo que se ha dejado de hacer. Bueno, asimismo, que ellos, espero que también los otros, los que han optado por golpear desde los subterráneos, den la cara y enfrenten sus miedos, sus temores por un régimen que ha cancelado muchos de sus, por largos años acariciados,beneficios personales o de grupo. Esa hora, la de las urnas, llagará pronto. Apostemos por un INE fuerte, que a la hora de los cambios institucionales programados no sucumba ante las presiones de los que por tantos años criticaron los modos y las formas de lo que se empeñaban en tener un instituto electoral a modo, y que ahora pretendían hacer lo mismo.Triunfó la democracia y la sensatez con la elección de dos hombres y dos mujeres, sin ligas partidarias, como nuevos funcionarios del Instituto Nacional Electoral. Fueron derrotados aquellos que, en su desmedido afán por ver satisfechos sus tribales intereses, traicionaron las causas por tantos años defendidas. 

La mezcla correcta.

En tanto llegan los tiempos de las urnas, concentrémonos en la economía y evitemos que el país se nos deshaga entre las manos. Arturo Herrera, el secretario de Hacienda, en reunión virtual de ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales del Grupo de los 20, manifestó que es necesario ajustar la política económica para enfrentar los efectos de una contingencia sanitaria que ha golpeado con rudeza la quilla del barco de la 4T. Ante la irrefutable evidencia de que esta pandemia, con vacuna o sin ella, estará con nosotros por un buen tiempo, el funcionario estableció que “la política fiscal, financiera y económica, tendrá que ajustarse a este nuevo horizonte.” 

Las palabras del funcionario reflejan que tiene claro que México, con una caída de dos dígitos del PIB y con un paquete de ayuda menor al 1% del PIB (uno de los más bajos de América Latina), no podrá revertir la crisis económica tan rápido como se desea. Es verdad que el T-MEC ayudará, pero se requieren apoyos adicionales para las PIMES, las más golpeadas por la pandemia y, no lo olvidemos, las principales generadoras de los empleos que hoy urge generar.INEGI ha informado que más del 92 por ciento de las empresas carecen de apoyo para enfrentar la crisis. Tampoco perdamos de vista el notorio incremento de la inflación que puede dar la puntilla a la golpeada economía de muchas familias. La microeconomía también es importante.

“La recuperación económica dependerá de la evolución de la enfermedad; no será un proceso inmediato”. La crisis se debe enfrentar, dijo, con una “mezcla correcta”: medidas fiscales, crediticias y regulatorias. El funcionario no precisó cuáles serán los ingredientes de esa mezcla, ni los tiempos para suimplementación. “Debemos administrar los recursos públicos a lo largo del tiempo para apoyar adecuadamente la recuperación económica sin presionar excesivamente las finanzas públicas, ni generar desequilibrios financieros.”

Lo que está claro es que únicamente con astringencia presupuestal y austeridad republicana, no se lograráese objetivo. Debemos buscar otras alternativas. Se requieren medidas anticíclicas. Si tanto se admira a Roosevelt y su New Deal, es tiempo de poner en operación un plan similar para rescatar a la economíamexicana, alentando el gasto público y evitando que más empresas se vayan al barranco.

Tanto el secretario de Hacienda como el gobernador del Banco de México han comprometido disciplina fiscal, sin embargo, la pregunta más difícil de responder es cómo se logrará si no se implementa pronto una reforma fiscal de verdad, no como los remedos que impulsaron los gobiernos anteriores. La recaudación fiscal va a la baja y los ingresos por exportaciones tardarán en recuperarse. Los empresarios han pedido de manera insistente que el gobierno acceda a la línea de crédito flexible que se tiene con el FMI para apoyar a las empresas. Herrera ha sido tajante: “Endeudarnos conllevaría cancelar los programas sociales que impulsa el gobierno federal”. 

El funcionario federal convoco al apoyo de la comunidad internacional para enfrentar la crisis. “Sera un elemento clave para lograr una recuperación económica, fuerte, sostenida, balanceada e incluyente, dado el contexto económico y sanitario prevaleciente.”Al hacerlo, es seguro que tenía en mente el histórico plan de apoyo que la Unión Europea (UE) estaba cocinando para ayudar a sus países miembros a enfrentar la crisis sanitaria. Plan que costó sangre, sudor y lágrimas, ya que Países Bajos, Dinamarca, Austria y Suecia (autocalificados como “el grupo frugal”), se negaban a entregar como subsidios el 60% de una bolsa de 750 mil millones de euros. Luego de cuatro largos días de negociaciones, se acordó, por unanimidad, que 390 mil millones de euros se entregarán como subsidios y los otros 350 mil millones en formas de créditos. ¿Estaría pensando el secretario de Hacienda en un Plan Marshall para los países emergentes? Soñar no cuesta nada.

De todo un poco.

Finalmente se hizo efectiva la renuncia de Javier Jiménez Espriú como titular de la SCT. Sinceramente no se le va a extrañar. Se va porque discrepa de la decisión presidencial de poner a cargo de la Marina Armada puertos y aduanas del país, decisión orientada a poner fin a la “operación coladera” que desde hace muchos años impera en esos recintos…Donald Trump evidencia día a día su desesperación ante un escenario que se tornó adverso para su objetivo de mantenerse en la presidencia cuatro años más. Lo dramático es que los 15 puntos que las encuestan dan a Joe Biden como ventaja, se deben más al rubio mandatario que a su oponente. Las razones: la pésima gestión de la pandemia, su errada estrategia para contener las demandas por la violencia racial y su deficiente gestión de la crisis económica. Un grupo creciente de republicanos están orquestando una campaña en su contra, y su gran aliada, la conservadora cadena FOX, parece haber percibido el riesgo de seguir jugándosela con un presidente en franca picada, necio en utilizar un discurso xenofóbico y aferrado a las mentiras como principal componente de sus discursos. ¿Crónica de una muerte deseada?…Fibras Sites, empresa de Carlos Slim, uno de los asistentes a la cena en la Casa Blanca, debutó en la Bolsa Mexicana de Valores con una colocación accionaria de 12,036 millones de pesos…México busca siderúrgicas de Asia para que vengan y aprovechen el T-MEX y produzcan acero para la industria automotriz. Japón y Corea del Sur en la mira.

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