Prospectiva.

Emilio de Ygartua M.

Lunes 10 de febrero 2020.

Europa, tan lejos y, en realidad, tan cerca, a causa de la globalidad. Por ello, es un error ver con desdén, con indiferencia lo que ha ocurrido al cerrar el primer mes de este nuevo año. La salida del Reino Unido e Irlanda del Norte de la Unión Europea, es un evento que debemos comprender en toda su dimensión y, sobre todo, estar alertas de las repercusiones económicas que el Brexit tendrá para el viejo continente, para la Pérfida Albión y para el resto del planeta. Desde luego, el análisis no debe abandonar la objetividad para poder, en el caso de México, blindarnos, sí, pero también sacar provecho de esta coyuntura.

Debemos partir de lo que el Reino Unido ha significado a lo largo de la historia, en buena parte de ella, como actor protagónico. Invadido por los normandos en 1066 (Guillermo I de Normandía), adoptaron el modelo feudal del norte de Francia y se amoldaron a la cultura normanda, incorporando a su lengua original muchas palabras que hoy forman parte de la lengua inglesa. Los reyes medievales ingleses pusieron en marcha una estrategia geopolítica que permitió su expansión y dominancia en otros territorios de la Gran Bretaña, como Gales, pero fracasaron en su intento de hacerse del territorio de Escocia. La declaración de Arbroath, permitió a Escocia mantener su soberanía, pero no eliminó las tensiones con la corona inglesa.

Con el objetivo de poner fin a la influencia francesa en la Isla, los monarcas ingleses aprovecharon la pertenencia de varios territorios en Francia para, desde allí, ampliar su presencia en las tierras galas, lo que dio lugar a la Guerra de los 100 años que concluyó con una derrota para Inglaterra que puso fin a su presencia en ese territorio. Vale comentar que Escocia fue aliada importante de Francia en ese conflicto, lo que le permitió mantener su independencia, la cual perdieron años después convirtiéndose, estatus vigente hasta la fecha, en un territorio semi independiente, que con la salida del Bexit puede modificarse. De este riesgo escribiré más adelante

E impulso mayor para que el Reino Unido se convirtiera, primero, en un sólido Estado Nación, y después en un imperio, deviene de dos hechos muy claramente delimitados: el primero, el rompimiento de Enrique VIII con el papado, que se negó a aceptar su divorcio de Catalina de Aragón, hermana de Felipe II de España, poderoso monarca y aliado importantísimo de la Iglesia Católica. El nacimiento de la autónoma Iglesia de Inglaterra que acompañó al sisma protestante promovido por Lutero y Calvino, debilitó seriamente al Vaticano y a un modelo feudal que había cumplido su ciclo. Max Weber (“La Ética Protestante y el Origen del Capitalismo”), señala a este momento como la génesis del modelo capitalista de producción. En este sentido, el segundo envión a favor del imperio británico, fue la primera revolución industrial, precedida en Inglaterra por la guerra civil ocurrida en el último tramo del siglo XVII, que puso fin a la monarquía absoluta, empoderando al parlamento (Cámara de los Comunes), integrado por una burguesía que, con la revolución se había convertido, apoyado en las teorías liberales de Hobbes, Locke, Smith y Ricardo, en la clase económicamente dominante y, más tarde, también en clase políticamente dominante.

Del mercantilismo al capitalismo.

Beneficiada por la transferencia de riqueza que llegaban de España y Portugal, cuya fortalece imperial se vio menguada al no transitar del modelo feudal al capitalista, Inglaterra (también Francia y Holanda) logró convertirse en nación hegemónica a partir del mercantilismo, soporte de lo que pronto sería el modelo capitalista de producción. Esos países se disputaron nuevos territorios al tiempo que mantenían asolados a españoles y portugueses, cuyos territorios y galeones eran cotidianamente atacados por piratas avalados por esas monarquías. También hubo desencuentros entre esas tres naciones que se disputaban nuevos territorios, como ocurrió en lo que hoy es Canadá y los Estados Unidos.  La lucha fue claramente dominada por los ingleses, que, a los territorios obtenidos en América del Norte, sumó los enormes territorios de China y la India.

En los albores del siglo XX, el Reino Unido era la potencia hegemónica a nivel mundial. Por ello, su papel protagónico durante la Primera Guerra Mundial (1914-1919), como opositor a los propósitos expansionistas de Alemania, cuyo káiser, Guillermo II, quería sacar provecho de la unificación lograda a finales del siglo XIX, por su tío abuelo Guillermo I. Inglaterra y Francia, antagónicos históricos, enfrentaron a Alemania y su aliada Austria-Hungría, venciéndolos con el apoyo final de los Estados Unidos de América. Inglaterra impuso duras sanciones a Alemania, y sus aliados, a la que quitó territorios, obligó al pago de indemnizaciones onerosas y a desintegrar sus ejércitos (Tratado de Versalles), génesis de la II Guerra Mundial (1939-1945), al provocar el surgimiento del nacionalsocialismo, abanderado por Adolfo Hitler, quien desde el poder (1933), llevó al mundo a un nuevo conflicto mundial.

Terminada la guerra, en 1945, la URSS, EUA, Reino Unido y Francia, firman los tratados de Potsdam. Alemania se divide en cuatro zonas. Estados Unidos se convierte en el nuevo líder del modelo capitalista, al tiempo que la URSS surge como antagónico ideológico y militar abanderando al modelo socialista que, desde 1922, se había convertido en forma de gobierno del grupo vencedor en la revolución de octubre de 1917. Inicia la “Guerra Fría”, la Liga de las Naciones, inoperante como mediadora, fue sustituida por la ONU (Carta de San Francisco, 1945). ¿Cómo garantizar la paz en un mundo polarizado y dividido por dos visiones irreconciliables?

De inicio, la preocupación de los aliados era evitar     que, una vez más, Alemania y Francia fueran germen de un nuevo conflicto, como había ocurrido con las dos guerras mundiales. Los padres fundadores de la idea de crear una organización capaz de mantener unidas a esas dos naciones, sumar a Holanda, Bélgica y Luxemburgo (Benelux) y a Italia, primero en la CECA, la Comunidad Económica Europea del Carbón y el Acero (1946) y luego, en el Eurotom (1947), fueron líderes europeos como: Robert Schumann, Jean Monnet, Winston Churchill, Alcide de Gasperi, Paul-Henri Spaak, Konrad Adenauer, Walter Holstein y Altiero Spinelli. Pero la cumbre de esta propuesta, fue impulsar la creación de una Comunidad Económica Europea (Declaración Schumann. 1950), que permitió que la original unión aduanera transitara hacia una Unión Europea (Tratado de Maastricht. 1992)

Nadie puede restarle méritos a esta idea. Si duda, fue un factor para evitar nuevos conflictos entre Francia y Alemania, aún en los momentos más álgidos de la Guerra Fría, cuando las “dos alemanias”, eran el epicentro de las tensiones entre el Oeste, liderado por los Estados Unidos, y el Este, capitaneado por la URSS, que derivado del éxito de esta unión aduanera, impulsó la creación de una contra parte, el Comecom, alianza comercial y económica de los países socialistas que operaron como satélites de la URSS hasta la caída del Muro del Berlín (noviembre 1989) y la segunda reintegración alemana (1991).

En 1950, mediante el Tratado de Roma, nace la Comunidad Económica Europea integrada por los mismos seis países que fundaron la CECA y el Eurotom. En 1973, la CEE abre sus puertas a tres nuevos socios: Reino Unido, Irlanda y Dinamarca. Es importante mencionar que no fue fácil la incorporación de la primera nación. Fue el primer ministro, Edward Heat (miembro del partido Conservador), quien, abrumado por los conflictos en Irlanda del Norte y por la crisis económica que lastimó seriamente al sector productivo inglés, propuso al Parlamento (Cámara de los Comunes) solicitar el ingreso a la CEE. Entonces, los liberales y los laboristas, defensores del proteccionismo, se manifestaron contrarios a una propuesta que, decían, “pondría en riesgo la soberanía nacional”. Como han cambiado las cosas en estas últimas cuatro décadas.

Entonces, se convocó a un referéndum ganado por una mínima diferencia por los europeístas. En 1973, el Reino Unido se convirtió en socio de la mancomunidad europea. Los resultados económicos de corto plazo no ayudaron a Heat quien perdió las elecciones internas de su partido. Los toris eligieron a Margaret Thatcher (1975) como su líder y primera ministra (primera mujer en ese cargo). Recordemos que la llamada “ministra de hierro”, hizo mancuerna con el presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan (1980-1988), para impulsar el mal llamado “neoliberalismo”, apoyados en las tesis de los “Chicago boys”, que entronizaron el libre comercio, fomentaron los acuerdos comerciales y las relaciones multilaterales, contra las que hoy se manifiestan, paradójicamente, los neoconservadores, como Trump, que impulsó modificaciones al TLCAM, y Boris Johnson, activo promotor del Brexit, lucha de varios años que se ha cristalizado con la salida del Reino Unido e Irlanda del Norte de la Unión Europea.

¿Cuáles serán los efectos de esta salida? Hoy, existe mas incertidumbre que certeza sobre el efecto que tendrá para los británicos. Los líderes de la Unión Europea, Emmanuel Macron y Ángela Merkel, tampoco tienen claro los efectos que para Europa tendrá este divorcio. El primero, quien está próximo a acceder al liderazgo pleno ante el retiro político de la alemana, ha dicho que los 27 países restantes deberán hacer un análisis objetivo, a fondo, no sólo de los efectos del Brexit, sobre todo, de las causas. 

Para mi, una de las razones internas más fuertes, fue el crecimiento acelerado de la UE, sobre todo después de la caída del Muro de Berlín, que pronto sumó a sus filas a países de la vieja cortina de hierro, que, si bien tenían poco que ofrecer en niveles de desarrollo, generaban dos aparentes ventanas de oportunidad para las naciones miembros de la unión, sobre todo para las más industrializadas: mano de obra barata y un mercado abierto a productos que los países del Este anhelaban consumir. Desgraciadamente, las asimetrías no disminuyeron, y los flujos migratorios hacia las naciones industrializados provocaron graves tensiones políticas y sociales. Reino Unido fue un de los países que más resintió los efectos de el arribo de migrantes en busca de oportunidades, a los que se sumaron migrantes por razones políticas y religiosas, con origen en Siria y en Oriente Medio. Sumemos a esto, el crecimiento incontrolable de migrantes africanos buscando mejores escenarios en naciones que en otros tiempos los colonizaron y expoliaron, dejándolos en la ruina; miseria de la que ahora huyen con pocas esperanzas de revertir.

¿Qué es lo que sigue?

Lo que está claro es que la incertidumbre será la temática de los próximos meses. Gran Bretaña permanecerá hasta finales de este año en la UE, pero sin aplicar sus votos. Lo 73 eurodiputados ingleses recién electos ya han recogido sus cosas y han dejado sus curules vacías, lo que obligará a una reingeniería del Parlamento Europeo. Los intercambios comerciales entre el Reino Unido y la UE continuarán hasta diciembre. El libre tránsito de personas continuará también hasta esa fecha. Los británicos que cuentan con un pasaporte comunitario tendrán que solicitar visa para moverse por el espacio de la UE. Lo que más puede afectar a la UE es que a partir de enero del 2021, el Reino Unido dejará de aportar recursos al presupuesto (es el segundo aportante después de Alemania), lo que significará un duro boquete a las finanzas de la mancomunidad europea. Finalmente, señalar el riesgo que para el Reino Unido significa que Escocia transite hacia la independencia plena.

De todo un poco

Estados Unidos. 

Como se anticipó, el enjuiciamiento de Donald Trump se convirtió en un bumerang que ha golpeado en la cabeza a los demócratas. Trump sale fortalecido, no sólo por haberse mantenido en el poder, además, porque, luego de muchas dudas, los republicanos se han convertido en “el partido del presidente”. Por mayoría, los republicanos pusieron un alto al juicio, sin embargo, hay que señalar que los 47 senadores demócratas y dos independientes que votaron a favor, representan 19 millones de votos ciudadanos más que los 51 republicanos que apoyan a su presidente.  El lunes pasado se celebraron, con enormes problemas y dudas sobre el proceso, las primarias en Iowa, un estado emblemático. Los últimos cuatro candidatos de ese partido ganaron ahí. El resultado en Iowa ha significado una enorme sorpresa. No ganó Sanders, quedó en segundo lugar, detrás de Pete Buttigieg (¿el caballo negro?), ex alcalde de South Bend, Indiana, abiertamente homosexual. El moderado Joe Bidden, favorito en muchas encuestas, fue relegado al cuarto lugar, en tanto que Elizabeth Warren, obtuvo el tercer lugar y la moderada Amy Klobuchar, se ubicó en el quinto sitio. Por su parte, Donald Trump arrasó en estas primarias. ¿Alguien tiene la menor duda de que será el abanderado republicano? El martes pasado, al rendir su tercer informe del estado de la Unión, el mandatario recalcó sus logros en materia económica y el freno a los migrantes, a los que volvió a descalificar groseramente. “Cumplí, Estados Unidos es grande otra vez”, exclamaba eufórico el neoyorkino, que escuchaba la ovación de sus correligionarios, al tiempo que, Nancy Pelosi, la líder demócrata en la Cámara de Representante, rompía el discurso de Trump y lo depositaba en el bote de la basura.

España. 

La instalación de la XIV legislatura española, a la que asistió el jefe de Estado, el rey Felipe VI, evidenció las fracturas que derivan de la polarización de las fuerzas políticas que pasaron de un modelo bipartidista, que garantizaba cierta estabilidad, a uno que ha llevado a un auténtico parlamentarismo cuya pluralidad anticipa que será difícil para Pedro Sánchez mantener la gobernabilidad, revertir la parálisis parlamentaria y la del gobierno que, en tan solo cuatro años, ha cambiado de manos en tres ocasiones. El rey Felipe VI, fue aplaudido durante tres minutos por aquellos que coinciden en su dicho de que: “España no puede ser de unos contra otros”. Fueron 49 diputados, de los partidos soberanistas, los que no asistieron a la sesión solemne; justificaron su ausencia exclamando: “No tenemos rey”, al tiempo que calificaban al jefe de Estado de “antidemocrático” por oponerse “a la plena autonomía de los países vascos y de Cataluña.” México. Andrés Manuel López Obrador, tiene frente así varios enormes retos: inseguridad, estancamiento de la economía y el problema de las pensiones que es un asunto que puede poner en riesgo la gobernabilidad…Los panistas dicen un día que sí, y, al otro, que no le entran al INSABI, por el afán de Marko Cortés, líder panista, de llevarle la contra al gobierno federal. ¿Por qué poner por delante los intereses de la sociedad y su derecho a servicios de salud de calidad?…No se equivoca López Obrador cuando señala que en los violentos reclamos que se están dando en la UNAM, hay “mano negra”. ¿Quién quiere desestabilizar a nuestra máxima Casa de Estudios? ¿Será acaso la extrema derecha la que busca la caída del rector para hacerse de ese importante bastión?

Prospectiva.

Emilio de Ygartua M.

Lunes 27 de enero de 2020.

Donald Tremp vive momentos muy intensos que pueden tener efectos definitivos en sus aspiraciones políticas. No creo que el enjuiciamiento al que en este momento está sometido tenga el resultado esperado por los demócratas, claro de que la mayoría de que goza el partido republicano en el Senado hace materialmente imposible que el neoyorquino sea desalojado de la Casa Blanca. Lo que todavía es una incógnita, es saber si este proceso legislativo, que por tercera ocasión se realiza en contra de un presidente de los Estados Unidos, tendrá efectos en sus aspiraciones de reelección. Hace un par de meses, cuando se empezó a plantear la posibilidad de ponerlo en la silla de los acusados, sólo el 39 porciento de los encuestados estaban a favor de ese proceso; hoy, las encuestas marcan que casi el 50 por ciento sí justifica este procedimiento.

Desde luego, no son las personas de a pie las que decidirán la procedencia o no del desafuero presidencial, pero esta tendencia creciente permite medir cómo los argumentos demócratas han permeado en la población. Sería ingenuo pensar que el voto duro de Tremp coincide con esta postura. Sin duda, en el otro 50 por ciento, los opuestos al enjuiciamiento, están los adeptos a un mandatario que presume que les ha cumplido todas y cada una de las promesas de campaña: control migratorio, replanteamiento del tratado comercial con México y Canadá, fortalecimiento del liderazgo norteamericano en el mundo (Estados Unidos primero) y equilibrios comerciales con China.

Sobre todo, Donald Tremp, ha mantenido vigente su discurso misógino y xenofóbico, que tanto gusta a los grupos conservadores y ultraconservadores que los llevaron, contra todos los pronósticos, a la presidencia de la república. En eso basa su confianza el mandatario de la nación más poderosa del mundo, al que no le mellan las opiniones de aquellos que hablan de sus excesos, de su pragmatismo político y de su heterodoxia diplomática que le ha ganado las críticas y el distanciamiento de los otrora aleados incondicionales de los Estados Unidos, Francia y Alemania.

En su propósito de mantenerse cuatro años más en la Casa Blanca, incluso, ha rebasado los límites en el uso de recursos promocionales y se ha empeñado en utilizar recursos públicos, o los obtenidos mediante donaciones de sus partidarios, para realizar, en muchas ocasiones en inmuebles hoteleros de su propiedad, reuniones o banquetes, para eventos proselitistas, acciones que los demócratas han puesto sobre la mesa para sustentar sus acusaciones de que Trump ha abusado del poder, no sólo haciendo llamadas a mandatarios extranjeros para pedirles favores políticos a cambio de apoyos económicos.

Si bien él ha logrado eludir la exigencia demócrata de que comparezca en el Senado y haga frente a las acusaciones, no ha podido evitar el ruido mediático que este proceso ha significado, en razón de que todas las sesiones son televisadas y se les ha dado profusa difusión. Ante este hecho, sus asesores le han aconsejado poner tierra de distancia y por ello, la semana pasada voló más de 6 mil kilómetros para asistir a la Cumbre Económica de Davos, en Suiza. En ese evento, que cada año pierde más repercusión, se ha hablado de un tema que acapara la atención de buena parte de la población mundial: el cambio climático. Los terribles incendios ocurridos hace unos meses en la Amazonía brasileña, los que todavía no se sofocan en Australia, sumados a las fuertes tormentas invernales que se entreverán con altas temperaturas en varias partes del orbe, inusuales durante el invierno, son señales inequívocas de que el planeta transita por una vereda que lo puede llevar al cataclismo total.

Predicadores de la fatalidad: Trump.

Como es bien sabido, a míster Trump todas estas señales no le provocan el menor de los temores, por ello, invariablemente califica estas predicciones como “catastrofistas”, infundadas y carentes de sustento científico, no obstante que existen estudios contundentes que demuestran que la Tierra está viviendo un proceso de calentamiento global a causa de las imparables emisiones de CO2 que envenenan el aire y que están provocando una aumento de la temperatura que, de no detenerse ya, nos llevara a una etapa sin posibilidades de retorno. Frente a estos argumentos, el mandatario de los Estados Unidos, alza la voz a nombre de aquellos que insisten en que la “economía lineal”, la economía basada en el usar y desechar, en el uso de residuos fósiles, da para más. De plano, no hace caso a los promotores de una economía circular, como medida para atemperar los efectos de un cambio climático cada vez más voraz.

En Davos, como ocurrió en septiembre pasado en la sede de las Naciones Unidas, Trump coincidió con la joven activista sueca, Greta Thunberg, lo más parecido a su antítesis en este tema. Ahí, el mandatario arremetió contra el “catastrofismo climático”, al tiempo que volvió a recomendarle a Greta que retorne a la escuela y abandone “una lucha que no tiene futuro”. La joven sueca, al hacer uso de la voz en este mismo foro, refutó a Trump que lo que no tiene futuro es este planeta que marcha a gran velocidad hacia un holocausto del que devendrá su fin. Volvió a acusar a los gobernantes del mundo, unos más, unos menos, de indolencia e irresponsabilidad, al tiempo que convocó a los jóvenes a seguir alzando la voz. Por cierto, su hermana menor, está a punto de sumarse a esta batalla.

Pero Trump no iba a recorrer seis mil kilómetros sólo para hablar de un tema como el cambio climático y para fustigar a los “agoreros de la tragedia que no llegará”. Aprovechó el escenario para hablar de sus logros y para hacer campaña electoral. Pero ahora, a diferencia de los ocurrido durante su comparecencia de hace dos años en ese mismo foro, no invocó su “heroica” frase “América primero, pero no en solitario”.  Esta vez, enmarcó su discurso en su visión de futuro, apuntó al primer martes de noviembre de este año. “Cuando hablé en este foro, hace dos años, les dije que habíamos lanzado el gran regreso estadounidense. Hoy, me enorgullece declarar que mi país se encuentra en medio de un boom económico como nunca antes había visto el mundo”. ¿Así, o más triunfalista? Es este un Trump que no sólo niega la existencia del cambio climático, tampoco ve los riesgos de una inminente recesión mundial que ya se extiende rápidamente sobre el orbe.

Sin embargo, hay que reconocer que Donald Trump miente, nuevamente, con la verdad al decir: “Esperaban que creáramos dos millones de empleos y hemos creado siete. En la primera mitad del año pasado, atrajimos un 25 por ciento de toda la inversión extranjera directa (IED) del mundo”. Son datos ciertos, sí, pero elude reconocer que continúa creciendo el déficit de las balanzas comercial, de pagos y fiscal. Pero la euforia electoral no puede ser frenada, ni siquiera por el frío invernal de la ciudad suiza de Davo: “La nueva prosperidad estadounidense es innegable, sin precedentes y sin comparación en el mundo.”

A seis mil kilómetros de distancia, en Washington, en El Capitolio, demócratas y republicanos se enfrascaban en esta lucha, si cuartel pero sin esperanzas de éxito para los primeros, por el contrario, es posible que, de este enfrentamiento, uno de los más lastimados no sea, como desean, Donald Trump, sino el hasta ahora puntero en las encuestas preelectorales: el ex vicepresidente Joe Bidden, quien seguramente será “invitado estelar”, del trio de defensores del presidente, que querrán revertir las cosas, llevando a la escena a padre e hijo, acusándolos de enriquecimientos basado en el uso de los privilegios del segundo de a bordo en el gobierno de Barak Obama.

Así las cosas, la pregunta del millón es sí los demócratas midieron las consecuencias de este proceso de enjuiciamiento, que tanto Trump como sus aliados republicanos buscan se acote al menor número de días posible, al contrario de sus antagónicos que quieren extenderlo en el afán de mermar y descarrilar a un hombre que ha demostrado, una y otra vez, que escenario ideal, en el que se mueve con indudable soltura y del que ha resurgido muchas veces como triunfador, es el del peleador que con la espalda sobre las cuerdas, defendiéndose de los golpes de su oponente, es capaz de llevar a su adversario al centro del ring para propinarle el golpe final.

Un avance el nuevo tratado comercial: Jesús Seade.

La entrevista realizada por Leo Zuckermann (“La Hora de Opinar”) a Jesús Seade, subsecretario para América del Norte de la cancillería mexicana, permitió corroborar el pesado andamiaje teórico-práctico de quien, sin duda, fue parte fundamental en la negociación tortuosa del documento final del T-MEC, ya ratificado por los senadores de México y de los Estados Unidos, y que está a la espera de su segura ratificación en el parlamento canadiense.

He escuchado al funcionario en sus comparecencias ante los medios de comunicación y leído algunas de las vastas entrevistas en medios especializados. En todas ellas ha mostrado su sobriedad, que viene acompañada de una amplia experiencia como negociador que se remonta a los tiempos en los que el Acuerdo General de Aranceles y Comercio fue sustituido por la Organización Mundial del Comercio (OMS), y con ella surgieron los paneles para resolver las controversias comerciales. En 1993, le toca representar a México en el panel que analizaba la queja de nuestro país, por la media unilateral impuesta por EU, para limitar el ingreso de atún mexicano a ese país, aduciendo que los atuneros asesinaban delfines. La controversia se ganó, pero se optó por no hacer ruido para no poner el riesgo la firma y entrada en vigor del TLECAN.

Su amistad con el representante comercial de los Estados Unidos del llamado T-MEC, Robert Lighthizer, nació en los años ochenta del siglo pasado, y se ha mantenido porque ambos han respetado sus ideas, las del mexicano como defensor del libre cambio, las del norteamericano, republicano de sepa, del proteccionismo. Seade relató las muchas entrevistas sostenidas con él para lograr acuerdos y “quitar piedras del camino”, especialmente las que surgieron con la propuesta norteamericana de incorporar la figura de “inspectores” para vigilar el cumplimiento de la nueva reforma laboral en México. El subsecretario reiteró que, en ningún momento, el gobierno mexicano aceptó esa propuesta “francamente intromisorias e irrespetuosas de nuestra soberanía. El presidente fue contundente en este punto.” 

Cuando el negociador norteamericano aceptó los argumentos del vicecanciller, la siguiente tarea, nada fácil, fue convencer al conjunto de líderes sindicales agrupados en la AFL-CIO, la organización obrera más importante del vecino del norte, aliados históricos del partido demócrata, que se convirtió en un duro hueso de roer porque insistían en los inspectores para garantizar que “los sindicatos charros”, respetarán el nuevo marco legal. El negociador mexicano pidió que se despejaran las dudas y temores, y que confiarán en que el presidente López Obrador es el más interesado en que la reforma laboral se cumpla puntualmente. Los convenció de que los paneles, integrados por un inspector mexicano, otro norteamericano y uno de un tercer país, garantizaban la resolución de controversias y el apego al espíritu del nuevo tratado. Esto fue aprobado y así quedó en el texto final.

Sobre China, Jesús Seade, señaló que el T-MEC es una ventana de oportunidades para que la nación asiática produzca en México, respetando las reglas de origen para aprovechar las ventajas alcanzadas por nuestro país con el nuevo tratado que, enfatizó el funcionario, “es mentira que sea un traje a la medida de los deseos de Trump. Es, recalcó, un acuerdo que nos permitirá ponernos a tiempo ante las exigencias de la economía mundial. Es un tratado comercial con enormes ventajas para las tres partes firmantes.”

De todo un poco.

Morena está viviendo una etapa francamente compleja que pone en peligro su necesario paso a la construcción de un auténtico partido político. Las controversias entre la actual dirigente nacional y los aspirantes a sucederla, conllevan un serio desgaste que a nadie beneficiará. Está claro que AMLO ha declarado su sana distancia del movimiento que él fundó, sin embargo, ha llegado el momento de dar un golpe de timón que ponga orden, sobre todo, después de lo ocurrido en la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, en donde se negó el micrófono al histórico Porfirio Muñoz Ledo para que pudiera expresar su opinión acerca de las acciones emprendidas por el gobierno mexicano para contener las caravanas de centroamericanos que pretenden pasar por nuestro territorio para llegar a los Estados Unidos. La molestia del fundador del PRD lo llevó a expresar su intensión de renunciar a una fuerza política que, considera, se ha convertido en “un partido de Estado, de línea”, lo que tanto combatimos, dijo, del PRI. Es tiempo para la reflexión y para evitar que las fracturas se amplíen. Considero que López Obrador, al igual que lo hizo Lázaro Cárdenas en 1938, necesita de un partido, formalmente conformado, para apoyar e impulsar su propuesta de gobierno y hacer realidad la Cuarta Transformación que pretende…Resultó muy lamentable la visita a Tabasco de Alejandro Rojas Díaz Durán (por cierto, uno de los aspirantes a la dirigencia de Morena). Quien fuera militante del PRI, propuso modificaciones a la Constitución local para que, en el 2025, AMLO pueda ser candidato a la gubernatura del estado. Igual de lamentable que haya planteado que los ex presidente se conviertan en “senadores vitalicios” (remember Pinochet). ¿Qué no ha oído que el tabasqueño ha manifestado su lealtad al principio de “No reelección”? ¿O será que su patrocinador y jefe, un prominente senador de la república ve al presidente como obstáculo para ponerse la Banda presidencial en el 2024?…Si alguien sabe los efectos que una mujer puede tener en la Casa Real inglesa, esa es la reina Isabel II. A la muerte de su abuelo, Jorge V (1936), lo sucede en el trono su tío Eduardo (Eduardo VIII) cuyo reinado dura solo 355 días ya que el primer ministro conservador Baldwin, rechaza su idea de casarse con la socialité norteamericana Wallis Simpson, dos veces divorciada. Eduardo renuncia al trono (“MI reino por un amor”), lo que lleva al trono al padre de Isabel, Jorge VI (El rey tartamudo) a quien le toca enfrentar los complejos años de la Segunda Guerra Mundial. En 1952, muere el padre de Isabel y esta asciende al trono. En los años noventa, Isabel II enfrenta al fenómeno mediático llamado Leidy Di, cuya trágica muerte todos recordamos. Ahora, hay un nuevo affaire cuya promotora, todo lo indica, es Meghan Markle, una artista canadiense transformada en princesa, que ha convencido a su esposo, el príncipe Enrique (sexto en la línea sucesoria), de que es mejor vivir como “plebeyos” que estar sujetos a los rigores del protocolo real. “De acuerdo”, ha dicho la longeva reina, pero lo harán sin disfrutar de los frutos del reino, o sea, sin dinero. Algunos los llaman traidores. Otros, los que están harto de pagar los lujos de una monarquía que consideran inútil y obsoleta, aplauden.

Prospectiva.

Emilio de Ygartua M.

Lunes 20 de enero de 2020.

Hasta los más feroces críticos del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, han señalado que éste no ha engañado a nadie; lo que propuso a lo largo de la campaña electoral que lo llevó a la primera magistratura de la nación (sumado a lo que ha planteado a lo largo de las más de tres décadas de lucha social), se ha ido cumpliendo desde el inicio de su gestión. En este espacio, y en otros, he manifestado que muchas de las acciones implementadas por el gobierno federal son correctas, aunque en algunos casos la implementación no haya sido del todo adecuada. Por el contrario, hay decisiones que debieron haber partido de otro supuesto, por ejemplo, la cancelación del aeropuerto de Texcoco. 

¿Qué quieres, velocidad o precisión? Es una pregunta chusca que se hace cuando algo no salió como se deseaba. En ocasiones, ese parece ser el distingo de algunas acciones implementadas por la actual administración federal, lo que demerita el propósito, aunque el mismo esté amarrado al compromiso, siempre presente, de revertir las enormes desigualdades que existen en nuestro país, que no se pueden eliminar si se siguen haciendo las cosas de la misma manera como venían realizando desde hace más de tres décadas. Es un cambio de régimen, no solo de gobierno, hay que insistir hasta el cansancio. Muchos siguen sin entenderlo.

El discurso presidencial se ha centrado en señalar que el causante de los grandes males que sufre la nación es el modelo neoliberal que se aplicó atendiendo puntualmente las recetas de Washington. Mienten los que dicen que ese modelo prohijó las libertades y promovió la igualdad y el desarrollo. Desde luego, no se puede negar que hubo beneficios en algunas áreas, como la comercial, que permitió construir un acuerdo trilateral con Estados Unidos y Canadá que, hay que reconocerlo, significó enormes ventajas para México, muchas de las cuales, también se debe aceptar, no fueron aprovechadas como se debiera.

Lo que es irrefutable, es que el modelo neoliberal es una de las causas principales de la inequidad, de la injusticia social que afecta a México. No obvio comentar que este modelo encontró terreno fértil en un país donde las clases dirigentes, la política y la económica (en una simbiosis muy estrecha), fueron pieza fundamental para que las estrategias ordenadas desde Washington se implementaran, pasara lo que pasara. La pobreza creciente ha sido la herencia maldita de ese modelo que cortó las alas al Estado de Bienestar que logró, entre 1950 y 1970, crecimiento con desarrollo.

Uno de los rezagos más grandes que nos hereda el modelo neoliberal se da en el sector salud. Una clara tendencia a la privatización de los servicios de salud fue disfrazada con la creación del Seguro Popular, cuyo actor intelectual fue el secretario de Salud en el gobierno de Vicente Fox, Julio Frenk, actual rector de la Universidad Internacional de Florida, cuyos talentos no se discuten. El ex secretario, obviamente, ha salido en defensa del Seguro Popular, sin dejar de reconocer que tuvo errores de implementación, al tiempo que se ha convertido en uno de los principales detractores del recién creado Instituto para la Salud y el Bienestar (INSABI), que nació para tomar el lugar, precisamente, del Seguro Popular.

En las dos últimas semanas, hemos sido testigos de la ola de críticas a este nuevo instituto, a cargo del tabasqueño Juan Antonio Ferrer Aguilar, quien ha salido al paso de los ataques, en muchas ocasiones infundados y de mala leche, pero sin dejar de reconocer que faltó una adecuada estrategia de Comunicación Social para explicar qué es y cuáles serán los alcances del instituto a su cargo. 

Dicho sea de paso, las conferencias mañaneras no pueden jugar el papel de comunicadores del régimen. Es necesario que cada decisión de gobierno venga acompañada de una estrategia de comunicación que contribuya a que la sociedad tenga, oportunamente, la información adecuada. Lo que está ocurriendo en este momento, es que los contras están aprovechando ese vació, para transmitir, ya sea a través de medios escritos o electrónicos, o de las redes sociales, mensajes que, en muchos casos, tergiversan la realidad, y, en otros, aprovechan algunas flaquezas de las propuestas, originadas por esa prisa en hacer las cosas a la que ya me referí. Una de las críticas más repetidas es que no existen reglas de operación, las cuales, ha informado Ferrer Aguilar, se darán a conocer en unos días. Ello resulta de urgente necesidad.

El Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI), es un organismo público descentralizado de la administración federal, cuyo objetivo central es ampliar, progresivamente, el acceso a los servicios de salud para la población sin seguridad social (esto es, para aquellos que no son derechohabientes del IMSS, del ISSSTE o del algún instituto de seguridad social estatal), quienes podrán acceder a servicios de salud y a los medicamentos de forma gratuita. Es importante destacar que el INSABI eliminará todas las restricciones en los tratamientos y medicamentos que existían durante la operación del Seguro Popular.

Frente a los señalamientos de que en algunos hospitales de primer y segundo nivel de atención se están cobrando los servicios, Ferrer Aguilar, además de pedir a la población que denuncie estos hechos, “totalmente irregulares”, precisó que, en el mediano plazo, por instrucción presidencial, los institutos nacionales de salud, que por decreto cobran una cuota de recuperación, otorgarán sus servicios de manera totalmente gratuita. A más tardar a finales del 2020, todos los servicios de salud, que potencialmente podrán recibir 69 millones de personas (16 millones más las que atendía el Seguro Popular), serán otorgados de manera gratuita.

Para su operación, este nuevo instituto contará con cuatro coordinaciones nacionales que, respectivamente, harán la gestión médica, de abasto de medicamentos, de infraestructura y de administración y finanzas. Para cumplir con esas tareas, el INSABI contará con un presupuesto de 271,519 millones de pesos que incluyen recursos federales y aportaciones de los estados, recursos del programa de atención a la salud y medicamentos, sumados a 60 mil millones de pesos, 40 mil millones para su proceso de creación y, el resto, como un fondo que será aplicado para contingencias. De lo que se trata, en pocas palabras, es de avanzar en la universalidad de los servicios de salud. 

Si bien ha habido resistencias de algunos gobernadores, principalmente los de filiación panista (cuyo dirigente, Marko Cortés, es un férreo oponente a todas las acciones de gobierno), paulatinamente, se han ido incorporando al conocer los beneficios que este nuevo instituto puede generar. Hasta el viernes pasado, eran 13 estados los sumados al INSABI, entre ellos Yucatán y Quintana Roo, gobernados por el blanquiazul. La recomendación respetuosa es que no matemos al bebé antes de que de sus primeros pasos y pueda demostrar de lo que es capaz. El INSABI, como lo ha señalado Andrés Manuel López Obrador, debe ser un parteaguas para la atención de la salud preventiva y curativa en el país.

La geopolítica rusa.

Hace tres décadas, después de la caída del Muro de Berlín, la Unión Soviética, nacida en 1922, se desintegró en las manos de Mijaíl Gorbachov, incapaz de darle la misma velocidad a la reforma política que a la reforma económica. Rescatado por el presidente ruso Boris Yeltsin (diciembre de 1990) del secuestro perpetrado por la nomenclatura soviética, el padre de la perestroika e impulsor de la glasnost, el hombre que había propuesto una reestructuración del modelo socialista para sobrevivir a los nuevos tiempos derivados del fin de la Guerra Fría, fue exhibido públicamente y defenestrado por quien sería el heredero de lo que quedó del Imperio luego de la pírrica victoria de Occidente.

La URSS fue sustituida por una Comunidad de Estados Independientes que dio paso a la balcanización de las 22 repúblicas soviéticas que Vladimir Ilich Lenin había conjuntado luego del triunfo de la revolución bolchevique de octubre de 1917 y del exterminio de la familia Romanoff, que eliminó toda posibilidad de retorno a la monarquía. Rusia se convirtió, en la década de los noventa del siglo pasado, en el eje sobre el cual giró una reconstrucción lenta y dolorosa. La muerte de Yeltsin, en abril del 2007, abrió la puerta para que Vladimir Putin, el abogado nacido en San Petersburgo (octubre 1952), que había sido primer ministro y presidente de la Federación Rusa en dos ocasiones, se convirtiera en el nuevo líder.

Nombrado en 1998 director del Servicio Federal de Seguridad (KGB), adquirió notoriedad y gran influencia política. Su paso por el Partido Comunista de la Unión Soviética (1975-1991), le permitió ganar prestigio como un político hábil y de línea dura. En ese entorno, logró alianzas importantes que le permitieron sobrevivir a la desintegración y convertirse, merced a la información que tenía de la nomenclatura soviética, en una figura prominente en el gobierno de Yeltsin, quien depositó en él su confianza y le encargó reestructurar a la KGB, tarea que cumplió con creces para catapultarse políticamente hasta llegar al punto más alto de la cúspide política rusa. Desde el 2012, es el presidente de la Federación Rusa, por un segundo período que concluye este mismo año.

Dos han sido los propósitos principales del gobierno de Putin: primero, revertir la debilidad económica que devino de la desintegración, lo cual ha logrado a partir de una planeación económica que ha permitido utilizar el gasto público como ariete para el crecimiento y el desarrollo de la nación. La tarea no ha sido fácil porque heredó una economía estatizada que generaba muy pocos recursos, insuficientes para atender las demandas crecientes de una sociedad acostumbrada a que el Estado socialista les suministrara lo necesario para vivir. 

Al igual que lo hizo Lenin durante el período económico especial (NEP), en continuidad con lo realizado por su antecesor, Putin ha impulsado un modelo capitalista de Estado, toda vez que no existía un sector empresarial que se hiciera responsable de operar la maquinaria productiva. Hay que reconocer que, en un corto plazo, Rusia ha revertido la situación crítica, fortalecido la macroeconomía y, a partir de ello, promovido políticas públicas que han generado una mejor situación económica y social para la población en general en ámbitos como la salud, la educación y la vivienda. Estas es la razón por la cual el 67 por ciento de sus compatriotas califican hoy como positiva su gestión.

La segunda tarea, ha sido reposicionar a Rusia en el contexto internacional. Desde luego, no es una tarea sencilla recuperar el papel que la URSS tuvo en la etapa de la bipolaridad (Guerra Fría), pero Putin ha dedicado tiempo, dinero y esfuerzo para ganarse un espacio a la hora de atender los grandes temas mundiales, no solo desde su asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU, además, por su importancia geoestratégica. La invasión de Crimea, el asedio constante a Ucrania, territorio vital en sus afanes geopolíticos, su participación en el conflicto sirio, en Oriente Medio, y su alianza, no explícita, pero sí tácita, con China, han contribuido a trastocar el mundo unipolar heredado de la postguerra fría, para transitar hacia un nuevo escenario que anticipa la génesis de un nuevo orden político-económico mundial todavía por definir, como cometamos en este espacio la semana pasada.

En ese entorno, de evidente empoderamiento de Vladimir Putin, sorprendió, a propios y extraños, la renuncia del primer ministro Dimitri Medvedev, hombre muy cercano al actual presidente de la Federación rusa. Al mismo tiempo que se daba esta dimisión, Putin anunciaba reformas políticas, las mayores desde la ocurridas en 1993. “Rusia debe seguir como una república presidencial fuerte. El presidente conservará el derecho de establecer las prioridades del gobierno”, anunció.

El dimitente Medvedev, quien pasará a ocupar un puesto simbólico en la estructura de gobierno, señaló, al momento de hacer publica su renuncia que: “Como gobierno de Rusia, tenemos que dar al presidente los medios para tomar las medidas que se imponen en estos tiempos”. Por su parte, su relevo, un tecnócrata que era el responsable de la política fiscal rusa, Mijaíl Mishusin, quien ahora ocupa el segundo lugar en la escala de poder, se ha sumado a la propuesta de reformas que contemplan, entre otras cosas, darle más facultades al parlamento (la Duma) que le permitirán aprobar candidaturas del primer ministro y de miembros del gabinete. Sin embargo, la reforma constitucional también permitirá al jefe de Estado, destituir a cualquier ministro. Además, si bien Putin se manifiesta de acuerdo “con limitar a dos los períodos presidenciales”, la interpretación que dan algunos analistas a estas reformas, es que buscan pavimentar el camino para que Vladimir pueda mantenerse durante más tiempo de manera legal, y no, como el dice, fortalecer la vida democrática y “darle más poder el parlamento y al pueblo”. El tiempo dirá si los escépticos tienen la razón.

De todo un poco.

En medio del inicio del enjuiciamiento del presidente Trump en la Cámara de Senadores, este poder legislativo aprobó, por mayoría, el T-MEC. Se dice que esta semana será firmado por el mandatario de los Estados Unidos. Falta que el parlamento canadiense haga lo propio. Se prevé que ello ocurra en este mismo mes. Ignoro si habrá un evento protocolario al que asistan los dos mandatarios y el jefe de gobierno de la Hoja de Maple. El subsecretario Jesús Seade era el hombre más feliz. Externó que este acuerdo conllevará enormes beneficios para nuestro país, visión que comparte Carlos Salazar, dirigente del Consejo Coordinador Empresarial. Ambos, piezas fundamentales en la concreción de esta negociación…La semana pasada, Donald Trump decidió poner un alto en el camino a su disputa comercial con China. Ambos países firmaron un primer acuerdo que suspende las mutuas amenazas de aplicarse aranceles…La reforma judicial que propone el Senado de la República ha generado un gran revuelo. Muchos de los conocedores del derecho penal la califican de retroceso y señalan que pone en peligro el debido proceso y otras ganancias que en materia de derechos humanos generó la reforma vigente. El presidente López Obrador garantizó que el proyecto final derivará de las aportaciones que se hagan en un parlamento abierto…El conservador Alejandro Giammanttei, tomó posesión la semana pasada como presidente de Guatemala. Dos decisiones tomadas a su arribo al poder: la primera, no permitir el paso de las caravanas de migrantes hondureños que buscan llegar a los Estados Unidos (recordemos que nuestro vecino ya es tercer país seguro), y, la segunda, romper relaciones de manera definitiva con Venezuela. Izquierda y derecha latinoamericanas están forjando sus trincheras respectivas. En Brasil, por ejemplo, el presidente Jair Bolsonaro ha fortalecido su discurso contra las izquierdas cariocas, por ello me extraña su “sorpresa”, de que su ministro de Cultura haya utilizado un discurso de Gebbels para promover “una cultura nacionalista”, con un fondo musical del músico alemán Ricardo Wagner, el favorito de Hitler. El ministro ya fue despedido, pero el discurso ahí queda para quien quiera escucharlo y el sentimiento de que el brasileño es un gobierno pro-fascista, se refuerza.

Prospectiva

Emilio de Ygartua M.

Lunes 13 de enero de 2020.

El nuevo año ha iniciado con enormes tensiones en distintos lugares de este planeta, cada vez más agobiado por el cambio climático y por las modificaciones en el escenario geopolítico que obedecen a un nuevo orden mundial que se está gestando sin que exista claridad sobre su rumbo y su destino. Luego de concluida la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), los tratados firmados en Potsdam y en el Atlántico Norte, marcaron el derrotero con rumbo hacia una bipolaridad que dividió al mundo en dos grandes bloques (Muro de Berlín); escisión que duró 45 años y que se caracterizó por el enfrentamiento político, ideológico, económico, deportivo y cultural de los imperios nacidos luego de la derrota de los nazis y el decline de la “Pérfida Albión”, que ya no pudo ser la nación dominante que había sido durante más de un siglo.

La Guerra Fría (1945-1990), se caracterizó por el enfrentamiento cotidiano entre Estados Unidos y la Unión Soviética, nunca directo, salvo durante la crisis de los misiles, en Cuba, en octubre de 1962, que pudo haber desencadenado la Tercera Guerra Mundial. Durante más de cuatro décadas, transitamos por mares turbulentos; el mundo fue testigo del fin de la revolución china, de las guerras entre las dos coreas, la árabe-israelí, la de Vietnam, y de la invasión rusa a Afganistán (origen del poder talibán en Medio Oriente), hasta que sobrevino, en noviembre de 1989, la caída del “muro de la ignominia”, como bautizó Winston Churchill al Muro de Berlín, construido en 1962.

“La guerra de las galaxias”, promovida por el presidente Ronald Reagan (1980-1988), logró derrumbar “al imperio del mal”, como se había calificado al gobierno socialista nacido en Rusia con el triunfo bolchevique, en octubre de 1917. Los Estados Unidos festinaron esa victoria que borraba la afrenta soviética de 1957, cuando una nave espacial, el sputnik, fue lanzada al espacio tripulada por un perro, adelantándose a los norteamericanos que se habían hecho de los servicios del teórico alemán Herbert von Braun, quien había contribuido al poderío militar nazi con el diseño de las bombas B1 y B2, que golpearon de manera inmisericorde las Islas Británicas durante los primeros años de la Segunda Guerra Mundial.

En 1945, en Breton Woods, los norteamericanos impusieron un nuevo orden económico mundial que giraba en torno al dólar. En los años ochenta del siglo pasado, Estados Unidos y el Reino Unido (Ronald Reagan y Margaret Thatcher), impusieron un nuevo modelo económico, el neoliberalismo, que promovía la reducción del tamaño del Estado e impulsaba el mercado libre, derribando las barreras arancelarias y lastimando seriamente no sólo las soberanías nacionales, también, los proyectos de desarrollo de las naciones emergentes, que renunciaron a su compromiso con los “desamparados de la tierra”, dando paso a una economía de mercado insensible a las necesidades de las grandes mayorías nacionales. El crecimiento de la pobreza extrema ha sido el saldo de ese modelo que, además de prohijar la desigualdad, se construyó sobre los cimientos de la corrupción y su amante predilecta, la impunidad, arrebatando a los más las esperanzas de una vida mejor, permitiendo, a los menos, acumular pingues ganancias a costa del desarrollo nacional.

De un mundo bipolar a uno unipolar

El mundo bipolar, nacido con la Guerra Fría, fue sustituido, merced a la dominancia geopolítica del imperio sobreviviente, por la triada del comercio internacional, en un mundo en el que el bilateralismo militar fue sustituido por el bilateralismo comercial. Los tratados comerciales proliferaron. Estados Unidos, Japón (ahora sustituido por China, la segunda potencia económica mundial) y la Unión Europea (capitaneada, vaya paradojo, por la Alemania renacida de sus propias cenizas y reunificada por segunda ocasión en su historia), marcaban el ritmo del comercio internacional, en un mundo en el que, según Fukuyama, habían muerto las ideologías. Cuan equivocado estaba.

El nuevo siglo llegó para confirmar las tesis marxistas que desde mediados del siglo XIX señalaban las dos grandes contradicciones del modelo capitalista de producción: su tendencia creciente a sustituir fuerza de trabajo humana por máquinas que, invariablemente, deviene en la caída tendencial de la tasa de ganancia de los dueños del capital, de los dueños de los medios de producción. No, no eran ciertas las tesis de los clásicos del liberalismo. No existe la “mano invisible”, vanagloriada por Adam Smith en su obra “La Riqueza de las Naciones “(1776). La ley de la oferta y la demanda no es capaz de resolver las crisis cíclicas que el ruso Kondratiev explicó con tanta claridad. El crack de 1929 evidenció las debilidades de un modelo económico que, si bien es cierto burló las predicciones de Lenin, que había calificado al imperialismo como la fase última del capitalismo, no fue inmune a las crisis recurrentes que la llevaron, de manera pendular, del monetarismo al keynesianismo y viceversa. 

En lo político, el modelo norteamericano, fundado en el bipartidismo, funcionó para varios países. En México, la reforma política de 1977, la única, optó por el multipartidismo, con el propósito de balcanizar a las frágiles oposiciones, al tiempo que el partido en el poder, que lo detentó por ocho décadas, traicionaba los compromisos emanados de la revolución y, en el 2000, cedía la presidencia a un partido, nacido en 1929, enarbolando las banderas del “bien común”, pero que en realidad pretendía enterrar las premisas del nacionalismo revolucionario defendidas a piedra y lodo por el autor del movimiento soberano más importante del siglo XX mexicano: la expropiación petrolera. 

En este nuevo siglo, que vio el efímero retorno del partido que había perdido en 1994 al “candidato de la esperanza”, al que veía un México hundido en la miseria y la desigualdad, fue derrotado en las urnas por el avasallador embate de los votos, más de 30 millones, que llevaron a Palacio Nacional a quien ha decidido poner fin al estigma histórico de la corrupción y de la impunidad. Es un cambio de régimen, no de gobierno, siguen sin entenderlo los enemigos de esta transformación; los beneficiarios del pasado, a los que se les ha arrebatado un futuro que garantizaba privilegios y prebendas.

En el plano mundial, en el 2008, una nueva crisis, financiera e inmobiliaria, desnudó, una vez más, a un modelo capaz de generar grandes riquezas nacionales, empresariales y personales, pero que fácilmente sucumbe ante su invariable destino marcado por la crisis, que de recesión deviene en depresión, acompañada, siempre, de un enorme número de desempleados y de la agudización de las grandes desigualdades sociales, anunciadas desde mediados del siglo XIX, cuando surgieron las primeras organizaciones obreras y los partidos que llevaron a los parlamentos europeos propuestas que modificaran el escenario de desigualdad e inequidad que había llegado con el nuevo modelo económico, nacido merced al doloroso parto del neonato que tuvo como padres naturales al feudalismo caduco y a las revoluciones burguesas de Inglaterra y Francia.

¿Hacia dónde vamos?

En 2016, Donald Trump obtuvo un triunfo inesperado que lo llevó a la Casa Blanca. Próximo a cumplir tres años en la presidencia los Estados Unidos, el recuento de su ejercicio como primer mandatario de la nación más poderosa del orbe, está dominado por un pragmatismo rampante que, no se puede negar, ha contribuido a fortalecer el apoyo de los adeptos a sus tesis ultranacionalistas y xenofóbicas. Ofreció poner fin a las “injusticias” de un acuerdo comercial firmado en 1993, y lo ha logrado. El T-MEC, es un tratado que modifica el escenario favorable para México y reduce algunos de los logros alcanzados por Canadá con el TLC que entró en vigor en enero de 1994.

Ofreció reducir los flujos migratorios provenientes de México y Centroamérica y lo ha logrado, contando con el concurso de los gobiernos de la región. Ha mantenido una postura radical contra China, la segunda nación más poderosa del planeta (lo cual no acaban de aceptar). Guerra comercial que ha tenido nefandos efectos en las economías mundiales (si bien México ha sido beneficiada, como lo muestra el superávit comercial obtenido en el 2019, superior a los 3 mil 500 mdd). En el terreno diplomático, se comprometió a poner un alto los afanes belicistas de Corea del Norte, y a obligado a las naciones miembros de la OTAN, a ampliar sus aportaciones económicas y militares para mantener a raya a Rusia, si bien han salido a la luz sus acuerdos, en lo oscurito, con el presidente ruso Vladimir Putin, otro que quiere recuperar, para Rusia, el papel protagónico que ésta perdió con la desintegración de la URSS en 1990.  

El pragmatismo diplomático de Trump, lo ha llevado a tener constantes enfrentamientos con líderes mundiales que han preferido distanciarse o, de plano, evitar confrontarse con él, a sabiendas de que no van a lograr su consenso en temas tan importantes como migración y cambio climático, por señalar sólo algunos de los muchos en los que el mandatario norteamericano se ha manifestado totalmente contrario. Con esa misma postura, ha ido incorporando adeptos, como el presidente Jair Bolsonaro, miembro de la derecha más radical de Brasil.

Dos temas que han sido motivo de esas discrepancias son: uno, el conflicto sirio, en el que hubo un tácito consentimiento de Trump al presiente turco Erdogán para intervenir militarmente, ante el retiro de las tropas norteamericanas; dos, la postura de Estados Unidos frente al gobierno iraní, lo que ha provocado una escalada que pone en peligro la paz en Medio Oriente. Irán respondió con virulencia al ataque norteamericano a su territorio que provocó la muerte de Soleimani, cabeza de las estrategias militares del gobierno iraní. La respuesta fue contundente. El ataque a dos bases militares de los Estados Unidos en Irak, dejó, de acuerdo a los informes iraníes, 180 personas muertas, si bien el propio Trump, y su secretario de Estado, Mike Pompeo, han negado esas bajas. 

Afortunadamente, el nivel de tensión se ha reducido en los últimos días, aunque el mandatario norteamericano ha escalado las sanciones contra el gobierno iraní. El precio del barril de petróleo ha ido bajando paulatinamente y las bolsas recuperando lo perdido en las horas más intensas de la confrontación. Los demócratas tienen ahora un nuevo argumento contra el presidente. La líder de ese partido en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, ha promovido acciones para limitar las facultades de Trump y evitar que pueda llevar a los Estados Unidos a una guerra sin sentido, al tiempo que se ha reactivado el proceso de su enjuiciamiento. 

No omito mencionar, sin descargo de la responsabilidad del presidente de los Estados Unidos, quien aduce que el ataque contra Irán fue porque la CIA detectó que Soleimani pretendía agredir cuatro embajadas norteamericanas en Oriente Medio, que Irán ha escalado los ataques a territorio iraquí con la intención de debilitar a la población sunita a favor de los chiítas alineados al gobierno talibán. Son asuntos de geopolítica, no perdamos la brújula.

De todo un poco

Finalmente, el rey Felipe VI pudo tomar juramente a Pedro Sánchez como presidente del gobierno español. Han sido ocho largos meses que se resumen un acto protocolario que “duró escasos 10 segundos”, bromeó el también líder del PSOE, a lo que el monarca respondió: “Ha sido rápido, simple y sin dolor; el dolor viene después”. Efectivamente, encabezar el primer gobierno de coalición desde la vuelta  a la democracia en España, luego de la muerte de “El Caudillo”, en 1975, anticipa dificultades ya que, además de haber cedido a las presiones de Pablo Iglesias (Juntas Podemos) para convertirse en el “número dos”, Sánchez tendrá la abierta oposición de la derecha que ahora integran el Partido Popular, Ciudadanos y VOX, este último, ubicado en una franja ultranacionalista que sacará provecho a su inédita presencia en la Cámara de los Diputados con sus 40 curules…Quien ha mostrado muy rápidamente el músculo luego de una elección que le generó una mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes, es Boris Johnson. La semana pasada logró que la aprobación de su plan de salida de la Unión Europea para finales de este mismo mes. Bruselas ya recibió el aviso, sin embargo, el trayecto para concretar el divorcio definitivo todavía será largo y sinuoso. Lo importante es que se evitó una salida por la puerta de atrás. Los grandes perdedores, los laboristas, inician un, también, largo y complejo proceso de reconstitución luego de la derrota sufrida en las urnas, merced al desastroso liderazgo de Jeremy Corbin quien todavía “lidera” lo que quedó luego de su Waterloo…El periódico “El Financiero” publicó el lunes 6 de enero, los resultados de la encuesta que muestra que, al cierre del 2019, Andrés Manuel López Obrador, cuenta con un 72 por ciento de aceptación. En cuanto al desempeño de su gobierno, los consultados dejan muy en claro que seguridad y el desempeño de la economía, son los dos saldos rojos que más les preocupan. En seguridad, el 51 por ciento desaprueban las estrategias seguidas para su combate y, en lo que a la economía se refiere, el 43 por ciento reprueba las estrategias adoptadas por la administración federal…En materia de diplomacia internacional, se suma al papel desempeñado por el presidente López Obrador en el marco de la renegociación del T-MEC, el haber asumido el liderazgo at tempore de la CELAC. Al reunirse con embajadores y cónsules de países de América Latina, el jefe del ejecutivo federal, aseguró que la diplomacia mexicana está retomando su posición de liderazgo en la región: “Latinoamérica ve a México como el hermano mayor”. En el terreno de la diplomacia, hay que destacar que el nivel de tensión entre Bolivia y nuestro país, se ha reducido notablemente…En Venezuela, por el contrario, las tensiones aumentan luego de que el gobierno de Nicolás Maduro utilizara estrategias violentas para evitar que Juan Guaidó continúe al frente de la Asamblea Nacional. Argentina y México, condenaron la postura del gobierno venezolano…El gobierno de Emmanuel Macron continúa en el ojo del huracán. Arrecian las protestas contra su reforma a la ley de pensiones. A la huelga de transportistas se ha sumado el paro de otras entidades públicas. El envejecimiento de la población, está claro, pondrá en riesgo la gobernanza. Pongamos nuestras barbas a remojar…Juan Rodríguez Prats ha entregado al gobernador Adán Augusto López Hernández la propuesta para reducir el número de diputados de representación proporcional en el Congreso Local…Todo parece listo para que en breve inicie la construcción del Tren Maya. El estudio realizado por la consultoría PwC determinó que el proyecto es rentable “porque su valor presente neto es de 206.6 mil millones de pesos”, y se determinó que la inversión exacta será de 139 mil millones de pesos. La consultora señala que esta obra: “dejará beneficios multisectoriales que permitirán potenciar el desarrollo social, cultural y económico de la región Sur-Sureste”

Prospectiva.

Emilio de Ygartua M.

Lunes 16 de diciembre de 2019.

En este, y en otros medios, he expresado mi preocupación por el hecho de que el presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador, insista en que la mejor política exterior es una buena política interior. Es cierto que para avanzar en la lucha contra los enormes rezagos que sufre el país, es necesario avocarse a enfrentar la desigualdad social y económica, lo cual requiere un cambio del modelo económico imperante durante tres décadas que acotó la responsabilidad social del Estado, contribuyendo al crecimiento de la pobreza extrema que, para este nuevo régimen, es prioritario revertir.

Estamos de acuerdo en que no es lo correcto ser “farol de la calle y oscuridad de la casa”, como ocurrió con anteriores mandatarios que andaban presumiendo por el mundo avances económicos y programas que nunca fructificaron, pero que en el exterior nos hacían ver como un país comprometido con el desarrollo. Es cierto que muy poco, o nada, dejaron muchas de las participaciones de México en foros y cumbres muy rimbombantes de las cuales resultaban pomposos acuerdos que, en muy pocas ocasiones, se convirtieron en hechos concretos.

Por ello, considero que el presidente de la república debe tener una presencia selectiva, sí, pero también activa, como un jefe de Estado que tiene responsabilidades claramente enunciadas en nuestra Carta Magna. Con lo anterior, no quiero decir que haya sido omiso, sin embargo, está a la vista que ha delegado gran parte de esas tareas en su secretario de Relaciones Exteriores, el canciller Marcelo Ebrard. El desempeño del ex jefe del gobierno capitalino, sin duda, ha sido muy eficiente; ha cumplido puntualmente con las instrucciones presidenciales; su experiencia política y buenos oficios, le han permitido tomar decisiones complejas, que, en todo momento, han contado con el refrendo de su jefe. Esta intensa actividad del canciller, incluso en temas que corresponden, en estricto sentido, a otras áreas de gobierno, le ha generado críticas de las oposiciones, sí, pero también ha sido víctima del “fuego amigo”, promovido por aquellos que ya están pensando en el 2024. Al señalamiento de una diputada del PAN, que lo etiquetó como “vicepresidente”, Ebrard salió al paso remarcando que “López Obrador es mucho presidente”, y que él, Marcelo, atiende, además de las responsabilidades inherentes a su cargo, aquellas que su jefe le asigna.

Por todo lo anterior, me parece relevante el hecho de que, independientemente del destacado papel que jugaron tanto el propio canciller, como Jesús Seade, subsecretario de esa misma dependencia, en la construcción del documento final del Tratado Comercial con Estados Unidos y Canadá, quien tuvo una participación estelar, diría yo determinante, fue el presidente Andrés Manuel López Obrador, cumpliendo estrictamente con lo que mandata el artículo 69 de nuestra Carta Magna. El tabasqueño actuó como jefe de Estado, sin descuidar sus responsabilidades como jefe de Gobierno. Reunir a los representantes de Estados Unidos y Canadá, y concluir, en México -y no en Estados Unidos, como ocurrió en 1993-, una larga etapa de revisión del documento firmado hace más de un año, se convierte en el logro más importante de su aún muy corta administración. 

“Hubo horrorosas presiones”: Jesús Seade

Pasó más de un año desde que, en noviembre del 2018, en Buenos Aires, Argentina, los presidentes de México (Enrique Peña Nieto), de los Estados Unidos (Donald Trump), y el primer ministro de Canadá (Justin Trudeau), firmarán el documento que, resultado de varios meses de negociación, sustituiría al acuerdo trilateral firmado en diciembre de 1993 (Salinas, Clinton, Moulrony), el TLC. Al momento, únicamente el senado mexicano había aprobado ese acuerdo. 

Tanto en Estados Unidos como en Canadá, se cruzaron en el camino proceso políticos que obligaron a un impase que abrió la puerta a un nuevo proceso de revisión, con presiones “horrorosas”, como las calificó el subsecretario Jesús Seade, quien, en comandita con su jefe, el canciller, ofrecieron una conferencia de prensa para aclarar las dudas y salir al paso de los cuestionamientos de algunos reporteros que tenían más la intención de enredar que de aclarar.

“La política, es el arte de lo posible”, decía de manera recurrente el exgobernador tabasqueño Enrique González Pedrero, retomando al politólogo italiano Norberto Bobbio. Es decir, no hay acuerdos perfectos; siempre habrá alguien que señalé que no fue lo mejor. Esta vez no ha sido la excepción. No obstante las respuestas amplias y claras de Ebrard y de Seade en la mencionada conferencia de prensa, y de los comentarios favorables del líder de Consejo Coordinador Empresarial, Carlos Salazar, quien ponderó el trabajo del subsecretario Seade, “defendió en todo momento las propuestas y las objeciones del sector privado”, no han faltado las voces de aquellos que se han distinguido por su abierta oposición al nuevo gobierno, como el panista Javier Lozano. Otro que, para variar, no se sumó al festejo por el acuerdo, fue Gustavo de Hoyo, dirigente de COPARMEX, quien adujo que no se tomó en cuenta a sus agremiados. ¿Olvida que fue el Consejo Coordinador Empresarial el representante de todo el sector privado?

Una ojeada a los diarios que se han manifestado abiertamente opuestos a la 4T, y a las colaboraciones de articulistas que en ellos escriben, nos permite corroborar el propósito de demeritar un acuerdo cuya importancia está a la vista. Ponerse a ver quién ganó o quien perdió, es, para decir lo menos, un propósito mezquino. La negociación fue compleja. Para algunos, lo ideal hubiera sido mantener vigente el TLC. A ellos hay que recordarles que quien aceptó la renegociación fue Enrique Peña Nieto. Es importante, además, que no olviden que, en la etapa de transición, Andrés Manuel López Obrador, ya como presidente electo, le brindó su respaldo al mandatario priísta, y sumó al equipo negociador a Jesús Seade, quien logró destrabar las negociaciones lo que permitió la firma, en noviembre del 2018, de ese acuerdo, ahora modificado con el consenso de los tres países.

T-MEC: detonador del desarrollo económico

Es importante resaltar que el T-MEC, junto con el recientemente anunciado Programa Nacional de Infraestructura (con una inversión público privada por más de 42 mil millones de dólares), serán el detonante del desarrollo económico en el 2020, lo cual es fundamental para poder enfrentar un entorno mundial que tiende a la recesión. Por ello, los opuesto al régimen regatean el reconocimiento a este logro y niegan los efectos benéficos que tendrá para el desarrollo del país. Algo muy importante es que el nuevo tratado se ha construido dejando en el cajón los argumentos que los negociadores mexicanos del TLC defendieron tozudamente: mantener los salarios bajos de los trabajadores mexicanos, como ventaja comparativa y competitiva frente a nuestros dos socios comerciales. 

Atraer la inversión extranjera directa con el argumento de los bajos salarios de nuestros trabajadores fue, sin duda, exitoso, pero, al final del día, depauperó a nuestra clase trabajadora que hoy recibe salarios tan bajos como los pagados a sus símiles en Haití. En adelante, la atracción de la inversión extranjera deberá estar basada en nuestros índices de competitividad y, desde luego, valorando la capacidad técnica de nuestros trabajadores. El compromiso del presidente López Obrador es que el salario mínimo crezca, anualmente, al menos 3 puntos porcentuales por encima de la inflación. 

Estas son algunas de las razones por las cuales el pleno del Senado de la República aprobó, el jueves 12 de diciembre, con 107 votos a favor y uno en contra, el dictamen del Protocolo Modificatorio del T-MEC. El coordinador de la mayoría en la cámara alta, Ricardo Monreal, señaló: “Yo soy optimista, creo que estamos dando un paso extraordinario, es más, puedo decir que en la mayoría de los coordinadores y de los senadores de los distintos grupos parlamentarios, observé una actitud positiva, consciente de lo que representa este instrumento internacional para el desarrollo económico del país”.

Jesús Seade, acudió al senado para conocer el resultado de esta nueva etapa legislativa. Luego de la votación que permitió la ratificación del protocolo modificatorio, el subsecretario reconoció y agradeció el compromiso con el país mostrado por los senadores y senadoras. Agradecimiento al que se sumó, un día después, el presidente de la República. Cabe mencionar que el PAN votó a favor. El senador de esa formación política, Alejandro Reynoso, justificó el hecho afirmando que el nuevo tratado “es un instrumento clave para la economía de los tres países”. Por su parte, el PRI, en voz de la senadora Vanessa Rubio, luego manifestarse en contra de las concesiones para que sectores estadounidenses puedan inmiscuirse en temas laborales en México, precisó que los senadores de su partido votaron a favor y se “congratulan de que se haya llegado a un acuerdo para tener un tratado con modificaciones”.

Es necesario tener en cuenta que el protocolo modificatorio del T-MEC, que consta de 30 páginas, contiene todos los cambios que se realizaron al texto original aprobado en noviembre del 2018; incluye temas laborales, de protección al medio ambiente, sobre medicamentos genéricos y los relativos a la consolidación del mercado regional del acero. Puntos que significan grandes retos para nuestro país, sin duda, pero que también abren enormes oportunidades para nuestro desarrollo a favor de una mayor y mejor esquema de competitividad en un mundo que está cerrando las puertas al libre comercio.

El acuerdo firmado la semana pasada, establece que México puede observar a los centros laborales de Estados Unidos, de la misma forma que este país lo hará en el nuestro, para verificar que se respete la elección de líderes sindicales, la aprobación de contratos nuevos y modificaciones a estos, como lo establece la nueva Ley Laboral, sin embargo, un senador republicano ha generado una controversia que ha obligado a Jesús Seade a viajar urgentemente a Washington, ya que se quiere violentar lo acordado incorporando 5 supervisores gringos de manera permanente en nuestro país. Una total falta de respeto a lo acordado.

Hay que señalar, también, que tanto Nancy Pelosi, la muy influyente líder demócrata en la Cámara de Representantes, como los líderes obreros (AFL-CIO), los legisladores republicanos, y, desde luego, Donald Trump, se manifestaron satisfechos con el nuevo documento, por lo cual no se vale lo que ahora se pretende al modificar un texto consensuado por las tres partes, Esto puede retrasar la puesta en marcha del acuerdo.

De todo un poco

Fue detenido en Estados Unidos, Genaro García Luna (jefe de la policía federal en el gobierno de Felipe Calderón, acusado de colaborar con el Cartel de Sinaloa y de recibir de éste sobornos millonarios, lo que confirma lo que muchos analistas del tema habían anticipado y, deja sin argumentos a aquellos que se han empeñado en defender la estrategia calderoniana para enfrentar a la delincuencia organizada. Este arresto no es obra de la casualidad, mucho menos una acción persecutoria del gobierno federal en turno. El confinamiento, para enfrentar juicio, deriva de las declaraciones hechas por el “Mayo” Zambada, en el marco del juicio contra el Chapo Guzmán, ya condenado y purgando pena en una cárcel de la más alta seguridad. El argumento del expresidente panista de negar que estaba al tanto de lo que hacía García Luna, no tiene ningún peso. Está claro que en su administración se decidió fortalecer al cartel e Sinaloa y golpear a los demás, provocando una guerra cuyos efectos perduran. No es nueva esta estrategia, existe bibliografía sobre el tema que muestra que, desde el gobierno de Luis Echeverría (1970-1976), la estrategia fue la misma. Sin duda, el momento climático de esa estrategia se vivió durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, con el asesinato del cardenal Posadas. La detención de García Luna, “el gran estratega de la guerra mexicana contra el narco”, sin duda, tendrá enormes consecuencias políticas (¿y legales?) para Felipe Calderón. De entrada, su proyecto de formar un partido político junto con su esposa Margarita, pende de un hilo. ¿Cuál será la reacción de su hijo, cotidiano crítico de la 4T?…Andrés Manuel López Obrador reconoció, en su última visita a Tabasco, su intención de brindar un apoyo especial a su estado; lo está haciendo en los hechos. Ha ofrecido defender a la entidad de la CFE y reforzar los programas sociales federales para que, sumados a los estatales, se pueda promover de manera más rápida el desarrollo integral. El descubrimiento de nuevos yacimientos petroleros y el avance en la construcción de la nueva refinería, suman en ese sentido. Lo que garantiza que este propósito se concrete, es la sinergia que se observa entre el presidente y el gobernador tabasqueño, Adán Augusto López Hernández. Han construido un binomio indisoluble que seguramente, traerá enormes beneficios para los que aquí vivimos…La abrumadora victoria de Boris Johnson es resultado de la debacle del partido laborista, liderado, si así se le puede llamar a lo que hacía Jeremy Corbyn. El peor resultado de esa formación política desde 1935, deriva de una ausencia total de proyecto de un timorato y siempre dubitativo Corbyn, que no supo aprovechar la debilidad de Teresa May y que, tampoco, se atrevió a promover abiertamente un nuevo referéndum sobre el BREXIT. Boris cuenta ahora con una mayoría absoluta en el Parlamento, lo que da vía para que en enero se acelere la salida de la Unión Europea. Bruselas ya recibió el mensaje y se apresta para concretar el divorcio. Emmanuel Macron, en vías de convertirse en el líder europeo, si bien Ángela Merkel aún tiene peso en las deciones, ha señalado que no se permitirá al Reino Unido sacar ventajas de la nueva relación. Hoy, todo es miel sobre hojuelas para el émulo de Donald Trump, pero hay varias interrogantes en el futuro inmediato: ¿Cumplirá Trump sus promesas? ¿Cuál será la reacción de Escocia frente a la concreción del BREXIT? ¿La frontera rígida entre Irlanda e Irlanda del Norte, significa volver a los tiempos de tensión y violencia? ¿Cómo se revertirá el efecto económico en la economía del Reino Unido? ¿Quién cobijará a los miles de británicos que estudian o trabajan en el continente, cuyos pasaportes comunitarios dejarán de ser válidos? Allí se lo dejamos de tarea la simpático Boris…Vicente Fox ofreció durante su gobierno un impulso a los “changarros”, vaya que lo logró: el 92.5 por ciento de las empresas en México tienen esa característica, no llevan ningún control contable, tienen un promedio de entre 4 y 10 empleados y todas sus operaciones son en efectivo. ¡Felicidades Vicente, lo lograste¡ Greta, la niña noruega defensora del medio ambiente, no se amilana ante los groseros comentarios de Trump, Putin y Bolsonaro, ella sigue convocando a los jóvenes a defender el planeta y su futuro y, sin ningún temor, reclama a los adultos su indolencia. La COP-25 de Madrid, por cierto, ni para atrás, ni para adelante. Prospectiva se tomará un receso; volveremos a estas páginas de Novedades de Tabasco el lunes 13 de enero. Muy felices Fiestas para todos nuestros lectores y un año 2020, mejor que el actual, con eso, ya salimos ganando. Bendiciones.

Prospectiva.

Emilio de Ygartua M.

Lunes 9 de diciembre de 2019.

Inicia el segundo año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador. El recuento del primero presenta, como ocurre en los calendarios, lunas llenas, lunas nuevas, cuartos menguantes y cuartos crecientes; esto es, claroscuros que evidencian la dificultad de convertir en actos de gobierno las tesis partidarias y las propuestas programáticas construidas durante casi tres décadas de lucha social y un largo, muy largo recorrido, una “larga marcha”, por todo el territorio nacional, por un político cuya principal virtud ha sido la persistencia y la congruencia entre el pensar y el hacer. Hoy, no se puede negar, se enfrenta a una realidad que obliga a analizar que de lo propuesto es factible, el método y los tiempos para lograrlo.

El evento realizado el domingo 1º de diciembre en la Plaza de la Constitución, el ombligo político-administrativo de un país que se niega a abandonar el centralismo, permitió al primer mandatario de la nación hacer un recuento de lo logrado en su primero año de gobierno. El Zócalo capitalino fue el punto de encuentro de miles de personas que llegaron desde distintos puntos del país para sumarse al festejo. Muchos de los ahí reunidos son parte de ese 68 por ciento que, según las encuestas, mantienen su apoyo al hombre que obtuvo más de 30 millones de votos el 1º de julio de 2018.

A la distancia, en la avenida Reforma, al pie del Ángel de la Independencia, se reunió un contingente vario pinto, aunque se vistan de blanco. Son los opuestos a muchas de las acciones gubernamentales. Lo mismo grupos vinculados al PAN y al PRD, que ciudadanos de a pie que expresaron su oposición a programas o medidas de gobierno. También estuvo el patriarca menonita LeBaron, víctima de la violencia que les arrebató a varios miembros sus familiares. 

Por cierto, el lunes pasado se entrevistaron con el presidente. Al día siguiente estuvo presente en el Senado de la República. En ambos escenarios, si bien ratificó su confianza en que las investigaciones lleguen a buen puerto, pidió que no se busquen chivos expiatorios para salir del paso. Demando mejores resultados en materia de seguridad, lo que le toca al gobierno mexicano, pero ratifico su demanda al gobierno norteamericano que haga algo para reducir el consumo de drogas e impida la venta de armas y trasiego de armas hacia nuestro territorio.

La inseguridad: reclamo nacional

La inseguridad, no se puede negar, es uno de los saldos pendientes que reclaman, no sólo los apuestos al régimen, también los adeptos al mismo. López Obrador reconoció en su mensaje que ésta, la inseguridad, es su principal desafío, al tiempo que se comprometió a “serenar al país”, pero sin que ello conlleve, fue enfático, retomar las estrategias adoptadas durante los gobiernos de Calderón y Peña Nieto. 

El otro reclamo, de los que marcharon, sí, pero también de buena parte de la sociedad, es que el tan prometido crecimiento económico, de al menos 2 por ciento, no llegó. La economía está detenida y en franco estancamiento, para no entrar en controversias de si estamos o no en recesión. Las cifras son contundentes: el año pasado la economía creció un 2.3 por ciento y ahora estamos en 0.0 por ciento. El desempleo ha pasado de 3.3 por ciento promedio nacional, a un 3.6 por ciento y el número de nuevos empleos (según datos del IMSS) para este año será menor a los 650 mil, comparado con los 937.7 mil creados en el 2018. La generación de empleos es clave para detonar el crecimiento. El consumo también está estancado. 

Bueno que se esté replanteando la conformación del Presupuesto de Egresos y que se priorice la atención a los que menos tienen, pero la insuficiencia del recurso es evidente, y ello sólo se podrá revertir con una reforma fiscal que grave más a quien más gana y que ponga su mayor empeño en aumentar la masa de contribuyentes. 

Del otro lado, de lo positivo, hay que resaltar que la inflación ha cedido de manera importante, pasando del 4.7 por ciento en el 2018, contra un 3.0 por ciento. Lo mismo ocurre con el tipo de cambio que, si bien ha tenido variaciones importantes a lo largo del año, “gracias” a Trump y sus ocurrencias, se ha mantenido en un precio promedio de 19.5 pesos por dólar. El incremento al salario mínimo es un dato importante, pero hay que señalar que nuestros trabajadores continúan percibiendo salarios similares a los de los trabajadores haitianos. ¡Una vergüenza ¡

El argumento de una mejor distribución de la riqueza, no le satisface a muchos analistas, claramente opuestos a la 4T, como Pascual Beltrán del Río, director editorial de Excélsior, quien en su columna “Bitácora del director”, publicada el lunes 2 de diciembre en ese diario, pone en tela de duda que, como señaló AMLO en el Zócalo, “la economía de los de abajo”, haya mejorado, al tiempo que descalifica el modelo basado en la entrega directa de los recursos, que ha impuesto el gobierno de las 4T. “No hay reglas de operación claras, ni mecanismos para evaluar ni su distribución ni sus efectos en los beneficiarios.” Vale recordarle que en las administraciones pasadas había rígidas reglas de origen y ello no garantizó que los recursos llegaran a sus destinatarios, tampoco impidieron la corrupción rampante.

Hay que aceptar que uno de los programas que mostró sus deficiencias, fue el encargado a la secretaria del Trabajo para rescatar y apoyar a los “ninis”. La simulación y el contubernio entre los jóvenes y las empresas encargadas de capacitarlos, obliga a replantear sus estrategias. Considero que una solución sería entregar a las instituciones de educación Media Superior y Superior el recurso para que ellas garanticen la capacitación para el trabajo y la vinculación con el sector empresarial. Esta puede ser la solución que eliminaría la entrega a la mano del recurso a la mano a los jóvenes, dinero que, en muchos casos, va a parar a las cajas registradoras de las tiendas expendedoras de bebidas alcohólicas y cigarrillos, o, lo que es peor, a la bolsa de los narcomenudistas.

Por el contrario, hay que señalar que el programa a favor de los Adultos Mayores ha rendido buenos frutos, en mucho, porque es un programa social que lleva varios años operando, desde que AMLO lo implementó cuando fue jefe de Gobierno del DF. Existe un padrón confiable de beneficiarios lo que garantiza entregas y seguimiento efectivo. También ha resultado adecuada la entrega de becas para los estudiantes de bajos recursos de todos los niveles educativos. 

Entrega directa de recursos a la población

Resalto la entrega de estas ayudas a estudiantes que ingresan a la Universidad Benito Juárez. Asimismo, que el presidente insista en lograr la gratuidad plena en ese nivel educativo y su universalidad, lo que considero una tarea de mediano plazo y largo plazo. Actualmente, hay una cobertura del 32 por ciento en el nivel terciario de la educación; brincar al 100 por ciento es una tarea compleja. No comparto la idea de que ingresen a la educación superior, sin la más mínima selección (examen de admisión) los aspirantes a la educación terciaria. La universalidad de la educación superior puede presentarse como parte de una política incluyente, sí, pero los resultados pueden ser muy malos, si de calidad y pertinencia de la educación se trata. En cuanto a la gratuidad, es necesario que venga acompañada de más recursos para las instituciones públicas ya que al no contar con los ingresos por inscripción están en riesgo tanto su operatividad como su gobernabilidad. 

Asimismo, el presidente López Obrador se refirió en su mensaje al recientemente acordado Plan Nacional de Infraestructura que anticipa una inversión público-privada cercana a los 40 mil millones de dólares. Él considera que esta inversión, a realizarse el año próximo, significará un detonante para el crecimiento económico. En este punto, cabe mencionar que buena parte del sector empresarial, en todas sus vertientes, señala que el anuncio de este plan ha concitado mucho entusiasmo entre los inversionistas, pero insisten en que las reglas del juego sean claras y que impere siempre la trasparencia y el ejercicio pleno del Estado de Derecho. 

Con respecto al primer año de gobierno, los dirigentes del sector empresarial coincidieron en que es necesario incrementar la seguridad y detonar el crecimiento económico. Carlos Salazar, dirigente del Consejo Coordinador Empresarial, persistente impulsor de acuerdos entre el gobierno y el sector privado, Gustavo de Hoyos, presidente de COPARMEX, muy crítico de la 4T, y José Manuel López, presidente de CANACO SERVITUR, coincidieron en manifestar que lo bueno de la actual administración ha sido: mantener la estabilidad de las finanzas públicas, el acuerdo para invertir en infraestructura y el alza del salario mínimo.  Lo malo, el bajo crecimiento económico, los altos niveles de inseguridad, la incertidumbre, la informalidad y la baja recaudación (todos coinciden en que estos dos últimos puntos ponen en riesgo los programas sociales que impulsa el gobierno de López Obrador). Por lo anterior, los tres líderes empresariales coinciden en señalar que tres son los retos principales que enfrenta el gobierno en su segundo año de ejercicio: fomentar la confianza empresarial; no polemizar ni dividir desde el gobierno y, aumentar la inversión pública.

Por su parte, el presidente López Obrador deja este mensaje a la nación: “Tomará otro año concretar la 4T”, sin embargo, dijo, hay avances que permiten “señalar que vamos por buen camino”: 1. Los apoyos de programas sociales llegan a la mitad de la población; 2. Se superó el “sabotaje político” contra el aeropuerto de Santa Lucia; 3. Se aprobaron reformas para combatir hechos de corrupción; 4. Se frenó la caída de la producción petrolera por primera vez en 14 años y, 5. Se cumplieron 89 de los 100 compromisos hechos hace un años.

El tabasqueño sentenció que, en un año más, se logrará consolidar la transformación propuesta y que ello hará “imposible volver al oprobio neoliberal”, ratificando su convicción de que este cambio de régimen (que no de gobierno, como no han querido entender algunos opuestos), que inicio hace un año, no significa un volver al pasado, sino construir un futuro fundado en auténtica igualdad distributiva, en una democracia económica con un amplio espectro social y en una lucha frontal contra la corrupción y la inseguridad. 

De todo un poco

La visión optimista de algunos funcionarios públicos y empresarios de que el T-MEC sería ratificado antes de terminar este año, se está viendo empañada por la realidad política que vive Estados Unidos. En la ruta electoral, hay muchas piedras que impiden caminar hacia ese propósito. Ahora, se ha sumado un nuevo obstáculo: la pretensión de legisladores de querer realizar inspecciones para garantizar el cumplimiento de la reforma laboral, propósito que ha sido rechazado tanto por el presidente López Obrador como por el sector empresarial por atentar contra nuestra soberanía. El primer mandatario ha propuesto que se constituyan paneles de expertos de los tres países para que diriman, en su caso, controversias en las empresas. Así las cosas, hay que hacernos a la idea de que se mantendrá vivo por un tiempo más el acuerdo comercial que entró en vigor el 1º de enero de 1994…Hablando de Estados Unidos, los demócratas han decidido ir hasta las últimas consecuencias en el enjuiciamiento del presidente Trump, a sabiendas de que toparán con pared en el Senado, donde existe clara mayoría republicana. Por cierto, Donald Trump, viajó a Londres para participar en la ceremonia conmemorativa del 70º aniversario de la creación de la OTAN, nacida al concluir la Segunda Guerra Mundial, con la finalidad de conformar un frente militar que impidiera el avance socialista en Europa. A tres décadas de distancia de la conclusión de la Guerra Fría, esta organización (a la que, paradójicamente, están adheridos países que formaron parte del bloque socialista hasta su desintegración en 1990), vive tiempos de redefinición. Emmanuel Macron, el presidente galo, ha manifestado que la OTAN sufre una parálisis cerebral, lo que le mereció la crítica de su homólogo norteamericano, quien insiste en mantener un liderazgo que ya no aceptan muchos de los países miembros, entre ellos, Justin Trudeau, primer ministro canadiense, cuyo distanciamiento de Trump (quien lo calificó de “dos caras”, luego de que se filtrara un video en el que el canadiense, su homólogo británico, Boris Johnson y la princesa Ana, hija de la reina Isabel II, se mofan del mandatario norteamericano por su afán protagónico) es evidente. Vale comentar que, para variar, quedó muy poco para rescatar de esta reunión, salvo el hecho de que los miembros de la OTAN han asumido, por primera vez, como reto colectivo, el poderoso ascenso de China, tanto en lo económico como en lo militar. Está a la vista una nueva “guerra fría”, ahora teniendo como actores principales a los Estados Unidos y la nación asiática, batalla que ha iniciado con una imparable guerra comercial…Al que tampoco le está yendo muy bien es, precisamente, al presidente francés. A las manifestaciones recurrentes de los “chalecos amarillos”, se suma la convocatoria a una huelga que conllevará la suspensión del servicio de trasportes y el paro en las escuelas. Este paro deriva del propósito invariable de Macron de llevar adelante su reforma al sistema de pensiones. La semana pasada tratamos en este espacio el tema del envejecimiento y sus efectos económicos. Francia, y otras naciones europeas, están sufriendo los efectos de este proceso demográfico. México y Latinoamérica, deben poner sus barbas a remojar. Por cierto, la CEPAL recién publicó un reporte en el que se informa que la pobreza extrema crece por quinto año consecutivo en la región. El expresidente de Uruguay, José Mujica, de vista en México, ha sido claro al señalar que el crecimiento de la desigualdad explica las disonancias que hoy vemos lo mismo en Brasil, que en Venezuela, Chile, Argentina, Ecuador y Colombia. “La lucha contra las tesis neoliberales, está justificada plenamente”, dijo el emblemático líder sudamericano…Otro líder indiscutible de la izquierda latinoamericana, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, luchador permanente a favor de la democracia y el desarrollo nacional, en el marco viajó a Madrid, España, para participar en los eventos relacionados con el 80º aniversario del fin de la Guerra Civil (1936-1939), organizados por la Fundación Giménez Abad y el Ateneo de Madrid. En ese marco, se rindió un merecido homenaje al presidente Lázaro Cárdenas del Río, quien otorgó asilo político a miles de españoles. El tres veces candidato a la presidencia, gobernador de Michoacán, como su padre, concedió entrevista a Cecilia Ballesteros (El País). Sobre el tema de la violencia que se vive en México, y lo que a su juicio habría que hacer para revertirla, opinó: “No creo que haya nadie que no esté preocupado por la situación de violencia y de inseguridad que se vive en muchas partes del país. Se tiene que buscar una política donde puedan elevarse las condiciones de vida de la gente. Esto haría necesario que las políticas que tienen que ver con la educación, salud, generación de empleo, seguridad social, aparte de intensificar en sus efectivos y en sus efectos, pudieran considerar, dentro de sus componentes, además del cómo reducir la violencia y garantizar la seguridad, una distribución equitativa de la riqueza.” Para que ello se concrete, señaló, “(…) es indispensable una reforma fiscal que tenga entre sus objetivos elevar la recaudación fiscal los muchos problemas que tiene el país” …De felicitarse que ni el senador Agapito, ni el señor Bonilla, se hayan salido con la suya. Espero que la SCJN entierre, definitivamente, la nefanda “Ley Bonilla”, y que la propuesta para victimizar el outsourcing, se quede en la congeladora.

Prospectiva.

Emilio de Ygartua M.

Lunes 25 de noviembre de 2019

El presidente Andrés Manuel López Obrador ha utilizado un libro de su autoría: “Hacia una economía moral”, como vehículo para abordar las razones por las cuales su gobierno tiene como objetivo específico revertir los nefandos efectos del modelo liberal que por más de tres décadas ha prohijado la desigualdad, la inequidad y la falta de oportunidades a favor de los que menos tienen. La cuarta transformación que impulsa el gobierno de la república, es un paso necesario para generar mejores condiciones de desarrollo para una sociedad que reclama mejor distribución de la riqueza, bajo parámetros que no sólo inhiban la corrupción si no que la eliminen para siempre como práctica cotidiana que vulnera a los más, en beneficio de unos pocos. 

Cuando hablamos de equidad necesariamente hay que hacer una vinculación filosófico-política. Tomás Hobbes dice que “la naturaleza ha hecho a los hombres iguales en sus capacidades físicas e intelectuales” (Leviatán, capítulo XIII) y que cualquier persona puede matar, pero no superar en astucia a otra. Ello significa que todos los hombres tienen, sustancialmente, la misma potencia física e intelectual y que las diferencias son insignificantes.

Entonces, si los hombres y las mujeres son naturalmente iguales, tenemos que empezar por preguntarnos qué es lo que los hace desiguales, sobre todo en el acceso a las oportunidades. En una sociedad que aspira a la justicia, como la nuestra, la inequidad es una situación inaceptable, sobre todo cuando impide que sus miembros accedan a aquellos satisfactores necesarios para tener una vida digna.

John Rawls, filósofo estadounidense, cuyo pensamiento ha tenido un profundo impacto en los campos de la ética, la filosofía política y el derecho, en su obra cumbre, “Teoría de la Justicia, establece que esta, la justicia, es la que determina que los beneficios y cargas de la sociedad sean repartidas entre sus individuos atendiendo al principio de la equidad”. (Rawls, 1995, pág. 123). Desde esa perspectiva, el primer reto que se nos presenta es poder definir qué es justo, o mejor, qué es equitativo, en una sociedad como la contemporánea, caracterizada por las desigualdades y las diferentes interpretaciones acerca de los objetivos de las vidas particulares.

La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, aparecida en Francia en 1789, condensó la filosofía política individualista y liberal, que nutrió a todas las leyes fundamentales de los siglos XVIII y XIX; sus objetivos eran la conservación de los derechos naturales e imprescindibles del hombre, asegurando, para ello, la libertad de las fuerzas económicas frente al Estado; la no intervención de éste en la vida económica de los hombres era la característica esencial de las constituciones del pasado.

Frente a ellas, la Carta Magna mexicana del 5 de febrero de 1917, a la vanguardia de todas las del siglo XX, troca aquella actitud negativa del Estado en un carácter positivo: obliga a éste a actuar con un sentido de equilibrio, de equidad, bajo el denominador común de una divinidad humana fundada en los sagrados principios de la igualdad y la libertad. Nuestra Carta Magna captó por completo la esencia de lo humano, contemplando al hombre en sus dos raíces: la individual y la social: se emprende la tarea de armonizarlas sin menoscabo del aspecto social del hombre, garantizando su ser individual.

Uno de los aportes esenciales de la Constitución de 1917 a favor de una sociedad igualitaria en oportunidades, fue el artículo 3º en el que se plasma que: “La educación que imparta el Estado –Federación, Estados y Municipios-, tenderá a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano y fomentará en él, a la vez, el amor a la patria y la conciencia de la solidaridad internacional en la independencia y la justicia.”

El inciso a) del primer párrafo de este mismo artículo, precisa que la educación que se imparta: “será democrática, considerando a la democracia no solamente como una estructura jurídica y un régimen político, sino como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo.” (Constitución de 1917).

Los constituyentes de Querétaro, que con gran inteligencia y sensibilidad social redactaron este artículo, estaban claros de que la mejor forma de acercar al pueblo al desarrollo, que la mejor forma de convertir al hombre en motor transformador de su historia, era a través de una educación que, libre de prejuicios, le abriera paso en la consecución largamente acariciada de una vida mejor.

Los esfuerzos efectuados por los gobiernos postrevolucionarios a favor de la educación, van más allá de la gratuidad de la educación básica y tienen que ver no sólo con la extraordinaria ampliación de la cobertura que permite que nuestros niños y jóvenes accedan casi en su totalidad a la educación básica, y que lo puedan hacer en porcentajes cada vez más elevados en los niveles medio superior y superior.

A partir del reconocimiento de desigualdades que no han podido resolverse pese a los empeños en ese sentido realizados en ocho décadas, el estado mexicano ha dispuesto diferentes programas compensatorios, cuya finalidad es no sólo acercar la educación a todos los mexicanos, sino que ésta sea recibida atendiendo a los más altos estándares de calidad.

Por eso creemos en la educación, porque la educación implica libertad y dignidad para el hombre; porque la educación es el mejor camino para alcanzar la equidad, la justicia, la auténtica igualdad; porque aprovechando la educación, arribaremos a un mundo en el que unos cuantos hombres no luchen contra el hombre. La educación es herramienta fundamental para generar progreso y brindar oportunidades para alcanzar el bienestar individual y colectivo. La educación es la mejor opción para lograr la equidad social; sólo con ella es posible reforzar las normas y prácticas de convivencia humana y los estándares de bienestar material de las sociedades. La educación, la de calidad, la que está sujeta a la mejora constante, incide en el desarrollo afectivo y social, acrecentando la capacidad y creatividad de las personas y de las comunidades.

La educación, la que verdaderamente sirve para que el hombre alcance la libertad y la equidad, desempeña un papel estelar por ser la principal generadora de conocimiento el cual se asocia al progreso social, material y cultural de los pueblos. Luego entonces, la generación, aplicación y transmisión de conocimientos, condicionan la equidad de la sociedad a partir de la interacción de los grupos que la conforman; por lo mismo, ninguna nación puede hacer caso omiso de esta circunstancia. 

Con la vista puesta en el horizonte, en el empeño inquebrantable de heredarle a las generaciones futuras un mundo mejor, más justo, más igualitario, es urgente la construcción de ese mañana deseable y posible que haga de la nuestra una sociedad más próspera y más equitativa. A partir de ese compromiso, la lucha debe concentrarse en la desaparición de las condiciones de desigualdad agravadas en los últimos tiempos debido a la vigencia de un modelo económico que ha demostrado, una y otra vez, su inoperancia a la hora de generar bienestar para todos.

El combate a la pobreza extrema, que es la constante en varias naciones de América Latina, derivado de ese modelo neoliberal que hoy es necesario erradicar, pasa, necesariamente, por las aulas y por el tipo de educación que ahí brindemos a la sociedad. Por ello, es en la escuela donde tenemos que trabajar, con prisa y sin pausa, con la finalidad de poder ofrecer a la sociedad egresados con las herramientas necesarias para enfrentar la vida con la mejor preparación posible.

Herramientas que hoy son los medios digitales y el aprendizaje a fondo de su uso tanto por el educando como por el docente, que tienen que hacer de las Tecnologías de la Comunicación sus aliadas en la cruzada contra la ignorancia de todo tipo, especialmente contra el analfabetismo digital que hoy abre una nueva brecha más ancha y peligrosa entre las poblaciones ricas y pobres.

La equidad ha dejado de ser la parte atrayente del discurso político para convertirse en el concepto toral a la hora de construir los nuevos referentes que hagan posible construir un futuro mejor. Las naciones latinoamericanas se caracterizan por su carácter pluricultural, lo cual conlleva la aplicación de métodos y programas de desarrollo capaces de lograr que todos los grupos sociales avancen conjuntamente en su desarrollo.

No podemos negar que la distribución del conocimiento sigue pautas de profunda inequidad ya que las oportunidades de acceso a la educación son en extremo diferentes para cada sector de la sociedad, de tal suerte que así como podemos hablar de concentración de la riqueza en pocas manos, también podemos hablar de acumulación de conocimiento e información en muy pocas personas, lo cual conlleva el necesario establecimiento de medidas conducentes a brindar mayores oportunidades de acceso a las Tic´s con el ingrediente adicional de capacitar en el uso en el sentido más amplio de esta herramienta.

Hoy observamos un esfuerzo extraordinario de las autoridades gubernamentales estatales y federales de dotar a las escuelas públicas de computadoras como acción a favor de la alfabetización digital. Ello contribuirá a reducir la brecha entre estudiantes de escuelas públicas y privadas. Sin embargo, no basta con incrementar el número de computadores en las primeras, es necesario que convirtamos a las competencias digitales en un estándar en todas las instituciones educativas desde el nivel básico hasta el superior.​

Equidad social y educativa, y acceso a la educación basada en competencias, reforzada con el uso de las tecnologías de la comunicación, son dos retos íntimamente entrelazados, que demandan atención prioritaria de nuestros gobiernos para lograr resultados que se traduzcan en beneficios para toda la sociedad, sin distingos de ningún tipo. El reto adicional es construir un modelo de educación permanente, de educación para la vida, tomando en cuenta que nuestra población está viviendo un proceso de envejecimiento acelerado.

En este contexto, es urgente acercar la educación superior de calidad a toda la sociedad, la de financiamiento público y la de financiamiento privado; contribuyendo a la formación integral de ciudadanos maduros, preparados para cumplir en un país democrático y multicultural en lo político, económico y social y, asimismo, para responder a las demandas del sector privado y público. Dotar de nuevas competencias, fortalecer destrezas y habilidades en los adultos es, también, un tema que tiene que ver con la equidad.

En el Sureste mexicano resulta más que urgente hacer realidad este propósito si queremos cerrar la enorme brecha que nos separa del norte y centro de la República como resultado de un desarrollo desigual y combinado que nos ha relegado a la hora de la distribución de los recursos necesarios para alcanzar un desarrollo auto sustentable que irradie beneficios generales para toda la población. 

Genera esperanza el discurso del presidente Andrés Manuel López Obrador, cuando habla de su compromiso de revertir las tendencias del atraso en una región que ha sido la principal aportadora de recursos naturales participación que, hay que decirlo, ha sido pagada de manera inequitativa, razón primordial de ese privilegia el saber hacer, la que privilegia la equidad y rechaza la exclusión, será el ariete principal para impulsar los cambios necesarios para darle a la sociedad, a toda, la justicia plena que se merece, especialmente a los grupos marginados y a los pueblos originarios por tantos años abandonados.

De todo un poco

De las comparecencias hasta ahora realizadas de los funcionarios estatales ante el H. Congreso del Estado, para la glosa del primer informe de Gobierno de Adán Augusto López Hernández, destacan, por su sobriedad, capacidad de respuesta y, sobre todo,resultados, las de los secretarios de Gobierno, Finanzas y Cultura, Marco Rosendo Filigrana, Said Mena y Yolanda Osuna Huerta, respectivamente…Si bien las estrategias mediáticas de los demócratas han funcionado a la hora de la presentación de testigos para el proceso de enjuiciamiento del presidente Donald Trump, está claro que al final del camino no lograrán su cometido, por lo que deberían de centrarse en escoger al mejor candiato presidencial y no perder el tiempo en una estrategia que sólo fortalecerá al actual mandatario…Sobre la aprobación del T-MEC, las opiniones están muy encontradas, frente al optimismo de algunos funcionarios mexicanos, está la dura realidad que indica que este tema se ha convertido en parte de la ruta electoralen los Estados Unidos. Prueba de ellos, la petición de los poderosos sindicatos norteamericanos, aliados de los demócratas, que ponen en tela de duda que la reforma laboral mexicana cumpla con  los pedimentos previos, incluso, con los que en 1993 se establecieron a la hora de firmar el tratado trilateral aún vigente…Muy claro fue Ignacio Lula da Silva, si bien fustigó el golpe de Estado contra Evo Morales, señaló que fue su afán de mantenerse en el poder lo que provocó esta crisis que no terminó con su renuncia y que cada día alcanza niveles más graves de violencia, ante la postura intransigente de los opuestos a Evo y de los aliados de éste. El ejército está teniendo un papel lamentable al reprimir a los opuestos a un régimen cuya legalidad esta sujeta a alfileres…Hay que sumar a Colombia al escenario de crisis y violencia que se da en la región sudamericana. Una manifestación multitudinaria (se habla de un cuarto de millón de personas), recorrió las avenidas principales de Bogotá para expresar su rechazo a las políticas públicas del gobierno derechista de Ivan Duque. Al menos tres muertos y cerca de un centenar de heridos, fue el saldo de la primera semana de conflicto. Se ha declarado el Estado de Sitio, lo que, sin duda, escalará la violencia. En Chile, tampoco se ve la luz al final del tunel. Sebastían Piñera ha prometido un referendum para preguntar si se mantiene o se reformula la constitución pinochetista de 1980. Lo unico que se logrará, es polarizar más el escenario. Al tiempo…Un poco más de cuatro mil millones de pesos fue el recorte en el PFE a los orgános constitucionales autónomas. El gobierno señala que todos deben participar en los esfuerzos a favor de la austeridad. Los opuestos, la califican como una medida autoritaria de quien “quiere minar estos cuerpos autónomos, para gobernar sin contrapesos”. En el INE, por ejemplo, el recorte fue de más de 1.5 mil millones de pesos. Lorenzo Córdova, su consejero presidente, advierte que ese recorte pone en riesgo los comicios del 2021 en los que se renovará la Cámara de Diputados y se eligirán 15 nuevos gobernadores. Las oposiciones levantan la voz, pero se les olvida que una gran parte de la sociedad ha expresado que es necesario reducir el financiamiento a los partidos y los crecientes presupuestosautorizados al órgano electoral, incluso, en momentos en los que no hay procesos federales. Es hora de saber si podemos tener una democracia electoral más austera, y que ello no significa una involución en lo que respecta a la legalidad y legitimidad de los comicios. Es un buen reto.

Prospectiva.

Emilio de Ygartua M.

Lunes 11 de noviembre de 2019.

La semana pasada hice un recuento de lo que ha llevado a Chile a vivir un conflicto que todavía no tiene final. Sebastián Piñera, su presidente, ha reculado en el tema del aumento al transporte, realizado cambios en su gabinete, excluyendo de el a un funcionario con un pasado ligado a la era pinochetista y a la represión. Nada ha servido para atemperar los ánimos callejeros, cada día más violentos. Ni siquiera un sismo de 6.5 en la escala de Richter, distrajo la ruta de los manifestantes hacia el emblemático edificio de La Moneda, la casa de gobierno, pertrechada por los carabineros que repelieron los ataques no sin sufrir algunas bajas víctimas de las bombas molotov arrojadas por los manifestantes. A ese nivel ha escalado el conflicto.

Lo mismo ocurre en Bolivia, donde opuestos a la tercera reelección de Evo Morales, ha recrudecido sus acciones orientadas a evitar que el ex líder cocalero haga realidad su objetivo de colocarse, por cuarta ocasión, la banda presidencial. Nadie puede negar que, bajo el mandato de Morales, el país andino, que no tiene salida al mar, ha tenido un crecimiento económico importante que ha permitido atender demandas añejas de la población, especialmente, la de los sectores indígenas históricamente vinculados a la producción de coca. La economía se ha diversificado, sí, y ello ha generado bienestar en sectores de la sociedad que vivían en la pobreza extrema. Del grupo de mandatarios que impulsaron el ALBA, liderado por Hugo Chávez, sólo queda el todavía presidente boliviano.

¿Qué es lo que ha provocado este divorcio de Evo con los grupos que otrora lo apoyaban? No cabe duda que el poder desgasta, máxime cuando surge el empeño de perpetuarse. Luis Fernando Camacho es la figura que destaca del grupo opositor que exige se celebre una segunda vuelta a lo cual se opone el presidente, argumentando que este movimiento en un tácito golpe de Estados con participación interna y externa, sin especificar a quién se refiere cuando habla de intromisión extranjera. La tensión sigue escalando. La oposición ha radicalizado su postura, exigiendo la renuncia de Evo Morales, y la convocatoria a nuevas elecciones, pero sin su concurso en ese proceso.

Más al norte, Ecuador recién pudo apaciguar un movimiento de gran escala que obligó al presidente a revertir un aumento a los precios de los comburentes que fue la excusa para salir a la calle a protestar por este incremento. Grupos indígenas fueron los principales actores de estas, también, violentas expresiones ciudadanas. Algunos analistas han señalado que este levantamiento no es obra de la casualidad y que la adhesión tan elevada de grupos autóctonos lleva a pensar que hubo una “manita moviendo la cuna”, la del expresidente Rafael Correa, con especial ascendencia en ese grupo. ¿En que se basa esta lucubración? El claro antagonismo entre Correa y Lenin Morales, el actual mandatario, quien ha dirigido sus baterías contra su antecesor, acusado de corrupción, se dice, con la intención de bloquear su propósito de presentarse nuevamente como candidato presidencial. Morales fue vicepresidente en el gobierno de Correa, que duró 10 años y fue muy exitoso en la lucha contra la corrupción, la inseguridad y revirtiendo la pobreza, pero su sucesor decidió echar todo a la basura y entregarse a los brazos del neoliberalismo. Esa es la razón principal de la reciente insurrección.

América Latina en su laberinto

Colombia y Perú, también viven momentos complejos. Iván Duque Márquez, el actual mandatario, muy cercano al ex presidente Álvaro Uribe, ha estado muy lejos de las expectativas de la sociedad colombiana que votó por él y no por el candidato oficialista, apoyado por Juan Manuel Santos, pese a que éste último había logrado impulsar un proceso de paz, siempre cuestionado por su antecesor (Uribe) y, por extensión, por el mismo Duque quien, quizá por ello, no ha cumplido con todos los acuerdos que desmovilizaron a las FARC, lo que provocó una fractura al interior de este grupo paramilitar y el relanzamiento de una facción que retomó el camino de las armas, hecho que ha generado enorme preocupación en la sociedad colombiana temerosa de que, nuevamente, la vinculación guerrilla-narcotráfico haga presencia con actos de violencia que alteren la paz social y vulneren la gobernabilidad de esa nación.

Perú, que había tenido una etapa de crecimiento económico que permitió revertir algunos de sus añejos rezagos sociales, ha entrado en una espiral de conflictos provocada por la corrupción que alcanzó a los presidentes Ollanta Humala Tasso (y a su esposa) y a Pedro Pablo Kuczynski. Alán García, dos veces mandatario, optó por el suicidio antes que ir a la cárcel. Desde Brasil, la empresa Odebrecht, cubrió con un manto de corrupción a 10 países latinoamericanos (entre ellos México), de acuerdo a la investigación que viene realizando el Departamento de Justicia de los Estados Unidos. Entre los involucrados, Ignacio Lula da Silva, exmandatario carioca, todavía en la cárcel, resultado de una evidente maniobra de la derecha brasileña para evitar su postulación a la presidencia, permitiendo que su candidato, Jair Bolsonaro, ganara las elecciones basado en un discurso xenofóbico, ultranacionalista y de franca alineación a los Estados Unidos y a su homólogo, Donald Trump.

Venezuela, ha merecido largos espacios en esta columna. Vive una grave situación económica, política y social. Nicolás Maduro, ha sobrevivido a movimientos opositores cuya ineficiencia se evidencia por su inconsistencia. La economía es un desastre. Una inflación galopante y una devaluación imparable que, ante falta de dólares por el bloqueo norteamericano y la baja del precio del petróleo, los ha llevado a establecer una paridad bolívar-euro. La migración de venezolanos a otras naciones, alcanza cifras muy altas, aunque Nicolás Maduro lo quiera ocultar.

Los uruguayos, con al menos dos décadas de democracia plena, acudieron a las urnas el último domingo de octubre sin dejar definidas las cosas, por lo que tendrán que acudir nuevamente a votar para determinar si se mantiene en el poder el Frente Amplio (FA), que ha gobernado por tres quinquenios o se da un giro hacia la derecha. Ésta, encabezada por el Partido Nacional, postula a Luis Lacalle Pou, quien centra su propuesta en un cambio de estrategia económica que permita despertar la maquinaria industrial, acusa al Frente Popular de alentar un clientelismo con medidas populistas y descuidar aspectos en los que ya se habían logrado avances, como el de la seguridad pública. Daniel Martínez, candidato del FA, como es obvio, ha destacado en su discurso los logros alcanzados en los 15 años en los que han ejercido el poder: aumento del salario real, disminución de la pobreza. Sin embargo, en el FA, están claros de que han cometido errores, por ello, su eslogan de campaña es: “Vamos a hacerlo mejor”.

¿Derecha o izquierda? Ese es el dilema

Llegamos, finalmente, a Argentina. Una nación que tiene un gran potencial económico, pero que ha lo largo de la historia ha sido víctima de sus propios errores de operación. Carlos Saúl Menen (1989-1999) decretó, en 1992, la “libre convertibilidad” creyendo que las reservas argentinas eran suficientes para establecer una paridad uno a uno, peso-dólar. Una crisis severa fue el resultado de esa medida que provocó una gran devaluación y la reaparición de la hiperinflación que ha acompañado a esta nación en diferentes momentos de su historia.

En el 2015, los argentinos decidieron darle la vuelta a la página y terminar con el largo período de gestión de la familia Kirchner, iniciada con Néstor, continuada con la esposa de éste, Cristina Fernández. Luego de cuatro años de gobierno, el derechista Mauricio Macri, un exitoso empresario bonaerense, diputado por la ciudad autónoma de Buenos Aires y jefe de gobierno de ese mismo distrito por dos períodos (2007-2011 y 2011-2015), lo que le generó una gran popularidad por su buena administración, se convirtió en candidato a la presidencia de la República, ganando con claridad al partido oficial.

No sería justo calificar su gobierno por el estatus final. En un inicio impulsó políticas correctas para revertir las medidas populistas y poco exitosas de doña Cristina, desgastada por su afán personalista y por su participación en negocios muy lucrativos en los que su hijo ha sido el actor principal. A partir del año pasado, las cosas se le empezaron a descomponer a Macri, obsesionado por mantener una política económica neoliberal ortodoxa, que ha llevado a Argentina, nuevamente, a un escenario de crisis, con un enorme crecimiento de la deuda externa (buena parte heredada de los gobiernos de Néstor y de Cristina) que ha puesto en escena, para no variar, al FMI.

Este escenario de crisis devaluatoria, de inflación galopante, crispó los ánimos de la sociedad y, desde luego, de aquellos electores que, cuatro años atrás, habían visto en Mauricio Macri el rostro del cambio y del tránsito hacia la prosperidad con estabilidad, que es lo que les ha faltado a los argentinos desde siempre. Las urnas hablaron y mandataron un cambio, nuevamente hacia la izquierda. Dos Fernández, Alberto y Cristina, conformaron una dupla capaz de vencer, en la previa y en la primera vuelta, a la fórmula Macri-Pinchetto (este último un peronista reconocido).

Alberto Fernández, quien tomará posesión el 10 de diciembre, enfrentará un escenario complejo. No se si debe estar tranquilo por el hecho de que Donald Trump (quien no lo ve con buenos ojos, al igual que su vecino Jair Bolsonaro, quien ha dicho, sin tapujos, que “Argentina escogió mal”, y ha anunciado que no asistirá a la toma de posesión) le haya anunciado que “instruirá al FMI”, para que lo apoye con el tema de una deuda superior a los 50 mil millones de dólares.

¿Un bloque progresista?

En este entorno, resulta significativo que el presidente electo de Argentina haya decidido visitar, antes que a nadie, a Andrés Manuel López Obrador. Visita que, si bien no tuvo el carácter de oficial, si tuvo un enorme simbolismo. Es el tácito reconocimiento del peso específico de México en la región, y la confirmación de que AMLO es visto como un aliado de los movimientos progresistas del continente. Al tiempo de la visita de Alberto Fernández a nuestro país, desde Cuba, cuyo flamante presidente también visitó a AMLO hace pocos días, Nicolás Maduro, pedía a Fernández y a López Obrador formar un frente contra el neoliberalismo. Ambos negaron esa opción. El segundo, de plano, descartó un segundo bloque (como el ALBA) fundado en la idea de que “cada país tiene su propia realidad histórica, es el principio de autodeterminación de los pueblos”.

Todo lo señalado anteriormente, debe tener como colofón una explicación acerca de lo que hoy ocurre en América Latina. Javier Lafuente, analista de “El País”, señala en un artículo publicado por ese diario español (27 de octubre 2019), que es la desigualdad lo que moviliza a la región: “Las expectativas frustradas y la desafección con las políticas han dinamitado la paciencia de millones de personas y explican las protestas que se suceden de norte a sur en la región.” El autor señala que es muy fácil lucubrar y tratar de “construir una suerte de primavera latinoamericana”, como la sucedida hace unos años en el norte de África; o armar un complot supuestamente orquestado por Venezuela, que apenas puede sostenerse en pie, pero que se plantea “tiene la capacidad para desestabilizar a casi todo un continente.”

La razón de la movilización, hay que aceptarlo, es el frenazo a millones de anhelos, el cuestionamiento de modelos económicos, como el neoliberalismo, la desafección por los políticos, sin importar su ideología, “son combustible común en todos los países para que se prenda una llamarada que no tiene visos de apagarse a corto plazo.” La situación es muy clara, no nos engañemos. Las protestas que hoy ocurren en nuestro continente, se dan en un escenario de desaceleración o de franca crisis económica. Lafuente señala en su artículo que “América Latina salió prácticamente indemne de la crisis global de 2008, pero ahora resulta la más golpeada.”  De acuerdo con el FMI, que vuelve a estar en la mira de todas las protestas, la región tendrá un paupérrimo crecimiento del 0.2%, lamentable, si se compara con las expectativas de las economías asiáticas (5.9%) y las africanas (3.2%).

Concluyo reproduciendo algunas referencias que hace Lafuente en su artículo que me parecen delinean la situación: “Las actuales protestas populares están vinculadas con el modelo económico que, desde los años noventa [neoliberalismo] , se trata de implementar una y otra vez en la región” (Cadahia). “Los Estados, tienen el rol de proteger un modelo económico que no genera fuentes de trabajo ni necesita disminuir las brechas de desigualdad. De manera que deja de invertirse en aspectos claves como la educación y la tecnología. Las instituciones se deterioran, las desigualdades crecen y el malestar lo empieza a sentir cada ciudadano cuando descubre cómo se va deteriorando su vida cotidiana, día a día.” (Ailynn Torres)

De todo un poco

El informe de gobierno presentado ayer ante el Congreso del estado por el gobernador Adán Augusto López Hernández, por primera vez en muchos años de manera presencial, es una parte aguas en la vida democrática de Tabasco. Confirma el compromiso del mandatario con la rendición de cuentas y su propósito de fortalecer la vida ciudadana a través del diálogo respetuoso… Lo ocurrido en Culiacán, y el abominable ataque contra la familia LeBarón, ha abierto nuevamente una brecha en las relaciones con los Estados Unidos. De este lado, las demandas a favor de una estrategia clara para combatir al crimen organizado. Del otro lado de la frontera, el empeño de utilizar el hecho con fines intervencionistas. Una cosa es la colaboración, otra muy distinta, la intromisión. Nuestra soberanía, por encima de todo …Esta semana se espera un importante anuncio de Carlos Salazar, dirigente del Consejo Coordinador Empresarial, relacionado con una muy importante inversión en obra pública que realizará la IP en el 2020 y que, sin duda, ayudará a revertir el estancamiento económico que vive el país. Un adelanto de esta estrategia se ocurrió la semana pasada, con el anuncio de un grupo de empresarios de su intención de participar en la licitación del Tren Maya, entre ellos, Carlos Slim, quien se dijo convencido de que ese proyecto detonará el desarrollo en el Sur del país…A 30 años de distancia de la caída del Muro de Berlín, símbolo de la escisión del planeta en dos grandes zonas, hoy existen en el mundo 40 mil kilómetros de barreras que dividen a la población…En la UNAM, se tomó la mejor decisión, permitir que el doctor Enrique Graue, tenga la posibilidad de un segundo período, lo que garantiza que se seguirá trabajando por la calidad en nuestra Máxima Casa de Estudios…La crisis política que vive Chile ha obligado a cambiar la sede de la COP25 a Madrid. Por cierto, Donald Trump ha anunciado que su país se desliga de todos los acuerdos en materia ambiental alcanzados en París. De seguro, pronto se le unirá Brasil que, junto con Israel y los Estados Unidos, han votado en contra de eliminar el bloqueo económico que desde 1963 se le aplica a Cuba… En España, se celebraron ayer elecciones generales, el resultado, anticipado por las encuestas, no le da a Pedro Sánchez (PSOE), los 177 escaños necesarios para formar gobierno. Se especula que, ahora sí, se aliará con el Partido Popular, lo que conllevaría el retorno del bipartidismo…Terminó el encierro de Ignacio Lula de Silva. Más allá de su posible vinculación a temas de corrupción, lo evidente es que su encarcelamiento tuvo como principal propósito allanarle el camino a Bolsonaro para llegar a la presidencia.

Prospectiva

Emilio de Ygartua M.

Lunes 4 de noviembre 2019

Vive América Latina un momento de especial complejidad. Enrique Quintana, director editorial de “El Financiero”, se preguntaba el jueves pasado en su columna si “las derechas estaban sucumbiendo” en nuestro continente. Considero que el tema ya no es de “derechas o de izquierdas”, como durante tanto tiempo estuvimos estereotipando a gobiernos, partidos, pensamientos o movimientos. Lo cierto es que el mosaico latinoamericano es hoy muy heterogéneo, ya que lo mismo tenemos gobiernos de izquierda, de derecha y hasta de un aparente centrismo. Los países giran un día hacia la izquierda, y al otro día, en sentido inverso.

Entonces, lo que parece más urgente, es entender los componentes sociales cuya actuación es hoy otra y muy distinta a la ocurrida durante la Guerra Fría, luego del triunfo de la Revolución cubana o de la entronización del Consenso de Washington (1990), que hizo del modelo neoliberal, nacido en el seno de la Universidad de Chicago, la receta a seguir para los países de la región. Chile, la hoy convulsionada nación andina, fue el laboratorio utilizado por los “Chicago boys”, comandados por Milton y Ross Friedman, los padres biológicos de ese modelo económico, nacido para revertir al modelo keynesiano empoderado durante el largo mandato de Franklin D. Roosevelt, gracias al cual se revirtieron los nefandos efectos de la crisis capitalista de 1929-1934, merced a un “Nuevo Trato” y al surgimiento del “Estado benefactor”, que asumía su papel de rector de la economía y garante de la atención de los principales problemas de la sociedad.

Sí, Chile, esa nación sudamericana que en 1970 vio arribar al poder, por la vía electoral, a un gobierno de izquierda, la primera vez en la historia continental y la segunda a nivel planetario (Francia, 1930). Salvador Allende se convirtió así en primer mandatario de esa república, luego de un complejo proceso electoral que se dirimió hasta la segunda vuelta. Allende, anteriormente senador por el Partido Socialista chileno, logró esa pírrica victoria apoyado por un Frente Popular heterogéneo, que respaldaba un programa que proponía, entre otras cosas, una reforma agraria de gran calado, la nacionalización de la industria del cobre y el impulso de un modelo educativo que garantizara la calidad, la pertinencia, la inclusión, pero, sobre todo, la libertad de catedra.

Los tres años que duró este gobierno, se caracterizaron por la franca oposición del Partido Demócrata Cristiano, abiertamente aliado a los intereses norteamericanos y defensor de los privilegios que durante décadas habían permitido que la burguesía chilena concentrara riqueza, tierras y canonjías. Cuando la burguesía criolla aceptó que no tenía los elementos para fracturar, por si sola, a un gobierno con un amplio apoyo popular, que estaba gestionando programas y políticas públicas de gran calado social, miró hacia el Norte, buscando el apoyo del gobierno de los Estados Unidos, que  nunca estuvo complacido con el arribo de un gobierno de izquierda, al que, de entrada calificaba, de franco aliado del “comunismo cubano” y afín a la intención del gobierno de Fidel Castro de ampliar su presencia e influencia ideológica en el continente. Ocho años atrás, se había dado la crisis de los misiles, resuelta al filo de la navaja. Cuba fue expulsada de la OEA y sentenciada a un bloqueo económico que hasta la fecha perdura.

Salvador Allende y su gobierno popular

El gobierno de Richard Nixon, que en ese momento vivía la etapa más compleja de la Guerra de Vietnam, que implicaba un gran esfuerzo financiero y militar para los Estados Unidos, atendió la soterrada solicitud de apoyo de miembros preclaros de la oligarquía chilena. El canciller Henry Kissinger, fue el responsable de coordinar la “Operación Cóndor”, cuyo objetivo era, en primera instancia, debilitar el respaldo popular al régimen, apoyado en el ejército y en los sectores medios y altos de la sociedad.

La estrategia se basó en boicotear el comercio exterior chileno y hacer cada día más complejo el suministro de satisfactores básicos a la población. La escasez de alimentos derivó en un crecimiento exponencial de los precios. Para mediados de 1973, la inflación rondaba el 200 por ciento anual. El suministro de agua se vio colapsado y la recolección de la basura colapsada. Las empresas, las clases media y alta, suspendieron o, al menos, retrasaron el pago de impuestos, lo que redujo la capacidad de maniobra de un gobierno que no sólo no podía realizar obra pública, ni siquiera cumplir con los compromisos primarios en materia de salud, educación y vivienda.

El 11 de septiembre de 1973, llegó la orden de poner punto final al gobierno popular. Augusto Pinochet, jefe de las fuerzas armadas, se quitó la máscara para encabezar un golpe de Estado que llevó a Salvador Allende a quitarse la vida antes que entregarse a los traidores locales y al gobierno norteamericano, el titiritero que movió los hilos de la asonada. A lo largo de 16 años, Augusto Pinochet ejerció un gobierno autoritario, sanguinario, pero que tuvo avances económicos que eran presumidos por el dictador como ejemplo de que cómo un gobierno “duro”, era capaz de lograr avances significativos en materia de crecimiento y desarrollo.

Como ocurrió con nuestro dictador, Don Porfirio Díaz, quien también logró un crecimiento económico indudable, pero cuyos beneficios se centraban en muy, muy pocas manos, al tiempo que la democracia brillaba por su ausencia lo que derivó en un levantamiento, primero político, que permitió, luego de la firma del Tratado de Ciudad Juárez y el autoexilio de Díaz, la elección de un gobierno legítimo. Con el asesinato de Madero y Pino Suárez, traicionados, por el Pinochet mexicano, Victoriano Huerta, también apoyado por los gringos, deviene la segunda etapa de la revolución mexicana, la social, cristalizada en la promulgación de la Constitución Federal de 1917.

A inicios de 1990, obligado por el gobierno de los Estados Unidos, Augusto Pinochet, empecinado en mantenerse en el poder, convoca a un referéndum mediante el cual la mayoría de los chilenos manifiestan su oposición a la continuación de su régimen. El 11 de marzo de ese mismo año, el espurio general entrega el poder, reservándose el derecho a mantener la figura de senador vitalicio de la República, fundado en un artículo de la Constitución de 1980, construida atendiendo los intereses del dictador.

Chile: transición a la democracia

La etapa post pinochetista, inicia con el gobierno del demócrata cristiano Patricio Aylwin Azócar; lo sucede otro democristiano, Eduardo Frei Ruiz-Tagle, hijo de Eduardo Frei, quien entregó la banda presidencial a Salvador Allende. Ricardo Lagos Escobar, es impulsado por una coalición de partidos democráticos. Es el último mandatario que cubre un período de seis años. En el 2006, llega a la presidencia la primera mujer, Michelle Bachelet Jería (2006-2010), postulada por el Partido Socialista; fue reelecta en 2014. Sebastián Piñera Echenique (2018-2022), actual mandatario, ya había ocupado ese mismo cargo entre 2010 y 2014.

Sebastián Piñera, es un hombre acaudalado, dueño de la compañía aérea LATAM, cuya presencia creciente en América del Sur, le ha generado enormes ganancias; defiende un modelo económico neoliberal. Durante su primera administración, y en la actual, se ha empeñado en desarticular todas las estrategias de gobierno implementadas por Michelle Bachelet, muy exitosa en su primera gestión que tuvo como lamentable colofón un terremoto que devastó parte de la capital y el sur del país y que puso en evidencia las enormes desigualdades sociales entre las ciudades y el campo.

La actual responsable de la preservación de los derechos humanos en el orbe (ONU), la señora Bachelet, ya había sufrido una intensa revuelta de estudiantes del nivel medio superior, que demandaban gratuidad y calidad de la educación. Fueron jornadas muy intensas, que reaparecieron el año pasado, recién Piñera asumía su segundo período presidencial. Momentos intensos, sí, pero nada comparados con los que Chile vive desde hace aproximadamente un mes, derivados del incremento al precio del pasaje del Metro, que ha escalado niveles muy complejos, obligando a decretar el toque de queda, que los gobiernos pos dictadura jamás habían implementado.

Las refriegas en las calles entre soldados, policías y manifestantes, han dejado pérdidas humanas y graves destrozos, pero, sobre todo, la pregunta sobre la génesis de este movimiento que ha obligado a cambios en el gabinete, a dejar sin efecto el toque de queda. Nada ha servido para calmar los ánimos.  Ya se observan pancartas y se escuchan gritos en las calles pidiendo la renuncia del presidente. No han faltado las lucubraciones, dentro de Chile y en el gobierno de Trump, que ven la mano de Cuba y Venezuela, del “comunismo interncional”, en esta revuelta. Valdría que hicieran un buen examen de conciencia antes de insistir en esta tesis.

El embajador de Chile en México, ha señalado que este movimiento se viene incubando desde hace tres décadas, esto es, todavía en los años de la dictadura. Tiene que ver, entonces, con las políticas neoliberales que desde los años ochentas se vienen implementando en esa nación, incluso, durante los gobiernos de izquierda. Políticas basadas en las recetas del Consenso de Washington que recomendaban la reducción del tamaño del Estado y su renuncia a hacerse responsables de los programas sociales. Políticas orientadas a privilegiar al mercado y no a la sociedad. Educación orientada a dotar de competencias profesionales que atiendan las necesidades del mercado y no competencias para la vida.

La lección latinoamericana para México

Sí, en Chile, en Argentina, en Ecuador, como ocurrió en México, en el 2017, la sociedad está demandando un cambio de modelo económico. El neoliberalismo nunca cumplió con su compromiso de una mejor distribución de la riqueza, por el contrario; al tiempo que aconsejaba la preminencia de un Estado ausente en lo social, promovía el empoderamiento del sector empresarial local e internacional (desde luego, el primero, subordinado al segundo). La pobreza, la desigualdad, la concentración de la riqueza y, sobre todo, la corrupción que arrebata a los que menos tienen su derecho a una vida mejor, son las razones de estos cambios de gobierno (de izquierda a derecha, y viceversa); sí, pero también de movilizaciones sociales que están escalando niveles de violencia, no justificables, pero si entendibles y, sobre todo atendibles.

La lección de lo ocurrido en otras naciones de nuestro continente, no pueden ser desatendidas en México. A los que se empeñan en denostar las acciones emprendidas por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, les aconsejamos que no cierren los ojos, ni pongan oídos sordos ante este escenario que lo único que hace es evidenciar el enojo del “pueblo bajo”; de aquellos que están hartos de esperar “su momento”. Se critican los programas sociales implementados por la 4T (es cierto que habrá que revisar algunos, como el de los jóvenes), porque, se dice, no hay criterios claros de implementación. Les preguntó: ¿Sirvieron de algo las rigurosas reglas de operación a las que estaban sujetos los programas sociales en el pasado? ¿Cumplieron sus objetivos? ¿Redujeron la pobreza y la marginación? CONEVAL tiene la respuesta a ello y, seguramente el Censo de Población (INEGI) 2020, confirmará que en México prevalece un modelo de desarrollo desigual que el actual régimen quiere revertir.

Si hubieran ganado el PAN, o el PRI, las elecciones pasadas: ¿Cuánto tiempo más hubiera tardado en generarse un estallido social como los ocurridos en Ecuador o en Chile? Se lo dejamos de tarea a los que se dedican, desde distintos frentes, a cuestionar todos los días las acciones del actual gobierno y le piden, a menos de un año de distancia de su arranque, resultados que en las últimas tres administraciones nunca se lograron.

Desde luego que preocupa la inseguridad. Culiacán desnudó la falta de una estrategia clara y evidenció que la delincuencia organizada no va a ser vencida ni con nalgadas ni con recomendaciones a sus madres. Sí, queremos paz, pero para alcanzarla tendremos que aceptar que la delincuencia organizada tiene armamentos y estrategias que anticipan una lucha intensa.

Bueno que se hayan cuidado vidas humanas. Malo que la estrategia de comunicación haya sembrado tantas dudas y dado a los contras argumentos para golpear. No, no creo que la mejoría de la economía vaya a revertir por si sola la inseguridad. Sin embargo, sí considero esencial promover un crecimiento económico capaz de generar la riqueza que permita su mejor distribución. La riqueza la genera el sector privado. Urgen reglas claras y una relación que deje atrás la disfuncionalidad que hasta ahora ha imperado.

Me pregunto: ¿Cuánto tiempo más resistirá Carlos Salazar como puente de enlace entre el sector empresarial y el gobierno, antes de que los dirigentes de COPARMEX y CANACINTRA, lo hagan a un lado? ¿Cuánto tiempo más Arturo Romo podrá seguir jugando el papel de mediador entre la 4T y el empresariado? ¿Cuánto tiempo más, por último, los colaboradores moderados en el equipo de Andrés Manuel, aguantarán los embates de los duros, de los radicales, de los del todo o nada, de los que quieren avasallar a las oposiciones, como aquel PRI que tanto criticaron? Son tiempos de reflexión. No cerramos los ojos, ni obstruyamos las mentes pensando que si le va mal al presidente le va bien a México. Sí señores, es un cambio de régimen, no un simple cambio de gobierno. No lo olviden, Roma, no se construyó en un año.

De todo un poco

Hay versiones encontradas sobre la aprobación del T-MEC en los Estados Unidos. Los mandatarios de México y Canadá se muestran optimistas de que ello ocurra en breve, se basan en los beneficios que para las tres naciones conlleva este acuerdo; pero en Estados Unidos las cosas no están tan claras. Donald Trump pide que se agilice el proceso, pero su antagónica demócrata, Nancy Pelosi, como se anticipaba, tiene otra lectura de la urgencia y si bien señala que la revisión va muy adelantada y que “seguramente saldrá en el 2020” ·, no descarta que se haga antes. Tenemos que ser realistas, el inicio del juicio contra el actual habitante de la Casa Blanca, enrarecerá aún más su relación con la Cámara de Representantes. Como se adelantaba, Trump ha tomado el camino de la victimización, señalando que el enjuiciamiento no es otra cosa que la “cacería de brujas más grande de la historia” y acusa a los demócratas contra la democracia. El resultado final de este enjuiciamiento, como ocurrió con los presidentes Andrew Johnson y Bill Clinton, será su derrota en la Cámara de Senadores…Ecuador y Bolivia evidencian no solo el agotamiento político de sus mandatarios, además, que los pueblos originarios han tomado plena conciencia de su peso político…Donald Trump cambió de opinión luego del triunfo del peronista de izquierda Alberto Fernández quien venció en la primera vuelta a Mauricio Macri, aliado y amigo del mandatario de los Estados Unidos. Trump publicó que “ha instruido al FMI” para que apoye al nuevo gobierno, un acto que desnuda, con total cinismo, que los norteamericanos mueven la cuna de ese organismo nacido en 1946, derivado de los acuerdos de Breton Woods…La recesión económica mundial está a la vista. Para Trump es esta, una pésima noticia, ya que sus asesores económicos le habían “garantizado” que la parálisis sucedería luego de las elecciones del 2020. La Reserva Federal ha dispuesto una nueva baja en las tasas de interés, buscando alentar la economía, con el riesgo que la inflación, hasta ahora controlada, se dispare. En México, esta decisión de la FED no pasará inadvertida, seguramente esta semana habrá un movimiento similar en el Banco de México, cuyo gobernador declaró que existe un claro estancamiento de nuestra economía, lo que contradice el planteamiento del presidente López Obrador, quien insiste en que no hay recesión. Las voces del mercado y del empresariado coinciden con el gobernador del banco central…Boris Johnson se salió finalmente con la suya, si bien tuvo que acceder a solicitar una prórroga a Bruselas, que alargó el calendario de salida hasta el 20 de enero próximo, logró que se convocará a elecciones anticipadas. Su apuesta apunta a lograr un triunfo que otorgue a los conservadores una mayoría suficiente para marcar el rumbo del Brexit hacia donde los toris desean. Jeremy Corbyn, el líder laborista, sigue empantanado en su laberinto merced a su errática estrategia. Insiste en un nuevo referéndum y le apuesta a que los liberales y ellos ganen el suficiente número de escaños para que esa propuesta prospere…La COP-25 que se iba a realizar en Chile, se traslada a Madrid. Pedro Sánchez levantó la mano para rescatar este importante evento. Esperemos que en las elecciones de este mes pueda conservar el puesto de presidente del gobierno español…El envejecimiento de la población conlleva enormes riesgos para el Estado mexicano. Es urgente generar políticas públicas orientadas a atender de manera integral este asunto que puede tener efectos graves en la gobernabilidad de los países y de sus estados. Por ello, considero un acierto que la presidenta del DIF Tabasco, Dea Isabel Estrada de López, haya impulsado las primeras Jornadas del Adulto Mayor, que permitieron que especialista del tema ofrecieran conferencias, talleres y pláticas al público en general y a profesionales que atienden a este importante sector de la población. El envejecimiento inicia desde nuestra gestación, por ello es urgente establecer un plan gerontológico integral coordinado por las secretarías de Salud y Educación…Un sentido pésame a los familiares de la muy admirada Villahermosa Martín. Descanse en paz.

Prospectiva

Emilio de Ygartua M.

Lunes 21 octubre 2019.

El corporativismo fue una herramienta que permitió al régimen surgido en 1929, con el nacimiento del Partido Nacional Revolucionario (PNR), hacer realidad los cambios políticos y sociales que habían dado origen al movimiento revolucionario de 1910, plasmados en la flamante constitución general de la república, promulgada el 5 de febrero de 1917; construida con enorme talento por los constituyentes de Querétaro. Una nueva ley de leyes que no fue, como originalmente planteaba el presidente Venustiano Carranza, una simple modernización de la Carta Magna de 1857, sino un documento que delineaba la nueva ruta que habría de seguir el Estado mexicano como parte de su tercera transformación.

Luego del asesinato del candidato electo Álvaro Obregón (julio de 1928), quien había presionado a Plutarco Elías Calles para que reformara la Constitución, a fin de poder participar en la contienda presidencial de 1928, éste último decide poner fin al “México de los caudillos”, creando un partido político capaz de garantizar que todos y cada uno de los postulados de la revolución mexicana, ahora plasmados en la Carta Magna, se cumplieran cabalmente.

“El Maximato” (1929-1934), permite la entronización del sonorense como líder supremo del movimiento armado, que en el camino había visto morir, todos ellos asesinados, a los “padres fundadores” de la tercera transformación del país: Madero, Zapata, Villa, Carranza y Obregón. El sonorense, sobreviviente de este trasiego, había construido durante su mandato (1924-1928), una alianza muy firme con un sector obrero muy endeble y duramente golpeado antes y durante el movimiento armado, al que habría que reivindicarlo y convertirlo en su aliado.

Calles pidió a su amigo Luis N. Morones, líder de la Confederación Regional Obrera de México (CROM), al mismo tiempo que fuera su secretario de Economía, encabezar un movimiento obrero capaz de convertir a ese sector en ariete y en palanca de los cambios que él impulsó como primer mandatario de la nación.

Durante el período en el que “el jefe Máximo” mandaba desde su casa, Morones continúo realizando el trabajo encomendado por su amigo. El PNR no transitó hacia una organización basada en sectores, sin embargo, tanto los obreros, alineados por Morones, como los militares, al mando de generales adeptos al “callismo”, fueron fundamentales para garantizar la estabilidad política, sobre todo gracias a que unos de esos militares aliados, el tamaulipeco Emilio Portes Gil, lograra poner fin al conflicto con la Iglesia Católica (Guerra Cristera 1920-1929), que provocó muchos muertos y profundamente dividida a la nación. Había que curar esas heridas.

Con el apoyo del general Manuel Pérez Treviño (primer dirigente nacional del PNR) y de Luis N. Morones, Calles impulsó un cambio a la constitución con la finalidad de que el período presidencial se ampliara dos años más. El partido de la revolución pudo, además, construir el primer Plan Sexenal, que establecía la ruta de navegación para quien sería el primer mandatario que ocupara la presidencia durante 6 años. El candidato de Calles, y de Morones, era Pérez Treviño, hombre de las confianzas del jefe Máximo. Sin embargo, su hijo Plutarco lo convenció de que había que impulsar a un miembro joven del Ejército mexicano, a Lazaro Cárdenas del Río, michoacano, ex gobernador de su estado donde había hecho un magnífico papel.

Política de masas

El PNR eligió como su candidato a Cárdenas. El sector obrero apoyó la postulación, y si bien todavía no se contaba con una organización agraria formal, Calles había logrado el apoyo de los hombres del campo, renuentes a adherirse al gobierno desde los asesinatos de Zapata y de Villa; lo logró impulsando políticas públicas que fueron muy bien recibidas, como la creación del Banco Nacional del Crédito Agrícola, la Comisión Nacional de Irrigación y la Comisión Nacional de Caminos.

El triunfo de Lázaro Cárdenas fue contundente; obtuvo 2 millones 225 mil votos de los 2 millones 265 mil 971 de sufragios totales. Muy lejos quedaron Antonio L. Villareal, de la Confederación de Partido Revolucionario Independientes, el veracruzano Adalberto Tejeda Olivares, del Partido Socialista de Izquierda, y de Hernán Laborde, dirigente del Partido Comunista Mexicano y uno de sus fundadores en el año de 1917.

Obvio hablar de la ruptura entre Cárdenas y Calles, simplemente recuerdo que ella devino de la política de masas impulsada por el michoacano que inició por hacer a un lado a Morones y a la CROM, para fundar su alianza con el sector obrero con un miembro de la propia CROM, hombre de izquierda, Vicente Lombardo Toledano, a quien encargó crear una central obrera alternativa: la Confederación de Trabajadores de México, la CTM.

Luego del rompimiento con el jefe Máximo, en 1935, y el destierro de éste a los Estados Unidos, Lombardo Toledano puso las bases para la construcción de una organización agraria. El maestro universitario e ideólogo comunista había propuesto una organización única, una especie de soviet de obreros y campesinos. Luego de la expropiación petrolera de 18 marzo de 1938, que concitó el apoyo popular, la política de masas impulsada por el cardenismo transitó hacia la necesaria transformación del PNR en el Partido de la Revolución Mexicana, ocurrida sólo dos semanas después de la expropiación petrolera, el 30 de marzo de 1938.

En su declaración de principios y en su programa de acción, “el hijo” del PNR, se comprometía a mantener la alianza inquebrantable con los obreros, los campesinos, sumando a dos nuevos sectores, las clases medias (si bien la CNOP surge hasta 1943, durante el gobierno de Manuel Ávila Camacho) y el ejército. El 28 de agosto de ese mismo año, en Guadalajara, Jalisco, nace la Confederación Nacional Campesina, cuyo primer presidente fue Graciano Sánchez. Cárdenas optó por tener dos confederaciones, una de obreros y otra de trabajadores del campo, considerando que sería darle mucho poder a una única organización que agrupara a esos dos sectores.

Surgimiento del PNR con todo y sus sectores

Con la expropiación petrolera se empodera una empresa, ya existente desde principios del siglo XX, Petróleos Mexicanos, cuyo tamaño era minúsculo frente a la dimensión de las tres empresas dominantes del sector: El Águila Petroleum Co. (inglesa), Dutch Petroleum Co. (holandesa) y La Huasteca Petroleum Co. (norteamericana). Cárdenas puso en manos de esa empresa mexicana el destino de un recurso propiedad de la nación, con estricto apego a la Ley del Petróleo promulgada en 1924 por Álvaro Obregón y, desde luego, como fundamento en los artículos 27º y 28º constitucionales. A PEMEX se le asignaron tareas de exploración, explotación, transformación y distribución del hidrocarburo, constituyéndose en una empresa descentralizada del Estado, modelo que se mantuvo hasta la entrada en vigor de la reforma constitucional impulsadas por Enrique Peña Nieto, conocida como la Reforma Energética.

Con la expropiación, y el empoderamiento de PEMEX, lo hace, también, un pequeño grupo de trabajadores, génesis de lo que hoy conocemos como el poderoso Sindicato Revolucionario de los Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, con más de 110 mil agremiados, a cuya dirigencia ha renunciado, luego de 26 años de ser su secretario general, Carlos Romero Dechamps, investigado por corrupción.

Jacobo García, corresponsal del diario español “El País” (Internacional. 16 octubre 2019), quien titula su nota “El adiós de Deschamps, el sindicalista del Rolex de oro”, señala que su dimisión “pone fin a uno de los últimos símbolos del viejo sindicalismo mexicano”; a mi juicio, se cierra la etapa del corporativismo en nuestro país que ya había recibido algunos golpes previos con la muerte de Fidel Velázquez, líder sempiterno de la CTM y con la defenestración y encarcelamiento de Elba Esther Gordillo, líder del SNTE.

Con Romero de Dechamps, se dice, habrá un antes y un después en el sindicato petrolero; si bien, de manera interina, su incondicional Manuel Limón, secretario del interior, quedará al mando, debiendo convocar a elecciones. No somos pocos los que creemos que el compañero Limón hará todo lo necesario para mantener vivo al grupo que por más de tres décadas se ha empoderado de la institución obteniendo jugosos beneficios y concesiones que hoy (pasivos laborales), son uno de los principales obstáculos para lograr el rescate de la petrolera nacional. El presidente López Obrador ha instado a que el relevo derive de una elección democrática en la que participen libremente todos los trabajadores de la hoy empresa productiva del Estado. La reforma laboral así lo mandata en sus leyes secundarias.

Al ahora exlíder se le investiga por una denuncia que provino, se dice, de un grupo sindical antagónico: haber participado en la sustracción ilegal de hidrocarburos, o sea, en el llamado “huachicoleo”.  Cuando se hizo público que estaba siendo investigado por la Fiscalía General, López Obrador señaló: “Si toma la decisión de dejar el sindicato para atender estos asuntos, está en su derecho. Nosotros no nos vamos a meter (…) y él sabrá cómo responder a las denuncias presentadas, sin que haya persecución, sino con apego a la legalidad”. Es factible que, como en el caso de Medina Mora, alguien salga a defender al ahora ex líder sindical y hable de “cacería de brujas”, por la cercanía de éste con otro indiciado, el abogado Juan Collado. La verdad es que resulta indefendible este personaje que hizo de la ostentación personal y familiar, un evento cotidiano. Como señala el corresponsal de “El País” en su nota, el que un chofer haya llegado a estos niveles de poder económico y político, solo se compara con otro chofer de camiones, el actual presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

Pocos lo han festinado, pero con esta caída de un líder tan poderosos, se cierra un capítulo de casi noventa años en el que el corporativismo sirvió al sistema y éste, el corporativismo, se sirvió, y muy bien, del sistema. No hubo necesidad de ponerle un cadáver en la puerta de su casa, ni sembrarle armas en su vivienda, muy lujosas las de ambos, la de su antecesor, Joaquín Hernández Galicia, y la del ahora ex líder, cuya futura casa puede ser una celda, como la que durante ocho años ocupó su paisano “La Quina”.

De todo un poco

Hace menos de una semana, Alfonso Durazo, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, había sido convocado a la conferencia mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador; en este espacio señaló que se había llegado a un punto de inflexión y que la sociedad había manifestado una leve pero mejor percepción de seguridad. Está claro que cambiar el escenario en materia de seguridad no es cosa de magia ya que durante los sexenios de Calderón y Peña Nieto se aplicó una metodología que lejos de modificarlo lo hizo más complejo. En esas estábamos cuando se presentaron eventos violentos en diferentes entidades del país con un saldo de muertos de los encargados de la seguridad pública. Nada es obra de la casualidad. El jueves pasado, en lo que se ha reconocido como un acto fallido encabezado por la Policía Federal, según lo afirmó el general Luis Crescencio Sandoval, secretario de la Defensa Nacional, en conferencia de prensa en la que, además de él, de Alfonso Durazo, estuvo presente el titular de la secretaría de Mariana, cuyos efectivos, había anunciado el presidente, regresarían a sus cuarteles. El primer mandatario de la nación ha asumido la responsabilidad y apoyado la decisión de liberar a Ovidio Guzmán, hijo del Chapo Guzmán, sobre el que obran órdenes de aprensión y solicitud de extradición del gobierno de los Estados Unidos. Se optó por ese camino para evitar muertes. El hecho es que la impericia de los miembros de la Policía Federal (perdón lo mal pensado, no serán parte del grupo que se niega a ser absorbidos por la Guardia Nacional, de los que han cerrado avenidas e impedido el acceso al Aeropuerto, provocando un gran caos), ha puesto al gobierno federal en un brete, en un antes y un después de Culiacán. La prensa internacional ha sido muy dura. Más los que desde la tribuna, desde luego panistas dolidos, exigen la comparecencia de Durazo y hasta su dimisión. El sábado hubo una llamada de Donald Trump a su homólogo mexicano. Manifestó su solidaridad, pero, sin duda, le hemos dado un nuevo argumento para presionarnos…De pronto, lo ocurrido en Culiacán, mandó a interiores noticias muy relevantes que se deben considerar. La Cámara de Diputados aprobó la Ley de Ingresos que considera un Presupuesto superior a los 6 billones de pesos. Pasará ahora al Senado para su revisión. El diputado Ramírez Cuellar ha señalado que faltarán recursos por un poco más de 80 mil millones de pesos para cubrir los requerimientos de los programas sociales del gobierno federal. Hasta el último se intentó un incremento a los impuestos especiales a refrescos, bebidas alcohólicas y a las plataformas digitales, pero no pasaron…Dos noticias favorables para la alicaída economía mexicana; el anunció de Carlos Slim, que le apuesta a la reactivación económica y da un espaldarazo al proyecto de la 4T, por lo cual se compromete a invertir en telecomunicaciones, energía e infraestructura, 100 mil millones de pesos. Slim informó, también, que desea participar en la construcción del Tren Maya. La otra buena noticia es la edificación, en Cancún, de un hotel de gran turismo, Grand Island, la mayor inversión en 30 años en ese espacio turístico. La obra significará una derrama de mil millones de dólares la cual generará 20 mil empleos entre directos e indirectos…Volando al viejo continente, España vive nuevamente la tensión derivada de la agitación provocada por las sentencias impuestas por el Supremo a los participantes del proceso independentista del 2017. Barcelona se ha convertido en el epicentro de la reclama de los adherentes a este movimiento que no está muerto, para nada. Cierre del aeropuerto, bloqueo de carreteras, son algunas de las acciones concertadas por quienes insisten en formar un país independiente. Hasta el clásico Barcelona- Real Madrid, a realizarse el próximo fin de semana, se ha pospuesto hasta el 18 de diciembre. Y en la ruta de la crisis, la nueva cita a los electores españoles para el próximo domingo 10. En tanto, Pedro Sánchez, igual que su antecesor, Mariano Rajoy, se niega a hablar con los representantes del movimiento secesionista de Cataluña…Un poco más al norte, en las Islas Británicas, no se ha podido encontrar un camino para la salida de la UE. El primer ministro Boris Johnson, quien había negociado con Bruselas un acuerdo para evitar la salida salvaje, convocó la Parlamento el sábado pasado, hecho inusual, para presentar el nuevo acuerdo, pero se encontró con la iniciativa de un ex miembro del partido conservador que echó por tierra su intención y su deseo de lograr los 320 votos necesarios para sacar adelante su propuesta. Ahora, estará obligado, por la Ley Benn, a solicitar una nueva prórroga a Bruselas. No se sabe al momento cuál sería la respuesta del grupo de los 27. Jeremy Corbin, líder laborista, tardíamente, insiste en la celebración de un nuevo referéndum. Lo peor de todo es que Johnson metió a la reina Isabel II en esta lucha a favor de su causa, lo que contaminó la necesaria neutralidad que la jefa de Estado debe mantener…Por razones laborales, Prospectiva no se publicará el próximo lunes 28 de octubre, sino hasta el lunes 4 de noviembre.

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